«San Julián de los Prados tiene 1.100 años y 40 centímetros de cimientos. Es como un azucarillo, no resistirá la obra de la losa». Así se expresa el profesor de Historia del Arte y experto en arte medieval Lorenzo Arias, secundado por el catedrático de Historia Medieval Javier Fernández Conde. Ambos apoyaron ayer la postura de la Asociación de Amigos de la Naturaleza, que considera que la excavación en las cercanías de la iglesia podría suponer su desaparición.
El presidente de ANA, Carlos Lastra, se apoyó en dos informes técnicos -uno elaborado por la empresa Congea, en 2006, y otro por Tecnia Ingenieros, a petición de la Consejería de Infraestructuras, en 2007- para destacar que el subsuelo de Santullano hace peligrosa cualquier intervención en el entorno. Según estos estudios, el monumento fue construido sobre una capa de piedra caliza que se apoya sobre un acuífero, que se encuentra a unos cuatro metros de profundidad. «Por aquí pasaba el río San Pedro, que ahora es subterráneo. Hay arenas limosas empapadas en agua. Para hacer una obra, hay que extraer ese agua, lo que hace muy posible que se reduzca el nivel freático bajo la iglesia y ésta se hunda», señala Lastra. Así lo advierte textualmente el informe de Congea, de 2006, que señala que si baja el nivel freático «la consiguiente reducción del volumen en el sustrato de implantación de la iglesia de Santullano podría significar el hundimiento por colapso de aquél». En este sentido, el informe cita numerosos antecedentes de hundimientos en la zona por problemas con el nivel freático, como el que afectó a más de 300 viviendas en Ventanielles en 1998, el que ocasionó un hundimiento en Bermúdez de Castro en 1997 y otros problemas en el entorno.
«Si ocurrió eso con edificios construidos con la tecnología actual, ¿qué puede pasar con una construcción que tiene más de mil años?», se pregunta Fernández Conde, que opina que las consecuencias de la obra podrían ser «dramáticas».
Los expertos esgrimieron un segundo informe, elaborado por la empresa Tecnia por encargo del Principado, y que sí considera viable el soterramiento de la autopista. «Este estudio reconoce que la desecación de este acuífero para poder hacer la excavación podría rebajar el nivel freático en unos dos metros, lo que podría provocar un asiento diferencial entre las fachadas de 1,5 milímetros», señala Lastra. Este asentamiento de los muros «sería fatal para el monumento, en el que ya han aparecido fisuras», apunta Lorenzo Arias.
El informe de Tecnia examina varias alternativas para hacer la obra preservando Santullano, y acaba apostando por la construcción de un muro de contención de 100 metros de longitud a 13,5 metros de la iglesia. Además, recomienda la colocación de sensores para controlar si hay movimientos del terreno. «Este muro de contención es, a nuestro juicio, insuficiente. Podría embalsar agua bajo la iglesia, y afectar también al nivel freático. Y si se detectan movimientos, no se podría hacer nada para evitar el colapso, como pasó en Ventanielles», critica Lastra. Fernández Conde y Arias concluyen que «es un riesgo que no nos podemos permitir».
miércoles 17 de septiembre de 2008
Expertos en el Prerrománico sostienen que Santullano «no resistirá» la obra de la losa
La Nueva España
Publicado por Unhidalgo
Etiquetas: Medieval
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