martes 7 de octubre de 2008

La Universidad de Cantabria desmonta los mitos de los cántabros y sus héroes

Los mitos sobre que los antiguos cántabros eran bárbaros, hablaban una lengua similar al vascuence y tenían dos jefes que la literatura convirtió en héroes (Laro y Corocotta), son desmontados ahora en un libro, escrito por expertos de varias universidades y publicado por la Universidad de Cantabria.
"Los cántabros en la antigüedad. La historia frente al mito" es el título de este libro coordinado por los profesores de la Universidad de Cantabria José Ramón Aja, Miguel Cisneros y José Luis Ramírez Sádaba, y en el que han colaborado expertos de las universidades Complutense, de Zaragoza, Salamanca y Murcia, en historia, arqueología y costumbres del norte de España.
La investigación multidisciplinar llevada a cabo para editar este libro fija "a finales de la Edad del Bronce" la aparición de los primeros cántabros, aunque el profesor Ramírez Sádaba ha señalado que este pueblo tiene orígenes "célticos e, incluso, protocélticos" y "siempre" de cultura indoeuropea.
La lengua de los cántabros era, por esta cultura indoeuropea, similar a la de los pueblos del norte y no tenía "sustrato lingüístico vasco" como se ha venido manteniendo desde hace años, ha dicho Ramírez Sádaba.
"Ese sustrato lingüístico (que se achaca a los cántabros), que sería antiquísimo, no era necesariamente vascuence, sino más bien del norte", ha señalado el responsable de la investigación, que desmonta también que las viviendas de los antiguos cántabros fueran como las vascas, ya que las primeras eran rectangulares y las segundas redondas, ha explicado Ramírez Sádaba.
El "ardor guerrero" del pueblo cántabro si está documentado históricamente, ya que incluso se conoce que era "mayor" que el de los astures, pero Ramírez Sábada ha precisado que "no eran bárbaros".
El coordinador de este nuevo libro, que se venderá en toda España y niega las teorías de otros historiadores, ha explicado que el mito del cántabro bárbaro es "un perjuicio o un estereotipo" creado por los romanos para "engrandecer su victoria" frente a los pueblos del norte.
Y esa visión de la historia contada por los romanos como propaganda política de sus emperadores, en este caso de Augusto, es la que llevó a pensar que Corocotta era un héroe cántabro.
Pero ahora, Ramírez Sábada y Miguel Cisneros han aclarado que este nombre sólo se recoge en una anécdota que se contó en el velatorio de Augusto, recogida por el historiador romano Dión Casio, de un salteador de caminos que se presentó ante el emperador para cobrar la recompensa ofrecida por su cabeza, pero de quien no se dice en ningún momento de dónde procedía.
Cisneros ha opinado que quizá la relación de Augusto con las Guerras Cántabras llevara a pensar que Corocotta era cántabro, pero ha explicado que ese nombre está documentado como tal en Lusitania y, respecto al mito, sólo el arqueólogo Adolf Schulten, "sin fuentes documentadas", creó este héroe.
"Se ha creado una leyenda, pues habrá que desmontarla, yo no tengo la culpa. ¿Quién lo ha hecho?, Schulten. ¿Es creíble Schulten?, no. En ese aspecto no, porque yo también puedo interpretar cosas y me puedo equivocar, pero las fuentes están ahí y ahí no lo dice", ha apostillado Cisneros.
De Laro, el otro héroe de las Guerras Cántabras, Ramírez Sádaba ha aclarado que era sólo un personaje que aparecía en una composición poética, del que no existe ningún documento histórico y que podría ser "una invención".
Los coordinadores han resaltado, sobre todo, de este libro el estudio de todos los yacimientos arqueológicos que hay en Cantabria, de los que, a su juicio, saldrán las futuras investigaciones para conocer cómo se relacionaban los castros cántabros, cómo era su evolución, o cuál era la ruta de las legiones romanas en su lucha con los cántabros.
Porque estos expertos han reconocido que dentro de unos años pueden venir otros investigadores a rectificar sus estudios. "Así es como se mueve la ciencia", ha reconocido Cisneros.
La investigación ha llevado también a estos expertos a conocer que ni las ruinas de Julióbriga, ni las de Camesa-Rebolledo corresponden a centros militares romanos.

soitu

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada