30/11/09

Podrá observarse mejor la Piedra del Sol con pantalla interactiva

Piedra del Sol
La Sala Mexica del Museo Nacional de Antropología (MNA) cuenta ya con una pantalla interactiva de la Piedra del Sol, que permitirá una mejor observación de esta pieza emblemática del recinto, considerada una de las esculturas más complejas de entender, incluso para los especialistas.
De alta definición y sensible al tacto, este nuevo dispositivo describe los cinco círculos concéntricos que conforman la pieza monolítica descubierta en 1790 y también conocida como Calendario Azteca.
Este recurso interactivo es resultado de un proyecto piloto que se concibió hace un año, impulsado por el Patronato del Museo y ejecutado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), a través del arqueólogo Felipe Solís (qepd), y con el apoyo de Fundación Chrysler, para facilitar la lectura del público de este monumento.
Con la colocación de esta pantalla, el proyecto entra a una fase de prueba para posteriormente buscar la integración de otras similares en diversas salas del recinto. Este dispositivo se compone de dos partes, una titulada Detalles y otra Movimientos.
En la primera se explican cada uno de los cinco círculos concéntricos que integran la pieza monolítica de la cultura mexica, y describe su iconografía a partir de las investigaciones realizadas hasta ahora por los especialistas.
La segunda parte narra la historia de los siete traslados que tuvo la escultura desde su hallazgo, hasta su arribo al Museo Nacional de Antropología.
Las animaciones están acompañadas de textos explicativos en tres idiomas a elegir: español, inglés y francés.
Durante la ceremonia de presentación de la nueva pantalla, este martes, Diana Magaloni, directora del MNA, explicó que el proyecto se planeó para que los públicos infantil y juvenil se acerquen a la lectura de este monumento que es emblema del museo, y cuya museografía esta centrada en él.
Explicó que la Piedra del Sol es una de las piezas más exactas e intrigantes del mundo mexica, cuya lectura resulta altamente compleja.
Es así que la pantalla ayudará al público a observar con detalle los elementos que integran cada uno de los cinco círculos concéntricos, y a conocer aspectos generales de la iconografía de cada uno de estos aros, sin mayores interpretaciones, ya que su lectura aún no está completamente determinada por los investigadores.
La titular del MNA destacó la iniciativa del Patronato del Museo, de buscar vías para dotar a las salas de última tecnología, de tal suerte que el continúe vigente en el nuevo siglo; también agradeció la participación de dicha Fundación, ya que a través de su donativo se pudo concretar la instalación de esta pantalla interactiva.
En este sentido, dijo "Estamos en una época en la que es necesario un vínculo creativo y respetuoso del trabajo de las entidades del Gobierno Federal con la iniciativa privada, para formar una mancuerna que conjunte los recursos con las ideas, respetando la vocación pública de las instituciones, y esta pantalla es un ejemplo de ello.
"Es un recurso interactivo que ayudará a que miles de personas aprendan a observar la Piedra del Sol, monumento que constituye parte del devenir nacional y que nos deja ver las identidades que prevalecieron en distintos momentos históricos", precisó.
Por su parte, Ana Mondragón, directora del Patronato del Museo, explicó que la realización de la pantalla interactiva de la Piedra del Sol, que tuvo un costo de 25 mil dólares, implicó ocho meses de trabajo de digitalización de toda la escultura, la elaboración de las animaciones y los textos, que fueron revisados por la curadora de la Sala Mexica, Bertina Olmedo.
A su vez, el secretario del Patronato, Sergio Martínez Chavarría, destacó que poner al día el MNA es una de las labores de ese organismo, de ahí el interés porque la Sala Mexica contara con este dispositivo moderno de realidad virtual, que se integra a un "museo vivo" que recibe a cerca de 320 mil niños al año.
En cambio, el Museo del Prado, en España, es visitado por 100 mil personas anualmente en sus nuevas instalaciones.
Por último, el presidente de la referida fundación, Salvador Ledón, destacó que para la empresa que representa es un honor poder patrocinar esta iniciativa.
Agregó que ella contribuye a que uno de los museos más importantes de México cuente con sistemas modernos de consulta, brindando un programa interactivo que haga más atractiva la visita para el público y ayude a valorar la riqueza de los símbolos de la cosmogonía mexica.

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Desmontarán barrio árabe del s. XIII en Murcia para excavar restos del XII

Panorámica del extenso y espectacular hallazgo arqueológico en San Esteban. / Vicente Vicens / AGM
El director general de Bellas Artes de Murcia, Enrique Ujaldón, ha confirmado que se "desmontarán" los restos de casas de un barrio árabe del siglo XIII para iniciar la excavación de otros restos del siglo XII que, según unas catas, pudieran hallarse debajo y que se sospecha que tienen importancia.
El desmonte se iniciaría en la zona limítrofe con el Palacio de San Esteban, en el centro de Murcia, ya que urge primero asegurar con "muros pantalla" de hormigón el citado palacio, actualmente "con tres fachadas en el aire".
Una vez concluida esa excavación se decidirá si pueden coexistir el barrio musulmán del siglo XIII con lo que se encuentre, si son más importantes las casas del siglo XII y deben conservarse o, de lo contrario, no reviste importancia y debe reinstalarse la barriada.
Señaló que se trata de una zona de avenidas que vivió dos grandes inundaciones en el siglo XV, a lo que se suma el hallazgo de pozos construidos para recoger las arcillas y materiales que había para reutilizarlos en otras edificaciones posteriores, lo que ha conllevado que el barrio esté "muy arrasado".
Ujaldón explicó a los medios de comunicación los hallazgos, acompañado de las concejales del Ayuntamiento de Murcia Nuria Fuentes y Fátima Barnuevo, quienes anunciaron un acuerdo con la administración autonómica para impulsar un proyecto museográfico que permita recuperar, integrar y conservar, con asesoramiento internacional, los restos encontrados.
Los restos proceden de una época de decadencia en el mundo musulmán, por lo que los materiales son de baja calidad, indicó Ujaldón, quien agregó que además del barrio se encontraron unas casas más amplias que debieron pertenecer a una estructura palaciega.
Los arqueólogos también han hallado los cimientos de un oratorio o mezquita, con un pequeño minarete.
Las ediles y Ujaldón lamentaron la politización del asunto, y Fuentes confió en que "todos remen en la misma dirección" en torno a la conservación.
Ujaldón anunció que visitará de nuevo el yacimiento acompañado de la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, María José Alarcón, y dijo que la Plataforma Ciudadana Por la Defensa del Patrimonio Arqueológico de San Esteban no le ha pedido visitar las obras, a lo que la edil Nuria Fuentes se ha sorprendido que sus portavoces hagan declaraciones "sin pisar el yacimiento".

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Las 18 cuevas Patrimonio de la Humanidad se dotarán de una imagen común

Las 18 cuevas de la cornisa cantábrica reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por los testimonios de arte rupestre paleolítico que albergan, entre ellas Santimamiñe, Altxerri y Ekain, se dotarán de una imagen corporativa común y de un portal de promoción en internet, según han acordado los Gobiernos de Cantabria, Asturias y el País Vasco.
Ésta es una de las decisiones adoptadas por las tres comunidades autónomas donde se encuentran las cuevas y por el Ministerio de Cultura en la segunda reunión que ha celebrado la comisión que coordina las acciones de las 18 cuevas Patrimonio de la Humanidad.
Cuentan con ese reconocimiento otorgado por la UNESCO Altamira, Chufín, Hornos de la Peña, El Castillo, La Pasiega, Las Monedas, Las Chimeneas, El Pendo, La Garma y Covalanas, en Cantabria; Tito Bustillo, la Peña de Candamo, Llonín, El Pindal y Covaciella, en Asturias; y Santimamiñe, Altxerri y Ekain, en el País Vasco.
Según ha informado el Gobierno cántabro, la comisión de coordinación está trabajando en el desarrollo de un protocolo común de protección y conservación para las 18 cuevas, en los criterios que guiarán las acciones de investigación sobre el arte rupestre y estrategias de difusión y divulgación del patrimonio.
Entre las medidas que propone adoptar con carácter inmediato figura el diseño de una imagen corporativa común para las cuevas, la colocación en las carreteras de señales indicativas, la apertura de páginas web y la programación de herramientas informáticas para gestionar la reserva de visitas, en aquellas cavidades abiertas al público
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Buscan en Barrika restos de actividad en el Paleolítico

Aunque muchos lo desconozcan, la franja costera de Sopelana y Barrika posee un alto valor arqueológico. De hecho, el yacimiento conocido como Kurtzia, que cuenta con una protección parcial, comprende un amplio territorio que se extiende desde Punta Galea hasta Plentzia. Las primeras actuaciones en la comarca se remontan a los años 50, cuando Barandiarán sondeó el terreno junto a Mario Grande y Antonio Aguirre. Los resultados de las catas ofrecieron distintos niveles estratigráficos que abarcaban varios periodos, desde el Paleolítico Medio -a partir del 125.000 antes de Cristo- hasta la Edad de los Metales (4.000 a. C.), y se encontraron raederas y puntas musterienses, láminas y raspadores, además de otros utensilios.
La presencia del hombre en Uribe Kosta se ha detectado hace aproximadamente 40.000 años, ya casi en el Paleolítico Superior. En los años noventa se hicieron otras prospecciones en Kurtzia y ante la presencia de sílex -rocas pequeñas erosionadas por el mar utilizadas para fabricar herramientas- concluyeron que la colina se había convertido en un taller o una industria al aire libre que también surtía a asentamientos cercanos. Sin embargo, no hallaron restos de cabañas.
Los materiales que se recogieron -núcleos, restos de talla- no han sido objeto de un estudio detallado y ahora un equipo de expertos trata de poner en valor el yacimiento de Zabaletxe, en Barrika, junto a la playa de Meñakoz. Las labores de prospección geofísica se han desarrollado de la mano del arqueólogo Mikel Aguirre, el profesor de la Universidad Politécnica de Valencia Francisco García y la profesora de la UPV Arantza Aranburu. Según Aguirre, el entorno de Meñakoz es un yacimiento arenoso de gran valor. «Estas arenas son acumulaciones pleistocénicas con depósitos de una antigüedad que podrían remontarse a los 100.000 años. Por su antigüedad pueden dar información importante sobre el clima, la temperatura y la vegetación», explica.
Estructuras de cabañas
El experto añade que «estas arenas son susceptibles de albergar material arqueológico y restos de la actividad humana a 10 metros de profundidad, aproximadamente desde el año 3.000 antes de Cristo hasta el primer milenio de nuestra era». Pero la aspiración del equipo es encontrar cabañas y otras herramientas, que ofrecerían una información muy valiosa acerca de cómo se vivía en el Paleolítico.
«Estamos valorando el terreno para comprobar su potencialidad. Para ello hemos utilizado un radar electromagnético que nos aporta información en tres dimensiones. Mediante este aparato podemos ver si hay rastros de estructuras, de fuegos o postes de construcción». Los trabajos de excavación se han desarrollado durante todo el mes de noviembre, aunque el proyecto tendrá una duración de tres años. «Es un reto muy interesante, multidisciplinar, tanto arqueológico como paleontológico», concluye.

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Modificará hallazgo en El Ocote historia de Aguascalientes

Que la entidad no fue sólo un sitio de paso, que la Chichimeca no fue la primera civilización que habitó el territorio estatal y que por ello deberán modificarse los libros de historia de Aguascalientes son los principales resultados de la investigación que, desde el año 2000, el equipo de arqueólogos del centro Inah en la entidad, afirmó Ana María Pelz Marín, arqueóloga encargada de coordinar el proyecto desde su inicio.
El hallazgo se realizó en la zona El Ocote, donde ya desde 1982 se tenía conocimiento del abrigo con pinturas rupestres (aún sin estudiar con detenimiento) que existía, y son restos distribuidos en un espacios de aproximadamente 60 hectáreas que, si bien es un espacio considerable, "no es de los sitios más grandes que tenemos para el estado", indicó la especialista.
Se trata de una civilización anterior a las tribus Chichimecas (Huachichiles, Zacatecos, Huamares, etc.). "Probablemente sean los antecesores –sugirió Pelz Marín-, pero tampoco podemos decirlo con una certeza absoluta" porque los fechamientos con carbono XIV, las identificaciones de ADN tardarán todavía unas semanas y un año, respectivamente, en arrojar resultados más precisos.
Además de los vestigios arquitectónicos, consistentes principalmente en un área ceremonial y otra habitacional, se han encontrado 17 entierros humanos, uno de ellos de un infante, "restos alimenticios de maíz y de frijol", joyería y objetos asociados de diferentes materiales, como barro y concha, entre otros restos.
A decir de la arqueóloga, "todo esto nos va a permitir, si no hacer una reconstrucción absoluta de la sociedad que se desarrolló en esa época, sí por lo menos darnos algunas ideas relacionadas con estas poblaciones".
Por ejemplo, comentó, aunque no se han estudiado "las características físicas de los individuos" como sexo o edad exacta, de los entierros puede conocerse mucho de su forma de rendir culto; muestra de ello que las osamentas de adultos están flexionados y colocadas sobre un costado, mientras que la del infante está sentada. "En la mayoría de estos enterramientos hay una característica muy particular que es la falta de huesos de pies", agregó.
Además, al ver los objetos asociados y los materiales de esta y otras localidades –se está estudiando si la concha es de la costa oeste o el pacífico- se puede afirmar que tuvieron comunicación con civilizaciones de esos lugares, que probablemente tenían una organización social por clases y que, con base en los restos alimenticios, ya no eran recolectores, sino agricultores.
Con respecto a las construcciones, previó Ana Pelz, se podrá definir cómo distribuían las áreas, la convivencia que tenían, su manera de rendir culto, de cocinar, etc.
Apuntó que "en los alrededores podríamos decir que había otras poblaciones también, contemporáneas a la población prehispánica del Ocote, que también estaban distribuidas en la región", que es bastante amplia.
Presumiblemente, el asentamiento del Ocote tuvo relación con poblaciones de lo que hoy es Jalisco, Zacatecas, Guanajuato, etc. "porque vemos muchos elementos que se identifican en estos lugares (…) a pesar de que no tenían los medios de comunicación".
Pelz Marín relató que después de las pinturas, fue hasta entre 1991 y 1994 que arqueólogos adscritos al Instituto Nacional de Antropología e Historia hicieron el levantamiento topográfico y posteriormente, en el 2000 se descubrieron los vestigios arquitectónicos y entierros humanos con características muy particulares.
Por la comparación de restos cerámicos que el equipo ha hecho, calculó que las osamentas, los ornamentos y las construcciones halladas datan de entre los años 600 a 900 d.C.; falta que los laboratorios del Distrito Federal den fechamientos más precisos, aunque se espera encontrar incluso vestigios más antiguos.
Comentó que "encontramos que en realidad existían muchos sitios con un asentamiento ya muy estructurado, lo que serían ya las poblaciones de ciertas dimensiones de lo que sería la época prehispánica".
Proyecto "de muy largo plazo" que requiere alta inversión
Pelz Marín relató que después de 1982, cuando se tuvo conocimiento del panel mayor de pinturas rupestres, fue hasta entre 1991 y 1994 que arqueólogos adscritos al Inah regresaron a la zona para hacer el levantamiento topológico correspondiente y posteriormente fue hasta 2000, cuando ella llegó a Aguascalientes tras haber solicitado su cambio del centro Inah de Morelos, que surgió el proyecto como tal.
Desde entonces, se ha trabajado por temporadas anuales con duración de seis a ocho semanas. El proyecto podría estar terminado hasta una etapa en la que pudiera abrirse al público en unos dos años, pero la exploración no estaría terminada.
Admitió que "en cierto modo tiene mucho que ver la cuestión de los recursos" en la prolongación del trabajo científico y de campo que ha requerido la zona. Calculó que en cada uno de los años que se ha trabajado, se han invertido aproximadamente 40 mil pesos, lo que en realidad es muy poco si se toma en cuenta que deben costearse estudios en otras entidades del país, pagos para el arqueólogo que no está adscrito y, sobre todo, vigilancia de la zona, que no está abierta al público.
Pero además del dinero, la enorme cantidad de trabajo que los laboratorios del Inah en la capital del país reciben de toda la República es otro de los factores de influencia en la duración del trabajo; a ello se agrega que son pocos los especialistas con que se cuenta en el estado y específicamente en el proyecto.
Como ejemplo, está el hecho de que además de las ya conocidas se sabe de la existencia de otras pinturas rupestres en la zona, pero como requieren de un tratamiento especial y estudios de iconografía y lenguaje, no han sido estudiadas a fondo todavía.
En este proyecto, integran el equipo Ana María Pelz, el arqueólogo contratado por proyecto Jorge Luis Jiménez Meza, así como dos biólogos de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA).
Desde 2005 se solicitó presupuesto específico para el proyecto, mismo con el cual no se contó por la situación económica; para 2010, la indicación es volver a solicitarlo y hay buenas posibilidades de que sea otorgado, aunque no será un recurso muy elevado.

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29/11/09

Chipre dona piezas a Museo Nacional de las Culturas

Alrededor de cien piezas fueron donadas por el gobierno de la República de Chipre al Museo Nacional de las Culturas
El gobierno de la República de Chipre donó un centenar de piezas etnográficas e históricas, así como libros y discos compactos sobre la cultura de ese país, al Museo Nacional de las culturas (MNC), del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta).
La donación enriquecerá particularmente la colección de Culturas de la Antigüedad del MNC, ahora formada sólo con piezas provenientes de países árabes, el norte de África y Grecia, informó el INAH.
Entre las piezas donadas destaca un mapa histórico del siglo XIX, que ilustra el tercer viaje de San Pablo por la isla de Chipre, uno de los puntos importantes en los recorridos del apóstol por la región, efectuados en las primeras décadas del siglo I para convertir a los pobladores al cristianismo.
El documento aporta datos que remiten a esa etapa de la historia de la humanidad, agregó el INAH.
Otras piezas que se incluyen en esta donación, son cuatro réplicas de ídolos cruciformes, cuyos originales datan de 3000-2500 a.C., así como dos tallas en plata de San Jorge.
De los objetos etnográficos resaltan cuatro trajes típicos de diferentes regiones de la isla, elaborados a la usanza antigua: dos de caballero y dos de dama, estos últimos procedentes de las ciudades de Phafos y Nicosia; así como dos carpetas bordadas.
El acto de donación de las piezas se llevó a cabo en el propio Museo Nacional de las Culturas, con la presencia del embajador de la República de Chipre, Vasilis Philippou, quien hizo la entrega a Leonel Durán y Luis Felipe Crespo, director y el subdirector del recinto, respectivamente.
Vasilis Philippou consideró de gran importancia que el Museo Nacional de las Culturas también exponga objetos representativos de la cultura chipriota y que el público mexicano descubra la historia, la escritura y la religión de esta nación.

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Tesoros romanos sumergidos (Grau Vell, Sagunto)

El yacimiento que se extiende sobre el lecho marino de la costa saguntina es todo un filón para los investigadores. Este trozo de historia del Imperio Romano está a la espera de un rescate que lo devuelva a la vida.
Los hallazgos en dos prospecciones subacuáticas, realizadas durante los años 1999 y 2001, detectaron con radares sonar y varias inmersiones tinajas de grandes dimensiones, ánforas, fragmentos cerámicos, lingotes de plomo y un enorme derrumbe de una construcción antigua que podría indicar el lugar donde se levantaba el faro del puerto romano.
Pero las entrañas del mar aún tienen reservadas muchas más sorpresas. «Existen indicios importantes de la existencia de un pecio del siglo I d. C. que transportaba vino y que estaría situado a unos 200 metros mar adentro», explica el especialista en arqueología náutica y autor de las dos últimas campañas de rastreo, Carlos De Juan.
La aparición de más de setenta kilos de fragmentos de tinajas o «dolia de vino» abre a los expertos todo un mar de posibilidades en el lugar donde fondeaban aquellas naves romanas.
Pero ahí no acaba todo. «Pueden encontrarse restos de la vida diaria del puerto, mercancías muy diversas, utensilios e, incluso, lo que comían los marineros como huesos de animales», destaca el investigador. Todo el apartado de residuos orgánicos como pieles, telas o desperdicios de época clásica salpican el fondo marino.
«Sus propiedades físicas están alteradas pero se pueden recuperar si se actúa a tiempo. La madera, por ejemplo, pierde la celulosa pero se le puede devolver la consistencia mediante unos tratamientos específicos».
Lo mismo sucede con el material cerámico. Se satura de sales marinas. Por ello, hay que realizar el proceso inverso cuando se extrae del agua, rápidamente. «Mediante ósmosis la pieza va soltando las sales. En caso contrario, los vestigios cristalizan y se agrietan hasta que se deshacen o revientan», apunta el especialista.
Pero no es la única nave romana que podría aparecer sumergida en este punto. A unos mil metros de la costa, los expertos hablan de la existencia de un pecio «de cierta envergadura de época imperial que portaba salazones de pescado, probablemente procedentes del estrecho de Gibraltar.
«Hay noticias y materiales arqueológicos que nos dirigen a ese sector». Esta nave pudo tener entre 20 y 25 metros de eslora, aproximadamente.
Métodos más eficaces
Todo un imán para los radares de última generación que en la actualidad podrían surcar los mares «con obvias probabilidades de éxito». Un convenio entre la Autoridad Portuaria de Valencia y el Ayuntamiento de Sagunto puede acabar pronto con estos siglos de silencio sumergido bajo las aguas del mar.
Tal y como avanzó el alcalde de la capital del Camp de Morvedre, Alfredo Castelló, este proyecto prevé analizar el fondo marino en busca de restos y convertir el yacimiento terrestre en un paseo arqueológico visitable «único» que daría a conocer la importancia marítimo-mercantil que tuvo la vieja Saguntum. Las excavaciones realizadas en tierra firme destaparon importantes datos de aquel periodo.

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Aquí mataron a César

¿Sabe que es posible pisar las mismas losas sobre las que mataron a Julio César? La mayoría de los transeuntes —igual romanos que extranjeros— caminan por la zona arqueológica de Torre Argentina sin prestar la menor importancia al área.
César fue asesinado precisamente en este lugar, en Torre Argentina, que hoy se extiende indiferente ante el caótico tráfico romano. Como explica a ABC la arqueóloga Marina Mattei, aquí se alzaban varios edificios hasta que Mussolini escogió el lugar para construir su nueva casa. Cuando el dictador fascista hizo demoler los edificios de la zona, emergieron a la superficie la parte superior de tres columnas. El arquitecto de Mussolini convenció entonces al mandatario para que preservase los cuatro templos que acoge el área.
Desde un mirador en lo alto hoy se adivina la silueta de los cuatro templos. Desde aquí los ojos de los pocos espectadores que se detienen en la zona intentan delinear los que fueron muros, escaleras, frisos y columnas. Y precisamente para facilitar la comprensión de este histórico lugar, el ayuntamiento de Roma ha ideado un proyecto por el que dentro de dos años se podrán visitar las entrañas de l área. Entonces descubrirán los atareados romanos que, detrás del templo circular, a la altura de la parada del autobús y bajo los pies de los impacientes viajeros, se encuentra el lugar exacto en el que asesinaron a César con 23 puñaladas.
Aunque éste no es el único hallazgo. Bajo el mismo templo se extiende también una pequeña rampa que se hunde en el subsuelo. Aquí los arqueólogos encontraron la cabeza de la diosa Fortuna Huiusce Diei, es decir, la Fortuna de los Días Presentes, a quien el cónsul Quinto Lutazio Catulo consagró la batalla de Vercelli, que puso fin a la guerra contra los cimbros.
Este lugar mágico caído en el olvido era el centro de reunión de las personalidades más importantes de la república, lugar de sacrificios y oración. Los arqueólogos no tienen la certeza de cuáles eran las divinidades adoradas en estos templos, aunque se especula con la diosa de la fertilidad, Feronia, o la ninfa de las fuentes, Juturna.
Torre Argentina no es la única zona arqueológica de Roma que abrirá por vez primera sus puertas al gran público. El ayuntamiento de la capital ha aprobado el proyecto «Roma secreta de la A a la Z», en el que se estudia la reapertura de 21 áreas arqueológicas desconocidas para los amantes de la historia. Saldrán así del olvido la villa de Plinio el Viejo, varios mausoleos, el teatro de Marcello, y el auditorio de Mecenate, podrán abrir sus puertas por primera vez para salir del olvido.
La capital del Imperio sigue descubriendo «joyas» bajo tierra. Aunque en no pocos casos, como en la ampliación del metro de Roma, esos tesoros arqueológicos terminan convirtiéndose en engorroso problema. La ventaja es que las futuras paradas de metro previstas para 2015 albergarán también su respectivo pequeño museo arqueólogico rescatado al subsuelo.

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Las catacumbas de Vigo

Las estribaciones de la cara norte del monte de O Castro ofrecen un entramado de túneles. Los arqueólogos no han podido precisar cuándo fueron construidos. Sí parece claro que todos ellos cumplieron la función de servir como abastecimiento de agua a la población, pero tampoco se descartan otros usos. Su morfología es bastante similar, aunque solo en dos casos han sido estudiados por arqueólogos.
El último descubrimiento se produjo durante las obras de humanización de la calle de Santiago. La arqueóloga Mar López Cordeiro, autora del control realizado en esa zona, afirma que el modo constructivo empleado responde a las características definidas para las construcciones romanas de agua. «La intensa explotación industrial de toda la franja costera durante la época romana en Vigo, hace presuponer la necesidad de un abastecimiento de agua potable que, si bien por las características de este territorio, pudo haber sido a través de sus múltiples fuentes y manantiales, no puede desechar la existencia de una infraestructura hidráulica que podría haber sido reutilizada por el poblamiento posterior. Sin embargo, no podemos afirmar este extremo ya que se desconoce cómo se construyó después de esa época», señala la arqueóloga.
Esta galería fue excavada en la roca, a pico, con cubierta abovedada. Dicha bóveda presenta desconchamientos, que podrían haber sido originados por su apertura con un frente de fuego, y registra pequeños agujeros ( loculi, según la denominación que maneja la arqueóloga) para sostener supuestamente las lucernas que aportaron la luz necesaria para su excavación.
El túnel tiene una altura de 1,15 metros y un ancho en la base de 70 centímetros. Para estudiar el lugar, fue preciso el concurso de un robot, artefacto que permitió comprobar que la galería tiene una longitud mínima de 15,60 metros. En el tramo inicial, está excavado en roca, pero después aparece un tramo realizado con mampostería de piedra y techo conformado por grandes losas de granito, lo que parece indicar que fue reutilizado en época contemporánea. Después, continúa la construcción en roca.
Subestación eléctrica
No es la única galería estudiada científicamente. Durante las obras de construcción de la subestación eléctrica de O Castro, se encontró otra galería asociada a una tajea de época contemporánea, que fueron estudiadas por la arqueóloga María Jesús Iglesias Darriba. A la galería se entra a través de un pozo. El pozo está excavado en roca, con una boca de dos por un metros de ancho y una profundidad de 15,20 metros. Este pozo es la puerta de acceso a la galería.
Al igual que la galería de la calle de Santiago, esta también está excavada en roca y sigue una dirección norte-sur, desde la Cruz de O Castro hacia el paseo de Granada, con una longitud de 85 metros. El techo también es abovedado, pero está reforzado en algunos puntos con bóveda de ladrillo y mortero gris, elementos que parecen indicar que experimentó obras de mantenimiento hasta entrado el siglo XX.
La arqueóloga detectó pequeñas rebajas en los laterales de la galería que parecen indicar que debieron engarzar algún sistema de iluminación, conclusión que se ve reforzada por la presencia de huellas de humo. También aparecen clavos de hierro con una función indeterminada. Por el suelo transcurre un pequeño canal, sustituido puntualmente por tuberías de gres. Aparecieron dos pozos de aireación cuyas bocas están selladas con ladrillos. Esta galería tiene dos ejes secundarios en direcciones transversales, que no se prolongan mucho. Iglesias Darriba concluye que se trata de una galería de captación de aguas que formaría parte de la red de abastecimiento de la antigua villa. Tampoco se pudo determinar su cronología. La dirección de la galería parece indicar que llevaría el agua hasta el interior del recinto amurallado aunque no se puede confirmar porque está cortada por cimentaciones de obras más modernas.
Entorno de San Sebastián
Todavía hay más galerías en los alrededores del castillo de San Sebastián, pero no han sido estudiadas por arqueólogos sino que fueron exploradas durante la realización del catálogo municipal por espeleólogos de la federación gallega en 1996. Bajo la calle Pracer se extiende una galería de 90 metros de longitud, en dirección sur-norte, es decir, procedente de O Castro con destino al antiguo recinto amurallado, lo que podría indicar que estaba conectada con la galería hallada cerca de la subestación eléctrica. En este caso, la galería presenta un recorrido sinuoso, y se detiene ante tapiados de hormigón de construcciones más recientes. Algún arqueólogo apuntó la posibilidad de que esta galería llevase agua hasta A Laxe, al borde del mar.
En la calle de Granada hay otra galería de 33 metros de longitud, excavada en jabre, y en el interior del castillo de O Castro aparece otra, de 64,5 metros de longitud, construida en piedra de sillería, con arcos y techo abovedado. Esta galería si aparece documentada en las narraciones del ataque británico de 1719. Se decía entonces que servía de almacén para la pólvora.

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Hallan en Tula un entierro de la cultura tolteca

Entierro de la cultura tolteca encontrado en un predio localizado sobre la calle Zaragoza. ft: El Sol de Hidalgo.
Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con sede en la Zona Arqueológica de Tula, encontraron un entierro humano colonial en un predio situado en la transitada calle Zaragoza.
Los restos estaban acompañados de utensilios de barro contemporáneo y datan de la era prehispánica, de 1500 a 1650 después de Cristo.
Nadia Verónica Vélez Saldaña, arqueóloga del INAH, mencionó que en el centro de esta ciudad es común que hallen este tipo de entierros, pues hay demasiadas construcciones viejas de tipo colonial.
"Puede decirse que comprende el periodo colonial temprano y tiene raíces prehispánicas, además de que los elementos del entierro son combinados, en su mayoría de cerámica rudimentaria", indicó la especialista.
Precisó que las piezas encontradas, junto con el entierro humano, tienen características de la cultura española.
Nadia Verónica señaló que personal del INAH, hasta anteayer, había localizado el entierro de un solo individuo, al parecer perteneciente a la cultura Tolteca.
Las excavaciones continuran a fin de verificar si hay o no más descubrimientos de este tipo.

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Coímbre se descubre de nuevo ante la Historia

En tan sólo dos metros la cueva de Coímbre ha explicado al mundo que en su interior habitó «un grupo amplio» de personas hace 12.000 años. Cuenta el pequeño recuadro abierto por nueve investigadores que aquellos habitantes del Magdaleniense Superior Final eran «cazadores y pescadores». Y ha regalado a la Historia «más de 19.000 piezas» de distinta índole que así corroboran las premisas anteriores. Ésas fueron sólo algunas de las conclusiones a las que llegó un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED tutelado por David Álvarez y José Yravedra en enero de este año, tal y como, por entonces, lo recogió EL COMERCIO.
Los trabajos se han reanudado. Un periplo interminable en busca de financiación retrasó la nueva campaña de excavación en esta caverna sita en Peñamellera Alta y conocida por la zona como la cueva de Las Brujas. Pero, al fin, la Sociedad de Ciencias Aranzadi de San Sebastián donó un presupuesto ajustado para que Paloma, Pablo, Aída, María, Julio, Aitor, David, Ramón, David y José puedan continuar con las excavaciones e investigaciones dentro de una caverna «con un gran alto potencial» y en cuyas paredes permanece «auténtico arte» desde hace miles de años. Porque la datación concreta aún no puede saberse.
Según explica David Álvarez «como en todas las cuevas de la zona oriental» la Historia ha ido corroborando que «estuvieron habitadas desde antes del Magdaleniense». Y, por tanto, «no sería descabellado pensar que aquí hubo seres hace 30.000 ó 40.000 años» como tampoco lo sería que el yacimiento en el que los historiadores excavan saque a la luz «restos humanos». En cualquier caso, ambos datos están por corroborar. Y en ello trabajan estos estudiantes y voluntarios de la UNED y la Universidad de Oviedo que, ocho horas al día, acuden a la empinada caverna valiéndose de un camino escalonado por ellos mismos que les permite ascender al maravilloso mundo que se esconde tras la entrada a una gruta descubierta en 1971 y virgen hasta el pasado año.
El objetivo, como en cualquier investigación de similares características, es sacar la máxima información posible: «queremos saber cómo era su comportamiento, cuál era el clima de entonces, el medio en el que se movían, qué especies predominaban, qué fauna, qué flora...», explica Álvarez. Para ello, los historiadores tienen una especie de mapa en su cabeza. Han escogido el final de la caverna, unos 70 metros de yacimiento, un escenario en el que, explica el historiador, «podría haber estado dividido», como una especie de casa. Así, de un lado se ubicaría «el lugar donde tallaban, otro donde trataban la caza, otro donde se reunían...» y así hasta completar un auténtico hábitat formado por un grupo de «30 ó 40» personas que, al parecer, «es posible que fuera rotando por las cuevas de la zona dependiendo de las temporadas del año en las que se encontraban». Es decir «habría una cueva nuclear y otras a las que acudían con movilidad relativa a alguna cuestión determinada».
Y aunque Coímbre haya sido una gruta de rotación para esos ancestros, «este yacimiento tiene una densidad muy extensa y una ocupación muy intensa». Lo dice Álvarez «por el gran número de restos encontrados». Lo más relevante, hasta el momento y porque aún no se ha estudiado a fondo lo extraído desde el viernes, es lo que se encontró en la anterior campaña. «Objetos de adorno, industria lítica, restos de ciervo, cabra, algo de corzo y conejo, y vértebras de peces -salmones-», enumera el historiador.
Un arduo proceso de investigación en el laboratorio de todo un año, siguiente paso al trabajo de campo que estos días atarea a los investigadores, dio como resultado un estudio que pronto saldrá a la luz, reflejando la importancia de esta caverna. En él se dará cuenta de lo hallado. Recordaba Álvarez que «hay colgantes tallados de caninos perforados de ciervo, un par de conchas de caracol perforadas para hacer collares, azagayas (puntas de asta de ciervo pintadas y trabajadas)», fueron sólo algunos de esos elementos decorativos que tanto han llamado la atención. Sin embargo, apunta el experto, «son de características similares a los restos hallados en las cuevas de Llonín o de Los Canes. Esquirla, dientes, industria lítica y material retocado. Y así hasta completar decenas de miles de piezas del pasado que determinarán poco a poco, campaña a campaña, «las secuencias temporales de Coímbre» para ofrecer una visión «cronocultural» al mundo y a la Historia.

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28/11/09

Patrimonio confirma la aparición de una necrópolis en los ejidos municipales de Llerena

La directora general de Patrimonio de la Junta de Extremadura, Esperanza Díaz, confirmó a Europa Press la aparición de una necrópolis en los ejidos municipales de la localidad pacense de Llerena.
Trabajadores municipales de Llerena han descubierto restos humanos que sacan a la luz lo que podría ser una necrópolis perteneciente a la época musulmana y, en principio, y tras la confirmación del hallazgo, la Dirección General de Patrimonio ha decidido proteger la zona para, en el momento en el que sea posible, proceder a su análisis.
Según el arqueólogo local José Iñesta Mena el cementerio podría ocupar una extensión comprendida entre los 3.000 y los 5.000 metros cuadrados. La colocación de los cuerpos, hacia el Sur, induce a pensar "que podrían pertenecer a la época musulmana" a juicio del historiador llerenense aunque desde Patrimonio mantienen también abierta la posibilidad de que pudiera pertenecer a una ocupación romana.
El allanamiento del terreno para la adecuación de un camino público, actuación que está llevando a cabo el ayuntamiento de Llerena, es lo que ha permitido que esta necrópolis salga a la luz.
Los trabajos con la excavadora permitieron ver con facilidad las tumbas, localizadas a tan sólo un metro de profundidad, lo que llevó a los operarios a paralizar las obras y ponerlo en conocimiento de las autoridades locales.
Tras este primer aviso, técnicos de patrimonio se desplazaron a Llerena para, in situ, conocer la magnitud del hallazgo y, una vez confirmado, decidir su protección, por el momento. En principio, no habrían aparecido otra clase de objetos que permitieran datar con mayor facilidad o exactitud este cementerio.
La Dirección General de Patrimonio y el arqueólogo llerenense José Iñesta Mena destacan la importancia de este hallazgo porque viene a suponer "una pieza más del puzzle de la historia de Llerena".
Es más, el historiador local ha apuntado que esta necrópolis es una más de las "varias que hay en la localidad". En ambos casos coinciden en que no se trata "de un yacimiento visitable" pero desde Llerena sí se desea su estudio para contribuir así "a cerrar con exactitud" esta parte de la historia local.

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Un parque bíblico recrea la vida de los israelitas hace 2.000 años

Situado entre Jerusalén y Tel Aviv, Neot Kedumim es un parque que recrea la vida de los israelitas de hace 2.000 años y combina los hallazgos arqueológicos con la vegetación característica de la época bíblica.

Se trata de una superficie de colinas, valles y llanuras que comprende 253 hectáreas y en la que el visitante puede comprobar de primera mano cómo el pueblo judío se servía de rústicas técnicas de agricultura para obtener aceite de oliva, vino o trigo, elementos esenciales para la subsistencia y la relación con su único dios.
Numerosos restos arqueológicos como cisternas, baños rituales, presas, molinos de piedra y construcciones fortificadas que datan de un período de entre 2.000 y 1.500 años, atestiguan la presencia de una población rural bien organizada.
Los expertos sitúan en la zona el viejo emplazamiento de Modiín, lugar de residencia de una familia de la casta sacerdotal judía que se levantó en armas contra los gobernantes griegos que dominaban la zona desde los días de Alejandro Magno.
"Hablamos del año 164 a.C, un período en el que el gran imperio griego ha conquistado toda la zona. Y una de las descripciones históricas del cronista judío Flavio Josefo relata que las personas que vivían aquí eran conocidas como hasmoneos o macabeos, que más adelante se convirtieron en reyes", explica la responsable del departamento de visitas del parque, Ronit Maoz.
Lo hace junto a un altozano coronado por una construcción de piedra que incluye varias habitaciones y un pozo, desde la que se observa a lo lejos la metrópolis de Tel Aviv.
Los arqueólogos sustentan su tesis con el testimonio del famoso cronista judío, que "describió que desde el puerto de Yaffa -hoy inserto en Tel Aviv- uno podía divisar las siete grandes pirámides que esos reyes se construyeron sobre esta colina".
Este particular parque temático cuenta además con centenares de variedades de árboles y arbustos que han sido trasplantados y aparecen recogidos en distintas fuentes como el Antiguo Testamento, el Talmud, los Evangelios o las crónicas de Josefo.
Los árboles más populares en tiempos bíblicos eran el sicomoro, conocido como la "higuera egipcia", y el olivo, cuya rama fue portada por una paloma tras el Diluvio Universal (Génesis) y es considerado símbolo internacional de paz.
También abunda la "moriá", planta que sirvió de inspiración para el diseño del candelabro de siete brazos (Menorá) utilizado en el antiguo templo de Jerusalén y que es emblema del Estado de Israel.
Los responsables llaman la atención sobre la relación que mantenían los antiguos pobladores con la naturaleza y una doctrina monoteísta que chocaba frontalmente con el paganismo helenístico.
Este culto, hasta ese momento el único que adoraba una sola divinidad, guarda un estrecho vínculo con los cultivos de los elementos que aparecen hasta el día de hoy en toda cena de la jornada sagrada del judaísmo, el "shabat": el vino, el pan y las velas, que no simbolizan otra cosa que la uva, el trigo y el aceite.
Como puede apreciarse en el parque, los antiguos hebreos machacaban y prensaban estos cultivos en orificios cavados en la roca o en trituradores de piedra manuales, en unas instalaciones denominadas "Getsemaní", como el huerto al que se retiró Jesús a orar antes de ser
traicionado por Judas.
La palabra proviene de la raíz hebrea de "gat", literalmente prensa para producir vino, y la voz "semane" que deriva de "shemen", o aceite en hebreo.
El profeta Gedeón cuenta que en ellos también se molía el grano de trigo.
Los molinos evolucionaron convirtiéndose en enormes piedras circulares tiradas por mulas o camellos -reconstruidos en el lugar-, que ilustran una de las labores a las que el forzudo Sansón fue castigado por los filisteos en Gaza.
En conjunto, un parque que trata de arrojar luz sobre uno de los períodos más turbulentos de Israel.

