El Museu d’Història de Barcelona (Muhba) inaugura la Vía Sepulcral Romana, un centro de interpretación de los ritos funerarios y su relación con la ciudad actual, las vías de acceso y el territorio circundante. Lo hace en el complejo funerario que se conserva en la plaza de la Vila de Madrid, que ha sido totalmente rediseñado y que incluye una sofisticada iluminación dinámica.
El nuevo centro cultural y arqueológico se distribuye en dos ámbitos. El primero, al aire libre, está atravesado por una de las vías funerarias de acceso a Barcino (siglos I-III), desde la que se puede apreciar, a ambos lados del camino, entierros con restos de 200 personas, restaurados y adaptados para la intemperie, y en donde es posible leer los nombres de los fallecidos, en su mayoría de clases humildes.
En el segundo ámbito, situado en el interior de la instalación construida en el subsuelo de la plaza, discurre la misma vía sepulcral y se articula un discurso entre la cultura funeraria romana, de la que se muestran tipos de entierros, ajuares, ejemplos de incineración e inhumación, y el territorio que rodeaba a la Barcelona romana, con su compleja red de comunicaciones –entre ellas la Via Augusta– trazadas con fines militares, económicos y de control.
MONTAJE AUDIOVISUAL
El espacio explica cómo se vivía la muerte y sus rituales en la sociedad romana a partir de más de 60 objetos inéditos hallados en las mismas excavaciones del conjunto sepulcral, todo ello documentado con un montaje audiovisual que incluye un vídeo en 3D en el que se muestra al visitante cómo era el mismo espacio funerario en los siglos III-IV con su contexto territorial.
Los restos de la plaza de la Vila de Madrid fueron objeto, entre el 2003 y el 2006, de una investigación interdisciplinar en la que participaron arqueólogos, arqueobotánicos, biólogos y palinólogos que ha permitido plantar algunas de las especies de vegetales que crecían en el mismo lugar en los siglos I-III, encinas, rosáceas, adelfas, pinos e incluso una viña como las que se extendían por todo el territorio barcelonés.
Según Júlia Beltrán de Heredia, comisaria del proyecto y conservadora del Museu d’Història de Barcelona, el proyecto museístico y de revaloración del yacimiento tiene como objetivo su integración al paisaje cultural de la ciudad y al entorno urbano, para facilitar su comprensión y dar a los restos arqueológicos un uso social y cultural que contribuyan a su conservación. Con este propósito se pone en funcionamiento la Barcino/BCN, una nueva ruta guiada que propone una reflexión de la ciudad romana y su relación con la Barcelona actual.
El itinerario comienza en la misma Vía Sepulcral de la plaza de la Vila de Madrid y tiene su punto de inflexión en el templo de Augusto, con sus monumentales columnas, aún muy desconocido por su ubicación en la recóndita calle de Paradís, y al que se le ha dotado recientemente de una nueva museografía.
Se complementan todas estas iniciativas de reinvención de la Barcelona romana con la presentación de la nueva guía urbana Barcino/BCN, que permitirá recorrer los puntos más emblemáticos de la antigua colonia.
























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