15/5/09

Hallan piezas arqueológicas en Zapopan, Jalisco

Figurillas antropomorfas, una vasija-efigie, una olla, fragmentos de metate, copa, astillas de huesos y otros objetos prehispánicos, fueron hallados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). (fts. El Universal)
Un hallazgo de casi una decena de piezas prehispánicas, entre figurillas antropomorfas, una vasija-efigie, una olla, fragmentos de un metate, una copa, así como astillas de huesos, fue registrado durante la realización de obras hidráulicas en la colonia Ciudad Granja, municipio de Zapopan, Jalisco.
El arqueólogo Carlos López Cruz, de la delegación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) en ese estado, dio a conocer que en los próximos días se hará una excavación más exhaustiva en un área que por lo pronto abarca de 80 centímetros a un metro de ancho, ante la posibilidad de encontrar una tumba de tiro.
Señaló que los tipos cerámicos (Tabachines y Arroyo Seco) de los objetos encontrados, corresponde a la llamada Tradición de Tumbas de Tiro, cuyo desarrollo se dio entre el 100 a.C. y el 500 d.C., en el occidente de lo que hoy es México.
El rasgo distintivo de dicha tradición es, precisamente, las tumbas de tiro, fosas mortuorias de grandes dimensiones.
El descubrimiento ocurrió la semana pasada cuando varios albañiles realizaban trabajos para el mantenimiento de la red de drenaje correspondiente a Circunvalación Poniente (entre las calles Cipreses y Paraísos) , en Zapopan.
Este hecho fue notificado de manera oportuna al Centro INAH Jalisco y de inmediato se acordonó el lugar donde se encontrarían mayores vestigios.
De acuerdo con el especialista del INAH, las excavaciones de tumbas de tiro constan de un pozo vertical o tiro de profundidad variable, que conduce a una o varias cámaras mortuorias, sus dimensiones promedian los 3 metros de largo por 2.50 de ancho, mientras la altura fluctúa en 1.50 metros, sin contar el tiro o acceso.
"En ese sentido, considerando que el área abierta durante la obra hidráulica en esta calle de Ciudad Granja, no rebasa el metro de ancho, es de suponer que la tumba de tiro (en caso de existir) se encuentra en buenas condiciones. La intención es corroborar su presencia y recuperar los restos humanos allí colocados, además de la ofrenda", explicó López.
Las piezas arqueológicas con una antigüedad de aproximadamente mil 500 años, se hallan bajo resguardo del Centro INAH Jalisco y luego de su restauración podrían formar parte de las colecciones del Museo Regional de Guadalajara, también dependiente del Instituto.
La hipótesis sobre la existencia de la tumba de tiro en esta colonia de Zapopan no es descabellada, pues en los años 70 y fines de la década de los 90 del siglo XX, se dieron hallazgos de estos contextos funerarios en varias zonas urbanas del Valle de Atemajac.
Allí está incluída la propia Ciudad Granja y muestran la prolongada ocupación que tuvo esta región en época prehispánica.
"Lo que tenemos en el Valle de Atemajac -sobre el que se asientan los municipios de Guadalajara, Tlaquepaque, Tonalá y Zapopan- es una presencia humana desde antes de Cristo, representada por estos descubrimientos de tumbas de tiro", expresó López.
No obstante, precisó, existen Guachimontones de la Tradición Teuchitlán (asentamientos de estructuras en forma de círculos concéntricos, cuyo apogeo se dio entre 200 y 400 d.C.) y después del 500 d.C. surgieron otras ocupaciones, caso del sitio conocido como El Grillo.
"Este valle está rodeado por algunos cerros y en la cima de algunos de ellos se han encontrado evidencias arqueológicas fechadas para el 1300 d.C.; lo importante de estos hallazgos como el de Ciudad Granja es que nos permiten reconocer esta larga secuencia prehispánica, que yace bajo la mancha urbana", concluyó el arqueólogo.

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Hallan piezas arqueológicas en Jalisco
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Los tipos cerámicos (Tabachines y Arroyo Seco) de los objetos encontrados, corresponde a la llamada Tradición de Tumbas de Tiro, cuyo desarrollo se dio entre el 100 a.C. y el 500 d.C., en el occidente de lo que hoy es México. El rasgo distintivo de dicha tradición es, precisamente, las tumbas de tiro, fosas mortuorias de grandes dimensiones, explicó el arqueólogo Carlos López Cruz, de la delegación del INAH-Conaculta en Jalisco.
Agregó que en los próximos días se harán una excavación más exhaustiva en un área que por ahora abarca de 80 centímetros a un metro de ancho, ante la posibilidad de encontrar una tumba de tiro.
El hallazgo de las piezas arqueológicas, que cuentan con una antigüedad de aproximadamente mil 500 años, se realizó la semana pasada cuando albañiles realizaban trabajos para el mantenimiento de la red de drenaje correspondiente a Circunvalación Poniente (entre las calles Cipreses y Paraísos), de la colonia Ciudad Granja, en Zapopan.
De acuerdo con el especialista del INAH, las excavaciones de tumbas de tiro constan de un pozo vertical o tiro de profundidad variable, que conduce a una o varias cámaras mortuorias, sus dimensiones promedian los 3 metros de largo por 2.50 de ancho, mientras la altura fluctúa en 1.50 metros, sin contar el tiro o acceso.
"En ese sentido, considerando que el área abierta durante la obra hidráulica en esta calle de Ciudad Granja, no rebasa el metro de ancho, es de suponer que la tumba de tiro (en caso de existir) se encuentra en buenas condiciones. La intención es corroborar su presencia y recuperar los restos humanos allí colocados, además de la ofrenda", explicó López.
La hipótesis sobre la existencia de la tumba de tiro en esta colonia de Zapopan no es descabellada, pues en los años 70 y fines de la década de los 90 del siglo XX, se dieron hallazgos de estos contextos funerarios en varias zonas urbanas del Valle de Atemajac (incluida la propia Ciudad Granja), y que muestran la prolongada ocupación que tuvo esta región en época prehispánica.
"Lo que tenemos en el Valle de Atemajac -sobre el que se asientan los municipios de Guadalajara, Tlaquepaque, Tonalá y Zapopan- es una presencia humana desde antes de Cristo, representada por estos descubrimientos de tumbas de tiro".
No obstante, precisó López, existen Guachimontones de la Tradición Teuchitlán (asentamientos de estructuras en forma de círculos concéntricos, cuyo apogeo se dio entre 200 y 400 d.C.) y después del 500 d.C. surgieron otras ocupaciones, caso del sitio conocido como El Grillo.
"Este valle está rodeado por algunos cerros y en la cima de algunos de ellos se han encontrado evidencias arqueológicas fechadas para el 1300 d.C.; lo importante de estos hallazgos como el de Ciudad Granja es que nos permiten reconocer esta larga secuencia prehispánica, que yace bajo la mancha urbana", concluyó el arqueólogo.
Las piezas se hallan bajo resguardo del Centro INAH Jalisco y luego de su restauración podrían formar parte de las colecciones del Museo Regional de Guadalajara.

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