En las riberas del río Ulúa hay una comunidad donde se guarda una historia desconocida que surge cada vez que se desbordan las aguas de este afluente. La Cueva, llamada así porque está frente a unas cavernas, es una pequeña aldea de Chinda.
Desde el año pasado, sus pocos y humildes habitantes han empezado a encontrar vestigios que podrían pertenecer a la cultura maya, a la nahuatl o a un chamán. Además se descubrió una osamenta humana.
En agosto del año pasado, el río Ulúa se desbordó y desenterró una historia.
Doña Maribel García bajó al abismo que dejó el desbordamiento y observó una osamenta que a su lado tenía dos vasijas de barro y otros artefactos.
"Estaban bien formada, los huesos cabales y hasta se encontraban los dientes. También había muchas perlitas de todos colores que los cipotes agarraron e hicieron collares que luego perdieron", confesó.
Rigoberto Gonzales contó que recogió la osamenta y se la llevó a su casa.
"Pero todos me empezaron a decir cosas. Que podía ser de mala suerte. Regresé y enterré los huesos porque me dio mucho temor. Cada vecino se llevó algo, unos las vasijas, otros las perlas y otros artículos de barro que se encontraron al escarbar".
Cascabeles de bronce, hachas de barro y algunas figuras fueron recogidas por los habitantes de La Cueva, que las guardaron en sus viviendas.
"Han venido personas de todo el departamento y maestros. Por ignorancia, no los conservamos; desconocíamos que podían ser de mucho valor. Creemos que aquí hay muchas más cosas porque sólo con medio escarbar se encuentran pedazos de barro bien trabajados", dijo doña Katalina Guevara.
La principal teoría de los habitantes de Chinda es que en La Cueva se encontró la tumba de un supuesto chamán, individuo al que se le atribuyen las facultades de curar y de comunicarse con los espíritus, aunque una investigación profunda podría determinar qué cultura habitó estas tierras, expresó el alcalde de este municipio, Constantino Herrera.
Con las piezas encontradas en La Cueva se realizó una exposición en Santa Bárbara, pero, por ignorarse su valor, no fueron cuidadas y muchas de ellas están en diferentes manos.
Sitios
Un maestro de la zona pidió unas piezas para guardarlas en un centro educativo y otras han sido vendidas por los habitantes.
Las autoridades de este municipio expresaron que les gustaría que las autoridades de Antropología e Historia hicieran una investigación en la zona, pero si no afecta el modo de vida de sus habitantes.
En Honduras se han registrado 15,000 sitios arqueológicos, contrario a lo que pudiera pensarse, sólo el 5 por ciento son mayas.
En Centroamérica hay registros de la existencia humana desde el año 9,000 antes de Cristo. En Honduras, en esa misma época, hallaron indicios en la Cueva del Gigante, en el departamento de La Paz.
Chinda, un municipio pequeño
El nombre del municipio de Chinda se deriva de Chita, apócope de Chitatle, que para los aztecas significa "red".
Está situado en la margen izquierda del río Ulúa, en el valle de Chinda, departamento de Santa Bárbara. Sus límites son: al norte con los municipios de Concepción del Norte y Trinidad, al sur con el municipio de Ilama, al este con el municipio de San Antonio de Cortés y al oeste con el municipio de Trinidad.
Chinda tiene una extensión territorial de 69.6 Kilómetros. Celebra su feria patronal el 15 de agosto, Día de la Virgen del Tránsito.
Tiene siete aldeas y 26 caseríos y una población de más de cinco mil habitantes.
En el recuento de población de 1791 aparece como pueblo del curato de Petoa. Se cree que existía desde 1684 y el 14 de octubre de 1868 organizan la municipalidad, cuando José María Medina era presidente de Honduras y ministro de Gobernación Pedro Francisco de la Rocha.
Desde el año pasado, sus pocos y humildes habitantes han empezado a encontrar vestigios que podrían pertenecer a la cultura maya, a la nahuatl o a un chamán. Además se descubrió una osamenta humana.
En agosto del año pasado, el río Ulúa se desbordó y desenterró una historia.
Doña Maribel García bajó al abismo que dejó el desbordamiento y observó una osamenta que a su lado tenía dos vasijas de barro y otros artefactos.
"Estaban bien formada, los huesos cabales y hasta se encontraban los dientes. También había muchas perlitas de todos colores que los cipotes agarraron e hicieron collares que luego perdieron", confesó.
Rigoberto Gonzales contó que recogió la osamenta y se la llevó a su casa.
"Pero todos me empezaron a decir cosas. Que podía ser de mala suerte. Regresé y enterré los huesos porque me dio mucho temor. Cada vecino se llevó algo, unos las vasijas, otros las perlas y otros artículos de barro que se encontraron al escarbar".
Cascabeles de bronce, hachas de barro y algunas figuras fueron recogidas por los habitantes de La Cueva, que las guardaron en sus viviendas.
"Han venido personas de todo el departamento y maestros. Por ignorancia, no los conservamos; desconocíamos que podían ser de mucho valor. Creemos que aquí hay muchas más cosas porque sólo con medio escarbar se encuentran pedazos de barro bien trabajados", dijo doña Katalina Guevara.
La principal teoría de los habitantes de Chinda es que en La Cueva se encontró la tumba de un supuesto chamán, individuo al que se le atribuyen las facultades de curar y de comunicarse con los espíritus, aunque una investigación profunda podría determinar qué cultura habitó estas tierras, expresó el alcalde de este municipio, Constantino Herrera.
Con las piezas encontradas en La Cueva se realizó una exposición en Santa Bárbara, pero, por ignorarse su valor, no fueron cuidadas y muchas de ellas están en diferentes manos.
Sitios
Un maestro de la zona pidió unas piezas para guardarlas en un centro educativo y otras han sido vendidas por los habitantes.
Las autoridades de este municipio expresaron que les gustaría que las autoridades de Antropología e Historia hicieran una investigación en la zona, pero si no afecta el modo de vida de sus habitantes.
En Honduras se han registrado 15,000 sitios arqueológicos, contrario a lo que pudiera pensarse, sólo el 5 por ciento son mayas.
En Centroamérica hay registros de la existencia humana desde el año 9,000 antes de Cristo. En Honduras, en esa misma época, hallaron indicios en la Cueva del Gigante, en el departamento de La Paz.
Chinda, un municipio pequeño
El nombre del municipio de Chinda se deriva de Chita, apócope de Chitatle, que para los aztecas significa "red".
Está situado en la margen izquierda del río Ulúa, en el valle de Chinda, departamento de Santa Bárbara. Sus límites son: al norte con los municipios de Concepción del Norte y Trinidad, al sur con el municipio de Ilama, al este con el municipio de San Antonio de Cortés y al oeste con el municipio de Trinidad.
Chinda tiene una extensión territorial de 69.6 Kilómetros. Celebra su feria patronal el 15 de agosto, Día de la Virgen del Tránsito.
Tiene siete aldeas y 26 caseríos y una población de más de cinco mil habitantes.
En el recuento de población de 1791 aparece como pueblo del curato de Petoa. Se cree que existía desde 1684 y el 14 de octubre de 1868 organizan la municipalidad, cuando José María Medina era presidente de Honduras y ministro de Gobernación Pedro Francisco de la Rocha.
Tatiana Paz Morel http://www.laprensahn.com/ediciones/2008/07/27/encuentran_vestigios_enterrados_en_chinda




















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