28/02/10

La riqueza atrajo al Temple a Villaviciosa

Detalle del capitel de Santa María de Lugás / Mariola Menéndez
Villaviciosa conserva varias huellas del paso de la Orden del Temple por el concejo. La iglesia de Santa María de la Oliva es un ejemplo y así lo recoge Xavier Musquera en su libro «La aventura de los templarios en España». Uno de los signos que llamaron su atención fue la estrella de seis puntas de la portada. Musquera lo explica por la posible vinculación de la orden con los miembros de la Kabbalah (o Cábala, una de las principales corrientes de la mística judía). También podría tratarse de un signo de identificación de los maestros constructores (uno de los gremios canteros), conocidos como los «Hijos de Salomón» y que estuvieron bajo la protección del Temple.
Musquera descubre que «aproximadamente a la mitad del muro se distingue una cruz paté dentro de un círculo». No está sola; en una de las esquinas luce otra junto a una cruz latina roja. Éstas son sólo las que dan la bienvenida al visitante, porque si se rodea la iglesia se pueden contar hasta ocho a ambos lados de la fachada principal, en los dos muros laterales y en la parte del ábside. Las cruces paté o patadas se vinculan con el Temple, ya que fue la primera orden militar que custodió la Cruz, según apunta el escritor naveto Saúl Torga, que añade que la cruz patriarcal «corresponde a la paté con brazos extendidos». Además, incorporaron como vestimenta un manto blanco con una cruz roja.
Esta orden militar cristiana fue una de las más afamadas y a su alrededor surgieron multitud de mitos. Nació en 1119 con el cometido de proteger a los peregrinos cristianos que llegaban a Jerusalén. Los templarios pronto lograron extenderse y gozaron de gran poder. En 1129 fueron reconocidos oficialmente por la Iglesia católica. Torga afirma que un año antes, «en el concilio de Troyes, se redactó la regla de la orden, que no era más que la de San Benito (cistercienses) modificada».
La iglesia de Santa María de la Oliva, ubicada en pleno centro de Villaviciosa, es una de las muestras más tardías del románico e incorpora elementos góticos. Este templo es posterior a 1270, cuando Alfonso X el Sabio otorgó la carta puebla de Maliayo.
Juan Carlos Menéndez también ha estudiado la orden y, en su afán por descubrir sus huellas, ha recorrido numerosos rincones de España. Apunta: «Muchos autores achacan como introductores del gótico a los templarios». Asimismo reseña «la semejanza que existe entre este templo de Villaviciosa y otra iglesia templaria, también bajo la advocación de Nuestra Señora de la Oliva (Santa Maria dos Olivais) en la ciudad portuguesa de Tomar, que fue uno de los bastiones templarios más importantes en el país vecino».
Menéndez manifiesta que la presencia de la orden aparece en otros templos del concejo, aunque el de la Oliva constituye el máximo exponente. La iglesia de San Juan de Amandi es otro ejemplo. En su ábside destacan tres figuras de guerreros con una cruz al frente, que podrían ser templarios; además hay una cruz paté en una pila junto al pórtico de entrada. Este estudioso también incluye en el catálogo templario de Villaviciosa la iglesia de Santa María de Lugás que, según apunta Menéndez, «al parecer, fue parada de peregrinos, a juzgar por el albergue que se puede observar junto a la iglesia». La forma hexagonal del ábside del templo igualmente se vincula con los caballeros de Cristo. Asimismo se pueden observar cruces patadas en el tejadillo lateral del ábside de la iglesia de San Andrés de Valdebárcena.
Juan Carlos Menéndez explica la posible vinculación de la orden con el concejo maliayés: «No es extraño que tuviera sus iglesias, ermitas, conventos y encomiendas en una zona tan rica como es Villaviciosa, teniendo en cuenta, además de las materias primas, la situación estratégica de su ría, pues no olvidemos que los templarios también poseían una poderosa flota». Añade: «No es raro encontrarse con edificaciones suyas a lo largo y ancho del denominado Camino de Santiago, pues una de sus funciones era proteger y atender a los peregrinos».
La orden también dejó su impronta en el monasterio de Valdediós, hasta hace poco más de un año habitado por el Císter. Xavier Musquera destaca la existencia en el claustro de una gran losa con una representación de una espada, que relaciona con el ritual funerario de los caballeros sin rango. «Eran enterrados cara al suelo con los hábitos clavados en un madero y en el más absoluto anonimato», dice. Parte del vínculo de Villaviciosa con el Temple llega de la importancia que en el concejo tuvo el azabache, unido a la ruta jacobea.

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Encuentran un cementerio indígena en el occidente de Medellín (Colombia)

Hasta ahora en el cerro ubicado en la parte superior de la Universidad Adventista, en el barrio La Castellana, los arqueólogos han encontrado 23 tumbas con una profundidad de cuatro a cinco metros.
Este sería el último cementerio indígena de la época prehispánica en el valle de Aburrá.
"Pensamos que éste es el último cementerio de los Aburraes, los pobladores que hubo en este valle, el último que podemos decir que fue netamente precolombino, antes de la llegada de los españoles", indica Pablo Aristizábal, arqueólogo PhD de la Universidad de París y coordinador de uno de los estudios que culminaron con el hallazgo.
Hasta ahora ese sitial de honor como principal vestigio de los antepasados precolombinos lo tenía el cerro El Volador, donde hace dos décadas descubrieron un cementerio; sin embargo, el hecho de que hubiera allí restos de caballos y vacas da para pensar a los arqueólogos que ya las comunidades que lo usaban estaban 'contaminadas' por los europeos, pues ambas especies provienen del Viejo Continente, pues son especies no nativas de América.
De las 27 fosas siete han sido abiertas para verificar el contenido. En una yacía el esqueleto casi desintegrado de un hombre que existió hacia 1540 y que fue enterrado en posición fetal, con un volante de huso (instrumento que se usaba para transformar el algodón en hilo), un pecarí o cerdo de monte y varias piedras que usaban los antepasados para moler y triturar los alimentos.
Por la ubicación, en el centro de una cumbre con visibilidad de 360 grados hacia todos los cerros de la ciudad, los especialistas suponen que el enterrado ahí era un cacique o una alta personalidad.
"(los cerros) Eran los sitios más cercanos al cielo y donde estaban en contacto con las divinidades", explica Aristizábal.
En el resto de fosas solo han aparecido fragmentos de vasijas de barro. No hay oro ni nada que represente un valor económico, pero para los historiadores y estudiosos de la cultura esos huesos y esas piezas de arcilla son un verdadero tesoro porque permitirán conocer cómo vivían nuestros antepasados antes de que los españoles pisaran nuestro territorio.
El animal habría sido depositado como ofrenda al muerto y da para pensar que corresponden a la época prehispánica. Raspando las rocas, los científicos han logrado descubrir especies de fríjol y yuca que comían los indígenas del Aburrá y que ya se extinguieron en nuestro medio.
Todo reafirma la tesis de que los antiguos habitantes de este valle eran tejedores y agricultores.
El terreno donde se produjo la excavación es propiedad de la Universidad Adventista, que pensaba desarrollar allí un Parque Agroecológico y Cultural.
El caballo providencial
De hecho, a principios del 2009 estaban explanando con buldózeres, hasta el día en que un caballo que caminaba por ahí cayó y quedó atrapado en un hueco. En realidad se trataba de una de las bóvedas.
Como obliga la Ley, el centro educativo paró su proyecto y contrató a los antropólogos Dionalver Tabares y Giovanny Méndez para evaluar el potencial del yacimiento arqueológico. Ellos ubicaron las primeras cámaras mortuorias. Debido a que muy cerca estaba presupuestado que pasara la Vía Longitudinal de Occidente, una arteria que unirá el occidente de Medellín con los municipios del sur del área metropolitana (ver 'La vía que descongestionará ...') la Secretaría de Obras públicas contrató con Pablo Aristizábal y su equipo a fin de determinar si se requería correr la obra con el fin de no estropear más el cementerio, ya de por sí saqueado por guaqueros. El veredicto fue que si bien la carretera no mordía el área de conservación arqueológica, los taludes aledaños a la misma sí, y por tanto era pertinente correr el trazado 20 metros. Por prevención, Obras Públicas decidió alejarla 30 metros.
La otra recomendación es que se continúen las investigtaciones y que se establezca allí un parque arqueológico de libre acceso.
La incógnita está en si lo hace la Adventista o si el Municipio compra el predio para montar allí un parque similar a El Volador.
Para los arqueólogos, esa sería la mejor salida. Por lo pronto, Obras Públicas está en contactos con el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh) a fin de determinar acciones inmediatas contra el saqueo, el efecto dañino de una ladrillera y de los constructores.

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Hallada una cabeza gigante de granito del faraón Amenhotep III en Luxor

Cabeza de granito de Amenhotep III descubierta en Luxor.
Una cabeza gigante de granito del faraón Amenhotep III (1390-1352 a.C.), uno de los más destacados reyes de la dinastía XVIII y padre de Akenatón, fue hallada en su templo funerario en la zona de Kom el Hitan en Luxor, en el sur de Egipto.
El Consejo Supremo de Antigüedades anunció que el hallazgo se produjo durante los trabajos de excavación de las misiones de arqueólogos egipcios y europeos en la zona, localizada en la orilla occidental del río Nilo a la altura de en Luxor, 600 kilómetros al sur de El Cairo.
La pieza encontrada es considerada una de las más bonitas hechas por artistas antiguos, ya que muestra la cabeza del rey cuando era joven, adornada con una corona real de color blanco, agregó la nota.
Esa corona, decorada con una cobra de color rojo, es símbolo del
Alto Egipto, que abarca todo el sur del país. La cabeza, de 2,5 metros de altura, pertenece a una estatua del rey, vestido con su ropa real, y que fue hallada hace varios años.
Esa estatua recuperará ahora su cabeza, pero no la barba, que debió de desprenderse en algún momento y que los arqueólogos piensan que está todavía enterrada bajo las arenas de Luxor.
La egiptóloga germano-armenia Hourig Sourouzian, jefa de la misión de arqueólogos que trabaja en la zona, afirmó en la nota que en los últimos años han sido encontradas varias piezas de la estatua de granito rojo, que se levantaba en la parte sur del templo.

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2009, un exitoso año para los arqueólogos búlgaros

Ritón de arcilla en forma de carnero, Túmulo de Kitov, s. II d. C.
El 16 de febrero en el Instituto Nacional de Arqueología con Museo, adscrito a la Academia de Ciencias de Bulgaria, fue inaugurada la muestra Arqueología Búlgara 2009. Están exhibidos hallazgos de 46 sitios históricos, los más representativos para el año pasado de entre 383 yacimientos. Participan en la exposición otros 29 museos de todo el país. Las vitrinas y las imágenes fotográficas están ordenadas cronológicamente: desde la Prehistoria, pasando por la Antigüedad, para llegar a la Edad Media.
Figuras de terracota halladas en la Necrópulis del antiguo Nesebar, s. IV a. C.
"De la época de la prehistoria destacan dos importantes hallazgos, dijo para Radio Bulgaria el doctor Zdravko Dimitrov, comisario de la exposición. Uno de ellos es el túmulo calcolítico de la ciudad marítima de Burgas que es estudiado por el equipo del Museo Regional de Arqueología. El otro hallazgo también pertenece a la era calcolítica y se remonta a unos 4000 años antes de Cristo. Se trata del pueblo de Varjari en el cual ha sido descubierta una magnífica colección de plásticas de culto. El pueblo se ubica en los Ródopes Orientales, cerca de la ciudad de Momchilgrad, y es estudiado por Yavor Boyadzhiev. La exposición presenta magníficas muestras de la época de la Antigüedad, más concretamente del periodo romano, que fueron descubiertos en la antigua ciudad de Philippopolis, que es como se llamó la actual ciudad de Plovdiv. Durante las excavaciones dirigidas por Maria Kamisheva, en la reserva arqueológica de Augusta Trayana, que se encuentra cerca de la ciudad de Stara Zagora, fueron descubiertas esculturas de mármol y mosaicos. Son sumamente representativos los hallazgos de los complejos sepulcrales. En las tumbas del Túmulo de Kitov fue hallada una colección de alhajas de oro que perteneció a una adinerada mujer tracia que vivió durante el siglo II después de Cristo".
Alhajas de la Necrópolis en las cercanías de la localidad Charda, s.s. ІІ-ІІІ d.C.
El túmulo que se ubica cerca de la aldea de Krushare, en el sur de Bulgaria, lleva el nombre del eminente arqueólogo Georgi Kitov. Son exquisitas las alhajas descubiertas allí: una corona elaborada de fino folio de oro, un collar y brazaletes de diseño muy actual hoy en día, tres anillos, pendientes, dos láminas de imágenes en relieve. El hallazgo más insólito es un ritón de arcilla que tiene la forma de un carnero cuyo creador evidentemente fue dotado de gran imaginación y se sentía tentado por lo decorativo.
Cabeza de mármol, reserva arqueológica de Augusta en Stara Zagora,s. ІІІ d. C. y collar de oro del Túmulo de Kitov
En lo que a la Edad Media se refiere, en la muestra están exhibidas reliquias de la fortaleza de Kastritsi que se encuentra en la zona norte de la bahía de Varna. Se pueden apreciar objetos del monasterio Virgen María Pantanasa, de la ciudad de Melnik, en el sudoeste de Bulgaria, de la ciudad rupestre de Perperikón, en los Ródopes Orientales, de una aldea de la localidad Los Tres Túmulos, en el sur de Bulgaria, que existió durante los siglos X-XII después de Cristo, y, desde luego, de las excavaciones de las antiguas capitales de Bulgaria: Pliska, Veliko Preslav y Tarnovo. Han proporcionado valiosos materiales las excavaciones del complejo monasterial Santos Apóstoles Pedro y Pablo y del templo adyacente San Juan de Rila de la ciudad de Veliko Tarnovo. Las investigaciones allí están encabezadas por el catedrático Nikolay Ovcharov y Hitko Vachev.
Tapas de cerámica del Túmulo de Burgás, mediados del s. V a. C. / © fts: Veneta Pavlova
"Se trata de la Baja Edad Media, siglos XIII-XIV, e incluso del periodo anterior a la invasión osmanlí, dice Zdravko Dimitrov, curador de la muestra. Hay muchas tumbas de ciudadanos adinerados que se remontan a los siglos XV-XVI. Sólo durante el verano de 2009 fueron descubiertas más de 30 alhajas de oro y plata: anillos, accesorios para el pelo que ostentan bellísimas imágenes. Esto indica que después de la caída de Veliko Tarnovo bajo dominación osmanlí, a finales del sigo XIV, muchos cristianos ricos continuaron habitando la ciudad y fueron sepultados en la zona entre las colinas históricas de Trapezitsa y Tsarevets".
Participan en los estudios arqueológicos en Bulgaria también especialistas del extranjero. El año pasado arqueólogos y estudiantes universitarios franceses y un científico de la Universidad de Oxford trabajaron con sus colegas búlgaros en la cueva de Kozarnika, en el noroeste de Bulgaria. Los hallazgos de la cueva marcan una de las principales rutas por las cuales fue poblado el Viejo Continente. Un equipo búlgaro-alemán examina la antigua mina Ada Tepe en los montes Ródopes en el marco del proyecto "Hierro y Oro. Siguiendo las Huellas de la Metalurgia de la Antigua Tracia". Equipos mixtos trabajan sobre otros objetivos de interés científico. Bulgaria se encuentra en la encrucijada de los Balcanes, guarda reliquias de diferentes civilizaciones y es uno de los países de más notable patrimonio arqueológico en Europa.
RB

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Los nuevos hallazgos, claves para entender Los Bañales

Las últimas prospecciones arqueológicas en el que fuera el territorio rural de Los Bañales, el yacimiento romano de Uncastillo, han puesto de relieve la existencia de pequeños asentamientos, algunos residenciales y otros productivos -quizás posadas-, en un círculo que rodea a la que fuera la ciudad romana, en los términos municipales de Biota, Sádaba, Layana y Uncastillo. "Nos han sorprendido tanto por su densidad como por su ubicación", afirmó el director científico del plan de Investigación de Los Bañales, Javier Andreu.
Estos restos están muy próximos a la ciudad y muy vinculados tanto al supuesto trazado de la vía que comunicaría Caesar Augusta (Zaragoza) con Pompaelo (Pamplona), como con Aquitania. Andreu considera que "van a ser elementos clave para entender el desarrollo de Los Bañales y la vertebración del territorio" e indican que Los Bañales "tenía una entidad y una magnitud productiva social y económica bastante potente". En esta campaña se está utilizando metodología moderna en lo que se refiere al análisis espacial y a la arqueología del paisaje y los investigadores creen que los resultados "van a colocar este yacimiento donde se merece, como una de las ciudades romanas más importantes de la península Ibérica".
Andreu remarcó que servirán para entender mejor Los Bañales "como una ciudad con su término municipal". Se trata, en definitiva, de pequeños asentamientos, estructuras de muros y de sillares, algunos elementos ornamentales, como bases de columnas, y mucho material como cerámica y de almacenaje.
Es una ciudad de la que, hasta la fecha, se desconoce su nombre, si bien algunos investigadores consideran que era Tarraca. Habrá que esperar al hallazgo de alguna inscripción. Se sabe, eso sí, que existió con un horizonte prerromano desde el siglo II a.C. y que se debió abandonar en torno al 250 d.C., un dato que ya salió revelado en la excavación del pasado verano.

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Una huella mudéjar única en Valencia

Fotocomposición del pavimento del aula capitular. global mediterráneo
La arqueóloga Ángeles Badía ya descubrió en 1987, durante unas primeras prospecciones en el Convent del Carme de Valencia, un primitivo pavimento cristiano (datado entre los siglos XIII y XIV) que se escondía bajo el suelo de la sala xapitular. Veintitrés años más tarde -la cifra es significativa de la lentitud en la recuperación del patrimonio-, los trabajos de restauración del antiguo monasterio carmelita han sacado a la luz toda una amplia extensión de este mosaico, de gran importancia histórica, al ser el más desconocido y extenso pavimento gótico-mudéjar conservado de la Valencia del siglo XIV.
Se trata de un conjunto sencillo, con ladrillos alicatados vidriados de un solo color (blanco, verde y negro), que se combinaban con otros formando estructuras geométricas. En total, el pavimento estaba formado por cuatro cuadrados dispuestos simétricamente, de los que se han encon?trado restos importantes de dos (tal como puede verse en la fotocomposición adjunta).
Por su dimensión y sus características son unos restos excepcionales en Valencia, donde las evidencias del estilo mudéjar -a diferencia de otras comunidades cercanas, como Aragón- son mínimas. Este arte es el característico de los pobladores cristianos, los cuales bebieron de las técnicas árabes anteriores, algo en lo que también tuvo mucho que ver la participación de artesanos musulmanes.
Los restos conservados de esta etapa son pocos: ladrillos de una fuente hallados en la plaza de la Higuera (depositados en el Museo Nacional de Cerámica González Martí); algunos fragmentos también de una fuente en la plaza de la Almoina; unas pocas piezas en los Baños del Almirante y también en los que aparecieron en las excavaciones del Museo de Historia de la Medicina de la Universitat de València.
Al margen de pavimentos, la huella de un pasado mudéjar se puede observar en algún arco del Almodí de Valencia y en elementos decorativos encontardos al excavar los restos del Palacio Real. También los nervios de las bóvedas del monasterio de Sant Jeroni de Cotalba (Alfauir, La Safor) conservan el aroma islámico.
Visible con cristales
La Conselleria de Cultura piensa dejar visible este pavimento, que está 30 centímetros por debajo del nivel de la sala, a través de cristales, aseguró a Levante-EMV el secretario autonómico, Rafael Miró. Lo que no parece plantearse en la intervención arquitectónica es la reconstrucción del mosaico. Buena parte del mismo fue destruido en el siglo XVII al construirse una cripta debajo del aula capitular la familia Castellfort.
El Convent del Carme se fundó fuera de la muralla árabe de la ciudad en 1281, pocas décadas después de la conquista cristiana. La sala capitular, que tenía un banco corrido en su perímetro, es de la primera fase de construcción, que se acabó en la primera mitad del siglo XIV. El objetivo de Cultura es instalar en este lugar a partir de ahora una exposición sobre la historia del monasterio.
El Convent, cuna de mosaicos históricos
El mosaico gótico-mudéjar no es el único que ha salido a la luz en esta nueva fase de recuperación del Convent del Carme. Como ya informó Levante-EMV en noviembre, los arqueólogos -la responsable del equipo es Concha Camps- descubrieron un pavimento de una casa árabe datado entre los siglos XI y XII en el citado enclave.
Buena conservación
Lo sorprendente ha sido el buen estado de conservación de este suelo, que también quedará visible para el público cuando terminen las obras.
Apareció en un pasillo de conexión con la denominada sala Ferreres. El hallazgo ha sido cubierto de arena mientras se desarrollan los trabajos, luego permanecerá bajo un cristal iluminado que permita compaginar su conservación con la exposición. Rafael Miró destaca la importancia del Carme, porque explica la evolución de la ciudad árabe a la cristiana.

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Simbología del Neolítico en la cerámica rifeña

En el Rif, una cadena montañosa al norte de Marruecos, paralela a la costa mediterránea (¡frente a nuestra Costa del Sol!), el aislamiento de las tribus bereberes islamizadas ha mantenido una cultura cerámica doméstica durante más de 5.000 años, al margen de las diferentes civilizaciones púnicas y romanas, en la más pura tradición neolítica. Por lo primitiva, tiene una gran semejanza con la cerámica precolombina.
Entre las faenas domésticas que realiza la mujer rifeña está la de trabajar el barro. Con él hace sus hornos para cocer el pan, forra sus graneros, hace sus lares para cocinar; con barro repasa sus casas de adobe después de las lluvias invernales. Y fabrica cántaros, tinajas, braseros, botijos, jarras, ollas, orzas, mantequeras y platos de uso inmediato, doméstico y ritual.
La tierra arcillosa la tienen a mano, por los alrededores, moldean la pieza sin torno y la cuecen a cielo abierto, con estiércol animal como combustible. Decoran las piezas cocidas con signos que vienen del arte rupestre; con pinceles de pelos de cabra o plumas de gallina las mujeres aplican los pigmentos naturales de óxido de hierro (rojo) y de manganeso (negro). Una tribu usa colores de la hoja de lentisco machacada y mezclada con un poco de azúcar, engobes naturales, sin esmaltes. Las piezas terminan de cocerse de forma definitiva en el horno de hacer el pan.
Estas piezas no salen fuera de la tribu. Las mujeres las bajan al zoco para cambiarlas por trigo y las van reponiendo si se rompen. Cada tribu plasma su estilo, sin salirse del canon y es muy difícil la interpretación de las figuras más alla de un "esto lo hacía mi madre". Además, se escudan en el refrán bereber: "Si guardas el secreto, logras la permanencia".
La simbología es muy rica: Espigas y peines, relacionados con la fertilidad de la tierra y de las cosechas, los mismos decorados que se aplicaban a las paredes de las casas a principios de verano, cuando finalizaban las cosechas. O que se tatuaban las mujeres mayores en el rostro. Las retículas en cuadrados o rombos que juegan con el blanco, rojo y negro, que ya aparecen en las cuevas paleolíticas.
Híbridos de rana y de insectos acuáticos (los zapateros), que ya están en la cultura ibérica del siglo II a. C. como talismanes protectores de embarazadas. Los símbolos cruciformes, también del ámbito rupestre; triángulos, pictogramas de la diosa púnica Tanit, como talismán curativo mágico y religioso; serpientes para ser depositadas en algún rincón de sus casas; símbolos relacionados con el agua en jabias (tinajas) y quemburas (cántaros); los ojos (que en el magreb son protectores), y las manos.

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Localidad rupestre de Chamangá, lienzo de aborígenes uruguayos

A 190 kilómetros de Montevideo, en el sureño departamento de Flores, el aborigen uruguayo dejó grabada su impronta en un peculiar lienzo.
La Localidad Rupestre de Chamangá, de esa región "poronguera" -cuyas primeras referencias se remontan a 1874-, cuenta hasta el momento con 43 pictografías relevadas e inventariadas que constituyen la mayor concentración de pinturas rupestres del país.
El área abarca 120 kilómetros cuadrados de extensión, está ubicada al Este de Flores, próxima al límite con los departamentos de Durazno y Florida, y comprendida por la cuenca del Arroyo Chamangá y sus afluentes Molles, Tala y Duraznito.
Lo más llamativo es que las pictografías se encuentran sobre bloques de granito aislados y redondos, los cuales forman parte de los afloramientos rocosos característicos de la zona.
En cuanto al estilo de las pinturas, registran trazos y formas geométricas abstractas y presentan diversos tipos de diseño que se repiten, tales como elementos cruciformes y sus variantes.
Especialistas destacan, además, que en Chamangá aparecen también diseños menos frecuentes al de otras localidades con trazos muy finos.
El arqueólogo Andrés Florines, quien investiga el área desde hace 10 años, comenta que el lienzo utilizado por los pueblos originarios para sus representaciones, son rocas muy antiguas de dos mil 500 millones de años.
"Hay mucho arte rupestre en todo el mundo pero representaciones que no estén en cuevas o aleros son menos frecuentes. Y que estén a la intemperie, expuestas a múltiples factores y en este tipo de formación geológica, menos aún", sostiene el investigador.
Florines destaca la afinidad de los dibujos con un denominado "estilo grecas" y la catalogó como una singularidad al constituir la representación más septentrional de esa expresión estilística.
En ese sentido, el especialista asegura que en toda la Cuenca del Plata no hay otras representaciones de pinturas aborígenes aunque sí de grabados, más frecuentes.
Al referirse a los autores de estas representaciones, Mercedes Podestá, del Instituto argentino de Antropología, señala: "Estamos pensando que son grupos cazadores-recolectores".
"Estos colectivos, en un momento bastante tardío de lo que es la Prehistoria del Cono Sur, compartieron un sistema de comunicación reflejado en las pinturas a través de unos diseños comunes a todas estas áreas", precisa.
Y agrega: "Son contingentes humanos que pensamos se desplazaron, se comunicaron y tuvieron una gran movilidad. Hay elementos propios pero con un estrato, con un estilo común".
Según Florines, las pinturas de Chamangá sirvieron como "marcadores territoriales, de forma que los grupos prehistóricos dijeran ese territorio es de uso exclusivo o prioritario de un linaje, parcialidad o grupo".
Durante una visita de expertos de la UNESCO, la directora para América Latina del Centro de Patrimonio Mundial, Nuria Sanz, indicó que la zona significa "un sello de prestigio, el reconocimiento a un valor excepcional e implica la responsabilidad de los ciudadanos por su preservación".
"Es difícil que en África, Asia y Europa encontremos un sitio a cielo abierto, con una conservación que va a necesitar un desarrollo científico y sobre todo de mayor análisis", acotó.
Sanz destacó la calidad espacial del territorio como parte importante de su integridad y significación, así como desde el punto de vista geológico y geomorfológico, y elogió la calidad patrimonial de los grabados en un entorno natural.

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"Desvendan virtualmente" momias de animales después de 25 siglos

Dos TAC de última generación y el software actual permiten a la Universidad de Navarra "desvendar virtualmente" animales después de 25 siglos, en un estudio pionero
¿Qué puede esconder una momia bajo sus vendajes? Es un misterio que ha permanecido sin respuesta durante siglos.
Sin embargo, en Pamplona una decena de científicos han resuelto este interrogante realizando tomografías computerizadas a varias momias de animales, al igual que hiciera en 2005 un equipo de expertos de Italia, Egipto y Suiza con el cuerpo del faraón Tutankamon.
Para ello, han utilizado dos aparatos: un TAC, que normalmente se utiliza para el diagnóstico de pacientes en la Clínica Universidad de Navarra, y un Micro CT (TAC de altísima resolución, para muestras de menor tamaño) cedido por el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra. Ambos centros ha realizado una colaboración desinteresada en un estudio pionero a nivel mundial, ya que es el primero que se conoce de estas características y que haya sido aplicado a momias no humanas.
Animales, como dioses
Los antiguos egipcios fueron grandes expertos en el embalsamamiento humano, pero también en el de animales. Sus dioses podían tener forma humana, animal o mixta, por lo que la momificación de los ejemplares, venerados en esta cultura politeísta, era cuidada a un nivel similar a la humana. Los gatos eran por ejemplo una representación del dios Bastet, protector del hogar; los peces, símbolo de la fertilidad; el dios Horus se manifestaba en forma de halcón...
Poder ver el interior de estas momias ha servido para "escribir historia", según la egiptóloga pamplonesa Mariluz Mangado Alonso, ya que ha servido para desvelar nuevos datos sobre esta civilización, sus creencias, y sus vastos conocimientos en medicina, zoología y veterinaria, ciencias en las que han sido pioneros en la humanidad.
Así lo ha confirmado el estudio de dos peces de la especie Tilapia nilótica, dos gatos, un halcón, una cabeza de felino, un cocodrilo y un pez mormyrus , que forman parte de colecciones particulares y de museos españoles.
El trabajo ha arrojado "resultados sorprendentes", asegura Mariluz Mangado. "A la vista de las imágenes se aprecia que los embalsamadores situaban a los animales en su posición más natural, los peces por ejemplo están como si nadaran por el agua; el cocodrilo como si reptara; los gatos, en posición sedente... lo que muestra parecido con su representación en signos jeroglíficos. Se aprecia unidad en las posturas de las momias con la representación en la escritura, la pintura... En ese sentido, la momia es parte del arte".
Tras desnudarlas virtualmente, "se ha realizado un estudio comparativo de tipos de momificación utilizados", explica la egiptóloga pamplonesa. "Hay diferentes clases de vendajes, lo que permite datar con precisión los ejemplares, incluso sabemos que algunos carecen de vendaje, y en otros se aprecian grandes cantidades de natrón (una sal utilizada para la desecación)".
En las momias se ha encontrado más de una decena de amuletos, con los que se pedía protección a los dioses. "Vemos que son un elemento frecuente, lo que hasta ahora no estaba muy constatado en animales".
"Queríamos ver qué tenía una "caja negra" sin abrirla"
Los técnicos de la Unidad de Imagen del CIMA se sorprendieron cuando la egiptóloga pamplonesa Mariluz Mangado les planteó la posibilidad de desnudar de forma virtual varias momias de animales.
"Nos resultó muy atractivo poder ver algo con 3.000 años de antigüedad, que podía tener dentro amuletos o incluso diamantes, nos movió la imaginación y vimos muy interesante conocer qué escondían, ya que hasta entonces sólo las habíamos visto en películas", recuerda el ingeniero Carlos Ortiz de Solórzano, director de la Unidad de Imagen.
"Nos ha empujado a colaborar la curiosidad de ver lo que hay dentro de una "caja negra", sin abrirla, ya que causaría un daño irreparable, al deshacer el vendaje y provocar la aceleración de la degradación de la muestra".
Además de los científicos, el principal responsable del estudio ha sido un aparato Micro CT, de última generación cedido por el CIMA. Este equipo de tomografía computerizada es capaz de obtener imágenes en muy alta resolución (apreciando detalles de 25 micras, es decir, hasta 25 millonésimas de metro).
En el caso concreto de la investigación que acaba de concluir, se han llegado a estudiar detalles de 80 micras. A ese nivel, "podemos llegar a apreciar el diámetro de un pelo en el interior de una momia", expone gráficamente Gabriel Heras técnico de imagen del CIMA.
Sólo entraban ratones
Es "un aparato en el que normalmente únicamente entraban los ratones, para estudiar terapias contra el cáncer y otras enfermedades que afectan a la salud humana", describe Ortiz de Solórzano. "Ahora hemos comprobado que tiene otro nuevo valor añadido para la ciencia".
Quien propuso esta aventura conjunta, la egiptóloga Mariluz Mangado Alonso, apunta que le ha supuesto "familiarizarse con unos medios técnicos que son muy útiles para el análisis de las momias".
"La tecnología de imagen interna de alta precisión permite un conocimiento, a partir del cual podremos en un futuro desvelar cada vez más interrogantes".
El trabajo "ha supuesto un encuentro con disciplinas, como la biología, la ingeniería o la veterinaria. Cuanto más apoyo tenga la egiptología en estas áreas, más rápido avanzará y habrá nuevos descubrimientos".
Mangado, que ha dirigido junto a Carlos Ortiz de Solórzano los trabajos, considera que el hecho de "que un estudio así se haya hecho en Pamplona es un verdadero honor, ya que es el primero de este tipo que analiza momias de animales, y se ha realizado en mi tierra y en la universidad donde estudié".
"Me alegra todo lo que suponga avance científico en esta área, pero más con la colaboración y el ambiente en el que hemos podido trabajar", apunta Mangado.
Amuletos en el pez oxirrinco confirman la creencia en Osiris durante 3.000 años
Uno de los mitos más antiguos del antiguo Egipto y que dio cohesión a esta civilización es la del pez oxirrinco. Este animal se comió el falo de Osiris, después de ser desmembrado por su hermano Set y esparcido por todo Egipto. Cada parte de Osiris dio lugar a una provincia.
Isis, su esposa, reunió el cuerpo despedazado, salvo el miembro viril. Lo halló en la ciudad de Oxirrinco en el interior de un pez mormyrus, y se lo comió, quedando embarazada. Dio a luz a Horus, quien vengará contra su tío Set la muerte de su padre. Será el primer rey del Alto y Bajo Egipto, y devolverá la prosperidad al Valle del Nilo.
Que un pez oxirrinco se comió el falo de Osiris es el mito mediante el cual se explicaban las crecidas anuales del Nilo, que fertilizan las tierras al borde del desierto.
La investigación realizada en la Universidad de Navarra ratifica que este mito, que tiene una antigüedad de más de 5.000 años, seguía vigente en la época ptolemaica (entre los años 332 y 30 antes de Cristo).
Dentro de la momia de pez mormyrus analizada en el CIMA, las imágenes del TAC distinguen en la zona ventral cercana a la cola lo que pueden ser dos amuletos (uno de 5,6 milímetros y otro menor) con forma fálica.
Esto corrobora la vigencia del mito de Osiris en la dinastía ptolemaica, cuando está datada esta momia. "Este hallazgo nos lleva a deducir que el culto a sus dioses se mantuvo durante los tres mil años que duró el esplendor de esta civilización", expone la egiptóloga Mariluz Mangado.
"Por la densidad que captan los rayos X, los amuletos son de algún tipo de piedra semipreciosa", indica el biólogo y técnico de imagen del CIMA Gabriel Heras.

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Edzná continúa con sus revelaciones

Un equipo de trabajo en la zona arqueológica.
Aspecto de Edzná, donde los proyectos de exploración han sacado a la luz información que confirma la construcción de la urbe con base en fenómenos astronómicos.
Equipo de trabajo en la zona arqueológica
La urbe prehispánica de Edzná es objeto de proyectos de exploración y restauración que paulatinamente revelan misterios que por milenios ha guardado celosamente en sus pétreas entrañas. Los hallazgos no dejan de asombrar a los estudiosos de la cultura maya; en cada excavación surgen elementos que reafirman su construcción con una concepción basada en aspectos astronómicos. En la más reciente temporada de campo que permitió el rescate, consolidación y restauración de una parte de la Plaza del Poniente, los arqueólogos —encabezados por Antonio Benavides Castillo— encontraron una ranura en la parte superior del Nohochná en la cual se alinean tres elementos: la estructura de los Cinco Pisos, el propio Nohochná y una estructura aún no intervenida. Esto confirma los estudios del arqueólogo Florentino García Cruz, quien ha expuesto que la Gran Acrópolis de Edzná fue trazada con base en fenómenos astronómicos, lo que le da una importancia mayor a esa milenaria urbe maya. El acceso al edificio de los Cinco Pisos, el principal de ese lugar, fue suspendido, pues visitantes inconscientes han causado graves daños.
"La estructura está bien, no está erosionada ni hay riesgo de derrumbes", revela el arqueólogo Benavides.
En la cara norte de los Cinco Pisos se restaura un mascarón de estuco que representa un huay (espíritu que cuida el lugar) y tiene elementos alegóricos como plumas y piel de jaguar.

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27/02/10

Encuentran el palacio de Sexto Tarquino en la antigua acrópolis de Gabii

El palacio se encuentra en el sitio donde, según la leyenda, Romulo y Remo fueron educados / Cortesía de la Superintendencia para los Bienes Arqueológicos de Roma
Los restos de lo que podría haber sido la residencia del príncipe etrusco Sexto Tarquino, hijo del legendario rey de Roma por última Tarquinio el Soberbio (Tarquino el Soberbio), han sido encontrados en las laderas de un cráter de un volcán extinguido unos 12 kilómetros de Roma, Italia han anunciado los arqueólogos.
El palacio fue descubierto en el sitio de la antigua acrópolis de Gabii, donde, según la leyenda, fueron educados Romulo y Remo. El edificio data del siglo VI a.C., y cuenta con las paredes más altas intactas de la época que se ha encontrado en Italia, situándose en alrededor de 6,56 metros de altura.
"La excavación ha puesto de manifiesto que el techo ricamente decorado monumental fue desmantelado, y el edificio lleno de escombros. Esta ha sido una bendición, ya que ha permitido el palacio mantendrá prácticamente intacta", el arqueólogo Marco Fabbri de Tor Vergata de Roma, dijo a Discovery Noticias.
Fabbri y sus colegas de la Superintendencia Arqueológica de Roma, creo que la residencia fue demolida con violencia, probablemente durante la revuelta romana en el 510 a.C. que finalmente condujo a la fundación de la República romana.
La excavación en curso hasta el momento ha descubierto tres habitaciones desconectados que muy probablemente se abría un espacio porticado.
Bajo el edificio excepcionalmente bien conservado losas, ocho células redondas contenían los restos de cinco bebés nacidos muertos.
"Esperamos que para descubrir el resto de la residencia de esta primavera. En particular, estamos tratando de reconstruir el techo ricamente decorado", dijo Fabbri.
Un fragmento de terracota de la cubierta ya ha sido encontrado. Cuenta con la imagen del Minotauro, un emblema de la Tarquinos.
"Es una pieza sólida de evidencia para apoyar la hipótesis de que el edificio fue construido para la familia de Tarquino", dijo Fabbri.
De hecho, los arqueólogos no descartan la hipótesis de que el edificio fue el hogar de generaciones de Tarquino, y creemos que su último ocupante fue Sexto Tarquinio.
El hijo del último rey de Roma, el despótico Tarquinio el Soberbio, Sexto Tarquinio es conocido por haber violado a Lucrecia, la virtuosa esposa de su primo, Tarquino Colatino.
El historiador romano Tito Livio (Tito Livio), que vivió 59 BC-AD 17, cuenta que Lucrecia, "superar el dolor y la vergüenza", apuñaló a sí misma después del ataque. Su muerte provocó la revuelta que puso fin al reinado de Tarquino el Soberbio y la vida de Sexto Tarquino.
Sexto "El pueblo de Gabii asesinado después de entrar en la ciudad. No es una coincidencia que el edificio lujoso intencionalmente destruido alrededor de este tiempo", dijo Fabbri.
Según Nicola Terrenato, profesor de arqueología clásica en la Universidad de Michigan, no hay duda de que los restos pertenecían al contexto cultural de la tarde, el rey arcaico tiranos cum-en el centro de Italia.
"Incluso si la precisa atribución no fue del 100 por ciento correcto, esto no resta mucho del valor académico de este descubrimiento maravilloso", Terrenato, que actualmente dirige otro proyecto Gabii arqueológicos, dijo a Discovery News.
"El potencial arqueológico en Gabii es enorme. Es una de las ciudades más grandes del Lacio, y está completamente libre de edificios. Sin embargo, lo excavado es mucho menor del 10 por ciento de la ciudad, es evidente que hay muchas sorpresas", dijo Terrenato.
Discovery

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Análisis óseos dan nuevos datos sobre romanos británicos

Los análisis efectuados al esqueleto de una mujer romana del siglo IV hallado en Gran Bretaña revelaron que tenía ancestros africanos, un descubrimiento que los expertos dicen es una prueba de que los orígenes multiculturales de la isla son más antiguos de lo que se pensaba.
Los arqueólogos de la Universidad de Reading volvieron a examinar los restos de la "Dama del brazalete de marfil", descubiertos en un ataúd de piedra en York en 1901.
La localidad de York en la época romana, llamada Eboracum, era una fortaleza legionaria y un asentamiento civil que luego se convirtió en la capital de la Gran Bretaña inferior, una de las dos islas y provincias romanas.
Utilizando nuevas técnicas forenses que incluyen análisis de sus rasgos faciales, medición del cráneo y evaluación de su alimentación, los científicos pudieron descubrir que la mujer tenía ancestros "negros" y "blancos" y era de una clase social alta.
El equipo concluyó que la mujer posiblemente era de ascendencia norteafricana y habría emigrado a York de algún lugar más cálido, posiblemente el Mediterráneo.
Los inusuales ritos funerarios que se le concedieron, y los artículos hallados a su lado en la tumba, que incluían brazaletes de azabache y marfil, pendientes y colgantes, respaldan la evidencia.
"Una Gran Bretaña multicultural no es sólo un fenómeno de tiempos más modernos", dijo la doctora Hella Eckard, profesora adjunta de la universidad y directora de la investigación.
Eckard dijo que los análisis de los huesos "contradicen las creencias populares sobre cómo eran las poblaciones romano británicas, así como la idea de que los inmigrantes africanos en la Gran Bretaña romana eran de clase baja, hombres y posiblemente esclavos".
Dos emperadores romanos visitaron York, Septimio Severo, nacido en el norte de África, y luego Constancio I, padre de Constantino el Grande que se convirtió al cristianismo y fue coronado en la ciudad por el Ejército tras la muerte de su progenitor.

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Coímbre y sus tesoros

El equipo de investigadores, en la cueva de Coímbre. :: Nel Acebal
Aunque era conocida en todo el concejo, nadie había apreciado la riqueza que se escondía en su interior. Sus descubridores hallaron una gruta que bautizaron como la Cueva de las Brujas y la utilizaron para extraer parte de sus sedimentos y utilizarlos para uso agrícola. El tiempo pasó y fue el siglo pasado, en el año 1971, cuando dos jóvenes del pueblo de Alles valoraron la arqueología que se hallaba en las húmedas paredes de la caverna de Coímbre. Ubicada en el monte Pendendo, a 33 metros sobre el río Besnes, Peñamellera Alta habría redescubierto una gran riqueza de su pasado Magdaleniense, aunque para conocer esto, hubo que esperar más tiempo aún. Aquellos muchachos avisaron entonces al médico local, Gregorio Gil, trasladándole su inquietud ante los maravillosos grabados que acababan de encontrar. Consciente de la importancia del suceso notificó a las autoridades en abril de aquel 1971 el hallazgo. Arrancaron las primeras investigaciones arqueológicas. A. Moure simultaneó sus excavaciones en Tito Bustillo con las de Coímbre y, con la ayuda de Gil terminaron por centrarse únicamente en la exploración, documentación y estudio del arte rupestre de Coímbre. Determinaron una atribución cronocultural del yacimiento a partir de algunos materiales recogidos en superficie, una secuencia que iría desde el Aziliense al Magdaleniense medio e inferior, sin más especificaciones. Su labor quedó inconclusa. A partir de aquel momento, «la cueva de Coímbre pareció caer en el olvido».
Y han tenido que pasar tres décadas para que su importancia vuelva a ser tenida en cuenta gracias a un grupo de investigadores que han recogido con fuerza el testigo, los mismos que narran la historia anterior y los autores, además, de un artículo que ha sido publicado en la revista Munibe: Antropología y Arqueología, editada por Sociedad de Ciencias Aranzadi y de tirada nacional. En él cuentan David Álvarez-Alonso, José Yravedra, Álvaro Arrizabalaga, Jesús Jorda Pardo y Nemesio Heredia cuáles han sido las principales conclusiones de la primera excavación que ellos pusieron en marcha en la caverna peñamellerana, en el año 2008.
Bajo el título 'La Cueva de Coímbre: su yacimiento arqueológico y su santuario rupestre. Un estado de la cuestión en 2008' detallan cuál ha sido el método de la investigación que les llevó a recoger, en una primera campaña de excavación, hasta 7.000 restos líticos y de fauna y 14.000 huesos. De ellos 2.231 son elementos de más de un centímetro cuya materia predominante es la cuarcita y el sílex, así como el cuarzo y el cristal de roca. En definitiva, «la composición de la serie lítica apuntó hacia un momento avanzado del Magdaleniense», aunque otros elementos apuntaron hacia una fase final del Paleolítico Superior. La industria ósea, entre la que se recuperaron fragmentos de lanzas y varillas, objetos de adorno (tres conchas perforadas y dos caninos atróficos de ciervo) certificó aquella primera datación del Magdaleniense.
La segunda campaña de excavación sirvió para hallar un arpón sobre asta de una hilera de dientes y certificar «sin ninguna duda» que Coímbre estuvo habitada en una fase final del Magdaleniense. Los restos de fauna (uro, caballo, ciervo, cabra, rebeco, corzo, jabalí y zorro, además de aves y peces) determinaría que los inquilinos de la cueva eran pescadores y cazadores. Coímbre, concluyen en el artículo, «es un ejemplo excepcional» del que todavía queda mucho por descubrir.

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La alcazaba del s. XI tenía casas y un sistema de fortificación complejo (Dénia)

La excavación en la explanada del Palau del Castell de Dénia ha servido para reconstruir parte de la historia de la fortaleza que otras intervenciones arqueológicas no habían mostrado. Al contrario que en la excavación de 1986 en el Palau, cuando fue imposible rastrear la huella andalusí del castillo, ahora sí que han salido a la luz evidencias arqueológicas de esa época.
El director del Museu Arqueològic Ciutat de Dénia, Josep A. Gisbert, destaca en su informe que se puede concluir "la presencia de un sistema de fortificación complejo, rico en matices, que hay que remontar al siglo XI; probablemente a un periodo taifa o almorávide".
Además, la cerámica encontrada confirma esta cronología. Se trata de cerámica doméstica, lo que constata que había viviendas en la alcazaba. Su riqueza ornamental es "incuestionable". "Presentan matices similares -precisa Gisbert- a otros contextos coetáneos hallados en el arrabal de Daniya. Son cerámicas en verde y manganeso, algunas importadas de Qairaouan (Túnez) o Mallorca y otras de los hornos de Dénia o cerámicas en melado y manganeso". Uno de los hallazgos más singulares es el de "un fragmento de ataifor -plato hondo para servir viandas- de loza dorada con motivos epigráficos". Podría proceder de un alfar fatimí (Egipto). "Es uno de los hallazgos de esta variedad cerámica con reflejo dorado más destacados en Dénia".

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Hallan una estatuilla romana en la excavación del 'Decumanus Maximus' de Baelo Claudia

La excavación que la Consejería de Cultura está llevando a cabo en la 'Decumanus Maximus' -calle principal- del conjunto arqueológico de Baelo Claudia, en Bolina, Tarifa (Cádiz), ha permitido hallar una estatuilla romana de poco más de ocho centímetros que data de los siglos I o II de nuestra Era.
Fuentes de la Consejería de Cultura explicaron a Europa Press que la pieza, que se encuentra "en proceso de restauración, parece estar relacionada con el culto a los dioses y genios protectores romanos.
Según indicaron, se trata de un probable Hércules, representado semidesnudo, ataviado con tan sólo un calzón -o subligaculum- y un casco que le cubre la cabeza a modo de morrión, rematado en su extremo con penacho.
Así describieron esta figura de bronce, que también representa una fuerte complexión física, barba corta y el pie izquierdo ligeramente adelantado al derecho. En su mano izquierda, abierta, portaba probablemente las manzanas del jardín de las Hespérides y en la mano derecha -aparece el brazo en alto y con el codo doblado- la clava o maza, que no se ha conservado.
Según las mismas fuentes, su hallazgo durante la intervención arqueológica del 'Decumanus Maximus', que continúa activa, ha permitido documentar la estatuilla en un contexto doméstico, que relacionaría su culto a un ámbito privado a modo de genio protector en un papel ligado a lo personal.

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Descubren la primera evidencia de las residencias de tribunos romanos

Basa en la excavación de la calle del Conde Luna.
Es el primer hallazgo que demuestra que en esa zona del campamento estaban las residencias de los tribunos. El miércoles se descubrió una basa de columna que debió haber formado parte de un edificio importante. Es decir, muy probablemente esta pieza sostenía una estructura porticada orientada a la Vía Principalis (actual calle Ancha). Las catas, que se han realizado, no han revelado gran cosa acerca de las construcciones más desconocidas del campamento romano, esto es, la praetentura, comprendida entre la vía principalis, que discurre bajo la actual calle Ancha y el lienzo meridional de la muralla. Y es que en otros campamentos romanos de las fronteras de Germania o Britania, este sector está ocupado por barracones de tropa, que en este caso parecen alineados norte-sur. Este es precisamente el primer vestigio que puede demostrar que el plano realizado por los arqueólogos coincide con la disposición del campamento de la Legio VII. Y es que siempre se ha defendido que fue en este sector, cerca de la Vía Principalis, donde se encontrarían las viviendas de los oficiales de la legión (tribunos), seis en total.
Este descubrimiento se une al que se realizó la semana pasada en este mismo lugar y que destapó un tramo de las cloacas del campamento de la Legio VII. Este hallazgo resulta también destacado para comprender cómo era el urbanismo campamental, por dónde transcurrían sus principales vías.
Y es que las cloacas siempre están asociadas a calles, puesto que era precisamente ahí donde se encontraban los registros, que se abrían en caso de que este «canal» se obstruyera. Si hay algo que aún esconde secretos es el entramado viario de la Legio VII, con lo que el descubrimiento no resulta baladí. Sin ir más lejos, la reconstrucción del trazado romano de Astorga, realizado por Luengo y García Bellido a mediados del siglo pasado se realizó con un plano de las cloacas.
Aún por descubrir
A pesar de que las excavaciones de los últimos años han sacado a la luz descubrimientos de gran importancia, como el anfiteatro, las termas o los barracones, el subsuelo de León oculta aún los grandes edificios de la época romana. Los expertos sospechan dónde y qué hay en algunos enclaves de la ciudad. Ángel Morillo, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, afirma que «cualquier sitio puede deparar una sorpresa».
El investigador tiene pruebas de la existencia del valetudinarium (hospital) -"«si había un hospital militar en la Península, tenía que estar en León», dice-" e intuye que estaría cerca de San Isidoro. También ha podido constatar, por lápidas e inscripciones, la existencia de cuatro o cinco templos, que estarían dedicados a Mercurio, Diana y las ninfas. Su localización, por el contrario, «es imprevisible»; podrían haberse erigido intra o extra muros. Entre las grandes lagunas arqueológicas están los enterramientos. Como destaca Morillo, no hay pistas de las necrópolis de incineración de los siglos I y II y nada se sabe de los enterramientos de la Legio VI. Tampoco han aparecido huellas de otras termas -"aparte de las gigantescas localizadas bajo la Catedral y de otras pequeñas que pertenecerían a una vivienda ubicada en el actual barrio de San Lorenzo-". Morillo es más escéptico sobre la existencia de un teatro. «En los campamentos eran más aficionados al anfiteatro, donde también se podían hacer representaciones. Es lo que hoy llamaríamos un edifi cio polivalente». Del anfiteatro han aparecido dos tramos en la calle Cascalerías, que han permitido calcular su gigantesco tamaño -"superior a la actual plaza Mayor-".

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Identificadas en el teatro romano de Itálica estructuras para el culto a la diosa egipcia Isis

Las excavaciones e investigaciones arqueológicas promovidas por la Consejería de Cultura en el entorno del antiguo teatro de la ciudad romana de Itálica, en Santiponce (Sevilla), revelan que el diseño original albergó un "espacio religioso" dedicado a la diosa egipcia Isis, porque además han sido descubiertas "nuevas estructuras" directamente relacionadas con dicho culto en este teatro levantado entre los años 30 y 37 después de Cristo.
Estas excavaciones y estudios arqueológicos parten del 'Plan Itálica 2008-2012' y anteceden al proyecto de restauración al que será sometido el antiguo teatro de Itálica, enclavado a los pies del Cerro de San Antonio, donde los arqueólogos ubican el asentamiento más antiguo de esta ciudad romana fundada por Publio Cornelio Escipión 'El Africano'.
El delegado provincial de la Consejería de Cultura, Bernardo Bueno, ya había anunciado a Europa Press que el grueso de los 772.000 euros contemplados por el Plan Itálica 2008-2012 para el presente ejercicio, se destinarán a rehabilitar este conjunto escénico al objeto de que albergue en 2011 la celebración del Festival Internacional de Danza de Itálica, que en 2009 regresó al conjunto arqueológico tras 17 años de exilio.
"APOYO" A LA FUTURA REHABILITACIÓN
La fase de investigación arqueológica previa a este proyecto de rehabilitación, según fuentes de la Consejería de Cultura consultadas por Europa Press, concluyó a finales de 2009 y se centró en revisar las hipótesis sobre la "configuración y evolución" arquitectónica del teatro, para así ofrecer "apoyo" a los proyectos técnicos que deben resolver la restauración del monumento.
Así, la campaña de excavaciones e investigaciones arqueológicas se han centrado en el sector suroeste del conjunto, entre el graderío y el mirador que corona el Cerro de San Antonio, y en el entorno del 'porticus post scaenam', donde han sido estudiados en profundidad determinados muros y elementos arquitectónicos susceptibles de nuevas "interpretaciones".
Las "primeras conclusiones generales", así, revelan que el primer graderío construido para este espacio escénico fue "más pequeño" que el actual y que el teatro tendría en su origen un "perímetro menor" antes de las "grandes reformas" ejecutadas mediado el siglo I después de Cristo. Además, los nuevos hallazgos apuntan a la "existencia de un espacio religioso dedicado a la diosa egipcia Isis de un tamaño mucho mayor del supuesto", marco en el que han sido descubiertas "nuevas estructuras relacionadas directamente con dicho culto".

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Hallan parte perdida de un código legal de la antigua Roma

El Codex Gregorianus / UCL
Una parte de un antiguo código legal romano, que previamente se pensaba que estaba perdida para siempre, ha sido descubierta por investigadores del Departamento de Historia del University College de Londres. Simon Corcoran y Benet Salway hicieron el descubrimiento después de unir 17 fragmentos de pergamino anteriormente incomprensibles.

Los fragmentos estaban siendo estudiados en la citada universidad londinense como parte de un estudio de diez años sobre el derecho romano en todo su contexto social, legal y político.
Corcoran y Salway descubrieron que el texto pertenece al Codex Gregorianus, o Código Gregoriano, una colección de leyes dictadas por emperadores desde Adriano (117-138 d.C.) hasta Diocleciano (284-305 d.C.), que fue publicada por vez primera alrededor del año 300 d.C. Poco se sabía sobre la forma original del código y no había, hasta ahora, copias existentes conocidas.
Los fragmentos contienen el texto de un trabajo en latín escrito con una caligrafía clara, que quizás date del año 400 d.C.
"Los fragmentos contienen una colección de respuestas dadas por varios emperadores romanos a preguntas sobre asuntos legales emitidas por el público. Las respuestas están ordenadas cronológicamente y agrupadas en capítulos temáticos bajo títulos, con correcciones y anotaciones de los lectores entre líneas. Los apuntes muestran que esta copia en particular fue muy utilizada. El contenido de los fragmentos supervivientes concuerda con lo que ya se conocía sobre el Código Gregoriano a partir de citas de partes de éste hechas en otros documentos, pero los fragmentos también contienen nuevo material que no había sido visto en tiempos modernos.
Estos fragmentos son la primera evidencia directa del Código Gregoriano.
Este manuscrito en particular podría provenir de Constantinopla (la Estambul moderna) y se espera que análisis adicionales sobre la escritura y las antiguas anotaciones aclaren más su historia.

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26/02/10

Descubren estructuras domésticas de los siglos XIV y XV en la zona del Castillo de Lorca

Los restos constructivos han sido identificados como pertenecientes al proceso de formación del barrio bajomedieval de Alcalá, en los años inmediatamente posteriores a la conquista castellana del siglo XIII.
El ayuntamiento de Lorca ha informado que la primera fase de las excavaciones para la construcción de un parque arqueológico en el castillo ha sacado a la luz varias estructuras de casas de la judería fechadas entre los siglos XIV y XV y fragmentos de lámparas rituales judías.
Los distintos estudios de laboratorio que se están desarrollando paralelamente (arqueozoológicos y arqueobotánicos esencialmente) permitirán precisar aspectos decisivos para la comprensión del pasado medieval de sus pobladores, como las características de su dieta o sus estrategias productivas.
La segunda fase de las excavaciones, que dirige un equipo interdisciplinar bajo la dirección del profesor de la Universidad de Murcia Jorge Alejandro Eiroa y de los arqueólogos Juan Gallardo y José Ángel Rodriguez, prentende responder a interrogantes aún abiertos sobre el castillo, como cuándo y cómo se formó la judería en su interior.
Conocer los límites de la ciudadela judía y la configuración espacial del castillo en el medievo son algunos de los datos que pretenden averiguar los investigadores en la segunda fase del proyecto.
Con la intervención arqueológica realizada hasta ahora se ha iniciado el proceso de estudio histórico-arqueológico, consolidación y puesta en valor del castillo de Lorca que trata de adecuar para el uso turístico el espacio oriental del conjunto fortificado. Esta actuación se realiza en el marco del Plan Director Parador-Fortaleza del Sol, financiado por el Plan de Dinamización del Producto Turístico de Lorca en el que participan la administración local, regional y estatal.
Su objetivo es configurar, a medio plazo, un parque arqueológico que sirva de nexo de conexión entre el sector musealizado del castillo en el área del parque temático Lorca Taller del Tiempo y los restos hallados y conservados en el área del parador nacional de turismo en fase de construcción donde se encuentran los vestigios de una sinagoga del siglo XV, restos de una casa judía y restos almohades.
De este modo se establecerá un itinerario en el interior del castillo que permita la visita a los restos arqueológicos de mayor interés, incluida la iglesia de San Clemente y la Puerta del Pescado.

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El Tamaño del Cerebro del Homo Floresiensis Estaba Adaptado al Ecosistema de Flores

El Homo floresiensis, un hominoide de baja estatura, con un cerebro pequeño, y conocido popularmente como "el Hobbit", fue descubierto cinco años atrás en la isla de Flores, pero todavía continúa la controversia sobre si el cerebro pequeño es en realidad consecuencia de una afección patológica en un humano moderno de baja estatura, en vez de un rasgo propio de otra especie humana.
¿Cómo puede ser explicado el diminuto tamaño del cerebro del "Hobbit"? Un equipo de investigadores ha abordado esta cuestión en el contexto de una evaluación detallada de la evolución del tamaño del cuerpo y el del cerebro a través de toda la familia de los primates mayores.
Nick Mundy y Stephen Montgomery, del Departamento de Zoología de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, y otros colegas de la Universidad de Durham, usaron datos publicados anteriormente de especies vivas y extintas para reconstruir el patrón de evolución de la masa corporal y cerebral en los primates.
Según los autores, los resultados del estudio proporcionan una sólida confirmación para la noción de que fuertes tendencias evolutivas han gobernado la expansión del cerebro de los primates. En cambio, la evolución del tamaño del cuerpo no ha tendido al incremento en los primates, lo cual implica que la masa del cuerpo y la del cerebro han estado sujetas a presiones de selección diferentes, y brinda soporte a los hallazgos de estudios anteriores, en otros grupos taxonómicos, indicando que estos dos rasgos altamente correlacionados pueden mostrar diferencias en sus patrones de evolución.
La expansión cerebral comenzó en los inicios de la evolución de los primates, y ha acontecido en todos los grupos principales, indicando ello una fuerte ventaja selectiva para la mayor capacidad mental en la mayoría de los linajes de primates. A pesar de esta tendencia general, sin embargo, Mundy y sus colegas han identificado varias ramas y algunos linajes dentro de cada grupo principal que muestran un decrecimiento en la masa del cuerpo y en la del cerebro a medida que evolucionaban, como por ejemplo en el mono tití.
Los autores del nuevo estudio han encontrado que, bajo algunas suposiciones razonables, la reducción del tamaño del cerebro durante la evolución del Homo floresiensis no resulta rara al compararla con la de estos otros primates. Junto a los resultados de otros estudios recientes sobre los efectos del "enanismo isleño" en otros mamíferos, los resultados del nuevo estudio apoyan la hipótesis de que el cerebro pequeño del Homo floresiensis estaba adaptado a las condiciones ecológicas locales de la isla de Flores.

CyT

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Uclés al descubierto (Cuenca)

Según informa la Junta, los trabajos realizados en el monasterio de Uclés a lo largo de los últimos años a través de diferentes campañas arqueológicas han dejado al descubierto restos de muro del monasterio anterior al que puede verse en la actualidad, muros del castillo hispano-musulmán y restos de material cerámico de época celtibérica hasta el siglo XX.
Son algunos de los secretos que esconde el conocido como 'Escorial de la Mancha', un claro ejemplo de la estrecha relación existente entre Arqueología y Arquitectura, y que estos días se debate en el II Ciclo de Conferencias 'Nuestro Patrimonio', organizado por la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura, Turismo y Artesanía en Cuenca.
A través de la ponencia 'Consolidación y restauración del Castillo Nuevo, torre Albarrana y monasterio de Uclés', el arqueólogo Juan José Cano puso de manifiesto la importancia de contar con estudios históricos y documentales, además de lecturas de paramentos previas a los trabajos de los arquitectos, para que las obras de restauración de los edificios se basen en la historia de los mismos y en su desarrollo.
Hace una década que se llevaron a cabo los trabajos de restauración y consolidación en la fachada este y plateresca, mientras que entre los años 2004 y 2005 se hizo "un trabajo más completo" para restaurar el Castillo Nuevo y la puerta de la carrera.
"Salieron restos de un gran muro, que pensamos que era parte de la muralla cristiana o musulmana, y la base de una puerta anterior a la que existe actualmente en la zona de la carrera, datada en el siglo XVIII", explicó Cano.
El monasterio de Uclés forma parte de un gran conjunto de edificaciones construidas durante diferentes periodos de la Historia que tuvieron sus orígenes durante la dominación musulmana, alcanzaron su plenitud como fortificación durante su posesión por parte de la Orden de Santiago, de la que eran su casa más importante, y adquirieron su aspecto actual una vez terminada la Reconquista.
Fue declarado Monumento Nacional en 1931 y de él, sobresalen su claustro del siglo XVII con dos pisos de galerías; la iglesia, que fue diseñada por Francisco de Mora, discípulo de Juan de Herrera, y la portada del Medio Día, de estilo churrigueresco y atribuida a Pedro Rivera.

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Los manantiales de As Burgas están vinculados con un culto indoeuropeo

Los restos arqueológicos encontrados durante las excavaciones que dirige Celso Rodríguez Cao, revelan que el aprovechamiento de los manantiales termales de As Burgas estuvo "vinculado con un culto indoeuropeo prerromano". Rodríguez Cao realizó esta afirmación en el transcurso de las jornadas que desarrolla el campus de Ourense sobre termalismo.
Entre los hallazgos más destacables, figura un balneario mineromedicinal, que en su primera fase tenía carácter religioso, como demuestra la aparición de diversas aras dedicadas al dios Reve y la de Calpurnia Abana, que dejaban los usuarios como ofrenda, por la recuperación de la salud y otras gracias que habían logrado.
Tras estudiar los restos arqueológicos encontrados en las excavaciones, Celso Rodríguez Cao resalta que transcurrido el tiempo, debido a un "cambio de mentalidad", desapareció la faceta religiosa, en la utilización de los manantiales de As Burgas, por lo que ganaron peso las vertientes del ocio y de la higiene. En esa época empezaron a aparecer los hipocaustos.
Celso Rodríguez Cao considera que el balneario-santuario de As Burgas dejó de funcionar a mediados del siglo II, al perder la funcionalidad.
En la Casa dos Fornos aparecieron numerosas "formas medievales", como la imagen de un peregrino, que podría formar parte de un rosario, por lo que estaría enganchada a las típicas conchas de vieiras.
Rodríguez Cao está redactando el informe sobre las excavaciones que realizó en las traseras de As Burgas. En fechas próximas acometerá nuevos trabajos, en unos garajes, y espera la demolición de varias estructuras.

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Hallan un poblado neolítico y la mano de una escultura ibérica de gran tamaño

La mano de piedra procedente de una escultura funeraria ibérica, minutos después de ser hallada por los arqueólogos / Información
Monforte del Cid se está convirtiendo en un referente arqueológico de primer orden para el estudio y conocimiento de la cultura ibérica en toda su extensión. Las últimas excavaciones promovidas por el Ayuntamiento y desarrolladas por la firma Arpa Patrimonio han permitido sacar a la luz nuevos fragmentos escultóricos de toros y una mano de gran tamaño, que podría haber formado parte de una estatua funeraria de parecidas características a la Dama de Elche. Todo ello ha llevado a los expertos a reforzar la hipótesis de que en la ladera del río donde se ha localizado el mayor foco de restos ibéricos de la comarca pudo haber existido una gran necrópolis con un santuario hegemónico en todo el Valle del Vinalopó.
Pero no ha sido el único hallazgo relevante. También han aparecido vestigios de un asentamiento neolítico, posiblemente habitado en un periodo por determinar del cuarto milenio antes de Cristo. Es la primera referencia que se tiene en Monforte de esta época, lo que incrementa la importancia de este nuevo yacimiento.
Este asentamiento prehistórico estaría formado por un conjunto de cabañas y un sistema de fosas de almacenamiento donde los arqueólogos han encontrado una pesa de telar y un molino de mano, además de la gran cantidad de cerámica y fragmentos de barro que cubrían las cabañas junto a troncos y ramajes.
La alcaldesa de Monforte, Antonia Cervera, manifestaba ayer su "enorme satisfacción" por los hallazgos y destacaba que "volvemos a descubrir piezas arqueológicas muy importantes y que tendrán cabida próximamente en nuestro Museo de Historia de la Villa".
Según los especialistas, la mano de piedra de grandes dimensiones hallada es una de las piezas más relevantes de todo el conjunto. Podría pertenecer a una escultura masculina asociada a un enterramiento de un alto aristócrata del Ibérico Pleno, en el siglo IV a.C. Se trata de la mano derecha, tiene un gran anillo en su dedo anular, aparece sujetando algún objeto y podría tratarse de una escena bélica. Aunque todavía queda mucho por estudiar, los especialistas hablan de una gran necrópolis con varios miles de metros cuadrados -por tanto, de las más extensas que existen- y con grandes estatuas cuya función era velar por el difunto en su tránsito al más allá. Además, en la mitad de la parcela intervenida, se han desenterrado también los cimientos de un edificio de la misma época, con forma rectangular y esquinas redondeadas. Las primeras hipótesis apuntan a que se le pudo haber dado un uso ritual en relación a la existencia de un santuario o área sacra de necrópolis donde se realizaban los sacrificios a los dioses íberos.
Para el monfortino Miguel Benito, que es uno de los técnicos del MARQ, "estamos ante unos de los hallazgos, en cuanto a escultura ibérica antropomorfa, más importantes de los últimos años en toda España. No existe una escultura con tal monumentalidad, habiendo de buscar referentes en el Mediterráneo Oriental. Esta escultura presidiría alguna de las tumbas más egregias de la necrópolis monfortina que se hallaba en una fértil terraza del Vinalopó". Por su parte los arqueólogos y directores de la excavación José Ramón Ortega y Francisco Andrés Molina, responsables de la empresa Arpa Patrimonio, hablaban ayer de "resultados espectaculares a nivel escultórico ya que algunas de las piezas halladas son únicas en la arqueología peninsular". Asimismo revelaban que "también se han localizado en la misma zona, por primera vez, pequeños fragmentos de huesos humanos quemados sobre los restos de al menos dos piras funerarias", una práctica que formaba parte del ritual de la época ibérica. Además, a muy pocos metros, junto a restos fraccionados de escultura zoomorfa, ha aparecido otra pieza excepcional. Se trata de un fragmento de acrotera con decoración de palmetas que remataría una estela funeraria. Otro objeto "excepcional" para los expertos.

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«Romanización y cristizanización de la montaña: Los Vadinienses»

El Instituto Bíblico y Oriental de Cistierna abrió una jornada más el seminario de historia de la mano del profesor Eutimio Martino quien habló sobre «Romanización y cristizanización de la montaña: Los Vadinienses». Un pueblo enigmático que según Martino solo aparece una vez en Tolomeo bajo el nombre de Vadinia. «No aparecen en ningún otro autor de la antigüedad, pero sí en muchas lápidas funerarias de sujetos que se titulan vadinienses», según puso de manifiesto Martino. Sobre el problema de si son cántabros o astures, Martino se inclina por los primeros. Respecto a las lápida recordó que existen dos focos principales de las lápidas uno al sur de la cordillera que llega más abajo de Cistierna, hasta Vega de Monasterio y otro al norte de la cordillera en la cuenca de río Güeña que se une al Sella en Cangas de Onís. En estas dos regiones existen los focos mas densos de lápidas. «En nuestra zona del Esla, sobre todo Crémenes, que cuenta una decena de lápidas vadinienses reconocidas». Martino se pregunta como los vadinienses están a un lado y otro de la cordillera y no figuran en la zona intermedia, como Sajambre, Valdeón o Amieva.
Otro de los temas de su estudio es definir si los nombre que aparecen en la lápidas vadinienses son celtas o romanos. «Si son romanos nos llevan a la romanización y si son celtas nos llevan a la prehistoria». Destacó además los nombres de los clanes que aparecen junto al nombre del fallecido. «Los clanes son nombres céltico o ibéricos ya que esa forma de población no la conocen los romanos». Las lápidas son una dedicación a un ­difunto. «Entre el dedicante y el difunto abunda la relación del tío materno que venía casi a desempeñar las funciones del padre». Respecto a la decoración de las lápidas suele ser un árbol y un caballo y alguna hoja de hiedra. Son símbolos de inmortalidad. «El árbol parece ser el tejo de hoja perenne y árbol sagrado para los cántabros, aunque es un tema por estudiar». Martino recordó que actualmente existen más de setenta lápidas vadinienses, «uno de los conjuntos más notables de toda la península. En una zona montañosa poco romanizada es sorprendente la cantidad de lápidas encontradas». Para el padre Martino más que los datos son los interrogantes que se plantean. «Es un puzzle maravilloso para entregarse a la interpretación de los nombres de los vadinienses», dijo Martino.

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El patrimonio rupestre de Valderredible

La ermita de Arroyuelos construída en la roca arenisca. :: J. L. Ramos
El patrimonio rupestre y especialmente el de las iglesias de Valderredible y su entorno, por sus características, magnitud, singularidad en origen e importancia histórica supone el mayor y más impresionante conjunto de este periodo de la Península Ibérica. Por tanto, se trata de una buena excusa para marcar con un rotulador en la Cantabria meridional para realizar un plan de fin de semana. El conjunto catalogado hasta el momento, según el inventario realizado por Julián Berzosa en su libro 'Iglesias rupestres', consta de cinco ermitas o iglesias de esta época visigótica y prerrománica, tres iglesias semirupestres, dos parroquias con sectores rupestres, setenta cuevas artificiales, veinticinco necrópolis rupestres con más de 300 tumbas, tres fuentes, un abrevadero y seis grabados. Otras se habrán perdido por la erosión y otras estarán ocultas por la vegetación y el terreno.
El origen de las ermitas o iglesias rupestres de Valderredible, tradicionalmente se creía que eran pequeñas cuevas ocupadas por ermitaños desde la época de dominio musulmán y se mostraban los arcos de herradura como ejemplo de su influencia mozárabe. Valderredible cuenta con un Centro de Interpretación dedicado al Rupestre inaugurado en agosto de 2007, y desde su apertura ha sido un rotundo éxito de asistencia de público. Este lugar está situado en Santa María de Valverde (Valderredible) junto a su magnífica iglesia rupestre.
El museo presenta el gran patrimonio de los conjuntos rupestres de Valderredible excavados en piedra arenisca datados entre los siglos VI al X. Muchas de estas cuevas fueron convertidas en ermitas donde se tallaban ábsides, arcos y altares y alrededor de ellos se constituyeron los primeros signos de peregrinaje del medievo.
El Centro de Interpretación presenta su exposición de una manera realmente amena, con material audiovisual, reproducciones de cuevas, necrópolis y enseres de la época.
Para conocer Valderredible, es recomendable comenzar visitando este centro de interpretación para tener una visión de conjunto que ponga en valor esta singular arquitectura y poder comprender mejor su significado histórico, y después algunos de los muchos eremitorios rupestres y necrópolis que se reparten por Valderredible y su entorno.
Iglesia de Arroyuelos
La iglesia rupestre se encuentra junto al pueblo de Arroyuelos.
Es una enorme mole rocosa horadada en su interior con distintos habitáculos, arco de herradura incluido, bancos, doble piso con escaleras para subir al piso superior y todo ello labrado en piedra. No le falta de nada, incluidas cuatro tumbas antropomorfas en el exterior del templo rupestre.
La iglesia tiene un pórtico de entrada con arco superior y consta de una principal nave central, una gran columna en el centro, un ábside separado por un gran arco triunfal de herradura que corresponde sin duda por sus medidas con un arco de estilo visigodo. El templo muestra signos de sucesivas ampliaciones y posibles anclajes que pudieron sustentar historicamente un segundo piso de madera. Dispone de un banco perimetral en la planta baja y en el lateral a la altura de un segundo piso se alza una impresionante tribuna con escalera de acceso, todo ello labrado en la propia roca La iglesia está cerrada y abandonada al culto desde tiempos remotos. Los vecinos no recuerdan que se hubiera utilizado jamás como templo, aunque sí como casa de concejo, para guardar ganado o como albergue improvisado.
Iglesia de Campo de Ebro
La iglesia rupestre se encuentra en Campo de Ebro. La ermita se encuentra justo detrás de la iglesia parroquial de San Millán. La iglesia rupestre horadada en la piedra tiene como advocación a San Miguel y está declarada está Bien de Interés Cultural desde 1985.
Según los últimos estudios del equipo de investigación de la Universidad de Tennesse dirigidos por Gregory B. Kaplan, esta ermita sería un claro ejemplo de las primeras manifestaciones del Cristianismo en Cantabria. Se destaca en dicho estudio que a través de los textos de la 'Vida de San Millán' escritos por San Braulio se puede deducir que gran parte su acción evangelizadora se desarrolló en Valderredible, y teniendo en cuenta la titularidad de la iglesia parroquial a San Millán justo al lado de la iglesia rupestre, bien pudo ser el oratorio principal y donde se depositaron los restos del Santo tras su muerte y cuyo nombre pasaría a la iglesia parroquial una vez construida ésta.
Iglesia de Santa María de Valverde
La iglesia rupestre se encuentra junto al pueblo de Santa Maria de Valverde. Esta iglesia destaca como la más representativa del arte rupestre de Valderredible. En el interior hay una iglesia horadada en piedra y en el exterior una espectacular espadaña románica sobre la propia mole rocosa, así como una impresionante necrópolis medieval.
Por si esto fuera poco, junto a la iglesia está situado el Centro de Interpretación del Rupestre que constituye una excelente manera de conocer el arte rupestre de Valderredible. La iglesia rupestre de Santa Maria de Valverde continúa abierta al culto junto a la iglesia rupestre de Cadalso. La iglesia presenta unas dimensiones muy amplias para este tipo de construcciones, midiendo 16 metros de longitud por 8 metros de ancho, aunque es muy irregular. El interior de la cueva ha sufrido numerosas ampliaciones horadándose la piedra hasta conseguir una gran armonía dentro de su asombrosa rusticidad. Debido a las ampliaciones la iglesia consta de una nave central con varias bóvedas de cañón y cinco cámaras dispuestas en la pared opuesta a la entrada.
La iglesia cuenta con una excepcional talla de la Virgen de Santa María de Valverde que representa a María amamantando al Niño y que es una de las pocas representaciones de la Virgen lactante que existen ya que fueron prohibidas por la Iglesia en el Concilio de Trento de 1564. La imagen está tallada en madera de roble y es de estilo renacentista policromada.

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Arqueólogos mexicanos hallan 120 esqueletos en cenote de Quintana Roo

Especialistas mexicanos hallaron 120 esqueletos con una antigüedad de hasta 1.885 años en un cenote maya, en el estado de Quintana Roo, en el caribe mexicano, informó hoy el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
La fuente dijo que este cenote, llamado Las Calaveras, de 30 metros de diámetro,"podría ser el depósito funerario de la época prehispánica mejor conservado y el de mayor concentración de esqueletos humanos del área maya".
Hasta el momento, en su profundidad se han encontrado 120 osamentas, y se calcula que la cifra podría ascender a los 150, conforme avancen las investigaciones, agregó el INAH en un comunicado de prensa.
La arqueóloga subacuática Carmen Rojas informó que los esqueletos datan de los años 125 y 236 de nuestra era, superando al cenote Chichén Itzá, en el vecino estado de Yucatán.
Rojas dijo que hasta antes de este hallazgo el cenote en Yucatán representaba el de mayor número de osamentas depositadas en estas pozas que los antiguos mayas usaron como depósitos funerarios.
"Por las características del lugar y el número de esqueletos encontrados es probable que se encuentren por lo menos 30 más o incluso que haya hasta 200, con lo que rebasaría el número de restos humanos localizados en tierra en una de las ciudades mayas más grande del periodo Clásico (125-236 d.C.): Tikal, en Guatemala", dijo la experta.
Desde 2007 el INAH lleva a cabo el registro sistemático de las osamentas del cenote Las Calaveras, labor que cuenta con la participación de National Geographic. Este depósito natural de agua fue detectado en 2002, cuando un buzo alertó sobre la presencia de restos óseos.
Los restos en el cenote Las Calaveras están "en un perfecto estado de conservación, lo que permitirá el desarrollo de estudios de genética y antropológicos para conocer más a fondo a la antigua población maya que se asentó en esta región", comentó Rojas.
Explicó que estos espacios acuáticos tuvieron la función de cementerios, toda vez que algunas de las osamentas presentan tratamientos funerarios, al estar acompañadas de vasijas y animales como ofrendas.
Para los antiguos mayas los cenotes, al igual que las cuevas, representaban entradas al mundo de los muertos, llamado Xibalbá, por lo que eran usadas como cámaras funerarias naturales, agregó. Como parte de la investigación arqueológica en cuevas sumergidas de Quintana Roo, la arqueóloga comentó que desde hace más de una década el INAH estudia cuatro esqueletos con una antigüedad de entre 12.000 y 8.000 años, lo que los ubica en el periodo premaya o prehistórico.
El INAH dijo que hace 10.000 años estas cuevas naturales quedaron inundadas por un proceso de deshielo.


Hallazgo supera lo encontrado en el cenote Chichén Itzá

Especialistas mexicanos hallaron 120 esqueletos con una antigüedad de hasta mil 885 años en un cenote maya, en el Estado de Quintana Roo, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El cenote llamado Las Calaveras, de 30 metros de diámetro, "podría ser el depósito funerario de la época prehispánica mejor conservado y el de mayor concentración de esqueletos humanos del área maya", según el INAH.
Hasta el momento, en su profundidad se han encontrado 120 osamentas y se calcula que la cifra podría ascender a 150, conforme avancen las investigaciones.
La arqueóloga subacuática Carmen Rojas informó que los esqueletos datan de los años 125 y 236 de nuestra era, superando al cenote Chichén Itzá, en Estado de Yucatán.
Rojas dijo que hasta antes de este hallazgo el cenote en Yucatán representaba el de mayor número de osamentas depositadas en ese tipo de fosas que los antiguos mayas usaron como depósitos funerarios.
"Por las características del lugar y el número de esqueletos hallados es probable que se encuentren por lo menos 30 más o incluso que haya hasta 200, con lo que rebasaría el número de restos humanos localizados en tierra en Tikal (Guatemala), una de las ciudades mayas más grande del periodo Clásico (125-236 d.C.)", dijo la experta.
Desde 2007, el INAH lleva a cabo el registro sistemático de las osamentas del cenote Las Calaveras, labor que cuenta con la participación de National Geographic. Este depósito natural de agua fue detectado en 2002, cuando un buzo alertó sobre la presencia de restos óseos.
Los restos encontrados están "en un perfecto estado de conservación, lo que permitirá el desarrollo de estudios de genética y antropológicos para conocer más a fondo a la antigua población maya que se asentó en esta región", comentó Rojas.
Explicó que estos espacios acuáticos tuvieron la función de cementerios, toda vez que algunas de las osamentas presentan tratamientos funerarios, al estar acompañadas de vasijas y animales como ofrendas.
Como parte de la investigación arqueológica en cuevas sumergidas de Quintana Roo, la arqueóloga comentó que desde hace más de una década, el INAH estudia cuatro esqueletos con una antigüedad de entre ocho y 12 mil años, lo que los ubica en el periodo premaya o prehistórico.

Para saber

Para los antiguos mayas, los cenotes, al igual que las cuevas, representaban entradas al mundo de los muertos, llamado Xibalbá, por lo que eran usadas como cámaras funerarias naturales.

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