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Alistan proyecto en Piedras Pintas

El sitio resguarda grabados perfectamente definidos.
ft: Gustavo Mendoza Lemus
Dentro de poco, la plazoleta donde se reunían las tribus antiguas hace tres mil años resurgirá frente al imponente frontón de roca con hermosos grabados enigmáticos.
En la zona arqueológica denominada como el Frontón de Piedras Pintas pronto iniciarán los trabajos de investigación y acondicionamiento, pues tanto las autoridades municipales de Parás como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Nuevo León expropiarán dos hectáreas del terreno, en busca de conocer más de la importancia del sitio así como para adecuar la visita del público.
Enclavado en un desértico paraje, a unos escasos metros del convaleciente río Sabinas, el Frontón de Piedras Pintas es uno de los sitios arqueológicos más importantes de Nuevo León, pues en él se encuentran grabados perfectamente definidos que simbolizan de manera artística el ciclo del agua y de la cacería.
“Afortunadamente el sitio se conserva bien pero necesitamos establecer este convenio entre el municipio, el estado y el INAH para darle una mayor proyección y hacer un proyecto de investigación, que es lo más importante”, declaró el delegado del instituto en NL, Héctor Jaime Treviño Villarreal.
Levantar una investigación formal del sitio vendría a ofrecer mayor información sobre la importancia que tuvo este lugar para las culturas antiguas. El sitio estuvo compuesto por una especie de explanada, la cual era frecuentada por los grupos étnicos de la región y que servía como espacio de convivencia o intercambio de bienes, mientras que el Frontón de Piedras Pintas tenía la función de una especie de templo donde el chaman entraba en comunicación con la gente de su tribu durantes las fiestas o mitotes anuales, según explicó Moisés Valadez Moreno, arqueólogo del INAH Nuevo León.
“A diferencia del grabado común que vemos en Mina o en García, suponemos que aquí el grabado estuvo pintado con algún tipo de cal y después lo grababan, entonces cada vez que venían a la fiesta anual lo volvían a grabar, por eso su profundidad y anchura”, informó el especialista.
Para llegar al sitio hay que atravesar un rancho privado, por lo que se está estudiando una ruta anexa para que el futuro público pueda visitar la zona sin mayor problema. La adecuación de la zona traerá consigo también la delimitación del sitio así como la instalación de personal que vigile la conservación de los petrograbados.
En opinión del arqueólogo del INAH, antes de abrir una segunda zona arqueológica es preferible habilitar el sitio para que pueda existir un turismo controlado, buscando proteger los vestigios pero dotando de orgullo y realce a la comunidad del municipio.
“No es tan conveniente abrir tantas zonas arqueológicas pero sí habilitarlas, para que puedan ser disfrutados por la gente pero con vistas controladas, que haya un cuidador para saber quién y cuántas personas entraron a la zona”, recomendó Valadez Moreno.
Los trabajos de expropiación del área ya fueron recibidos por la actual administración del municipio de Parás, y el sitio está a la espera de la delimitación del predio para que los arqueólogos inicien los trabajos de investigación.


Milenio

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27/11/09

El "Pla de Petracos", santuario del arte rupestre

En esta línea de divulgación del "Pla de Petracos" se inscribe la puesta en marcha del Museo de Arte Macroesquemático de Castell de Castells, recientemente inaugurado. Situado en el carrer de Sant Roc, ha sido impulsado por la Diputación Provincial de Alicante, y alberga una reproducción de las pinturas rupestres de los abrigos, proyectándose un audiovisual que aproxima al visitante a los tiempos prehistóricos.
Todo esto se completa con la especial atención que recibe este santuario del arte rupestre en una parte del Museo Arqueológico Provincial de Alicante (MARQ), que ha impulsado además una serie de rutas arqueológicas en el propio Pla de Petracos y en los yacimientos de Lucentum y de Illeta de El Campillo.
En un bello paraje
En los tiempos en que se realizaron las pinturas rupestres era un santuario, un lugar de encuentro de gentes unidas por profundas creencias, en las que la fertilidad, el ciclo agrícola o los vínculos familiares cobraban un especial protagonismo".
Las pinturas rupestres del "Pla de Petracos" (que se hallan en el Barranc de Malafí, a unos 500 metros de altitud) fueron descubiertas en 1980 por miembros del "Centre d'Estudis Contestans", de Cocentaina (Alicante). Se considera que en este bello paraje se encuentran las muestras más valiosas del denominado "Arte Macroesquemático", caracterizado por las pinturas de gran tamaño realizadas en un color rojo oscuro, y que resultan fácilmente visibles a cierta distancia.
De los ochocientos abrigos que han sido catalogados como "Patrimonio de la Humanidad" por parte de la UNESCO, y que se extienden desde Cataluña hasta Andalucía Oriental, unos trescientos veinte conjuntos están localizados en la Comunidad Valenciana, destacando en la provincia de Alicante el "Pla de Petracos", en la de Castellón el "Barranc de la Valltorta" y, en la de Valencia, la zona de Bicorp-Navarrés, en donde se halla la famosa "Cueva de la Araña".
Los orantes
El santuario de arte rupestre del "Pla de Petracos" está compuesto por ocho abrigos, de los que cinco poseen pinturas rupestres perfectamente visibles. Las realizaciones macroesquemáticas se observan bien en cuatro abrigos próximos.
Destaca la representación de la figura del "orante", por su tamaño y su posición centrada. Enfrente del mismo, a unos metros de la pared rocosa, sobresale en el terreno una gran piedra, que podría estar relacionada con el significado de las representaciones pictóricas.
En otro abrigo, situado a la derecha del conjunto anteriormente citado, se descubrió la figura de un ciervo herido, que formaba parte de una escena de caza de la que sólo se ha conservado la presa.
Junto a las figuras que representan a los "orantes" (que llevan los brazos extendidos hacia arriba, y que a veces conforman parejas o grupos), abundan los motivos geométricos, de entre los que sobresalen los de tipo "serpentiforme", formados por gruesas bandas sinuosas de desarrollo vertical.
La fecundidad
Los directores del equipo de investigación de la Diputación de Alicante que se ocupan de la divulgación del "Santuario del Pla de Petracos", Jorge Soler Díaz y Rafael Pérez Jiménez, nos resaltaron otras características del conjunto de pinturas. Se representan la fecundidad y la fertilidad como valores principales de los primeros agricultores y pastores.
Al mismo tiempo que se sacraliza el ciclo agrícola, las representaciones femeninas vinculan a la mujer con la fertilidad. Algunos animales representan otros valores concretos, constituyendo el toro la imagen más concreta de la fecundidad. En la cabeza del toro, vista de frente, destacan sus ojos y sus cuernos. Al lado del toro se observa a una mujer vestida con una larga falda, aunque no se conserva la cabeza.
Los especialistas del Museo Arqueológico Provincial de Alicante subrayan la importancia del arte macroesquemático, que permitió conocer la mentalidad de los primeros pobladores de estas tierras próximas al Mediterráneo, y que vivieron antes de la llegada de pastores y agricultores.
Castel de Castells
El origen del pueblo de Castell de Castells es musulmán. Formó parte del señorío de Al-Azraq hasta que, en el año 1254, fue conquistada por el rey Jaime I, que incorporó esta villa al Reino de Valencia, integrado en la Corona de Aragon. Hasta 1609 fue habitado mayoritariamente por moriscos, año en que fueron expulsados de la Península Ibérica después de ser derrotados por el ejército real en la Batalla del "Pla de Petracos". Posteriormente, Castell de Castells, al igual que sucedió con otros pueblos próximos, como Tárbena, fue repoblado principalmente por mallorquines.

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Soria Románica localiza una cruz de bronce del XII en San Esteban de Gormaz

Un equipo de arqueólogos del proyecto cultural Soria Románica, financiado por la Junta de Castilla y León, ha localizado una cruz de bronce, datada en el siglo XII, en el atrio de la iglesia de San Miguel, en la localidad soriana de San Esteban de Gormaz.
El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Soria, Carlos de la Casa, ha destacado hoy la importancia del hallazgo, por el valor documental de la cruz románica encontrada.
"No es una pieza habitual y tiene un valor documental, al hallarse dentro de un contexto, lo que permitirá a los historiadores pasar de la arqueología a la historia", ha señalado.
En la primera aproximación estilística antes de la limpieza del crucifijo, los arqueólogos han asegurado que es románico, datable entre los finales del siglo XI y el siglo XII.
La pieza, según ha adelantado De la Casa, será trasladada al Centro de Restauración que el Gobierno regional tiene en Tordesillas (Valladolid) para su recuperación y, una vez conseguida, regresará a Soria para ser depositada en el Museo Numantino.
La cruz de bronce, localizada en la necrópolis medieval de la iglesia de San Miguel, en San Esteban de Gormaz, incluye un Cristo crucificado, que aparece con corona y se fija a la cruz siguiendo el modelo de cuatro clavos, todos conservados.
En la primera evaluación realizada por los arqueólogos, el rostro de Cristo, que parece barbado, aparece "con un rictus en la boca que produce una expresión severa".
Junto con este hallazgo, los arqueólogos del proyecto cultural Soria Románica han encontrado diferentes piezas de metal y pedrería.

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La Junta invierte 560.000 euros en la recuperación de la ciudad romana de Cáparra

La Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura invertirá 560.000 euros en la recuperación de la ciudad romana de Cáparra, en el norte de Cáceres, una actuación que se desarrollará dentro del proyecto 'Alba Plata II' para la recuperación de los espacios "porticados" y "tabernae" de la este yacimiento.
El proyecto se realizará sobre una superficie total de 1.962 metros cuadrados y representa una continuación de los trabajos realizados en Cáparra en 2001, cuando fueron excavados el complejo termal y una manzana de edificios, según informa la Junta de Extremadura en un comunicado de prensa.
Durante la intervención, se tomarán muestras de carbón, materiales pétreos, cerámicos y morteros de cal para analizarlos y obtener un "mejor conocimiento" de la forma original del yacimiento. Se analizarán las materias primas utilizadas, su tratamiento y posible datación, así como la identificación de los cambios físicos y químicos que experimentaron con el paso del tiempo.
Estos trabajos, según la Junta, pueden esclarecer y ampliar el conocimiento de la estructura social de la ciudad, así como su posible trama urbana.
La actuación en Cáparra se enmarca dentro de la recuperación de cuatro yacimientos arqueológicos del proyecto 'Alba Plata II', que plantea la continuidad de algunos yacimientos para "potenciar el impulso que supuso la primera actuación" y la selección de nuevos yacimientos arqueológicos.
Estas intervenciones se acompañan de nuevos usos que permiten vertebrar y garantizar el recorrido de la Vía de la Plata, mejorando la articulación territorial a través de la calzada y el apoyo de las infraestructuras que se generen que, sin duda, favorecen el desarrollo regional y local.
La segunda fase del proyecto 'Alba Plata II', del gobierno regional, plantea la continuidad en algunos yacimientos para "potenciar el impulso que supuso la primera actuación" y la selección de nuevos yacimientos arqueológicos. Junto a Cáparra, se desarrollarán actuaciones en los yacimientos de Huerta Montero, el dolmen de Lácara y Regina.
Estas intervenciones permitirán vertebrar y garantizar el recorrido de la Vía de la Plata, mejorando la articulación territorial a través de la calzada y el apoyo de las infraestructuras que fomenten el desarrollo regional y local, explica la Junta.

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Cultura desmiente que se estén desmontando los restos arqueológicos del yacimiento de San Esteban

La Consejería de cultura ha desmentido que los restos arqueológicos del yacimiento de San Esteban hayan comenzado a desmontarse ya que "el proceso de desmontaje para poder continuar la excavación y para poder, además, proteger el edificio de San Esteban -protegido en tanto que Bien de Interés Cultural- sólo se hará cuando se presente el proyecto pertinente y nuestros técnicos puedan evaluar que ese proyecto de adecua a todos los requerimientos técnicos necesarios para asegurar la perfecta conservación de los restos arqueológicos hallados", explicó el director general de Bellas Artes y Bienes Culturales, Enrique Ujaldón.
Los directores de la excavación han enviado un informe a la Dirección General en el que indican que "no ha dado comienzo el desmontaje y traslado de los elementos o estructuras arqueológicas que conforman el yacimiento de San Esteban", así como que "los elementos o materiales que hasta la fecha se han guardado corresponden exclusivamente a ladrillos, fragmentos de ladrillo y mampuestos extraídos con metodología arqueológico durante el proceso normal de excavación".
Estos restos, continúa el informe, "no forman parte de las estructuras arquitectónicas documentadas que, hasta la fecha, se conservan in situ", señalaron fuentes del gobierno regional en una nota de prensa.
Además, los responsables de la excavación explicaron que, aunque cabría dentro de los procedimientos habituales de los trabajos, ningún material del yacimiento ha salido del mismo a día de hoy.
El director general de Bellas Artes y Bienes Culturales aclaró al respecto que "se ha ordenado conservar estos elementos porque podían ser útiles para el proceso de restauración posterior". Por ello, estos materiales "fueron recopilados en su momento y están siendo almacenados para que sean conservados convenientemente", explicó.
Así, el objeto de guardar estos materiales es su posible uso posterior en el proceso de restauración de las estructuras de época islámica. Se trata en todos los casos de material constructivo -ladrillos, piedra, losas- amortizado en los niveles de relleno arqueológico y que no han llegado a nosotros en su posición arquitectónica.
Además, con anterioridad se extrajeron y almacenaron elementos estructurales correspondientes a las fases del siglo XVI en adelante para poder proseguir la excavación y llegar al nivel del XIII.
El yacimiento cuenta con las medidas de seguridad que, tanto de día como de noche, garantizan la protección de los restos en todo momento. En todos los casos, los trabajos en el yacimiento de San Esteban se están llevando a cabo de acuerdo a los procedimientos habituales de cualquier excavación arqueológica.
Sobre este asunto, la portavoz del Gobierno regional, María Pedro Reverte, pidió hoy que "dejen de hacer demagogia" con este tema e insistió en que se están "siguiendo los informes técnicos".


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Una palanca para el prensado de la uva, nuevo hallazgo en La Casa de la Inquisición

Las sorpresas con historia manan del subsuelo de la Casa de la Inquisición, nombre popular con el que se conoce al edificio emplazado en la intersección de la calle Barriocepo y travesía de Excuevas, que albergará el futuro Centro de Historia de la Ciudad.
Este edificio, hoy derribado, data de 1751 según el catastro del Marqués de la Ensenada. Probablemente en la única casa del siglo XVIII de se mantiene en Logroño. Se cree que existía un edificio que unía esta cada con la iglesia de Santiago, demolida en 1838 o en 1839 por orden de autoridad militar. El paisaje que presenta hoy es el propio de una investigación arqueológica, con la fachada principal, restos de la muralla de la ciudad, sillares o columnas de piedra.
El concejal de Casco Antiguo y Patrimonio, Ángel Varea, ha comunicado el buen camino de los hallazgos desde que comenzaron las obras en verano, destaca el descubrimiento de las fechas de las pinturas murales de la cúpula, o la palanca para el prensado de uva encontrada en el subsuelo que se utilizaba para la elaboración de vino en 1818.
Luis Gil, arqueólogo responsable de la investigación, ha indicado que los hallazgos han sido encontrados "en una conservación excepcional" al final del derribo del edificio. Los restos vinculados al almacenamiento y proceso de transformación del vino se pretenden incluir en la integración del edificio que -según ha comunicado Ángel Varea- quieren rehabilitar todo el edificio "hasta el final". Ahora falta encontrar la bodega del subsuelo, de la que se conoce hasta el número de cantaras de vino que se declaraban al fisco en la época.
"Estamos muy contentos de los restos arquitectónicos que proporcionan más valor al inmueble", asegura Varea, aunque no son una sorpresa puesto que existe documentación escrita en el libro de María Teresa Álvarez Clavijo. La propietaria del edificio se conoce que fue Francisca Javiera Castroviejo, viuda de Mateo de Nuevas, secretario de honor de la Inquisición de Navarra, según figura en el catastro del Marqués de la Ensenada en 1752.
FUTURO MUSEO
El futuro museo abrirá sus puertas previsiblemente a final de legislatura, ha recordado el edil, para mostrar el esplendor de Logroño en el siglo XVI a través de distintos elementos vinculados al Casco Antiguo de la ciudad, que en la actualidad conserva el Museo de La Rioja.
Todos los elementos importantes se están almacenando por supervisión arqueológica previa a la intervención adjudicada a la empresa COMSA, que supone una inversión de 1.450.000 euros y la previsión de crear 114 puestos de trabajos directo. Este proyecto adherido al Fondo Estatal de Inversión Local cuenta con un plazo de ejecución de siete meses.
Esta actuación forma parte del plan en esta zona del centro histórico de Logroño, en el que también se incluyen la recuperación de los calados de San Gregorio, el Centro de la Cultura del Rioja, la remodelación de la plaza de la Oca, la apertura del Cubo del Revellín y el nuevo tramo de la muralla. Esta serie de actuaciones se encuadran dentro del Camino de Santiago a su paso por la ciudad.

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El misterio de la necrópolis de Abu Rawash

El faraón Djedefre, fue el que decidió trasladar su complejo funerario a la necrópolis de Abu Rawash, situada unos ocho kilómetros al norte de Guiza. Este terreno ya se había utilizado antes para enterramientos, pues en la época tinita se llegó a formar en la zona una necrópolis de mastabas.
Cuando el faraón Khufu (padre de Djedefre) falleció, apenas comenzada la IV Dinastía,
la sucesión no fue inmediata al existir dos posibles sucesores, Djedefre y Khaefre, pero según las inscripciones de una tumba Djedefre fue el nuevo faraón.
Nadie sabe las razones de este distaciamiento proyectado por Djedefre. Los arqueólogos sostienen que el joven faraón quiso alejarse de la tumba de su padre de forma sutil y manifestar que le desaprobaba, pero no es la única hipótesis.
En la necrópolis de Abu Rowash, lo que más llama la atención es el complejo funerario de Djedefre, situado en un saliente de la roca y al que se accede tras recorrer dos kilómetros por una calzada de acceso. La primera vez que se excavó esta tumba fue a principios del siglo XX, a cargo de una expedición del IFAO. La tumba volvió a ser explorada por varios arqueólogos y en la actualidad se encuentra trabajando en ella otro grupo del IFAO.
En una de esas exploraciones, concretamente durante el año 2002, fueron desenterrados los restos de una pirámide subsidiaria completamente desconocida hasta entonces. Se trata de un edificio de unos 20 codos de lado que en la actualidad sólo tiene 2 metros de alto. Está dividida por un corredor de norte a sur y desde su extremo se pasa a una habitación hacia el este y dos habitaciones hacia el oeste.
Al este del complejo funerario de Djedefre, aproximadamente a dos kilómetros, un edificio de ladrillo construido también sobre un afloramiento rocoso, que algunos egiptólogos los interpretan como los restos de una pirámide de la III Dinastía, sigue intrigando a los especialistas.

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26/11/09

Aparece en el Parque Arqueológico de Carranque (Toledo) el primer sarcófago elaborado en la Hispania tardorromana

Esta pieza, en excepcional estado de conservación, está datada en el siglo IV d.C. y permitirá abrir nuevas líneas de investigación sobre los talleres hispanos de producción de sarcófagos en esa época.


Las excavaciones sistemáticas de este 2009 han brindado un "importante hallazgo" en el Parque Arqueológico de Carranque (Toledo), tal y como ha señalado la consejera de Cultura, Soledad Herrero, durante la presentación del sarcófago elaborado en la Hispania tardorromana y que mantiene "un estado de conservación excepcional".
Se trata de un descubrimiento de una "gran importancia", ya que los estudios realizados por el Institut Catalá d’Arqueología Classica han confirmado que el sarcófago está elaborado en mármol blanco procedente de las canteras de Estremoz (Portugal), por lo que se trata de una pieza de elaboración hispana, "el primero que se conoce en España de estas características", ha señalado.
Acerca del taller en que éste fue elaborado, Herrero ha explicado que aún se está estudiando la pieza, cuyo descubrimiento permitirá abrir nuevas líneas de investigación sobre los talleres hispanos de producción de sarcófagos en el siglo IV d.C.
Además de la procedencia del mármol, que en este caso no es de origen italiano, el sarcófago también destaca por su calidad desde el punto de vista artístico.
Según se desprende de las primeras investigaciones, y por las dimensiones de la pieza, este sarcófago se realizó originalmente para un individuo romano adulto, aunque los restos aparecidos en su interior han permitido afirmar que los visigodos lo reaprovecharon y enterraron en el mismo a un individuo infantil de entre 9 y 13 años.
Las hipótesis apuntan a que el individuo que allí fue enterrado en primer lugar era cristiano, como se desprende del relieve de la losa sepulcral, donde se desarrolla al completo la historia del profeta Jonás. Tal y como se aprecia, de izquierda a derecha aparecen representadas tres escenas del antiguo testamento, en las que se ve a Jonás arrojado del barco por sus compañeros de navegación y engullido por un monstruo marino; Jonás expulsado de las fauces del monstruo marino tras pasar tres días en su interior y Jonás descansando bajo la calabacera.
El ciclo iconográfico aquí representado, en el marco del contexto cristiano, es un símbolo claro de arrepentimiento tras haber desobedecido el mandato divino, además de símbolo de muerte y resurrección.
Esta pieza ha sido hallada en el Palatium tardorromano, en la tumba número 7, que es una de las tumbas que constituyen la necrópolis visigoda surgida en torno a un edificio de culto cristiano instalada en el siglo VII después de Cristo.
La cubierta del sarcófago se encuentra fracturada en cuatro trozos, y por sus dimensiones se puede afirmar que fue creado para un individuo adulto. La losa, propiamente dicha, tiene unas dimensiones de 217,9 cm de largo por 68 cm de ancho y 5/5,2 cm de grosor. La pestaña frontal mide 217,9 cm de longitud, 24,7 cm de altura y 9.1/9.6 cm de grosor.
Parque Arqueológico de Carranque
Este complejo arqueológico está formado por tres edificios bajo imperiales de finales del s. IV d. C. que debían corresponderse con diferentes estructuras de una típica villa romana.
Desde su descubrimiento en 1983, los primeros mosaicos del parque vieron la luz un año más tarde, y hasta el momento se han documentado diversas estructuras de la pars urbana y de la pars rustica.

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Sobre la pista de los primeros dinosaurios

Huellas de dinosaurio de unos 210 milllones de años. (Basil Thuring, Museo de Historia Natural de Basilea)
Los paleontólogos del Museo de Historia Natural da Basilea descubrieron nuevas huellas de dinosaurios en el Parque Natural de Ela, en el cantón de los Grisones. Tamaño de la pata: 40 centímetros.
Se trata de las huellas de grandes dinosaurios más antiguas del mundo. Éstas se encuentran en una pendiente vertical.
"El dinosaurio no usaba garras de hierro (como las usadas por los alpinistas) hace entre 205 y 210 millones de años. Esto no lo habíamos visto", comenta bromeando el paleontólogo Christian A. Meyer, del Museo de Historia Natural de Basilea.
La razón para que las huellas, descubiertas en el Pico Ela, se encuentren prácticamente en una pared vertical se debe a lo siguiente: el fondo del mar, que era horizontal en el período Triásico (hace entre 251 y 199, millones años), sufrió influencias tectónicas entre 140 y 150 millones de años después formando los Alpes, la cordillera más alta da Europa.
Los dinosaurios caminaron por muchos lugares del supercontinente original. El porqué de que justamente estas huellas se hayan preservado se explica por el investigador de la siguiente manera: la playa estaba cubierta con lodo de cal que se solidificó juntamente con algas verdeazuladas y bacterias formando "colchones". "Estos colchones eran casi como el algodón, consistentes y resistentes".
Como resultado de la superposición de capas a lo largo de millones de años el lodo se petrificó. "Se acumuló más en lodo en la cima, cada vez más y más. Con eso la presión aumentó, las temperaturas se alteraron y hubo un proceso de petrificación de esta antigua playa".
Grandes carnívoros de 4,5 a 7 metros
Las huellas del Parque Natural de Ela dieron mucha información a los investigadores: "En las próximas semanas haremos una evaluación. Entonces podremos decir el tamaño de este animal y a qué velocidad caminaba. Esto porque encontramos varias secuencias de pisadas una tras otra".
"No es difícil calcular la altura de la cintura a partir del tamaño de los zapatos", dice Meyer.
Existen, tanto para mamíferos como para reptiles, proporciones determinadas. Tomando como base la longitud de las pisadas se puede calcular enseguida la velocidad. Los grandes dinosaurios eran carnívoros y alcanzaban entre 4,5 y 7 metros de altura.
Para reconocer las huellas es necesario mucha experiencia y condiciones apropiadas de iluminación. Si los rayos luminosos inciden perfectamente en horizontal no se percibirían esas impresiones. Sólo con la sombra es posible verlas.
Lo especialmente interesante del nuevo descubrimiento de rastros de dinosaurio es el tamaño de la huella: "El hecho nuevo es que hasta hoy no se sabía de la existencia de esos grandes dinosaurios carnívoros de aquel período. Existe apenas un único esqueleto, un poco más joven, encontrado en el norte de Alemania. Normalmente las pisadas de ese período miden un máximo de 20 centímetros."
También se encontraron marcas dejadas por otros reptiles prehistóricos, dinosaurios herbívoros y dinosaurios predadores de medio porte.
Grandes dinosaurios antes de lo supuesto
"Ahora podemos examinar ese período con mayor precisión. Con los rastros podemos probar que, en la evolución, el desarrollo de los de grandes dinosaurios ocurrió evidentemente antes de lo que se suponía anteriormente. "Hasta el momento se tenía el conocimiento de pisadas de grandes dinosaurios predadores solamente a partir del período Jurásico Inferior (entre 199,6 y 175,6 millones de años atrás).
Las huellas encontradas en la pared nunca serán accesibles al público. Sólo para llegar cerca del lugar se necesitan ocho horas de caminata. "Aunque confeccionaremos, en el próximo año y en el siguiente, moldes de esas pisadas.
De esta manera se podrán ver por los visitantes de la Reserva Natural de Ela o en el Museo de Coira", dice Meyer. Si existiese dinero suficiente, se podrían exponer también modelos representativos de los dinosaurios predadores.

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Hallan los primeros restos romanos de Castelló en Villamargo

Las excavaciones arqueológicas de las obras del barranco de Fraga han sacado a la luz los primeros hallazgos romanos documentados de la historia de Castelló en el Camí Villamargo, a escasos 200 metros del cruce con la autovía de los accesos al puerto.
Estos trabajos abarcan ya más de 3.000 metros cuadrados de extensión y han hecho aflorar una villa patricia romana datada entre los siglos I y III d.C, un momento en el que el imperio se encuentra en plena crisis y la nobleza adinerada de Roma se dispersaba para instalarse en las provincias.
La construcción hallada en Villamargo, en el entorno del Caminàs, refuerza la tesis de que la Vía Augusta discurrió por esta calzada de origen íbero que conecta con otros emplazamientos romanos localizados en la provincia como la villa de Benicató en Nules, Vinarrajell en Burriana o el Mas d'Aragó en Traiguera.
En el caso de los restos de Villamargo, se puede distinguir a la perfección la planta de una villa de grandes dimensiones –orientada al mar– que poseía un pórtico con columnas y diversas instalaciones complementarias donde se podrían albergar termas, cocinas, un taller de alfarería, cuadras, bodegas y almacenes para acumular el grano.
Los materiales de las paredes, las vasijas de cerámica y las tejas propias de la arquitectura romana no dejan lugar a dudas sobre la importancia de uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes de los últimos años en la capital de la Plana.

La villa romana pudo tener una actividad comercial y ganadera
Los nuevos hallazgos arqueológicos en la necrópolis romana descubierta junto al camino Villamargo de la capital de la Plana hacen pensar a los expertos que la villa romana tuvo un carácter comercial y ganadero.
Esta es la hipótesis que maneja el historiador e investigador Vicent Doménech. Este explicó que este núcleo de población pudo estar unido al antiguo embarcadero de Fadrell. Un enclave en donde se realizarían las labores de carga y descarga de las mercancías procedentes de la ciudad, manifestó.
Doménech, quien ha estudiado la presencia de los iberos, romanos y musulmanes en esta zona del término municipal de Castellón, relata para este diario que, posiblemente, esta villa dependería administrativamente de Saguntum, la actual Sagunto, y podría ser, por su extensión, el principal ciudad romana entre la ciudad valenciana y la imperial Tarraco.
500 AÑOS
En este sentido, Doménech asegura que no era posible que entre estas dos principales ciudades del imperio no existiesen otras. El hallazgo de esta villa romana confirmaría que sí que existían, además de grandes dimensiones, concretó este historiador.
Asismismo, manifestó a Mediterráneo que la villa tuvo alrededor de 500 años de vida, entre el siglo II antes de Cristo y el III de nuestra era, reiterando el importante valor arqueológico de los hallazgos. Es oro puro para nuestra historia, describió Doménech gráficamente para justificar este valor patrimonial, que no hace más que refrendar la importancia arqueológica de la franja este del término municipal de Castellón. Así lo demuestran, señaló, los diversos hallazgos que se van produciendo, tanto iberos, romanos y musulmanes, algunos de ellos devastados como los localizados junto a Fadrell cuando se hicieron las obras de la autovía al puerto.
Por otra parte, fuentes de la Conselleria de Cultura señalaron que actualmentese está realizando un informe sobre los hallazgos, aunque se pidió prudencia para dejar trabajar a los técnicos. No obstante, las mismas fuentes garantizaron la conservación de los hallazgos, porque así lo dicta la ley de patrimonio que regula la protección de restos arqueológicos si son de alto valor, como parece que lo son. La superficie supera estudiada los 2.800 metros cuadrados de extensión.

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Historia de un mamut Bajacaliforniano

"Cómo Rescatar un Mamut y no Morir en el Intento", es el titulo de la conferencia que este viernes 27 desarrollará la Bióloga Andrea Guía Ramírez, como la última presentación mensual del Ciclo 2009 que ofrece el Instituto Nacional de Antropología e Historia, a través del Museo Histórico Regional.
Guía Ramírez, es la responsable de la Sección Arqueozoología-Paleontología del Centro INAH Baja California, por lo que le ha correspondido trabajar de lleno en el rescate y mantenimiento de una gran diversidad de restos fósiles de megafauna que ha sido descubierta en la entidad.
Un ejemplo del trabajo realizado, lo ejemplificará precisamente con la descripción de este hallazgo, en punto de las 19:00 horas en el Museo Histórico Regional del INAH, mejor conocido como excuartel militar, en la Calle Gastelum y Bulevar Costero, con entrada libre.
Comentó la investigadora que en esta presentación abordará el proceso de rescate y salvaguarda del patrimonio paleontológico, pasando por las fases de denuncia, excavación, traslado, limpieza, conservación, estudio y exhibición de los elementos fósiles recuperados.
Tras una denuncia ciudadana, se describirá este hallazgo del 2003 de un esqueleto semicompleto de mamut (Mammuthus columbi), de una altura aproximada de 3.5 m y un peso de unas 6-8 toneladas en el Valle de San Quintín.
El descubrimiento se realizó en la colonia Lázaro Cárdenas, Valle de San Quintín; un vecino del lugar realizaba una excavación para construir una fosa séptica, momento en que se percató de la presencia de unos huesos y decidió dar aviso al Centro INAH-Baja California para la recuperación de la osamenta.
Tras la previa preparación, el hueso se trasladó al Museo Histórico Regional de Ensenada, y se dio a conocer el descubrimiento de un cráneo de mamut, cuyas defensas (tras un largo trabajo de rescate), fueron recuperadas por personal del INAH.
Así mismo, se describirá el proceso de reconstrucción de piezas anatómicas faltantes y finalmente como algunas de estas piezas ahora forman parte de exposiciones museográficas.

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Historia de la navegación en la China imperial

Emplazada en Asia Oriental, rodeada por el Océano Pacífico. China es un país tanto continental como oceánico, con 18.000 kilómetros de costas y más de 6.500 islas. Sus orillas están bañadas por el Mar de Bohai, el Mar Amarillo, el Mar de la China Meridional y el Mar de la China Oriental.

Precedentes y primeras navegaciones

Ya en el Neolítico, hace 7 mil años, los ancestros de los chinos eran capaces de llevar a cabo viajes marítimos con sus primitivos medios de flotación –canoas, balsas y unos conocimientos rudimentarios sobre navegación- lo cual muestra que China, junto con las culturas del Mediterráneo, constituye una de las cunas de la cultura marítima global.
Bajo las Dinastías Xia (siglos XXI-XVI a.C.), Shang (siglos XVI-XI a.C.) y Zhou (siglo XI-256 a.C.), la disponibilidad de barcos y botes de madera permitió realizar los primeros viajes largos a las actuales Corea y Japón.
En el Período de las Primaveras y lo Otoños (770-446 a.C.), cuando se conformó la navegación antigua, los chinos ya habían acumulado gran cantidad de conocimientos sobre aspectos de la astronomía, el posicionamiento geográfico o el clima oceánico. Con estos conocimientos y la formación de habilidades necesarias para la navegación, surgió el transporte marítimo y la guerra naval a una escala relativamente amplia.
En las Dinastías Qin (221-206 a.C.) y Han (206 a.C.-220 d.C.), los grandes barcos habían substituido ya a los botes de madera y la gente iba dominando progresivamente las técnicas de navegación aprovechando el viento. En este contexto, surge la expedición de Xu Fu a Japón durante la Dinastía Qin, así como su viaje al Océano Índico durante el periodo Han Occidental.
En el Periodo de los Tres Reinos (220-280), flotas del Reino de Wu alcanzaron Taiwán y el Mar Meridional, mientras que durante la Dinastía Jin (317-420) Fa Xian regresó de la India por el mar. Durante el periodo de las Dinastías del Norte (386-581), las flotas chinas habían alcanzado ya lugares tan remotos como el Golfo Pérsico.
La navegación china bajo los Tang y Song
Durante la Dinastía Tang (618-907), la sociedad china experimentó una etapa de gran prosperidad, una Edad Dorada para la economía, la cultura y las artes. Basándose en una potencia nacional fuerte y en sus avanzadas técnicas de construcción naval, en especial la invención de los compartimentos estancos, China pudo desarrollar misiones de navegación hacia países de Asia Occidental y de la costa africana. Además, en esta época, podían llegar a los países árabes o africanos mediante navegación en línea recta en vez de la tradicional navegación seccionada o localizada.
En la Dinastía Song (960-1279), como resultado de la normalización del uso de los compases marinos y la aplicación de conocimientos como la astronomía o la meteorología a la navegación, unido al desarrollo de la tecnología naval, en especial el uso de los compartimentos estancos, los navegantes de esta época pudieron llevar a cabo viajes por mar durante todo el año. Los navegantes Song abrieron una vía de navegación viajando desde Cantón, al sur, y Quanzhou, al este, para surcar el Océano Índico por el norte hasta alcanzar Asial Occidental y África Oriental, una ruta de especial importancia.
Los logros de la Dinastía Yuan
La navegación china durante la Dinastía Yuan (1271-1368) estará marcada por la importancia del transporte de grano para aliviar la falta de cereales que sufría Dadu (actual Beijing, la Kambalik que conocío Marco Polo), capital del Imperio Yuan, y sus alrededores.
Respecto a los viajes interoceánicos, la Dinastía Yuan sobrepaso con creces los logros de los periodos Tang y Song en términos de construcción naval y tecnología de navegación. Los grandes navíos chinos de la época podían acoger una tripulación de más de mil personas y estaban equipados con docenas de velas. También en esta época, las técnicas de navegación astronómica de los árabes fueron introducidas en China, dando un gran empuje a la navegación.
Debido a las políticas favorables hacia el comercio marítimo y al gran auge de las tecnologías de navegación, China tomó la delantera en este ámbito para entrar en un período de 'navegación cuantitativa'. Los navíos chinos llegaron a casi todas las costas del Pacífico occidental y del norte del Índico, estableciendo relaciones comerciales con 120 países.
El desarrollo de la navegación oceánica durante la Dinastía Yuan dio lugar a la eclosión de los puertos domésticos, en especial el de Quanzhou, que experimentó la época más boyante de toda su historia. No sólo se trataba del principal puerto para el comercio internacional y el primero del Oriente, sino que, además, era el puerto más famosos del mundo en aquel tiempo.
Wang Dayuan, un gran navegante de este periodo, partió de Quanzhou en dos ocasiones entre 1333 y 1390, surcando los océanos hasta alcanzar la Península Arábiga y las costas orientales de África. A su regreso, compiló el Dayi Zhilue sobre sus viajes, una obra que cubre 96 países y regiones de la época.

La Dinastía Ming: Zheng He y sus míticos viajes
Durante la Dinastía Ming (1368-1644), y bajo el reinado de los Emperadores Yongle y Xuande, China vio surgir la figura del más grande de los navegantes chinos y uno de los mayores de la historia universal: Zheng He (郑和), quien condujo las flotas imperiales a los mares occidentales en siete ocasiones, dejando huella de la presencia china en numerosos países asiáticos y africanos. Los viajes de Zheng He no tuvieron parangón ni por la escala de sus flotas y navíos, ni la amplitud del área explorada ni el nivel de las técnicas de navegación.
En los seis años que discurren entre 1405 y 1411, la flota de Zheng He partió en tres ocasiones, aparentemente sin pausa entre los viajes. Los navío bajo su mando llegaron a puertos a lo largo y ancho del Sureste Asiático y la India, reforzando las relaciones de China con otros países y regiones, en particular en cuestiones de intercambio político y comercial.
Durante esta época, numerosos emisarios extranjeros acudieron a China para realizar visitas a la Corte Imperial. Las velas y los mástiles menudearon por las aguas del Mar de la China Meridional, mientras que los intercambios entre China y los países extranjeros se acrecentaban día tras día.
Durante sus primeros tres viajes, Zheng He hizo varias escalas en Jiugang (Palembang, Indonesia), donde eliminó la piratería, fortaleciendo así los lazos entre China y los países del Sureste Asiático y reforzando la seguridad de las rutas marítimas hacia esta zona. También alcanzó Calcuta, en la India, un importantísimo puerto de la época, para luego llegar hasta las islas Liushan (actuales Maldivas) y las costas orientales de África, donde hizo escala en Mogadishu, Brava, Malindi, Kenia, Beira y Mozambique. En total, Zheng He abrió 56 rutas marítimas cubriendo una distancia de 15.000 millas.
Algunas teorías, como la de David Menzies en su obra 1421, sugieren que Zheng He incluso pudo llegar a alcanzar el continente americano. Para ello, se basa en una copia del siglo XVIII de un mapa original del siglo XV, supuestamente trazado por Zheng He varios años antes de la llegada de Colón a América, en el que aparecen los continentes casi al completo, incluyendo Oceanía. Esta teoría no cuenta con el apoyo de los historiadores, que critican la falta de documentación y pruebas fehacientes.
Lo cierto es que los viajes de Zheng He están rodeados de leyenda. Tras la conclusión de sus viajes, buena parte de la documentación compilada durante los mismos fue destruida o desapareció, y el Emperador ordenó el regreso de todas las flotas en el extranjero, cerrándose así la época de mayor gloria de la navegación china.
Sea como fuere, los viajes de Zheng He tuvieron un enorme impacto histórico en el desarrollo de la navegación marítima, estableciendo el inicio directo de la llamada 'Era de los descubrimientos' que cambiaría para siempre el mundo.

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25/11/09

Homínidos fabricantes de herramientas ya vivían en praderas hace 2 millones de años

Thomas Plummer del Queens College, adscrito a la Universidad de la Ciudad de Nueva York, Richard Potts del Museo Nacional de Historia Natural dependiente del Instituto Smithsoniano, y otros expertos, han presentado la evidencia arqueológica más antigua (2 millones de años) de actividades humanas en una pradera.

Muchos científicos, desde Charles Darwin, han pensado que la adaptación al medio ambiente de la pradera tuvo una influencia profunda en el curso de la evolución humana. Esta idea ha permanecido bien afianzada, aún con el reconocimiento reciente de que el surgimiento de los homínidos tuvo lugar en un entorno boscoso y que el medio ambiente africano del pasado experimentó grandes fluctuaciones en respuesta a oscilaciones climáticas de corto plazo.
Durante el crítico período que va desde hace tres millones de años hasta hace un millón y medio, el inicio de la tecnología lítica y otros desarrollos tecnológicos o evolutivos estuvieron vinculados con entornos cada vez más abiertos en África.
Sin embargo, los ecosistemas en los cuales prevalecen las praderas no han estado documentados en el registro geológico de la evolución de los homínidos en el Período Plioceno, de modo que no ha estado claro si los hábitats abiertos estaban disponibles para los homínidos, y de ser así, si los utilizaban. En su nuevo estudio, Plummer y su equipo aportan la primera documentación sobre ambas cosas en el yacimiento arqueológico de Kanjera South, Kenia, el cual tiene alrededor de dos millones de años de antigüedad.
Los investigadores realizaron análisis químicos a dientes de mamíferos y suelos antiguos, y también reunieron otros datos sobre la fauna.
Sus hallazgos demuestran que los puntos en los que recientemente se ha excavado, descubriéndose en ellos herramientas del tipo más antiguo conocido de tecnología lítica, estaban ubicados en un ecosistema dominado por prados durante el citado período de tiempo crucial.
Plummer y sus colegas han llegado a la conclusión de que los primeros Homo eran flexibles en el uso de hábitats, y que su habilidad para encontrar recursos tanto en entornos abiertos como boscosos fue una baza fundamental para su buena adaptación.

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