31/01/10

Abrirán parque eco-arqueológico "Copalita" en Huatulco


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Las Cortes debaten para que se declare BIC al dolmen de Almeida

La Comisión de Cultura de las Cortes de Castilla y León debatirá la proposición no de Ley por la que se pretende instar a la Junta de Castilla y León a la promoción y puesta en valor del dolmen de Almeida, así como a la apertura de un expediente para su declaración como Bien de Interés Cultura (BIC) en la categoría de 'zona arqueológica'.
Los monumentos megalíticos constituyen el más antiguo vestigio constructivo en nuestra región, con una antigüedad de 5.000 ó 6.000 años, según informaron a Europa Press fuentes del Grupo Socialista.
El portavoz socialista de Cultura y Patrimonio, José Ignacio Martín Benito, recordó que en Castilla y León, "a pesar del potencial de monumentos megalíticos con los que cuenta la región, sólo están declarados Bienes de Interés Cultural (B.I.C.) unos pocos: concretamente 10, de los más de 350 monumentos conocidos".
En la provincia de Zamora están declarados BIC el dolmen de San Adrián y el de las Peñezuelas, ambos en Granucillo de Vidriales. Otras tumbas megalíticas son, además de las citadas, Piedra Hincada (Brime de Urz), El Casetón de los Moros (Arrabalde), El Tesoro (Morales de Rey) y Piedra Fincada (Cubo de Benavente).
Dentro de las estructuras megalíticas destacan los sepulcros construidos con grandes bloques de piedra -ortostatos-, con corredor o sin él.
Las sepulturas de corredor cuentan con una cámara o recinto sepulcral, a la que se accede a través de un pasillo. Pertenecen a este grupo los conjuntos de Las Peñezuelas (Granucillo), El Casal del Gato (Almeida), Casetón de los Moros (Arrabalde), El Tesoro de Morales de Rey y posiblemente el de Brime de Urz y el desaparecido de La Vega (Granucillo).
Por su parte, el de San Adrián (Granucillo) sería exponente de la variante 'dolmen simple' o sin corredor. En el interior de las tumbas se han localizado ajuares compuestos a base de hachas pulimentadas, puntas de flecha, láminas o cuchillos de sílex, geométricos, recipientes cerámicos (cuencos hemisféricos, escudillas, vasos de fondos plano), materiales de adorno (cuentas de collar), punzones y agujas de hueso.

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El hallazgo de un nuevo lienzo de mosaico obliga a modificar el proyecto de las termas romanas de Herrera (Sevilla)

El hallazgo de un nuevo lienzo del mosaico que orna las termas romanas de Herrera (Sevilla), cuyo proyecto de restauración y puesta en valor como activo turístico se encuentra actualmente en curso, ha obligado al Ayuntamiento, gobernado por Custodio Moreno (PSOE), a modificar dicho proyecto para que la cubierta de zinc y el cerramiento que deben proteger los vestigios abarquen la totalidad del yacimiento, según informó a Europa Press el propio alcalde.
Hace aproximadamente un mes y medio, según explicó el alcalde, las investigaciones impulsadas en torno a este yacimiento de 17.660 metros cuadrados declarado Bien de Interés Cultural (BIC) motivaron del descubrimiento de una nueva sección del mosaico que alberga el conjunto termal, datado en el siglo III después de Cristo. Se trata, de hecho, de un nuevo lienzo "del mismo mosaico", aunque se trataría, no obstante, de "la parte más importante" de la pieza.
El descubrimiento, así, ha obligado al Ayuntamiento a "replantear bastante" el proyecto que inicialmente aprobó la Comisión provincial de Patrimonio Histórico, toda vez que la iniciativa comprendía la restauración de las ruinas, la instalación de una estructura metálica forrada de madera y una cubierta de zinc para proteger los vestigios y la construcción de un centro de interpretación sobre el yacimiento.
Custodio Moreno aclaró que el centro de interpretación, cuyas obras se aproximan a su fin, no se verá afectado por esta modificación del proyecto, actualmente en redacción y bajo la supervisión de la Consejería de Cultura, pero aclaró que la cubierta deberá ser ampliada "hasta donde alcance el mosaico". No obstante, destacó el interés del reciente hallazgo al potenciar el valor patrimonial y turístico del yacimiento.
La restauración y transformación de las ruinas es fruto de un plan cofinanciado por el Consistorio, la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte y el programa del uno por ciento cultural de los Ministerios de Fomento y Cultura.
En cuanto al yacimiento, está datado en el siglo tercero después de Cristo e incluye piscinas, pavimentos de mosaicos, capiteles, mármoles de gran calidad y fragmentos de pinturas parietales. El recinto de las piscinas, de hecho, conserva vestigios de las escaleras y su exterior está decorado con mármol de tonos rojos y rosas, gozando todo el yacimiento de una declaración de Bien de Interés Cultural que afecta a una superficie total de 68.280 metros cuadrados.

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Tarragona acoge un centenar de piezas de los Pirineos de la época romana

Cerca de un centenar de piezas, entre las que destacan las estelas funerarias de la Vall d'Aran, una lápida sepulcral de mosaico de Coscojuela de Fontova o una rica colección de altares, conforman la exposición sobre los Pirineos en la época romana inaugurada en Tarragona.
La muestra, titulada "El otro Olimpo. Los Pirineos en la antigüedad: sociedad, economía y religión", del Museo Nacional Arqueológico de Tarragona (MNAT) ha sido organizada por este museo y por el Musée Saint-Raymond de Toulouse (Francia).
Sin embargo, en Tarragona se presenta "ampliada y complementada con piezas de esta parte de los Pirineo", con la intención de hacer "una reflexión sobre la importancia de los Pirineos".
Más que como una frontera que separa dos mundos (ibérico y galo), como "un lugar de encuentro, de mestizaje étnico y cultural", ha explicado el director del MNAT, Francesc Tarrats, en rueda de prensa.
El estudio de la rica colección de aras votivas del Musée Saint-Raymond de Toulouse fue el origen de esta exposición.
Estos altares cortados en mármol, muy numerosos en los Pirineos centrales debido a la proximidad de las canteras de mármol, "contienen a menudo una inscripción que menciona el nombre de una divinidad y el de la persona que ha realizado la ofrenda", ha subrayado Tarrats.
De este modo, "nos permiten descubrir dioses y diosas venerados en esta región durante la época romana y nos conducen al encuentro de una población pirenaica multicultural, impregnada de tradiciones locales y de cultura latina".
A la colección del museo de Toulouse, se ha añadido para la muestra de Tarragona una selección de piezas singulares de esta parte de los Pirineos, procedentes de diferentes museos, como el de la Vall d'Aran, el Museo de Navarra, el Museo Diocesano de Huesca o Museo de Arqueología de Cataluña-Empúries.
Cerca de un centenar de piezas conforman la muestra, entre las que destacan las estrellas funerarias de la Vall d'Aran, la lauda sepulcral de mosaico, procedente de Coscojuela de Fontova, o la rica colección de altares votivos.
También se exponen las hojas votivas de plata, de procedencia pirenaica, descubiertas en Hagenbach (Alemania).

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Descubierta en Italia la fuente de un acueducto romano construido por Trajano

El interior de la fuente del acueducto romano
Vista del acueducto -lleno de barro-, que se extiende hacia Roma.
Expertos británicos e italianos anunciaron el descubrimiento cerca de Bracciano, 40 km al norte de Roma, de la fuente de un acueducto romano construido por el emperador Trajano en el año 109 de nuestra era, hace unos 1.900 años, que incluye un santuario dedicado al agua.
La construcción, adornada de bóvedas pintadas de azul egipcio, podría medir ocho metros de alto, según el profesor Lorenzo Quilici, uno de los mayores especialistas de acueductos romanos.
"Es un descubrimiento de enorme importancia, pues el Caput Aquae (la fuente) está entre las comunas de Manziana y Bracciano y de ahí salía el acueducto que llegaba a Trastévere, en Roma", explicó Lucia Dutto, alcalde de Manziana.
Quilici, profesor de topografía antigua en la Universidad de Boloña, dio su dictamen científico, al subrayar que el descubrimiento ocurrió en circunstancias "singulares" y azarosas. Michael y Ted O'Neill, de la sociedad de producción Meon HDTV, fueron quienes localizaron la fuente con base en indicios de un arquitecto, Giuseppe Curatolo, en el marco de la preparación de un documental sobre acueductos romanos.
"La existencia del acueducto era conocida, pero se pensaba que era de la época medieval. Con el profesor Quilici se pudo establecer que no es sólo romano, sino del tiempo de Trajano, y encontramos la fuente", explicó el viernes a la AFP Ted O'Neill. Según Quilici, el acueducto, que daba servicio también al Vaticano, había sido parcialmente desviado en el siglo XVI, lo que hizo perder los rastros de la fuente.
La fuente presenta un "interés extraordinario dado el estado de conservación de los sistemas de captación y filtrado del agua", dijo Mario Lolli Ghetti, responsable del Ministerio de Relaciones Culturales. Pero el santuario y todo el edificio requieren una urgente restauración, pues la obra está amenazada por las raíces de un enorme árbol.
AFP

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Luz sobre las sombras de Arditurri

