jueves 24 de julio de 2008

Un diluvio de coincidencias

En el antiguo poema épico de Gilgamés, se narra, por primera vez, la historia de un diluvio universal. Con el apoyo de varios expertos se logró descifrar el contenido de la creación poética más grande anterior a Homero, escrita sobre 12 tablillas a principios del segundo milenio antes de Cristo.
Por otro lado, relatos mitológicos sobre un diluvio universal aparecen en varias culturas de la antigüedad. En el poema épico sumerio, Gilgamés, rey de Uruk (actual Irak), inicia una cruzada para conseguir el secreto de la inmortalidad. Ese viaje lo lleva hasta un viejo, Utanapistim, el único sobreviviente de un diluvio enviado por uno de los dioses. La narración es tan similar a la del Génesis, de La Biblia, y datada por los arqueólogos en fechas anteriores, que a muchos expertos les resulta obvio que los hebreos adaptaron la historia.
Y ésa no es la única coincidencia literaria. En el poema épico de Gilgamés es una diosa quien crea un ser humano a partir del barro: “Aruru se lavó las manos, cogió un pedazo de arcilla, la lanzó a la tierra, y con la arcilla creó al héroe Enkidu”.
En los mitos griegos, luego de que el pequeño dios Zagreo, hijo de Zeus, es destrozado por unos titanes, éste les lanza un rayo y los convierte en ceniza, que la lluvia vuelve lodo, del que Prometeo forma a los hombres.
Los chinos, según Conteneau, poseían tradiciones similares, y no olvidemos los diluvios americanos: el maya del Popol Vuh y el nahua del Cantar de los Soles. ¿Por qué quedarnos con una lectura del mito, si podemos tener varias? Leer siempre ha sido y será una llave mágica hacia el conocimiento, y éste nos vuelve soberanos de nuestra vida.

Yolanda Ramírez Michel
http://www.exonline.com.mx/diario/columna/294934

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