En el exterior. Una trinchera a cielo abierto. :: ARKEOLAN
Alrededor de 400 hombres bajan a la mina para trabajar en la extracción de plata, cobre y hierro. La tarea se hace a mano y por esa razón la galería no es muy profunda y las paredes se tallan de manera suave y cóncava. Esta escena es real, pero no es de hoy, se remonta al siglo I antes de Cristo, cuando los romanos entraron en el País Vasco, en concreto en Gipuzkoa, un asentamiento ideal para llevar a cabo sus actividades agrícolas, comerciales y mineras. Llegaron y se quedaron cinco siglos.
A lo largo de todos esos años Gipuzkoa fue un territorio estratégico para el Imperio Romano. Y una de las pruebas más evidentes son las minas de Arditurri, enclavadas en las entrañas del macizo granítico de Peñas de Aia. Son impresionantes la magnitud y singularidad de este coto minero, uno de los pocos en España que ha sido explotado durante más de dos mil años de manera casi ininterrumpida.
Los romanos construyeron en este paraje una obra inmensa, pero durante mucho tiempo nadie supo de su existencia. Fue en 1983, cuando la arqueóloga Mertxe Urteaga empezó a investigar por los alrededores del coto de Arditurri, que en aquellos años estaba explotado por la Real Compañía Asturiana de Minas, aunque finalmente cerró por falta de rentabilidad. Con la ayuda del espeleólogo Txomin Ugalde recuperó algunas de las huellas del Imperio Romano: descubrimientos arqueológicos, docenas de galerías, mazas de piedra, picos de hierro, restos de comida como huesos de melocotón, avellana, nuez...
Poblados mineros
«De cómo era la vida cotidiana de esos mineros conocemos muy poca cosa», afirma Urteaga, actualmente directora del Museo Oiasso de Irun y del centro de estudios Arkeolan. Reconoce que «sabemos que había poblados mineros pero todavía no los hemos encontrado. Suponemos que vivían cerca del coto, incluso en las propias minas». Tampoco se conoce nada de la condición de estos trabajadores, si eran personas libres, siervas o esclavas; si dependían del ejército o de compañías que habían obtenido la concesión de las explotaciones del estado.
Pero los nuevos hallazgos de Arkeolan y «los más sobresalientes» desvelan que sí existía una preparadísima planificación a la hora de llevar a cabo los trabajos. Tal y como asegura Urteaga, «la mina no era una cosa espontánea, a la que alguien llegaba, se encontraba un filón y se ponía a extraer mineral». La producción industrial minera de aquella época estaba destinada a obtener plata de los minerales de cobre. Y la plata resultaba entonces un metal muy apreciado y estratégico, como el cobre, porque eran monetizables, es decir, servían para hacer monedas.
Para entender mejor «su desarrollo y su explotación a lo largo de los siglos», Urteaga explica cómo era el distrito minero de Aiako Harria, que se extiende por Oiartzun, Lesaka y Bera de Bidasoa. Los yacimientos minerales se originaron cuando la masa de granito surgió abriéndose paso entre estratos de pizarra. Por ello en todo el entorno de la Peña de Aia había filones de cobre, plomo con contenido en plata, minerales de zinc y hierro... Y el foco más importante fue el de Arditurri, con un filón de 12 metros de ancho, que se corresponde con la mina abierta actualmente al público (la más impresionante en cuanto a excavados, volúmenes y vaciados).
Trabajo en equipo
Un grupo de arqueólogos y espeleólogos trabajan a diario, «en condiciones nada cómodas, con frío y mucha humedad», en los hallazgos de la minería romana desde los años ochenta, y de lo que sólo eran unos testimonios aislados y unos pocos objetos, cuentan hoy en día con un total de 51 unidades mineras identificadas y más de cinco kilómetros de recorrido sumando todas las galerías.
Mertxe Urteaga destaca que «conforme hemos ido creando ese conjunto, también hemos obtenido una serie de datos y constantes». Y una de esas constantes es precisamente que los filones no se encontraban al azar, «se trataba de una explotación industrial perfectamente organizada por los romanos, hasta el punto de que construyeron un acueducto subterráneo de más de 400 metros, con el que drenaban la mina y daban salida al agua y a todas las filtraciones. Una obra de ingeniería impresionante. Topográficamente tenía un diseño complicadísimo; es el elemento más importante de ingeniería hidráulica».
Todas estas pruebas dan fe, sin duda, del alto grado de planificación de los trabajos mineros y denota la existencia de un cuerpo de técnicos especializados, topógrafos, ingenieros y geólogos, bajo cuya supervisión se realizaban los trabajos de excavación subtérránea: ellos decidían en dónde se abría una galería, las rectificaciones, los giros o los replanteos topográficos. Este distrito minero aparece vinculado al asentamiento de Oiasso (Irun), es decir, la élite de aquella sociedad tenía su sede en la villa romana, donde desarrollaba su vida cotidiana.
El núcleo urbano
«Las minas eran prácticamente propiedad imperial, se consideraban fruto de la tierra y pasaron a ser gestionadas por un equipo del emperador. Asimismo existía ya la figura del delegado que representaba al estado y cobraba los impuestos y las tasas que debían pagar las compañías por el derecho a explotar las galerías. Y en esta villa se aprovisionaba a la comunidad minera, se organizaba el transporte de metales de interés estratégico como la plata y el cobre y, además, se disfrutaba de este medio urbano con baños públicos y otros servicios, es decir, se ofrecía una sede apropiada a las autoridades», sostiene Urteaga.
La importancia del puerto
El puerto era el otro punto estratégico en el ajetreo de la vida urbana. En gran medida, la población activa de las minas dependía de los suministros exteriores para su suprevivencia. Sin ser la única fuente de abastecimiento, el puerto sí que cumplía con la misión de aprovisionar a la numerosa comunidad minera. Según explica la arqueóloga, «sobre todo era fundamental la entrada de cereal a esta zona, que no permitía el desarrollo de grandes fincas dedicadas a este cultivo. Servía de avituallamiento para la población trabajadora, aunque también daba salida a los minerales. Desde el puerto se importaba y también se exportaba».
Mertxe Urteaga sitúa en el tiempo la presencia romana en Oiasso. «Los primeros datos de esta presencia datan de la época de Augusto -principios del siglo I- y los últimos, de la Guerras Cántabras. Lo interesante es que en Oiasso hay restos de los siglos I y II -época de esplendor-, del III y el IV -en el que se advierten síntomas de decadencia, como el abandono de la necrópolis de Santa Elena, al igual que las termas, reconvertidas en establo- y en el V ya no hay signos de ocupación romana. Sin embargo, en el Cabo de Higuer, los pecios identificados prueban que hay un tráfico naval, por lo menos, hasta el siglo VII. Y estas etapas también nos interesan: la desaparición del período clásico romano y la transición a la Edad Media».
Desde la sede de Arkeolan insisten en que Gipuzkoa ha sido junto con Jaén el territorio estatal que mayor concentración de concesiones mineras ha tenido. Hoy en día todo está cerrado. Por eso, Mertxe Urteaga quiere tirar del hilo para seguir investigando. «¿Quién nos dice que no vamos a encontrar más pruebas de vida romana? Hasta ahora hemos trabajado mucho en el interior de Arditurri y ahora nos toca salir fuera a estudiar sus exteriores».

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Los tejidos más antiguos hallados en el País Vasco

La tela más antigua. Arqueólogo en el momento de sacar uno de los fragmentos de tela, un «hallazgo excepcional» para los expertos. :: ARKEOLAN
El hallazgo de dos tejidos de lana en las minas de Arditurri hace poco más de dos meses sitúa el antiguo asentamiento de Oiasso en el mapa de los enclaves de referencia de la arqueología romana. Los dos fragmentos de lana fina cosidos entre sí, de treinta centímetros cuadrados, aparecieron tras cinco meses de excavaciones llevadas a cabo en las galerías por el equipo de la sociedad Arkeolan, que destacó la importancia del descubrimiento por «su excepcionalidad». Este hallazgo se sumaba al de los otros dos fragmentos de tejido de lana más antiguos encontrados en el País Vasco, descubiertos en septiembre de 2008 en las minas oiartzuarras.
La arqueológa y profesora de la Universidad de Valencia Carmen Alfaro aseguró que «encontrar material de estas carecterísticas es muy poco frecuente porque la lana es un tejido muy difícil de conservar» y si se encuentran en tan buen estado después de más de dos mil años es «debido a las condiciones de frío y de humedad existentes dentro de la excavación de la cueva y a la ausencia de cualquier contaminación de tipo bacteriano».
Asimismo, la arqueóloga quiso destacar «lo excepcional de los fragmentos del tejido recuperado, único de estas características hallado hasta el día de hoy en la Península Ibérica». A su juicio, «no existen vestigios de esta tela en el sur de la Península, en zonas como Cartagena o Jaén, donde lo más habitual es hallar restos de tejido de lino, un tejido más fuerte y que resiste mucho mejor el paso del tiempo».

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30/01/10

Intervención arqueológica pondrá en valor el castillo de Irurita

Detalle del aljibe, el pozo de agua de la fortificación de Irurita. Iñaki Sagredo
Sobre las peñas de Urdiain, en Gazteleko Haitza, se encontraba el castillo de Irurita. Era el primer reducto defensivo que protegía el paso y la comunicación del camino que se dirigía a Pamplona y la calzada Naparriatzako Galtzada, que transcurría por Bernoa hacia Ataun. A simple vista poco queda de aquella fortificación que un proyecto de intervención arqueológica pondrá este año en valor. A cargo de la empresa Gestión Cultural Larrate, forma parte de un proyecto plurianual cuyo primer objetivo será la delimitación y evaluación patrimonial del castillo. El presupuesto es de 20.334 euros, subvencionado con 12.270 euros por Cederna-Garalur.
En esta intervención se aplicará un modelo que aunará la investigación histórico-arqueológica con la continua y dinámica socialización de las acciones y de los resultados. Por ello, una vez finalizada, se habilitará un circuito de acceso al yacimiento. También se prevé organizar un programa de visitas guiadas, exposiciones y conferencias.
"El conjunto de Irurita reúne varios condicionantes: dilatada secuencia estratigráfica con importantes indicadores materiales de su ocupación en fases medievales; aprovechamiento y formas de hábitat en los espacios trabajados en la roca así como diversa naturaleza de los usos de ocupación. También su papel estratégico defensivo en los límites de Burunda-Navarra con Guipúzcoa o de vigilancia y protección de las rutas económicas pastoriles más importantes", explica Iñaki Sagredo, experto en castillos y miembro de Larrate.
Vestigios
Situados sobre una mole rocosa de difícil acceso, perduran los restos de un aljibe y una cueva labrada. Una mirada atenta podrá descubrir vestigios de muros, escaleras labradas e infinidad de clavos y puntas de flechas que demuestran que la dotación de hombre era numerosa. La escasez de restos de fábrica se explica porque los castillos de este tipo eran de madera en un 60%, según observa Sagredo.
El castillo tenía dos palacios, según se dice en un documento de 1333. Uno estaba junto a la torre mayor y otro sobre la puerta, que fueron reconstruidos ese mismo año. Además, la historia del castillo de Irurita está ampliamente documentada. La primera referencia encontrada por Sagredo es en la crónica de Ximénez de Rada, donde se relata la conquista de la parte occidental del reino de Navarra en el año 1199-1200, por parte de Alfonso VIII de Castilla. Entre las fortificaciones conquistadas por los castellanos aparece el de Irurita. Respecto a la capacidad efectiva de la fortaleza, un indicador puede ser la asignación de hombres para el castillo. En 1321 era de 40 hombres.
Con anterioridad, entre julio y noviembre de 1971, en este mismo lugar se realizaron una serie de trabajos arqueológicos de campo bajo la coordinación de José Mª Satrustegi. Se centraron en diversos puntos, con especial incidencia en el aljibe y en la cueva artificial. También se han producido excavaciones furtivas. "Los arqueólogos, en una visita realizada el pasado año para inspeccionar el reducto se dieron cuenta de intervenciones furtivas para buscar elementos medievales. El hecho fue denunciado a la Policía Foral", señala Sagredo.
La puesta en valor del castillo de Irurita forma parte de un proyecto más amplio que el Ayuntamiento de Urdiain pretende desarrollar en la zona de Urrizti, un entorno de gran belleza en el que se encuentran las piscinas. Muy cerca también está la ermita de Aitziber. "Pretendemos que se declare como Área Recreativa Natural. El castillo iría unido a una senda de las llamadas rutas de los castillos que pretender organizar el Gobierno de Navarra. También se pretende la recuperación de la antigua calzada de Bernoa. Además en este lugar se encuentran otros elementos de interés como diversas caleras", explica el alcalde de Urdiain, Miguel Ángel Zubiria.

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Arqueólogos encuentran figura alada de bronce más pequeña de China

Los arqueólogos han ofrecido más detalles acerca del descubrimiento de una estatua de mil años de antigüedad encontrada en la provincia de Hubei, en el Centro de China.
La pieza es una estatua de bronce de 3 centímetros de alto y se cree que es la figura alada más pequeña creada en China. Es menor que un dedo pulgar humano.

La estatua representa a un hombre ligeramente agachado y con 2 alas desproporcionadamente grandes en la espalda, como si estuviera a punto de elevarse hacia el cielo.
Según el Instituto de Arqueología de la Ciudad de Xianfan, la figura se remonta al Periodo de los Tres Reinos, en el siglo 3 de nuestra era. La pieza se encontró al lado de una antigua tumba y se cree que es una figura decorativa para el difunto.
Los registros históricos muestran que el centro de China, conocido en la antigüedad como la Tierra de Chu, fue el lugar en el que florecieron las artes mágicas hasta la última Dinastía Jin, que se desarrolló en el siglo quinto. La figurita tiene alas hechas de plumas, un objeto sagrado en los rituales mágicos de la Tierra de Chu.
La pequeña estatua se distingue por un collar de abalorios budistas que cuelga de su cuello y que es un testamento de la influencia pasada del budismo de India en China central.

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El Consorcio del Bicentenario solicita los cañones de Canalejas

Varias de las piezas encontradas en Canalejas.
Además del Ayuntamiento de Cádiz, el Consorcio para la conmemoración del Bicentenario y la asociación vecinal San Lorenzo del Puntal solicitaron también a la Delegación Provincial de Cultura los diez cañones de la muralla de la ciudad hallados durante la excavación de las obras de la ampliación del aparcamiento de Canalejas.
Cultura respondió al Consistorio gaditano cuando este se interesó por las piezas, que existían otras dos solicitudes. Pero no ha sido hasta ahora cuando se ha conocido el nombre de los otros interesados. La respuesta la ha obtenido el Ayuntamiento tras presentar una pregunta en el Parlamento andaluz.
En dicha respuesta se añade que la primera petición ha quedado desestimada por no considerarse idóneo que pase a manos de una asociación vecinal. Se señala asimismo que se está a la espera de que los arqueólogos presenten un proyecto de conservación de los cañones, para después valorar las otras dos solicitudes.
Así lo dio a conocer ayer la alcaldesa, Teófila Martínez, que añadió que el próximo paso por parte del Gobierno municipal será preparar un documento que se remitirá a la Junta de Andalucía argumentando los motivos por los que debe ser el Ayuntamiento el que se haga cargo de los cañones. Al respecto Martínez dijo que "el Consorcio desaparece tras el 12 y, en caso de que se los quedase, después tendrían que pasar a manos municipales". Añadió además como argumento que "los cañones son de las murallas y, por tanto, patrimonio de la ciudad, y tienen que estar en las murallas, o en San Carlos, o en las Puertas de Tierra". La primera edil dijo esperar que el propio Consorcio, una vez que se le expliquen los motivos "entenderá que lo lógico es que el Ayuntamiento se haga cargo de ellos".
Por último, la alcaldesa calificó la actitud de Cultura en este asunto como "un pequeño desliz", pero les recordó que "hay que ser respetuosos con la ciudad".

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En ocho frentes de investigación arqueológica se trabajará este año en Lambayeque

Zona arqueológica de Ventarrón en Lambayeque
La Unidad Ejecutora 111: Naylamp-Lambayeque amplió a ocho los frentes de investigación arqueológica en los que trabajará este año en el departamento norteño, con un financiamiento de seis millones de nuevos soles, que permitirán financiar iniciativas de preservación y conservación, informó hoy su director, Celso Sialer Távara.
Precisó que este año se trabajará en las huacas Bandera (Pacora), La Pava (Mochumí) y Jotoro (Jayanca). Se continuará con los frentes de investigación iniciados en el 2007: Museo de Sitio de Túcume, huacas Chotuna (Lambayeque), Las Ventanas (Batangrande), y los complejos arqueológicos de Ventarrón (Pomalca) y Huaca Rajada-Sipán.
Sialer dijo que ya se han iniciado trabajos en Pacora, Mochumí, Jayanca y Túcume. "En Ventarrón se ha reducido personal pero en febrero se reinician los trabajos y en abril se reanudan las excavaciones en huaca Rajada", detalló.
Recordó que los nuevos descubrimientos presentados al mundo desde la temporada 2007 han generado un gran impacto social en la población de zonas cercanas a los monumentos arqueológicos.
"Se ha incrementado la afluencia a los museos, y se han beneficiado los sectores productivos y de servicios que existen en Lambayeque", destacó en diálogo con la agencia Andina.
Por otro lado, mencionó que actualmente se cubre con material rústico las diferentes Unidades de investigación arqueológica. "Se utiliza eucalipto, esteras, plástico y calaminas para cubrir los sitios de investigación en Lambayeque, ante eventuales lluvias", precisó.
Sialer agregó que especialistas de la Unidad Ejecutora 111 trabajan en la elaboración de los perfiles técnicos para iniciar investigaciones en cerro Corbacho (Zaña), Pampagrande, Saltur y Cerro Pátapo. No obstante, aclaró, dichos estudios se podrán ejecutar si el Ministerio de Economía y Finanzas brinda los recursos económicos correspondientes.

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'La prehistoria en Guadalteba', nuevo centro de interpretación en Ardales

Ardales ha abierto las puertas del nuevo centro de interpretación 'La Prehistoria en Guadalteba'. Se trata de un museo en el que se exponen en seis salas numerosas piezas arqueológicas encontradas en la comarca.
El proyecto ha contado con la participación de la Diputación de Málaga, a través de los Planes de Dinamización del Entorno Guadalhorce-Guadalteba, el Grupo de Acción Local Guadalteba y el Ayuntamiento de Ardales.
Según el presidente de la Diputación, Salvador Pendón, "se puede considerar como uno de los centros que mejor distribución y forma ha conseguido, convirtiéndolo en uno de los museos prehistóricos más interesantes de Andalucía".
En el centro, que se ubica en el antiguo museo municipal de Ardales, se pueden conocer los modos de vida desde la prehistoria, la expresión gráfica a través del arte rupestre, las costumbres y las religiones.

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29/01/10

Descubiertos los cimientos de un templo romano en una iglesia de Girona

Esta intervención se enmarca en el proyecto europeo "Sopra e sotto. La Città Euopea", del programa CULTURA, en el que participan el Ayuntamiento de Brindisi (Italia) como organizador principal, con la participación como socios de L'École Nationale Supériore d'Architetture de Toulouse (Francia), la Universidad y el Ayuntamiento de Girona.
Los trabajos han permitido descubrir también varias tumbas cristianas y una romana que, según los expertos, podrían pertenecer a algunos obispos o personas destacadas de la época.
Según ha explicado el arqueólogo y responsable de las excavaciones, el catedrático Josep Maria Nolla, no han aparecido restos humanos, lo que indicaría que, posteriormente, los cuerpos fueron trasladados a otro lugar.
"Ha aparecido una serie de tumbas en batería, bastante bien conservadas, algunas de ellas muy antiguas y que no presentaban ni un solo fragmento humano", ha detallado Nolla.
El experto ha subrayado que se encontraron "unos clavos en madera y, por lo tanto, había habido alguien enterrado dentro de un ataúd pero, cuando desmantelaron la iglesia antigua para hacer la nueva, debieron recoger todas estos restos óseos y enterrarlos en otro lugar".
El catedrático ha explicado que la tumba del santo que trajo el cristianismo a Girona, San Feliu, muerto en el año 304, "ni ha aparecido ni aparecerá nunca, pero la planta del edificio es única".
"Tendríamos una iglesia con un ábside dentro del cual situaron por fuerza la tumba inicial del santo, de la que no queda nada (...), pero tenemos evidencias, indicios suficientes para saber que era así", ha indicado.
El proyecto europeo al que se ha acogido Girona se centra en la búsqueda de soluciones a algunos de los problemas que tienen las ciudades de dimensiones medianas para conocer su pasado histórico y urbanístico cuando la explotación de los yacimientos arqueológicos de interés se encuentra en medio de un tejido urbano.

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Los trabajos en la Necrópolis de Maspalomas (Gran Canaria) permiten evaluar unos 40 cuerpos de aborígenes

Los trabajos arqueológicos realizados en la Necrópolis de Maspalomas en San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria) han permitido evaluar unos cuarenta cuerpos de aborígenes, y, por tanto, conocer múltiples detalles en torno a los hábitos de vida, enfermedades, alimentación, etcétera, de los antiguos canarios de esta zona de la isla.
Depósitos funerarios
Los arqueólogos manifestaron que por el momento se ha logrado sacar a la luz 40 cuerpos de los bloques de tierra que se extrajeron en su momento. El objetivo de la investigación, que se ha iniciado a raíz de un convenio suscrito por el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de esta localidad, es la excavación sistemática de todos los depósitos funerarios que se conservan en la nave situada en Lomo Gordo.
El estudio contempla la documentación de los bloques donde se encuentran los depósitos funerarios. Según explicaron los expertos, esta excavación permite establecer con precisión las pautas que rigen la organización de esta gran necrópolis y su evolución en el tiempo.
En este sentido, se trabaja en tres líneas fundamentales: la información de tipo bioantropológico, la obtención de muestras para proceder a la datación de los restos con la finalidad de ampliar el encuadre cronológico de uso de la necrópolis, y en el análisis cultural de los tipos sepulcrales como forma de expresión ideológica de los antiguos canarios.


Huesos aborígenes en 3D

Siglos de enterramiento bajo la tierra seca de Lomo Gordo (Maspalomas). Una paz rota en 1988, cuando las maquinarias que amplían la GG-1 en dirección Sur roturan la necrópolis y aparece una cantidad indeterminada de cuerpos. 2001, traslado a las naves de la muerte, a no gran distancia del cementerio. 2005, primera operación arqueológica de salvamento de los restos. 2009, inició de un procedimiento de rescate inédito: la toma de imágenes 3D en alta definición de los cadáveres exhumados.
Xavi Velasco, arqueólogo del Cabildo Insular de Gran Canaria, subraya que las nuevas tecnologías, en este caso aparatos láser 3D de última generación, posibilitan un nuevo campo en el ámbito de la documentación. "Se puede hablar de una imagen real, del mejor documento de un registro arqueológico. Los arqueólogos, aunque parezca un contrasentido, siempre destruimos a la hora de intervenir en los yacimientos. Ahora, como en el caso de los restos de Lomo Gordo, hay una reconstrucción perfecta, sobre todo con materiales que están deteriorados y que ya tienen una difícil conservación".
Hasta el momento son 41 los paquetes que ha sido sometidos a la técnica 3D por la empresa Virtualware, de un total que está por encima de los 100. La inversión ha sido de 9.975 euros, aunque se estima para todo el conjunto un gasto de 20.000. "Otro de los aspectos revolucionarios es el museístico, pues se ofrece la opción de desarrollar una visita virtual al yacimiento arqueológico. No es la única cuestión, pues aparece también la introducción de todo este material visual en internet", señala Velasco.
La exhibición parece un problema solventado. Pero a la vez se cubría otra preocupación, el acceso a la investigación. Para el Cabildo Insular, "tienen abundante e inédita información, no sólo de la reconstrucción de las prácticas funerarias de la población prehispánica, sino también sobre la recuperación de parámetros biológicos, sociales y económicos de las comunidades aborígenes en Gran Canaria".
¿Puede ser la técnica del escaneado un ejemplo para otras intervenciones arqueológicas? Xavi Velasco no tiene duda alguna, y subraya el caso del Cenobio de Valerón, un patrimonio susceptible de deterioro por el paso del tiempo. "Podemos hablar de un ciclo de 300 años para llegar a dicho estadio. Pero está claro que la tecnología de la que hablamos es plenamente aplicable. Se podría hablar de un gran banco de datos o reserva", agrega.

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Descubren la primera puerta de acceso al castillo de Caravaca de la Cruz (Murcia), que data de la Edad Media

La puerta encontrada está en el espacio central de la planta baja de la torre y se usó hasta el siglo XVII
El director general de Bellas Artes y Bienes Culturales, Enrique Ujaldón, presentó hoy, junto con el alcalde de Caravaca de la Cruz, Domingo Aranda, y el director de los museos de Caravaca Jubilar, Indalecio Pozo, la puerta hallada en el acceso al castillo de Caravaca de la Cruz, por donde ingresaron a la fortaleza los peregrinos y personajes destacados que visitaron el lugar desde la Edad Media hasta el siglo XVII.
Ujaldón, que también estuvo acompañado por el arquitecto director de las obras, Juan Francisco Navarro, y la arqueóloga encargada de realizar los trabajos, Silvia Martínez, declaró que estos hallazgos "nos han permitido salvar unos cuatro metros de alzado de la torre que estaban enterrados, así como la puerta a la que se accedía desde la Edad Media".
De este modo "no sólo se recuperará un trozo de nuestra historia, sino que se conocerá mejor la estructura del castillo y todo el acceso al santuario ganará en belleza".
Asimismo, se informó de que en las próximas semanas los arqueólogos continuarán con el trabajo de campo para la consolidación y estudio de los restos, según fuentes del Gobierno regional en una nota de prensa.
Entre los restos encontrados destaca la aparición de tramos de las antiguas murallas del castillo, constituidas por un lienzo de muralla de tapias, de época medieval.
Destaca fundamentalmente la puerta monumental que daba acceso al castillo de Caravaca de Cruz, que obliga a replantear la cronología de la portada actual y a revisar toda la bibliografía científica reciente sobre la estructura y organización del castillo hasta bien entrado el siglo XVIII.
La puerta que se ha encontrado está trazada en el espacio central de la planta baja de la torre. Su estructura básica está constituida por un estrecho tránsito de 2,50 metros de anchura y probable planta rectangular, dispuesta en sentido transversal al eje mayor de la torre, mientras que sus costados están ocupados aparentemente por cuerpos macizos o cubos cuadrangulares construidos de tapial de tierra.
La entrada está cubierta por bóveda de cañón en sillería, lo que acentúa aún más la sensación de nave alargada y pasillo. Bajo el extremo oriental de la bóveda, a la parte interior del castillo, se sitúa la portada interna formada por un arco de medio punto de luz con dovelas de piedra amarillenta, muy bien conservado. Todavía no se ha encontrado el arco opuesto del lado occidental, correspondiente a la portada externa.

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Construyen moderno laboratorio de restauración de piezas arqueológicas en museo de Lambayeque

Con una inversión de más de 165 mil nuevos soles se construye un moderno laboratorio para la restauración y conservación de piezas arqueológicas dentro del Museo Tumbas Reales de Sipán, en Lambayeque, informó el arqueólogo Walter Alva, director del este recinto cultural.
Señaló que la inauguración está prevista para marzo próximo y que las obras se ejecutan con financiamiento de la empresa privada Backus y el gobierno nacional, a través de la Unidad Ejecutora Nº 111: Naylamp-Lambayeque, además de las donaciones producto de las exposiciones internacionales de los tesoros del jerarca moche.
"Este laboratorio será uno de los mejores de Sudamérica", apuntó al referir que se podrá observar el proceso de restauración de los objetos, tras el moderno diseño de la infraestructura.
En este recinto se restaurará las piezas arqueológicas que se descubran en los diferentes frentes de investigación en Lambayeque. "También se dará servicios a los museos que lo requieran", declaró a la agencia Andina.
Este laboratorio reemplazará al que existía dentro del museo. "Será más amplio, con mayor equipamiento y vamos a tratar de incorporar a más profesionales en la restauración y sobre todo formar una escuela de restauradores", afirmó.
Alva dijo que en esta nueva edificación seguirán con la restauración de piezas descubiertas en la tumba del Señor de Úcupe. "Será una gran sorpresa cuando tengamos que hacer una exposición primero en Lambayeque, después en Lima y quizás en el exterior para presentar este descubrimiento", puntualizó.
Recordó que se trata de la tumba de un sacerdote guerrero "que si bien es de menor jerarquía que el Señor de Sipán sería parte de esta estructura social y política de los mochicas".

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Osuna, la ciudad ducal en la campiña sevillana

Los orígenes de Osuna se remontan a la prehistoria, época de la que se han encontrado vestigios cerámicos y útiles de piedra pertenecientes al Neolítico y Eneolítico, aunque, más tardíamente, se puede fijar su origen hacia el año 1000 a.C., que se supone la fecha en que se estableció la población tartésica.
Los romanos fueron los primeros en descubrir el interés estratégico de la zona: de hecho, Publio y Cneo Escipión establecieron en Osuna su campamento de invierno allá por el 211 a.C. Al parecer, durante la II Guerra Púnica la ciudad tomó partido por Roma, lo que no impidió la ocupación temporal de los cartagineses.
La importancia de la ciudad fue tanta que llegó a acuñar una moneda local, el "urson", durante el mandato de César, quien también le concedió el privilegio de contar con una ley propia, que fue recogida en una serie de tablas de bronce. Esa importancia adquirida durante la etapa romana decreció durante la dominación árabe, pero resurgió tras la conquista cristiana por el rey Fernando III en 1239. Alfonso X el Sabio la cedió 25 años después a la Orden de Calatrava y posteriormente, pasó a ser señorío propiedad de la Casa de Ureña, origen del Ducado de Osuna. Uno de los miembros de esta familia, Don Juan Téllez-Girón, en el siglo XVI, la dotó de Colegiata y Universidad, así como de diversos monasterios y hospitales. Así, la historia de la villa se vincula directamente a la Casa de Osuna, hasta su caída en el siglo XIX.
El patrimonio arquitectónico civil de Osuna es uno de los más bellos y ricos de Andalucía. Y una vez más, en gran parte esta riqueza va unida a la Casa de Osuna. No en vano, la etapa de mayor esplendor que, gracias al mecenazgo de los duques, vivió la ciudad durante los siglos XVI y XVII, tuvo como consecuencia la ampliación del núcleo urbano con la construcción de un buen número de viviendas de hermosas fachadas que aún se conservan, ya que los interiores han sido reformados en gran medida. Sin embargo, los mejores ejemplos de edificaciones datan del XVIII, siglo durante el que se produce una nueva etapa de prosperidad.
Una característica fundamental de las construcciones ursaonenses es la utilización del sillar. De hecho, aún hoy podemos visitar las canteras de las que se extraía la piedra desde antes de la ocupación romana, conjunto que constituye un paisaje espectacular.
Algunos buenos ejemplos de viviendas del XVI se pueden contemplar en la zona comprendida entre la Iglesia de la Merced y la de Santo Domingo. Pero, como ya hemos mencionado, los edificios más interesantes pertenecen al XVIII, y se localizan principalmente en la calle de Sevilla y en la calle de San Pedro. Vale la pena visitar la Cilla del Cabildo, la antigua Audiencia, el Arco de la Pastoria y los Palacios del del Marqués de la Gomera (ejemplo más representativo del barroco civil de Osuna); de los Cepeda y de Govantes y Herdara para saborear el rico legado civil de la ciudad.

Europa Press

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Un clima cálido favoreció la llegada a Atapuerca y Orce de los primeros homínidos hace 1,4 millones de años

Así lo demuestra una investigación del IPHES y el Área de Prehistoria de la URV
Según este trabajo, las primeras salidas del África coincidieron con un aumento de las temperaturas y abundantes precipitaciones
El estudio se basa en el análisis de restos de anfibios y reptiles

Tras los significativos hallazgos relacionados con las primeras ocupaciones humanas en Eurasia, como es el caso de los homínidos de Dmanisi (Georgia) y de la Sima del Elefante y Gran Dolina en Atapuerca (Burgos), o de los útiles líticos de Fuente Nueva 3 y Barranco León en Orce, cuenca Guadix-Baza (Granada), la cuestión sobre cuáles fueron las causas que determinaron la primera salida humana fuera de África ha cobrado un gran actualidad. Ahora, una investigación que recoge el Journal of Human Evolution, en la que han participado miembros del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) y del Área de Prehistoria de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, demuestra que las condiciones climáticas fueron decisivas, ya que las primeras y diversas salidas de homínidos del continente africano se producen en un momento en que se incrementan las temperaturas y hay abundantes lluvias. El artículo lleva por título Climate forcing of first homínido dispersal in Western Europe.
Esta primera salida humana se remonta a 1.8 millones de años en Dmanisi (Georgia), aunque las primeras evidencias en Europa occidental datan de 1,4 a 1,2 millones de años (útiles líticos de Fuente Nueva 3 y Barranco León, restos humanos de Sima del Elefante). Clásicamente, se ha vinculado esta primera salida con el desarrollo de una nueva tecnología lítica (el llamado Modo 2), mientras que otros autores proponen un escenario más ambientalista, vinculado a los cambios climáticos que se produjeron a principios del periodo Pleistoceno. En este estudio presentamos evidencias de que, al menos para Europa occidental, esta primera dispersión humana estuvo fuertemente condicionada por causas climáticas, observa Jordi Agustí, uno de los firmantes del artículo e investigador ICREA en el IPHES, además de Hugo Blain, también miembro de este centro de investigación.
Reconstrucción
La investigación se ha llevado a cabo analizando los restos de anfibios y reptiles (fauna paleoherpetológica) escamosos de una sucesión de 16 localidades fosilíferas de la península ibérica que abarcan desde el Plioceno superior, hace más de 3 millones de años, hasta el inicio del Pleistoceno medio, hace unos 600.000 años. La mayor parte de ellas proceden de las secuencias de la cuenca Guadix-Baza y del complejo cárstico de Atapuerca, aunque estas secuencias se han complementado con otras como es el caso del complejo cárstico de Almenara en Castellón. Esta sucesión incluye así mismo las primeras localidades con presencia humana en España, como las mencionadas Fuente Nueva 3, Barranco León, Sima del Elefante o Gran Dolina.
La fauna paleoherpetológica es altamente sensible a las variaciones de humedad y temperatura, por lo que la aplicación del método conocido como Mutual Climatic Range permite extrapolar al pasado los diversos parámetros climáticos que son compatibles con una determinada asociación de estos vertebrados. Aplicando este método se han podido reconstruir para la península Ibérica diversas curvas climáticas que reflejan la evolución de la Temperatura Media Anual, las temperaturas en el mes más cálido y más frío o la media de pluviosidad anual entre hace 3 millones y 600.000 años atrás, cuenta Jordi Agustí. Concretamente, este método se basa en yuxtaponer las áreas de distribución de las especies presentes y deducir los parámetros climáticos a partir de las mismas. O sea, son siempre datos relativos a la temperatura actual, específica el mismo científico.
Fases cálidas
Como resultado de este estudio, se han podido distinguir hasta cinco fases climáticas diferentes, desde el Plioceno superior hasta los inicios del Pleistoceno medio. Tres de estas fases, las correspondientes al periodo entre 3 y 1,8 millones de años, entre 1,4 y 1 millón de años y entre 800.000 y 600.000 años, corresponden a fases cálidas con precipitaciones más intensas que en la actualidad.
Por el contrario, las fases entre 1,6 y 1,4 millones de años y entre 1 millón y 800.000 años, presentan —afirma Jordi Agustí— momentos de temperaturas relativamente bajas y una acentuación de la aridez. Pues, bien, se observa que las primeras ocupaciones humanas en la zona se produjeron en momentos de bonanza climática, con altas temperaturas y humedad, mientras que la presencia humana falta en aquellos momentos en que predominaban las condiciones de bajas temperaturas y aridez.
Ello quiere decir —añade Jordi Agustí— que los parámetros climáticos jugaron un papel determinante en el proceso de dispersión humana hacia Europa y que, en este aspecto, su comportamiento no debió diferir en gran medida de otras especies animales,
afectadas así mismo por las variaciones climáticas, concluye el investigador del IPHES.

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28/01/10

Un 'alvarezsaurio', pieza clave en la evolución de los dinosaurios a aves

Reconstrucción de 'Haplocheirus sollers'. / Portia Sloan
Los alvarezsaurios son una de las familias más peculiares y enigmáticas de dinosaurios. Su nombre hace honor al historiador argentino Gregorio Álvarez, que descubrió el primer fósil de esta estirpe, estrechamente vinculada con las aves.
Investigadores de la
Universidad George Washington (EEUU) acaban de colocar en su sitio otra importante pieza del complejo puzzle de su evolución al hallar a un nuevo miembro de la familia, mucho más 'viejo' de los que se han encontrado hasta ahora.
El estudio, que publica la revista
'Science', presenta un nuevo bípedo, el 'Haplocheirus sollers', que fue descubierto en 2004 durante una expedición al desierto de Gobi, en la región de Xinjiang (al noroeste de China). Su esqueleto, como muchos de los hallados en esta próspera zona arqueológica, estaba casi completo.
Pequeños y con largas patas
Los alvarezsaurios son relativamente pequeños, bípedos, con brazos fuertes y cortos, y largas patas. Hasta que se encontró el nuevo fósil (63 millones de años más antiguo que sus familiares), todos los dinosaurios conocidos de esta especie habían vivido durante el final del Cretácico. Tenían una gran garra en cada mano que, probablemente, utilizaban para cavar y estaban estrechamente emparentados con las aves.
El 'Haplocheirus sollers' vivió durante el Jurásico Superior, que precedió al Cretácico. Los investigadores sugieren que la línea de evolución de los alvarezsaurios es más antigua de lo que hasta ahora se pensaba.
De todos los alvarezsaurios conocidos, 'Haplocheirus sollers' es el más grande, lo que implicaría que esta especie fue reduciendo su tamaño con el paso del tiempo. Tenía tres dedos y el del medio era mucho más largo que los otros dos. Los investigadores creen que los tres se fusionaron, dando origen a la gran garra que caracteriza a sus descendientes del Cretácico.
Origen asiático
El director de la
Fundación Dinópolis, Luis Alcalá, explica que esta investigación "minimiza el desfase que existía entre los fósiles disponibles –o, mejor dicho, no disponibles– y la hipótesis filogenética según cual ya se produjo en el Jurásico la primera diversificación de los maniraptores (grupo que incluye a dinosaurios terópodos -carnívoros- y aves)". Asimismo, "el nuevo fósil sugiere que los alvarezsaurios se originaron en Asia, a pesar de que fueron descritos originalmente a partir de fósiles argentinos".
El paleontólogo considera que se trata de otro peldaño en la gran escalinata que representa descifrar el parentesco de animales que vivieron hace millones de años (en este caso, 160): "Afortunadamente, el vivero chino de dinosaurios está proporcionado continuamente nuevos materiales para confeccionar los escalones que todavía nos faltan para subir o descender sin tropiezos".

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La historia milenaria de Baza estará al alcance de todos

El Centro de Interpretación de los Yacimientos Arqueológicos (CIYA) de Baza será un mirador semienterrado con vistas a los yacimientos arqueológicos de la ciudad íbero-romana de Basti y la necrópolis de cerro Santuario, donde apareció la famosa e importante escultura ibérica de la Dama de Baza y numerosas tumbas con sus ajuares, así como otros elementos que revelan el entorno cultural y social del asentamiento de 2.600 años de antigüedad.
Con un presupuesto total de 1,9 millones de euros -financiado en un 60% por el Plan de Turismo Sostenible de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía y el 40% restante por el Ayuntamiento de Baza-, el CIYA se convertirá en un centro para la divulgación, la investigación y la mejor comprensión de los procesos sociales, culturales, económicos y religiosos de la cultura íbera desde el origen del asentamiento de Basti hasta su abandono. El alcalde de Baza, Pedro Fernández, ha explicado que «será un centro que complete la visita directa a los yacimientos, que son los verdaderos protagonistas del proyecto y del CIYA, todo ello en consonancia con el museo arqueológico de Baza, que está en obras para triplicar su espacio expositivo actual».
Entorno BIC
El alcalde bastetano detalla que el informe de la comisión provincial de patrimonio condiciona el comienzo de los trabajos, especialmente las excavaciones y movimientos de tierra, a la supervisión de un arqueólogo a pie de obra, pues el lugar donde se va a construir el CIYA se encuentra en un entorno declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en el que podrían encontrarse vestigios arqueológicos.
A partir de ahora, sólo queda esperar la última autorización de Cultura y otorgar la licencia de obras, por lo que se espera que los trabajos puedan comenzar a finales del próximo mes y, si todo va según lo previsto, podrían concluir a finales de año o principios de 2011, ya que el plazo de ejecución es de 10 meses.
El CIYA se construirá en dos parcelas municipales de unos 14.000 metros cuadrados desde donde se divisan los yacimientos de cerro Santuario, Cepero y Cerro Largo. El centro estará compuesto por dos edificios separados entre sí y cubiertos por tierra, simulando los cerros que abundan en el entorno por lo que el impacto visual será mínimo. En el edificio principal, de forma elíptica y cúpula abovedada, se situará en la planta sobre rasante la sala expositiva de unos 800 metros cuadrados y la entrada y recepción de los visitantes, mientras que en una segunda planta, bajo tierra, se ubicarán las dependencias administrativas, de investigación y docencia.
Aspecto museístico
Aunque el contenido museístico está por definir, la intención es que sea un centro donde se combine la utilización de medios audiovisuales con réplicas y recreaciones de ambientes. El proyecto correrá a cargo de la empresa granadina CAMT, en cuya representación Pablo Cuadrado afirma que el proyecto se ha diseñado para ofrecer un espacio versátil que pueda acoger todo tipo de exposiciones y muestras y, para ello, se han proyectado grandes espacios diáfanos y abiertos hacia los yacimientos.

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El Museo Arqueológico de Tarragona repasa los Pirineos en la época romana

El Museo Arqueológico de Taragona (MNAT) repasará la historia y la situación de los Pirineos durante la época romana a través de la exposición 'L'altre Olimp. Els Pirineus a l'antiguitat'.
La muestra está organizada a partir de la exposición 'Marbres, hommes et dieux. Vestiges antiques des Pyrénées centrales', que se exhibió en Toulouse el año pasado. En el caso de Tarragona, está ampliada y complementada con piezas de esta parte de los Pirineos y con la intención de hacer una reflexión sobre la importancia de estas montañas más allá de verlas como una frontera.
El objetivo es que se visualicen como un lugar de encuentro, de mestizaje étnico y cultural, como un trazado de unión y no como la separación de los mundos ibérico y galo, organizados de manera diversa.
La exposición se articula a través de un centenar de piezas a partir de siete ámbitos temáticos: la romanización en los Pirineos, los recursos naturales y el control político, la sociedad y la economía a través de las aras votivas, la religión romana, el Olimpo de los Pirineos, los Santuarios de los Pirineos Centrales (historia y arqueología), de la reutilización al museo: la formación de las colecciones, y por último, un epílogo sobre un altar votivo del siglo XXI.
El estudio de la rica colección de aras votivas del Musée Saint-Raymond y Musée des Antiques de Toulouse es el origen de esta exposición. Estos altares tallados en mármol contienen a menudo una inscripción que menciona el nombre de una divinidad y el de la persona que ha realizado la ofrenda. Eran muy frecuentes en los Pirineos centrales a causa de la proximidad de las canteras de mármol y permitían descubrir dioses y diosas venerados en esta región durante la época romana.

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El yacimiento de la villa romana de La Raya muestra el pasado de San Pedro

Se trata de un poblado de considerables dimensiones, ya que puede tener hasta 10.000 metros, y dispone, según se desprende de las catas arqueológicas realizadas, de dependencias en las que vivía una población autosuficiente, dedicada a la elaboración y conservación de salazones, dada la cercanía de Las Salinas, y que exportarían al Imperio a través del antiguo puerto de El Mojón.
Mariano Martínez ha explicado a Efe que se han recrecido las estructuras y muros visibles de la villa de esta localidad costera del Mar Menor, que en la época romana formaría parte de la provincia de Cartago Nova.
El yacimiento, que data del 200 a. C. y se encuentra ubicado en el paraje de Los Plazas y cerca de la playa de El Mojón, ha sido objeto de varias campañas de excavación desde 2002.
El asesor de la concejalía de Cultura ha informado a Efe que los restos localizados en la zona excavada hasta ahora con financiación municipal, compuestos por gran cantidad de objetos de cerámica están siendo catalogados en dependencias municipales, y será expuestos en el futuro museo Arqueológico Municipal.
Éste está previsto que se abra al público en la conocida "Casa de la Rusa", un palacete del siglo XIX mandado construir por Julio Falcó, barón de Fenifayó, noble italiano que vino a España con la corte de Amadeo de Aosta, y que también compró la conocida ahora como la Isla del Barón, ubicada en el Mar Menor.
Además el museo acogerá los restos arqueológicos y piezas encontradas en los yacimientos tanto terrestres como submarinos de Punta de Algas y San Ferreol, en El Salero, la Torre Derribada o en la Vía Augusta, que unía Cartagena con Roma.
Mariano Martínez ha subrayado que San Pedro del Pinatar fue sede, después de ser localizadas entre los años 40 y finales de los 70 varios pecios arqueológicos en su litoral, entre otros dos barcos también de la época romana, del primer seminario de Arqueología Subacuática de España.
Además ha informado que en la actualidad se trabaja para desarrollar una ruta cultural que recorrerá el centro de interpretación de Las Salinas, la playa de la Torre Derribada y la Vereda Real de La Raya, que es el límite regional entre Murcia y Alicante.
Esta ruta terminará en la conocida como "Casa del Reloj" o "Quinta de San Sebastián", un edificio de estilo modernista propiedad de la familia Servet, donde en mayo de 1899 falleció Emilio Castelar, el presidente de la Primera República española.

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Hallazgo de fósil en Argentina revela misterios de un "río prehistórico"

El hallazgo de restos fósiles de un perezoso gigante con incrustaciones de rocas ha revelado secretos de un "río prehistórico" que fluyó en lo que hoy es territorio de la provincia de Buenos Aires, informaron a Efe los responsables del descubrimiento.
Se trata de una escápula completa que presenta incrustadas en su superficie dos rocas redondeadas que muestran claramente signos de haber sido arrastradas por una fuerza que les ocasionó un pronunciado desgaste.
La pieza fosilizada, de 53 centímetros de largo y 25 centímetros de ancho, fue hallada en los últimos días por expertos del Museo Paleontológico de la ciudad de San Pedro (165 kilómetros al norte de Buenos Aires), en un sitio conocido como Campo Spósito, donde ya se han hecho importantes descubrimientos y que alguna vez fue un curso fluvial.
Según interpretan los paleontólogos, las rocas rodaron por el fondo del río, arrastradas por una importante corriente, hasta quedar atrapadas entre las piezas óseas.
"Esto es un dato revelador si pensamos que ese yacimiento fue el fondo de un lecho prehistórico, ya que, de acuerdo con la ubicación de la escápula y a cómo se trabaron las rocas en ella, podemos saber en qué dirección fluían las aguas de un río hace medio millón de años atrás", destacaron los expertos.
En este sentido, el descubrimiento revela que este antiguo río fluía en dirección sureste-noroeste, un sentido diferente al de los actuales arroyos de la región norte de la provincia de Buenos Aires, lo que permitirá establecer datos sobre los cambios concretos que ha sufrido el relieve del suelo bonaerense a lo largo de miles de años.
Además, los expertos creen que conociendo hacia dónde corría ese río, aumentarán sus posibilidades de búsqueda de fósiles en el lugar, ya que pueden anticipar los puntos donde se depositaban las piezas aún antes de excavar.
Bancos de piedras redondeadas, huesos erosionados de manera inusual, restos de diversos animales agrupados y el hallazgo de un fragmento fosilizado de un pez fueron algunas de las pistas por las que los paleontólogos concluyeron que Campo Spósito, ubicado a 10 kilómetros de San Pedro, acoge el lecho de un río desaparecido.
Los trabajos en ese yacimiento, iniciados en 2001, permitieron determinar que las piezas fósiles se habían preservado en una delgada capa de sedimentos de unos 70 centímetros de espesor, sedimentos que hace medio millón de años conformaban el barro que cubría el fondo del río.
Entre otras piezas, en este sitio se han hallado un fémur de perteneciente a un embrión de armadillo gigante, los restos de una manada de perezosos gigantes y de caballos fósiles.

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Donan piezas de época romana descubiertas en el mar al Museo de Dénia

Las piezas, encontradas entre la Punta Norte, que cierra la bahía de l'Almadraba y el río Girona, han sido donadas por Ximo Mas, de la población alicantina de El Verger, quien formó esa colección durante los setenta y los ochenta, según han informado hoy fuentes municipales.
Se trata de hallazgos casuales efectuados a lo largo de los años durante el ejercicio de actividades de pesca y esparcimiento del autor de las donaciones.
El Museo Arqueológico procederá en breve a la catalogación de las piezas, así como a confirmar, con la colaboración de Ximo Mas y de un compañero de éste, Carles Monfort, la localización de los puntos de origen de los hallazgos.
Una primera inspección de los objetos, ya depositados en las dependencias del museo, permite destacar la existencia de varios fragmentos del tercio superior de ánforas Tripolitania I. Una de ellas con un singular sello con cartela ovoidal y letra púnica.
Son ánforas provenientes de Tripolitania (Libia), que transportaban aceite desde el norte de África entre el siglo I a. C. y I d. C.
Asimismo, existe un fragmento del tercio superior de un ánfora Dressel 30, originaria de Mauritania Caesarensis (Argelia), así como varios fragmentos de ánforas africanas y del este del Mediterráneo, del bajo imperio y época romana tardía.
También se han encontrado dos escandallos de bella factura: uno en forma de campana, de la época romana, otro macizo, de la baja edad media.
"Importante también es la donación de una pátera o platillo de barniz negro, de pequeñas estampillas, otro de Campaniana A y cerámicas comunes que reflejan unos contextos de los siglos III y II a. C.", han destacado las mismas fuentes.
Estas piezas constatan el papel de la bahía de l'Almadrava como punto de anclaje durante los siglos de la cultura ibérica, donde se abastecería de vajilla de mesa y cocina, de aceite y de vino, entre otros, el poblado de altura fortificado emplazado en la cima de la Sierra de Segaria.
Los objetos aportan a la investigación arqueológica "una información ciertamente trascendente para el conocimiento de episodios y de prácticas de comercio durante la antigüedad clásica", según fuentes del Museo Arqueológico de Dénia.
"Piezas, como el sello con letras púnicas del ánfora Tripolitana I o los escandallos, formarán parte, por singularidad, de la colección expuesta de manera permanente en el Museo", según las citadas fuentes.

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Hallan restos relacionados con la islámica Puerta de Antequera

Vestigios aparecidos en la parte superior de la muralla musulmana, con la escalera a la izquierda. Parte superior de la muralla musulmana.
Escalera. / fs: Gregorio Torres
La muralla medieval de Málaga es una de las construcciones megalómanas realizadas en el siglo XI durante el califato de los hammudíes, junto con la Alcazaba, que se levantó como fortificación defensiva frente a los ataques de otros pueblos. Diez siglos más tarde, un extenso lienzo amurallado, situado en la calle Arco de la Cabeza, junto a la casa hermandad de la cofradía de Las Penas, está recobrando el esplendor de antaño, gracias a una intensa labor de conservación y restauración de los restos emergentes de este monumento, llevados a cabo por la empresa especializada Quibla Restaura.
Pero estos trabajos de recuperación del extenso tramo amurallado (28 metros de largo por siete de alto), que corresponde a la zona intramuros del lienzo recuperado en la calle Carretería, se han encontrado con una importante sorpresa para la historia de la ciudad: el hallazgo de un conjunto de restos relacionados con una de las entradas a la ciudad en la Málaga musulmana, la Puerta de Antequera.
En la parte alta de este lienzo de muralla, sobre la que se ubicaba una especie de azotea de las viviendas actuales, los expertos de Quibla trabajaban en la retirada de la solería cuando localizaron una serie de materiales pertenecientes a una estructura antigua, explica el restaurador Joaquín Gallego. Inmediatamente, los arqueólogos de la empresa Arqueosur iniciaron una excavación en este tramo de la muralla medieval para sacar a la luz los vestigios defensivos de la Málaga musulmana.
Según apunta la arqueóloga municipal, Carmen Peral, esta intervención en la muralla del recinto medieval ha deparado novedades, bajo los enfoscados más recientes. La sorpresa apareció cuando en las tareas de limpieza descubrieron unos huecos que atravesaban la muralla desde la base hasta la azotea, lo que les llevó a consultar la cartografía histórica para ver si el hallazgo correspondía con la denominada Puerta de Antequera o un portillo aledaño adosado a una torre. "El plano más detallado de este sector se debe a Bernardo del Frosne (1733), en el que se observa que existía una puerta entre dos torres a la altura de Postigo de Arance, coincidiendo más o menos, con la situación de este paño de muralla", razona Peral.
Concretamente, los arqueólogos de Arqueosur localizaron dos vanos o puertas abiertas a la calle Arco de la Cabeza, una de las cuales se corresponde en alzado con un relleno distinto a los cajones de tapial que conforman la mayor parte del alzado. "Éstas se instalaron rompiendo parcialmente una estancia anterior, al parecer de una torre, de planta circular en su origen, y cuyas paredes albergan unos tramos de escalera en sillarejo atribuida al siglo XI", observa la arqueóloga, quien agrega que "posiblemente" esa torre fue reestructurada adoptando una planta cuadrangular.
La restauración de la muralla pone en valor los materiales originales
La empresa Quibla Restaura está llevando a cabo la restauración y conservación de este extenso lienzo amurallado, en la calle Arco de la Cabeza, con la financiación de la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga. Según el restaurador Joaquín Gallego, este tramo de muralla ha sufrido numerosas intervenciones hasta principios del siglo XX, que han cambiado su aspecto original. El principal problema al que se enfrenta esta intervención es la cantidad de añadidos y solapados que presenta la fortificación.
En este sentido, Gallego destacó la conservación de todos los materiales que han conformado la muralla original, así como el forro del XVII de mampostería y ladrillo, que se colocó en algunos tramos de "una forma desordenada". Igualmente, han restaurado un horno que se excavó en el mismo muro, la zona en la que se ubicó un aseo, así como los diferentes tipos de enlucidos que ha albergado la muralla. En las zonas en las que se han retirado los forros de las casas del XIX se ha realizado una recreación del muro de tapial.
Y es que la muralla medieval ha desempeñado dos funciones en su larga vida: fue creada en el siglo XI como elemento defensivo, una función que se mantuvo hasta el XVIII, cuando el Ayuntamiento autorizó la construcción de viviendas. "La intención es recuperar la secuencia histórica y sólo se conservarán los añadidos que aporten información sobre la vida de la muralla y de la ciudad", afirmó Gallego.
Este lienzo de muralla, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), se incorporará al circuito turístico-cultural de la ciudad.

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Reabren zona arqueológica de Balancán

Vista de la pirámide fuera de las limitaciones del lugar Balancán. / ft: Julián Maldonado Laines.
Las autoridades del INAH Tabasco, reabrieron el sitio de Reforma (también conocida como Morales) después de varios meses de trabajo para descubrir y restaurar el edificio o pirámide maya número 14, la cual es hasta el momento el atractivo más importante de este complejo arqueológico.
De acuerdo a los historiadores y arqueólogos, en los siglos V al VIII, los mayas construyeron los centros poblacionales y religiosos de Morales o Reforma, entre otros sitios alrededor del año 200 d. C.
Estas zonas arqueológicas pertenecen al grupo de ciudades y pueblos de la cuenca del Usumacinta, al igual que Pomoná, Palenque y Bonampak, guarda similitud con Tikal, en Guatemala, y Río Bec, en Campeche. Se cree que Reforma tuvo relaciones de comercio con pueblos cercanos como Tierra Blanca, El Arenal, Santa Elena y Tiradero.
“La actividad más intensa, sin embargo, se registra hacia el año 600 d. C., etapa en que se aparecen las primeras estelas y se consolida la relación con los sitios distribuidos a lo largo de la cuenca del río Usumacinta”, puntualizan los especialistas.
Aunque no se han explorado totalmente los 35 montículos de la zona arqueológica de Reforma, en los cuatro que se han descubierto hasta el momento, los arqueólogos han encontrado cuatro altares, seis estelas y algunos monolitos de piedra caliza del periodo clásico de esta cultura, se han descubierto cuatro edificios y un juego de pelota, y recientemente, se descubrió y restauró en una primera etapa el edificio número 14 de 27 metros de altura, en el que tras un poco más de 10 meses de excavaciones (desde el 23 de marzo del 2009), han podido rescatar 6 mascarillas mayas y una escultura incompleta de un torso humano.
Además de muestras de cerámica, hachas, puntas de proyectil, sellos y figurillas antropomorfas mayas encontradas en estos sitios arqueológicos del municipio.

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Una exposición muestra en Segovia rostros y retratos de la época romana

Algunas piezas captan rostros hoy anónimos. / Rosa Blanco
La civilización occidental le debe a Roma buena parte de las aportaciones que definen esta zona del mundo como civilizada. Del derecho romano emanan nuestras leyes; de su orden de ciudad proviene el urbanismo contemporáneo y de las infraestructuras legadas seguimos bebiendo. En materia artística, el retrato romano también es una de las grandes aportaciones de esta cultura al arte occidental.
Pocas variaciones hay en el retrato oficial desde que los romanos transmitieron a sus cabezas una monumentalidad rotunda, de ojos gigantes, aspecto frontal, actitud hierática y nariz protagonista. Los romanos dejaron muy claro los cánones del retrato tanto en la numismática como en la escultura. Nerón, Agripina, Antonino Pío, el filósofo Esquines o Alejandro Magno ponen sus rostros en piezas únicas para celebrar el 125º aniversario de la declaración del Acueducto romano como Monumento Nacional.
El Ministerio de Cultura, el Museo Arqueológico Nacional y Caja Segovia inauguran este jueves en el Torreón de Lozoya una gran exposición dedicada a Los Rostros de Roma.
En Segovia la exposición cobra un significado especial, como todo lo relacionado con la civilización que construyó hace veinte siglos el Acueducto. En bronce y en mármol, monarcas, filósofos, políticos, sacerdotes, jóvenes, niños, damas y ciudadanos corrientes –hasta una treintena de retratos– explican la intemporalidad y el estudio de las facciones que los romanos legaron al arte occidental.
Entre las piezas que podrán comtemplarse, algunas se exponen por primera vez. Es el caso de dos impresionantes esculturas de la emperatriz Livia y su hijo el emperador Tiberio, así como dos adquisiciones recientes del Estado español, nunca mostradas hasta ahora: una cabeza anónima en bronce, de gran belleza y expresividad y una impresionante cabeza de Marco Aurelio.
La exposición es todo un repaso no sólo a las fuentes de la escultura clásica –con profusión de pliegues en las togas al estilo griego y etrurio–, sino que constituye, además, un repaso al estilismo de hace dos mil años. No hay dos peinados iguales en la colección de cabezas. El catálogo de cabellos, en corto o largo, en liso o ensortijado, con rizo cerrado o en pequeños nódulos sobre el cráneo, es interminable. Como el muestrario de barbas, con bucles llenos de matices y rugosidades. Cada uno se hacía colocar el rizo o el recogido como prefería y cada uno imponía en virtud del peinado único su propia diferencia.
En nada se parecen así Séneca y Domiciano; ni Faustina Mayor, la mujer de Antonino Pío con su hija, Faustina Menor, casada con Marco Aurelio. Una de las pocas cabezas que se conservan de Domiciano, uno de los emperadores más perseguidos, marca la diferencia de costumbres: A Domiciano no le importaba parecerse en el retrato a su buen amigo Nerón.
Los rostros de Roma más próximos al Acueducto son, ante la ausencia de esculturas de Trajano (casi no existe), los de Domiciano y Adriano. Completan la exposición un sarcófago infantil del siglo III, además de dos estelas funerarias.

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Zona Arqueológica de Toniná, esplendoroso lugar de piedra

La Zona Arqueológica de Toniná se ubica a 10 kilómetros de Ocosingo. El nombre significa "Casas Grandes de Piedra". Su desarrollo data de finales del s. VI y principios del s. X d. C. Su mutación en acrópolis de grandes dimensiones tiene lugar en el año 900 d. C., durante el México Neolítico.
Tonina es un espacio sagrado asentado sobre las montañas chiapanecas. Es distinguible por una estructura piramidal, montada en el extremo de una cordillera. Ahí se localiza un enorme laberinto de épocas, templos, palacios y escalinatas, tras más de mil años de labor constructiva.
La ciudad se registra en un relieve natural boscoso, en el sector norte del valle de Ocosingo. Éste es constituido por terrenos arcillosos a 70 metros de altura con respecto a la llanura adyacente; aplicados para permanecer revestidos en piedra, conformando una serie de plataformas elevadas y estables. Superiormente, se halla el conjunto de templos y palacios.
7 plataformas –agrupadas en la gran pirámide– engalanan a Tonina. Cada una de ellas tiene relación con monumentos como el "Palacio del Inframundo", el "Palacio de las Grecas y la Guerra" y el "Mural de los Cuatro soles". La más exaltada acoge al "Templo de los Prisioneros" y al "Templo del Espejo Humeante".
97 edificios de tamaño y funciones arquitectónicas variables están dispuestos en el lugar, así como 2 juegos de pelota y 38 tumbas.
Las ruinas de Toniná constituyen una de las más bellas expresiones estéticas en el estado de Chiapas. En su arquitectura pueden apreciarse las culturas olmeca, maya, teotihuacana y tolteca.
Por otra parte, Toniná ostenta una tradición escultórica de rasgos principalmente mayas –aunque dispone de peculiaridades únicas–. Ahí, pueden apreciarse magníficos altorrelieves en piedra y estuco.

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«El territorio de Gijón abría un espectro de posibilidades económicas en la Prehistoria»

Los primeros testimonios de cultivo de cereales en un territorio muy próximo a Gijón y la constancia de los primeros poblados fortificados demarcan el período de casi cuatro milenios -entre el 4.500 y el 1.000-800 antes de Cristo- del que se ocupa el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo Miguel Ángel de Blas, en el primer volumen de la «Historia de Gijón» que publicará LA NUEVA ESPAÑA a un precio de 5,95 euros cada tomo. Un período que el propio investigador rotuló como «Prehistoria reciente» y cuyo rasgo principal es la aparición «de una economía que establece una relación completamente nueva entre el hombre y el medio natural».
-¿Qué tipo de economía y qué tipo de relación?
-El período del que hablo se inicia con la primera intuición de sociedades campesinas, grupos que desarrollan una economía productiva; no una mera economía pasiva de depredación, sino una economía activa. Hasta ese momento bandas y grupos practicaban la caza y la recolección, una relación de toma racional, y podemos decir que sensata, de lo que la Naturaleza les ofrecía de manera espontánea. La gran diferencia es que el alimento deja de basarse en eso y procede de nuevas técnicas: se empieza a roturar los campos, a luchar contra el bosque, el gran enemigo; se empieza a clarear el paisaje, abriendo espacios en los que poder cultivar, fundamentalmente, cereal. Paralelamente, se desarrolla el pastoreo, en Asturias no bien documentado, pero que podemos suponer basado en el binomio oveja-cabra, el cerdo y quizás el bovino. Es un ciclo en el que el hombre trata de asegurar una dieta de cereales complementada por lo que podemos llamar una «carne segura» frente a la «carne posible» de la depredación. Y en ese intento, entabla una nueva relación con la Naturaleza, que empieza a depender del hombre en los ciclos de ciertas especies vegetales.
-¿Hasta qué punto eso implica también un cambio de mentalidad?
-De modo radical. Es una verdadera revolución en términos intelectuales, morales, psicológicos, políticos e incluso religiosos. El campesino empieza a mirar al cielo, del que depende todo, y también aprende a mirar hacia el suelo, a distinguir sus tipos, a saber los que son fértiles o pobres, encharcados o secos? Aquí empieza también la maldición bíblica del trabajo; un trabajo social que se hace necesario para clarear el bosque y conseguir cultivos y pastos con técnicas como la de incendiarlo. El grupo aprende a trabajar conjuntamente, de modo que todo el mundo se beneficie del esfuerzo.
-Y a segregarse de otros grupos?
-Sí, esa novedad es de tipo político y territorial. Al pasar de la movilidad al control progresivo de la riqueza de un territorio, se produce una percepción del paisaje natural ya intervenido que se marca con los primeros delimitadores, anotaciones de propiedad que advierten que no es ya un territorio libre. Eso hace que aparezcan las primeras tensiones, los enfrentamientos por los territorios mejores y, en definitiva, una primera ocupación sistemática de nuestra geografía.
-¿Hasta qué punto hay datos específicos sobre el territorio gijonés?
-Evidentemente, éste es un proceso que sólo se puede explicar tomando en cuenta espacios más amplios que el espacio tan reducido de Gijón, pero propongo una interpretación del territorio gijonés: un paisaje con recursos múltiples de explotación simultánea que permitiría una cierta comodidad en cuanto a la seguridad de recursos. Es muy posible que estas comunidades agropecuarias tuvieran una base de alimentación importante en el mar y en los recursos litorales: pesca, mariscos, recursos imaginables en la bahía y los pequeños ríos y riachuelos que bajaban desde las sierras prelitorales. El de Gijón era un paisaje de inundación, con muchos esteros y marismas en los que también podían obtenerse especies avícolas y otros recursos.
-¿Y en el resto del territorio?
-Muy cerca, y en contacto con eso, hay suelos cuaternarios bastante ricos en nutrientes naturales que es fácil asociar con los posteriores asentamientos agrícolas de las grandes villas romanas, como Veranes o Murias de Beloño. Y aún más atrás, en las sierras de Deva, Peón, Rioseco, Monte Areo, se daban la caza, el pastoreo, la recolección y la obtención de recursos fundamentales, como la madera, utilizada como leña y para edificaciones, recintos para ganado, cercados? En conjunto, todo ese territorio abría un espectro de posibilidades económicas que se aprovechó para convertirlo en un espacio habitable con relativo confort.
-Y con un afán por perdurar, a juzgar por testimonios monumentales?
-Son los que sustancian la huella de estas gentes. Los túmulos o dólmenes apuntan, por un lado, a la existencia de tumbas o panteones colectivos o individuales de miembros notables del grupo. En otros casos, tenemos la sensación de que sepultan en lugares donde se desarrollaron previamente actividades rituales, muy importantes para el grupo, a modo de una memoria de lo acontecido. Es una cuestión trascendente, porque significa una voluntad de permanencia y una inversión del trabajo social que da idea de la existencia de grupos de muchos individuos capaces de cooperación intergrupal en un esfuerzo colectivo. Los restos de Deva o del Monte Areo contrastan con la arquitectura de lo cotidiano, un empeño constructivo discreto del que no queda nada, mientras que el significado más incuestionable de túmulos y dólmenes es que están diciendo «aquí estamos» con un concepto de la monumentalidad y un esfuerzo colectivo que no se orienta a la rentabilidad inmediata, sino a la intelectual, política y a usos de demarcación territorial, un interés por delimitar lo que es de cada cual.
«Los restos de Deva o del Monte Areo contrastan con la arquitectura de lo cotidiano, un empeño constructivo discreto del que no queda nada».

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Arqueólogos chinos descubren la tumba del primer antropólogo del país

Arqueólogos chinos han desenterrado el cementerio familiar de Lu Dalin, que vivió hace 900 años y está considerado como el primer antropólogo del país asiático, en la provincia noroccidental de Shaanxi.
El conjunto de 29 tumbas, 20 para adultos y 9 para niños, fue descubierto en el distrito de Lantian entre diciembre de 2006 y diciembre de 2009, informó Zhang Yun, investigador del Instituto de Arqueología de la provincia y coordinador de las excavaciones.
"En algunos de los epitafios desenterrados está grabado el nombre de Lu Dalin, lo que demuestra que éstas son las tumbas de su familia", aseguró Zhang.
Lu (1044-1091), que vivió toda su vida en Lantian, fue el primer chino en estudiar las escrituras y los objetos de bronce antiguos, por lo que se le considera como el antepasado de los antropólogos del país.
De acuerdo con los epitafios, el cementerio alberga las tumbas de Lu y de los miembros de cinco generaciones de su familia, todos ellos fallecidos entre 1074 y 1111.
La mayoría de las tumbas habían sido saqueadas antes de que empezaran las excavaciones arqueológicas en 2007, pero todavía se encontraron objetos de sacrificio hechos de piedra, porcelana, bronce, oro y plata.
"Entre los artículos descubiertos figuran juegos de té, copas, quemadores de incienso y lajas tintas, elementos esenciales para los intelectuales chinos en la antigüedad", señaló Zhang.
El hallazgo de la tumba de Lu fue nominado como uno de los seis descubrimientos arqueológicos más importantes de 2009 durante un evento anual patrocinado por la Academia de Ciencias Sociales de China.

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El culto al sexo en los tiempos de Homero

El culto al sexo, a la lujuria y al cuerpo fueron tres elementos claves en la vida de la antigua Grecia. Las extensas y detalladas descripciones homéricas de las batallas y epopeyas, que bien podrían servir como manuales de anatomía, dan buena fe de ello. El Museo de Arte Cicládico, en el centro de Atenas, exhibe hasta el próximo 5 de abril, una colección de esculturas con altas dosis de erotismo y sensualidad. Una forma de acercar al público del siglo XXI a las costumbres sexuales de hace 2.500 años.
Dedicada al dios Eros, deidad de la fertilidad en la mitología griega, a lo largo del recorrido el visitante puede encontrarse desde la escultura tallada en mármol de un pene de dos metros de alto, hasta una estatua de Eros y Psique besándose apasionadamente. La exhibición incluye 280 objetos de arte, entre esculturas y cerámicas principalmente, traídas de diversos museos (el Lourve y el Museo Etrusco de Roma, entre otros). Todas las piezas fueron esculpidas entre el siglo VI a.C. y el IV d.C. Los griegos tenían, al parecer, una visión bastante amplia de la sexualidad. "En la sociedad griega no existía la hipocresía, había mucha tolerancia, una forma de ver el mundo muy abierta y no se le daba tanta importancia al sentiemiento de la culpa", explica para The Guardian Nicholas Stampolidis, director del Museo Cicládico de Atenas.
Temas tan actuales como la prostitución, la homosexualidad o la pederastia componen un recorrido completamente revelador. "Nuestro propósito es acercar la visión del visitante al concepto del amor en el mundo antiguo", afirma Nicholas Stampolidis. Y añade, "pero, para que esto suceda, el visitante debe venir con los ojos y la mente muy abierta". "Debido al contenido sexualmente explícito de la exposición, los menores de 16 años deben ir acompañados por un profesor o un tutor", advierte un cartel en la entrada de la segunda planta. Los visitantes se encuentran en este nivel, con esculturas que representan orgías numerosas, distintas parejas practicando "juegos eróticos", todas las posiciones sexuales imaginables y hasta la recreación a escala natural de un burdel en la desaparecida ciudad romana de Pompeya.
Dividida en 9 secciones, la muestra propone, además, un recorrido por el cambio de perspectiva que tuvieron los griegos y los romanos, a lo largo del tiempo, sobre la figura de Eros. De un dios potente y con facultades arrolladoras en el siglo VIII a.C a una figura benévola y cándida en tiempos de Roma. Rebautizado bajo el nombre de Cupido.

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27/01/10

Restauran muro perimetral de más de 600 años de antigüedad en Chan Chan

Restauran muros perimetrales de más de 600 años de antigüedad que protegen al conjunto Nik-An, perteneciente al complejo arqueológico de Chan Chan. / Unidad Ejecutora 110
Un grupo de especialistas trabaja en la restauración de uno de los muros perimetrales de más de 600 años de antigüedad que protege al conjunto Nik-An, perteneciente al complejo arqueológico de Chan Chan, en la provincia de Trujillo (La Libertad).
Cristóbal Campana, director de la Unidad Ejecutora 110, encargada de la restauración y conservación de la ciudadela de barro, sostuvo que las obras culminarán en 90 días y consisten en reconstruir las partes dañadas de este muro de 207 metros de extensión. Precisó que se han colocado en la zona, ubicada en el ingreso al conjunto, andamios que permitirán ejecutar los trabajos sin dañar las estructuras de adobe, las mismas que alcanzan los diez metros de altura.
Con esta obra se habrá culminado la restauración de todo el perímetro del conjunto amurallado Nik-An, compuesto por cuatro grandes murallas, remarcó.
También, se llevan a cabo trabajos de conservación en el área de depósito, en la sala de audiencias y otros, permitiendo obtener conocimientos sobre el posible uso del sitio y la secuencia constructiva, agregó.
En estas zonas se pondrá un sistema de señalización para una mejor ilustración al turista, dijo Campana.
La inversión alcanza el millón 573 mil nuevos soles y en las obras trabajan 136 personas, entre arqueólogos, ingenieros, restauradores y obreros.
En los últimos tres años, la Unidad Ejecutora 110 ha recuperado 4.5 kilómetros de murallas arqueológicas que se encontraban colapsadas o en peligro de caer.

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