30/09/10

Puntas de flecha y espadas, entre los hallazgos en la necrópolis de Ereño

Más de 60 puntas de flecha, lanzas, espadas y dos estelas de cruz patada forman parte de los hallazgos descubiertos desde 2008 en los restos de un castillo y de una necrópolis medieval encontrados en el monte Ereñozar, del municipio vizcaíno de Ereño.
En estas excavaciones se han hallado también más de 150 monedas, anillos, hebillas de bronce y latón, según ha dado a conocer el arqueólogo Mikel Neira, que dirige el estudio arqueológico que se lleva a cabo en esta zona.
Los arqueólogos que han intervenido en este estudio estiman que los enterramientos más antiguos existentes en Ereñozar podrían haberse realizado en el siglo X, si bien otras tumbas son del XIV y hay otras de los siglos XV y XVI.
En Euskadi sólo existen otras dos estelas de cruz patada del estilo de las que han sido encontradas en la necrópolis de Ereñozar, según ha informado hoy el Ayuntamiento en una nota.
Una de las curiosidades del yacimiento de Ereñozar es la existencia de enterramientos dobles, que resultan "poco frecuentes" en otras necrópolis. Durante la investigación se han efectuado más de noventa exhumaciones de restos.

ABC

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Hallan objeto ceremonial en conjunto arqueológico de Salapunku en Cusco

Tupu hallado en el conjunto arqueológico de Salapunku. :: INC Cusco.
Un tupu ceremonial, de 10 centímetros y que posiblemente sea de bronce, fue encontrado por personal profesional y técnico a cargo de la obra de restauración y puesta en valor del conjunto arqueológico de Salapunku, ubicado dentro del santuario histórico de Machu Picchu, informó hoy el Instituto Nacional de Cultura (INC) de Cusco.
El tupu (alfiler de metal empleado para sujetar prendas) presenta en el extremo circular un orificio en la parte media baja. Fue hallado cuando hacían movimiento de tierra en el canal prehispánico que se ubica al noreste del conjunto arqueológico de Salapunku.
Francisco Huarcaya Quispe, arqueólogo residente de la obra, manifestó que el objeto encontrado probablemente haya sido parte de una ofrenda al apu Waqaywillka, hoy conocido como el nevado La Verónica, considerado divinidad por los incas.
El conjunto arqueológico de Salapunku se encuentra a 2,631 metros sobre el nivel del mar, en el kilómetro 83 de la línea férrea Cusco-Machu Picchu.
Para el presente ejercicio presupuestal, el INC Cusco programó recursos destinados a ejecutar trabajos de investigación arqueológica en Salapunku, ubicado en la margen derecha del río Urubamba y en las faldas del nevado La Verónica, para luego dar paso a las labores de restauración y puesta en valor.
Andina

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Hallado en Francia el fémur de dinosaurio más grande de Europa, de 2,20 metros

El hueso de 2,20 metros de largo supera los 1,92 metros del que se halló en el yacimiento de 'San Lorenzo' de Riodeva, en Teruel

Un fémur de dinosaurio de 2,20 metros de largo hallado por un grupo de investigadores galos en el centro de Francia se ha convertido en el más grande encontrado nunca en Europa al superar
los 1,92 metros de longitud del que se halló en Teruel. "A priori se trata del más grande de Europa", indicó a Efe el paleontólogo Ronan Allain, uno de los responsables de la excavación de Audoin, en la localidad gala de Angeac en Charente, uno de los yacimientos más ricos de Francia.
El fémur, que todavía se encuentra en el yacimiento, sobrepasa los 2,20 metros, por lo que los responsables del sitio piensan que se trata de un dinosaurio que pudo pesar unas cuarenta toneladas y medir alrededor de 35 metros de largo, explicaron en un comunicado conjunto el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia y la Universidad de Rennes.
El hueso pertenece a un dinosaurio herbívoro denominado saurópodo que vivió hace 130 millones de años en la actual Europa, durante el período conocido como Cretácico Inferior. Se trata de los restos fósiles de ejemplar de una especie animal que "se asemeja a las de las especies conocidas en la misma época en España", indicaron los investigadores.
El hallazgo francés bate el récord del yacimiento de "San Lorenzo" de Riodeva, en la localidad turolense en la que el pasado 23 de septiembre, un grupo de científicos españoles encontró el que hasta ahora se consideraba el fémur de dinosaurio más grande de Europa, con una talla de 1,92 metros.
El fémur francés se encuentra en un yacimiento en el que los investigadores han encontrado más de 400 huesos, todos del Cretácico Inferior, que sorprenden "por la calidad de la conservación", gracias al rápido enterramiento de los restos en sedimentos arcillosos, agregaron los científicos del CNRS.
Entre ellas se cuentan unos 200 restos "de gran interés" de al menos tres tipos de dinosaurios, dos tipos de tortugas y tres especies de cocodrilos. Aunque poco común en los yacimientos paleontológicos de este tipo, los investigadores han podido recolectar hojas y semillas de que les permitirán "reconstruir la flora del lugar en el que vivían los animales" en aquella prehistórica época. "Gracias a estos hallazgos excepcionales, los científicos esperan poder describir mejor los ecosistemas del Cretácico inferior, una época inédita y poco conocida en esta parte de Europa", agregan las fuentes.
El espacio paleontológico situado en Angeac-Charente fue descubierto en enero de 2010, y la primera campaña de excavaciones fue iniciada el pasado verano. El próximo objetivo de los investigadores es estudiar y analizar los huesos y los vegetales fósiles encontrados, así como un proyecto que permita asistir al público en todas las fases de trabajo, desde las excavaciones hasta su traslado a los museos.

La Vanguardia

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Los dinosaurios saurópodos enterraban sus huevos

Los trabajos en el yacimiento del nido de huevos de dinosaurios más grande de Europa, en Coll de Nargó (Lleida), han permitido conocer que los saurópodos enterraban sus huevos y que la eclosión de las crías se producía bajo tierra.
Esta característica reproductiva, que entronca a aquellos grandes herbívoros de cuello largo con las actuales tortugas, es una de las principales conclusiones de una investigación de cuatro años que se inició en 2005, cuando un equipo del Instituto Catalán de Paleontología (ICP) comenzó los trabajos en el yacimiento de las Pinyes, donde se tenía conocimiento de la existencia de este nido de huevos fósiles desde los años setenta.
Entre 2005 y 2007, se hicieron diversas excavaciones en las que se recuperaron varias puestas.
De 2008 a 2009 se extrajo el resto en grandes bloques, nueve puestas con unos 140 huevos en total (algunas puestas en tres capas enterradas con hasta 28 huevos, cifra mayor que en otros yacimientos de Europa e India), ha explicado hoy en rueda de prensa Angel Galobart, jefe del grupo de Investigación Mesozoica del ICP, centrado en la época comprendida entre 240 y 65 millones de años a. C.
Los yacimientos situados en la vertiente sur de los Pirineos pueden aportar información sobre los últimos diez millones de años de existencia de aquellos grandes saurios y ayudar a interpretar el porqué de su extinción, ha señalado el conseller de Innovación, Universidades y Empresa, Josep Huguet, cuyo departamento, junto con el de Cultura, ha financiado la investigación.
Entre los bloques que se han extraído con una técnica pionera basada en cemento expansivo -para extraer los sedimentos sin dañar la integridad del fósil- hay una pieza de dos metros por uno -expuesta en el museo catalán de Paleontología de Sabadell- que incluye huevos intactos y que deberá esperar a la construcción de un escáner de tipo industrial para poder comprobar si en su interior hay restos de algún embrión.
"Había una inmensa cantidad de huevos, más huevos que setas", ha bromeado Galobart, sobre la riqueza del yacimiento.
Los bloques extraídos se cubrieron con una capa de resina de poliéster y una protección de poliuretano para darles consistencia. Luego, con una retroexcavadora, se colocaron en los vehículos que los transportaron a la sede del ICP para su estudio, ha comentado Bernat Vila, otro de los responsables de la investigación.
Para la excavación, en la que colaboró el grupo "Amics del Dinosaures de l'Alt Urgell, se utilizaron técnicas de cartografiado basadas en datos tridimensionales que han permitido además unos resultados más detallados sobre el nido de saurópodos, unas investigaciones que han sido publicadas en las revistas científicas "Plos Ones" y "Ameghiniana".
Bernat Vila ha señalado que el resultado de esta investigación ha permitido comparar las puestas de huevos en Coll de Nargó, una de las más completas del mundo, con otras existentes en India o Argentina y comprobar las similitudes en el comportamiento reproductivo de estos grandes animales (sus fémur podían llegar a 1,8 metros de largo) que debieron utilizar sus patas traseras para excavar el agujero donde poner los huevos.
La existencia de yacimientos con restos fósiles de dinosaurios son habituales en varias comarcas de los Pirineos, especialmente el Berguedà, Alt Urgell, Pallars Jussà y La Noguera, una riqueza que el conseller Huguet ha asegurado se quiere poner en valor tanto desde el punto de vista turístico como patrimonial, bajo la propuesta "Tierra de dinosaurios".
"Cataluña se puede proponer como uno de los pocos puntos del mundo para explicar qué pasó para que los dinosaurios se extinguieran hace 65 millones de años", ha afirmado.
En este sentido, Huguet ha recordado que su departamento trabaja para promocionar estos "recursos intangibles", un plan que incluye 2.000 propuestas, entre ellas la marca "Cataluña antes de la Humanidad: los últimos dinosaurios", asociada al patrimonio paleontológico y que tiene como referente el Museo catalán de Paleontología de la ICP en Sabadell.

EPA

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Vestigios arqueológicos de Jaramijó (Ecuador) datados en más de 3.500 a.C.

Restos de osamenta de la Confederación Manteña que data de hace más de 500 años a.C.
Uno de los hallazgos realizados
Estructuras de piedra de forma rectangular y circular, sobre plataformas trabajadas, fueron halladas por arqueólogas en este cantón manabita.
Con el interés de crear una línea base detallada sobre el patrimonio del cantón Jaramijó, se inició un proyecto multidisciplinario que rescata la arqueología, antropología, y etnohistoria del cantón Jaramijó.

Los resultados preliminares confirman la presencia de vestigios arqueológicos que datan de más de 3.500 a. C. Un total de 44 asentamientos fueron registrados los que incluyen ocupaciones del Formativo, Desarrollo Regional y Periodo de Integración.
Del total antes indicado 15 sitios fueron definidos como monumentales debido a la presencia de estructuras de piedra de forma rectangular y circular sobre plataformas trabajadas con piedras conglomeradas. Estructuras similares fueron reportadas inicialmente por Saville (1907), Estrada (1957) y Schávelzon (1979).
Así mismo se conoció, según las investigaciones que la estructura de mayor tamaño tiene un diámetro de 20 m. x 10 m. Lo que la convierte en uno de los vestigios de mayor importancia para el cantón. En general, los sitios son probablemente centros administrativos, habitacionales y de almacenamiento para granos de maíz. Otros elementos asociados a algunos de los sitios son las construcciones de albarradas y pozos que sirvieron para el almacenamiento de agua.
La indagación arqueológica revela también, que grupos humanos se asentaron tanto a orillas de la playa como en las lomas hacia el interior. Lo que sugiere que desde épocas tempranas empieza un proceso de adaptación y apropiación del Bosque Seco Tropical, el cual posiblemente culmina con los asentamientos en las estribaciones de los cerros.
La Alcaldesa del Cantón, Sra. Doris López Alonzo, dijo que las investigaciones antropológicas se concentraron en el rescate de la memoria local, estrategias de subsistencia y festividades religiosas. Así mismo se ingresó a la Comuna Los Pozos de la Sabana donde se recuperó información sobre las formas de vida y utilización de recursos locales.
Los datos antropológicos revelaron que los pobladores del cantón tienen un complejo vínculo con poblados, recintos y localidades aledañas: Los Jaramijenses se conectan con Montecristi, La Sequita, Manta, Picoaza, Sosote, Rocafuerte, Crucita, etc. con quienes conservan fuertes lazos de tipo económico, político, social y religioso. Lo que ha creado poblaciones interdependientes con formas de intercambio bastante complejas, las cuales probablemente tienen su origen en los pueblos aborígenes.
La memoria oral también nos ha permitido establecer que existen ciertas tradiciones y economías que, a pesar de la influencia de la globalización, se siguen manteniendo como la pesca, la agricultura y la ganadería.
Así mismo la Primera autoridad del cantón indicó que toda la información recabada (arqueológica y antropológica) está siendo evaluada por los expertos con el objetivo de crear las hipótesis de trabajo para las posteriores investigaciones a iniciarse en 2011.
Las investigaciones fueron llevadas a cabo por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural Regional 4 por las arqueólogas ecuatorianas Lcda. Victoria Domínguez y Master Valentina Martínez con el apoyo de personal Municipal, Base Naval y el Instituto de Patrimonio Cultural.

Hallan vestigios que muestran a cultura Manteña desarrollada

Lo que las arqueólogas Valentina Martínez y Victoria Domínguez hallaron en casi 90 km² de parte de la extensión del cantón Jaramijó revelarían un gran desarrollo de la cultura Manteña.
El concepto de sociedad con el que hasta ahora se concibe a la Confederación Manteña podría evolucionar, pues su visión sería la de un Estado debido a la complejidad de las estructuras que se descubrieron en las últimas semanas en poblaciones de Manabí.
Lo último fue el descubrimiento de 44 sitios en Jaramijó, de estos 15 fueron definidos como "monumentales", debido a la presencia de estructuras de piedra de forma rectangular y circular sobre plataformas trabajadas con piedras conglomeradas, las que a inicios y a mediados del siglo pasado ya fueron reportadas por el arqueólogo estadounidense Marshall Shaville y por el ecuatoriano Víctor Emilio Estrada, respectivamente.
La Confederación Manteña data de hace más de 500 años a.C., dentro de los periodos Formativo, Desarrollo Regional y de Integración.
Para Martínez, el trabajo de cinco semanas realizados en varios sectores del cantón –incluido en playas que están bajo el control de la Base Naval–, además del hallazgo de esas monumentales estructuras, dejó como resultado el encuentro de objetos de cerámicas y hasta restos de osamentas, evidencias que en su opinión revelan que el panorama de lo que hoy se conoce como Confederación Manteña es algo mucho más complejo.
"Pensamos que con estas evidencias más las otras que se están sumando tanto en Cerro Jaboncillo (Montecristi), Agua Blanca y Río Blanco (Puerto López) y Sancán (Jipijapa), los manteños al parecer fueron un grupo que yo me atrevería a decir que ya estamos hablando de un Estado", reveló Martínez.
En Jaramijó, los hallazgos se produjeron en el interior y en la línea de playa, donde se ratificaron hallazgos visualizados en otras poblaciones manabitas como son estructuras de pozos de agua, terrazas y albarradas, similares a las que recientemente se descubrieron en el cerro de Jaboncillo.
La arqueóloga Domínguez explicó que si bien no se llegó a intervenir en más exploraciones, sí se obtuvieron restos de piezas para indagar la complejidad y además conocer qué profundidades tenían objetos como los pozos.
La especialista considera que es tiempo de efectuar mapas arqueológicos, tanto a nivel regional y cantonal, para así definir la diversidad de asentamientos, pues tras este reciente hallazgo se avizora que lo que se conoce como Confederación Manteña fue una sociedad estatal capaz de organizarse y manejar grandes espacios de tierra y construir muchas infraestructuras para su subsistencia.
El trabajo, que fue impulsado con el apoyo del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural y el Municipio de Jaramijó, tuvo un presupuesto de aproximadamente 35 mil dólares, dentro del cual también colaboraron geólogos, arquitectos, en total diez especialistas.
La alcaldesa de Jaramijó, Doris López, indica que hubo la debida colaboración de parte de quienes están al mando de la Base Naval de esta ciudad para que los especialistas indagaran sobre los vestigios de la Confederación Manteña.
"Esperamos que para el 2011 se continúe con este trabajo, pues también estos hallazgos le darían un valor agregado al origen de nuestra ciudad", expresó la autoridad municipal.
El Mercurio / El Universo

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Exploran observatorio en Tabasco

El lugar cumplió la función de registrar el paso del Sol hasta el año 900 :: El Universal
Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) estudian un montículo prehispánico, conocido como la Estructura 12 de la zona arqueológica San Claudio, en Tabasco, que cumplió la función de un observatorio astronómico para registrar el paso del Sol.
Ese fenómeno era estudiado en los solsticios durante la ocupación de esta antigua ciudad maya, desde los primeros siglos de nuestra era, hasta el año 900.
De acuerdo con el arqueólogo José Luis Romero Rivera, del (INAH), y director de las excavaciones en este asentamiento localizado al sureste del estado, en el municipio de Tenosique, la Estructura 12 es un basamento común de 2.5 metros de altura que, a su vez, tiene otros dos un poco más elevados en los extremos norte y sur.
"Es probable que la gente subiera a las estructuras por la explanada o patio central. Se trata de una construcción de piedra con muro en talud y esquinas redondeadas, que aunque recuerda un poco al estilo Petén, las dimensiones del edificio de San Claudio son menores", dijo.
"Otra característica es que a diferencia de otras estructuras del sitio que tienen una desviación de 11 grados al noreste, la número 12 tiene 25, la discordancia en esta orientación nos hace suponer que tuvo un uso como observatorio astronómico. Parece que es un espacio habitacional, pero de élite que tenía un acceso con tres entradas y dos columnas", epecificó.
Romero Rivera, subdirector del Centro INAH-Tabasco, precisó que la desviación de 25 grados de la Estructura 12 parece coincidir con la orientación de los solsticios, cabe recordar que en el de verano el Sol alcanza el cenit al mediodía sobre el Trópico de Cáncer, y en invierno en el Trópico de Capricornio.
En ese sentido, el experto comentó que al amanecer del próximo solsticio de invierno se llevarán a cabo las observaciones necesarias para determinar si los muros de la Estructura 12 de San Claudio están alineados con la salida del Sol.
En la mayoría de las culturas prehispánicas, y particularmente en la maya, se celebraban algunos ritos conmemorativos en dichos eventos astronómicos.
El arqueólogo señaló que se espera continuar la excavación y consolidación de la Estructura 12, con lo que sumarían tres los monumentos -junto con las estructuras número 1 y 4- expuestos en el sitio para la visita pública hacia finales del año.
Cercano a la frontera guatemalteca, entre un lomerío que al sur tiene la Sierra de Chiapas, y al norte la llanura tabasqueña que llega hasta la costa, San Claudio fue ocupado desde 200 a.C., hasta 900 d.C., en el periodo Clásico Tardío, y debió ser parte del área de influencia de la urbe maya de Piedras Negras, en la actual República de Guatemala.
La abundancia de restos de pedernal o sílex, hallados en el sitio en exploraciones arqueológicas, indica que este mineral fue la principal materia prima que San Claudio entregaba a otras ciudades hegemónicas.
"Hablamos de sociedades en las que no existían los metales. La elaboración de utensilios cortantes, ya sea instrumentos de trabajo o armas, dependía del pedernal, de ahí que era un bien estratégico", anotó.
Como parte del Proyecto Arqueológico San Claudio, que comenzó formalmente en 1997, se han localizado 35 entierros humanos, con la misma orientación de 11 grados noreste, que es el ordenamiento general que presenta la antigua ciudad.
"Los entierros más elaborados que se han encontrado consisten en tumbas hechas de lajas de piedra caliza, acompañadas de ofrendas sencillas, la más 'ostentosa' estaba integrada por tres vasijas', aseguró.
En cambio las más pobres, es decir, casi la mayoría, los esqueletos tenían sólo un plato o un cajete que cubría el rostro del difunto, indicó.
Una constante de la costumbre funeraria, es que los entierros se depositaban debajo del piso de las viviendas, lo que coincide con las referencias de algunas crónicas de los primeros españoles.
'Entonces, una plataforma ocupada por más de 200 años y que es la base de una vivienda, puede tener muchas inhumaciones, como fue el caso de la Estructura 4, donde localizamos alrededor de 20', concluyó Romero Rivera.
El Informador

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Excavaciones en Cascarujo mejoran el conocimiento de ritos funerarios íberos

Cascarujo
Una nueva excavación en el Cascarujo, un antiguo poblado ibérico en Alcañiz (Teruel) ha permitido conocer mejor los ritos funerarios de los primeros íberos en Aragón gracias a la localización de más de 50 túmulos funerarios en los que no se habían realizado trabajos de excavación desde hace más de 70 años.
Se trata de una de las necrópolis más importantes del periodo ibérico en Aragón que no había vuelto a registrar excavaciones desde 1930, informan fuentes del Ejecutivo autonómico en una nota de prensa.
De los túmulos funerarios descubiertos en la necrópolis, se han documentado más de 50, algunos han sido restaurados y consolidados por el Consorcio Patrimonio Ibérico de Aragón.
Este año, fruto de una investigación financiada por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte acerca de los inicios del mundo ibérico y los ritos funerarios, se han acometido nuevos trabajos de excavación.
El Departamento de Educación, Cultura y Deporte consideró interesante retomar las investigaciones para comprobar la información de los años 30, cuando la metodología de estudio era diferente, y avanzar en el conocimiento de un aspecto tan importante como son los recintos funerarios de época ibérica.
Los datos que aporta este túmulo parecen situar la fecha de construcción y utilización de la necrópolis hacia el siglo V antes de Cristo, con un largo periodo de utilización.
También se han obtenido muestras de semillas y de cerámicas que permitirán avanzar un poco más en el conocimiento de los rituales funerarios de esa época.
En concreto, se ha trabajado en un túmulo cuya cámara funeraria o cista mide más de dos metros de largo por uno de ancho en cuyo interior se ha encontrado una urna con los restos del difunto.
Así, los resultados de la excavación han permitido documentar el proceso de construcción de estas estructuras funerarias.
LAS PROVINCIAS

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29/09/10

Hallada en la Cova Foradà de Oliva la conexión anatómica más completa de un neandertal, de más de 40.000 años

Restos de un neardental hallados en la Cova Foradà de Oliva :: Diputación de Valencia
Los restos humanos hallados en la Cova Foradà de Oliva (Valencia) por la Sección de Estudios Arqueológicos de la Diputación de Valencia (SEAV) son la conexión anatómica más completa de un neandertal, de más de 40.000 años. Se trata del hallazgo humano, en conexión anatómica, más importante de la Comunitat Valenciana y, probablemente de la Península Ibérica.
Estas son las conclusiones arqueológicas y antropológicas de los restos humanos localizados en el paraje, que han sido presentadas por el delegado del área de Cultura de la Diputación de Valencia, Salvador Enguix, y la directora general de Patrimonio Cultural Valenciano, Paz Olmos. También ha asistido el jefe de la Sección de Estudios Arqueológicos de la Diputación de Valencia, José Aparicio, quien localizó los restos.
Se trata de un hallazgo "de capital importancia porque es el esqueleto de Neandertal más completo hallado en toda la península, desde el cráneo hasta la primera vértebra sacra", ha subrayado Enguix.
Por su parte, la directora general de Patrimonio ha coincidido con el diputado en señalar que "la gran noticia es que nunca había aparecido huesos unidos a la columna vertebral, por lo que es un hallazgo de primera magnitud que será estudiado por la antropóloga y doctora Eulàlia Subirà de la Universitat Autònoma de Barcelona, y la restauradora del Institut Català de Paleoecologia Humana y Evolució Social, Gala Gómez".
En su intervención, José Aparicio ha datado el hallazgo en más de 40.000 años y ha explicado que se cumplen 33 años desde el inicio de las excavaciones en el yacimiento de la Cova Foradà, situado a 5 kilómetros al sudeste de Oliva. "A partir del segundo metro de tierra estéril empezaron a surgir los primeros restos paleontológicos; hoy nos encontramos a 9 metros de excavación y continuaremos excavando la cueva con la esperanza de llegar a encontrar restos del Paleolítico Inferior", ha comentado.
La Cova Foradà se abre en roca caliza, en la cúspide y vertiente oeste de una loma de escasa altura que forma parte, con otras, del conjunto de las llamadas Muntanyetes de Oliva, últimas estribaciones de la Serra de Mustalla sobre la llanura aluvial litoral del Golfo de Valencia. La cueva se halla situada en un ambiente rico, en un marco montañoso en el que la presencia de cursos de agua ha sido permanente y la presencia de lagunas-albuferas fluctuante, aunque constante en un caso u otro a lo largo del tiempo, han explicado fuentes de la corporación provincial.
En la campaña de excavación de 2010 se decidió continuar con la excavación de las cuadrículas C-14 y C-15 donde ya en el año 2000 se extrajeron los restos de un maxilar y varios fragmentos craneales de un Neandertal. Por este motivo entre el equipo de excavación se ha contado con la presencia de dos antropólogos, M. Eulàlia Subirà y Jordi Ruiz, ambos pertenecientes a la Unitat d'Antropologia Biològica de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), y que en los últimos años llevan a cabo el estudio de los restos humanos que aparecen en la cueva en colaboración con Gala Gómez Merino y Carlos Lorenzo del Institut de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES) de Tarragona.
El día 9 de agosto se puso al descubierto los restos de un cráneo bastante completo atribuibles a un espécimen de neandertal. En los días sucesivos se tuvo la oportunidad de poner al descubierto la parte superior del esqueleto de un neandertal que incluye desde el cráneo hasta la primera vértebra sacra. El cuerpo se halló en posición de decúbito lateral izquierdo.
El hallazgo es importante por lo completo del esqueleto y por hallarse con las articulaciones óseas en estrecha conexión anatómica, es decir con las conexiones entre los huesos tal y como los presentaban en vida, sin que presenten desplazamientos. En la mayoría de los hallazgos de neandertales en cuevas los restos son escasos, fragmentarios y se hallan esparcidos y con marcas de haber sido transportados y consumidos por depredadores.
Las diversas campañas de excavación en la cueva han evidenciado la presencia de hienas que cohabitaron con los hombres, sin embargo este individuo quedó libre de ellas por lo que su estudio puede ahora aportar nuevos datos de cómo eran y vivieron.
La excavación ha sido muy lenta en todo momento debido a que los huesos estaban inmersos en concreciones calcáreas. Por este motivo se optó por proceder a la extracción de todo el bloque cementado con los restos inmersos para su excavación posterior en el laboratorio.
El estado de los fósiles es muy delicado, son muy frágiles, y están cementados en un bloque de sedimento muy carbonatado. Por ello, antes de su excavación en el laboratorio se someterá a una tomografía axial computarizada (TAC) y a otros tratamientos de imagen con el fin de conocer el estado de conservación del hueso y facilitar así la excavación del bloque en el laboratorio.
EXTRACCIÓN

Para la extracción de los restos del bloque y limpieza se utilizarán medios mecánicos bajo lupa binocular. Los tratamientos se realizarán en el Laboratorio de Restauración del IPHES en Tarragona, que cuenta con los medios necesarios para tratar este tipo de material óseo bajo la dirección de Gala Gómez Merino. Asimismo se tomarán muestras para los posteriores estudios que se quieran realizar.
Una vez liberados los huesos se realizará el estudio antropológico bajo la dirección de la doctora M. Eulàlia Subirà de la UAB en colaboración con miembros del IPHES y siempre bajo la supervisión del director de la excavacion y de la SEAV.
Junto al estudio de los restos humanos se abordarán también completos estudios paleontológicos, sedimentológicos, antracológicos,palinológicos y se ampliará el número de dataciones ya existente por el C-14, utilizando otros métodos para momento en los que el C-14 no alcanza.

Hallada en la Cova Foradà de Oliva la conexión anatómica más completa de un neandertal

Los restos humanos hallados en la Cova Foradà de Oliva (Valencia) por la Sección de Estudios Arqueológicos de la Diputación de Valencia (SEAV) son la conexión anatómica más completa de un neandertal, de más de 40.000 años. Se trata del hallazgo humano, en conexión anatómica, más importante de la Comunidad Valenciana y, probablemente de la Península Ibérica.
Estas son las conclusiones arqueológicas y antropológicas de los restos humanos localizados en el paraje, presentadas por el delegado del área de Cultura de la Diputación de Valencia, Salvador Enguix, y la directora general de Patrimonio Cultural Valenciano, Paz Olmos. También ha asistido el jefe de la Sección de Estudios Arqueológicos de la Diputación de Valencia, José Aparicio, quien localizó los restos.
Se trata de un hallazgo "de capital importancia porque es el esqueleto de Neandertal más completo hallado en toda la península, desde el cráneo hasta la primera vértebra sacra", ha subrayado Enguix.
Hallazgo de primera magnitud
Por su parte, la directora general de Patrimonio ha coincidido con el diputado en señalar que "la gran noticia es que nunca había aparecido huesos unidos a la columna vertebral, por lo que es un hallazgo de primera magnitud que será estudiado por la antropóloga y doctora Eulàlia Subirà de la Universitat Autònoma de Barcelona, y la restauradora del Institut Català de Paleoecologia Humana y Evolució Social, Gala Gómez".
En su intervención, José Aparicio ha datado el hallazgo en más de 40.000 años y ha explicado que se cumplen 33 años desde el inicio de las excavaciones en el yacimiento de la Cova Foradà, situado a 5 kilómetros al sudeste de Oliva.
"A partir del segundo metro de tierra estéril empezaron a surgir los primeros restos paleontológicos; hoy nos encontramos a 9 metros de excavación y continuaremos excavando la cueva con la esperanza de llegar a encontrar restos del Paleolítico Inferior", ha comentado.
La Cova Foradà se abre en roca caliza, en la cúspide y vertiente oeste de una loma de escasa altura que forma parte, con otras, del conjunto de las llamadas Muntanyetes de Oliva, últimas estribaciones de la Serra de Mustalla sobre la llanura aluvial litoral del Golfo de Valencia.
Un ambiente rico y con presencia de agua
La cueva se halla situada en un ambiente rico, en un marco montañoso en el que la presencia de cursos de agua ha sido permanente y la presencia de lagunas-albuferas fluctuante, aunque constante en un caso u otro a lo largo del tiempo, han explicado fuentes de la corporación provincial.
En la campaña de excavación de 2010 se decidió continuar con la excavación de las cuadrículas C-14 y C-15 donde ya en el año 2000 se extrajeron los restos de un maxilar y varios fragmentos craneales de un Neandertal.
Por este motivo entre el equipo de excavación se ha contado con la presencia de dos antropólogos, M. Eulàlia Subirà y Jordi Ruiz, ambos pertenecientes a la Unitat d'Antropologia Biològica de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), y que en los últimos años llevan a cabo el estudio de los restos humanos que aparecen en la cueva en colaboración con Gala Gómez Merino y Carlos Lorenzo del Institut de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES) de Tarragona.
El día 9 de agosto se puso al descubierto los restos de un cráneo bastante completo atribuibles a un espécimen de neandertal. En los días sucesivos se tuvo la oportunidad de poner al descubierto la parte superior del esqueleto de un neandertal que incluye desde el cráneo hasta la primera vértebra sacra. El cuerpo se halló en posición de decúbito lateral izquierdo.
Conexiones de los huesos intactos
El hallazgo es importante por lo completo del esqueleto y por hallarse con las articulaciones óseas en estrecha conexión anatómica, es decir con las conexiones entre los huesos tal y como los presentaban en vida, sin que presenten desplazamientos.
En la mayoría de los hallazgos de neandertales en cuevas los restos son escasos, fragmentarios y se hallan esparcidos y con marcas de haber sido transportados y consumidos por depredadores.
Las diversas campañas de excavación en la cueva han evidenciado la presencia de hienas que cohabitaron con los hombres, sin embargo este individuo quedó libre de ellas por lo que su estudio puede ahora aportar nuevos datos de cómo eran y vivieron.
Europa Press / El Mundo

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Alberto I de Mónaco, el mecenas de los pioneros de la arqueología

Alberto I de Mónaco (1848-1922) fue un mecenas de las ciencias, un príncipe aficionado a la oceanografía y a las expediciones marinas que también se dejó seducir por los hallazgos de los primeros prehistoriadores, de los pioneros que, hace cien años, buscaron nuevas "altamiras" en el Cantábrico.
El tatarabuelo del actual príncipe, Alberto II, que hoy visita Cantabria, patrocinó excavaciones de yacimientos arqueológicos en Italia y España, promocionó la investigación sobre el arte rupestre la Cornisa Cantábrica, que gracias a su apoyo empezó entonces a despegar, y financió la publicación de los descubrimientos.
"La Prehistoria de Europa le debe mucho, porque puso las bases económicas para que el mundo de la arqueología se desarrollara", explica a Efe el coordinador de las cuevas de Cantabria, Marcos García Díez.
El príncipe mecenas, que también creó un gran centro para la investigación marina en Mónaco, fue además el fundador del Instituto de Paleontología Humana de París, una institución que abrió sus puertas en 1910, al año siguiente de su primera visita a Cantabria.
Alberto I había cumplido ya los sesenta cuando hizo una parada de cuatro días en la expedición marina en la que estaba embarcado (21-25 de julio de 1909), para ver con sus propios ojos las cuevas de las que tanto hablaban científicos franceses como Henri Breuil y Emile Cartailarc, el gran maestro de la Prehistoria antigua.
Sus colegas del siglo XXI coinciden en que aquella fue una etapa "fulgurante" para la arqueología y el estudio de la evolución humana que la Primera Guerra Mundial vino a truncar.
La consecuencia fue el parón de las excavaciones y décadas de silencio sobre los descubrimientos de la cueva de El Castillo, en Puente Viesgo, que se convirtió en una investigación de referencia para los paleontólogos.
Los hallazgos en esa cavidad, declarada, junto a otras nueve cuevas de Cantabria, Patrimonio de la Humanidad, no se publicaron hasta los ochenta, de la mano de Victoria Cabrera, que retomó los trabajos, apunta el director del Instituto Internacional de Prehistoria de Cantabria, Manuel González Morales.
Cuando en 1902 por fin fue aceptada la autenticidad de Altamira, que había sido descubierta en 1876, los pioneros de la arqueología de Cantabria, Hermilio Alcalde del Río y el padre Lorenzo Sierra, se lanzaron a explorar nuevas cuevas, en busca de más yacimientos y pinturas rupestres.
Sus descubrimientos se sucedieron mientras los prehistoriadores franceses, que ya habían empezado a hacer sus propios estudios de las pinturas de Altamira, se percataban del gran potencial que tenía el Cantábrico para la investigación sobre el Paleolítico y sobre aquel arte nuevo, relata.
Según González Morales, los franceses se propusieron "tomar las riendas" de esa investigación, para lo que necesitaban un programa de trabajo que les permitiera seguir viajando a Cantabria y les garantizase "las condiciones de acceso a ese conocimiento y a esa actividad".
Ese es, señala, el origen de los contratos que Alberto I de Mónaco firmó con Hermilio Alcalde del Río, el descubridor de El Castillo y de otros muchos yacimientos, que cedió sus derechos sobre los hallazgos a cambio de ayuda para proseguir sus estudios y publicar sus investigaciones.
Para el director del Museo de Prehistoria de Cantabria, Pedro Fernández Vega, en el príncipe de Mónaco había "un claro interés filantrópico", aunque no hay que olvidar que "se reserva todos los derechos de reproducción de los calcos de las pinturas y de la publicación de los trabajos científicos".
Con su patrocinio, destaca, Cantabria se colocó "en la vanguardia del interés científico de la Prehistoria". En El Castillo, recuerda, trabajaron juntos los pioneros cántabros, los prehistoridores europeos más reputados, como Breuil y Hugo Obermaier.

Fue, en su opinión, una "década prodigiosa" para la Prehistoria hasta que la guerra sumió aquellos trabajos en el olvido.
El Diario Montañés

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28/09/10

Se unen países latinoamericanos en pro del patrimonio sumergido

Por vez primera países latinoamericanos comparten sus experiencias en la defensa y estudio de sus bienes culturales sumergidos, tanto en aguas continentales como marítimas, en un curso organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Esta problemática involucra la presión por parte de buscadores de tesoros, la escasez de expertos en arqueología subacuática, así como de una legislación con "huecos" en la materia, señaló en un comunicado el INAH.
Explicó que en el Fuerte de San Francisco, de la ciudad de Campeche, cerca de 30 jóvenes profesionales que proceden de 14 países hispanoparlantes de América Latina y el Caribe, interesados en este tema participarán durante dos semanas en el curso.
La actividad académica parte del apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), a fin de que en la región se forme un frente común para la protección de este legado.
Con tres décadas recién cumplidas de tradición en arqueología subacuática, México es el país sede del encuentro, por lo que destaca la participación de investigadores adscritos a la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH, entre ellos su titular, Pilar Luna Erreguerena.
También participan la doctora Dolores Elkin, del Programa de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (PROAS-INAPL), de Argentina, y el arqueólogo Chris Underwood, de la Sociedad de Arqueología Náutica, de Gran Bretaña, así como del Centro INAH-Campeche.
Previo al inicio de los trabajos del curso Investigación y Gestión en Arqueología Subacuática y Marítima, Dolores Elkin dio en entrevista un breve balance de las condiciones de esta disciplina en Latinoamérica.
Apuntó que el curso implica aquellas naciones que están partiendo de cero como El Salvador, Ecuador, Colombia y Panamá, por mencionar algunos; hasta aquellas como México, Argentina, Chile, Uruguay y Brasil, que tienen un camino recorrido, más o menos breve.
Tales condiciones, refiere la investigadora del PROAS, "no son tanto externas, en comparación con las que los profesionales deben estar dispuestos a enfrentar y a superar. Lo importante es la decisión de empezar a dedicarse a un aspecto del patrimonio cultural, en este caso aquel que se encuentra completamente bajo el agua".
"Uno de los obstáculos más grandes es la creencia general de que sólo si un barco tiene tesoros vale la pena ser rescatado, razón por la que nuestra lucha es contra la explotación comercial, y la falta de legislación o de una legislación adversa a la protección, no obstante hay que superar estos problemas. No hay que darse por vencido", agregó.
Salvo Paraguay y Bolivia, el resto de los países latinoamericanos tienen costas hacia los océanos Atlántico o Pacífico, o bien a ambos, en cuyo fondo pueden encontrarse desde restos de naufragios producto de la llamada Carrera de Indias, hasta del propio siglo XXI.
Mención aparte merecen los vestigios prehistóricos y precolombinos que pueden localizarse en ríos, lagos, manantiales, cenotes, cuevas sumergidas, etcétera.
"Todos ellos son tesoros de conocimiento. Uno de mis objetivos -continuó- es lograr que la gente de otros países latinoamericanos que participe de este curso, pueda irse con la convicción de que no hace falta tener muchos dólares, ni empresas que vengan del extranjero para llevarse el patrimonio, sino que el potencial está en nosotros".
Al respecto, Pilar Luna destacó que no obstante ser de los países con mayor trayectoria en arqueología subacuática, México con 30 años y Argentina con 15, ambos han enfocado sus investigaciones en distintos órdenes.
Mientras en México, el registro de los sitios sumergidos ha sido uno prioridad, Argentina tiene un mayor avance en la excavación de los mismos.
Dolores Elkin habló de manera particular del Proyecto Arqueológico Swift, "enfocado en desentrañar la historia de un naufragio inglés, el pecio H.M.S Swift.
Esta iniciativa de investigación comenzó hace 13 años y aunque se trata de una escuadra naval inglesa que se hundió en el siglo XVIII, es parte de la historia argentina por más que haya venido de otro lugar.
'Estas embarcaciones inundadas en las costas de mi país tienen que ver con el comercio, con la política y demás aspectos", preciso.
En el caso de México, aunque todavía no se ubican los restos materiales de Nuestra Señora del Juncal (nave almiranta de una flota que naufragó en el siglo XVII) en la Sonda de Campeche, ha sido posible reconstruir la historia de esta tragedia vía la búsqueda en archivos históricos.
Pilar Luna concluyó que a través del curso Investigación y Gestión en Arqueología Subacuática y Marítima, sus participantes conocerán sitios "en el mar, en aguas frías y cálidas, de diferentes dataciones, en aguas continentales, sitios subacuáticos localizados en alta montaña.

El Informador

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26/09/10

El yacimiento de la Motilla del Azuer podría ser visitable la próxima primavera

Vista de la fortificación desde el suroeste, finalizada la primera fase de restauración
El yacimiento de la Motilla del Azuer, de Daimiel, una fortificación y un poblado de altura de la Edad del Bronce (2.200 a 1.350 a. C.), podría ser visitable la próxima primavera o a principios de verano, tras la conclusión de los trabajos de restauración, consolidación y puesta en valor aprobados en 2008 por la Comisión Mixta del 1% Cultural, con una subvención de 1,5 millones de euros aportados por los ministerios de Fomento y Cultura en un 75%, y por la Junta de Comunidades en un 25%. En noviembre iniciarán los trabajos de la tercera y última fase, consistentes en la restauración de la muralla más externa, de la zona sur-sureste, consolidar algunas estructuras del poblado y musealizar el yacimiento para que sea visitable. El presupuesto es de 500.000 euros.
La profesora de Prehistoria de la Universidad de Granada, Trinidad Nájera, codirectora del programa de investigación arqueológica de la Motilla junto al catedrático de Prehistoria Fernando Molina, confirmó dicha fecha al diario Lanza confiando en que se cumplan los plazos administrativos. Para Nájera, la Motilla del Azuer es un recurso turístico de primer orden, excepcional y avanzado para su época, con un volumen de edificación en distintas fases inexistente en otros yacimientos del Bronce de la península y con una fortificación de 22 metros de altura "que va a poner a Daimiel en el mapa de la prehistoria en Castilla-La Mancha", afirmó la investigadora.
El Centro de Interpretación era otro de los objetivos de las administraciones y los expertos, que no se incluye en estos trabajos de restauración pero que la directora considera "imprescindible para el yacimiento, aunque ya se concretará con los trabajos que se inicien en noviembre", apuntó.
"Parecía una isla"
Simultáneamente, el equipo de investigación de la Universidad de Granada trabaja en la campaña de excavación arqueológica que regularmente se viene haciendo desde 2001 financiada por la Junta de Comunidades.
Este año los trabajos comenzaron el 9 de agosto, no en julio como habitualmente, y se prolongarán hasta finales de noviembre. Las lluvias de invierno y la reducción de presupuesto ha modificado la cotidianeidad de dichas labores. A este respecto, Trinidad Nájera describió las consecuencias del agua caída en el yacimiento: "En diciembre, el yacimiento estaba totalmente encharcado, como una isla". Algunas estructuras se han visto dañadas, comentaba Nájera, pero curiosamente las lluvias han beneficiado a la investigación, bastante avanzada, sobre el abandono del asentamiento en la época del Bronce tardío, hacia 1350 a.C., debido a un periodo de mayor humedad e inundaciones, "hemos comprobado con nuestros propios ojos cómo pudo ser la realidad de ese tiempo, hace más de 3.000 años", dijo.
La adversa meteorología, pues, cambió el 'domicilio' de estos antiguos pobladores de la Mancha y de la actual rutina en la excavación, al tener que emplear más tiempo en reparar algunos daños estructurales en la fortificación.
Estos pobladores ya se abastecían del agua del acuífero 23 con un pozo en el yacimiento, el más antiguo que se conoce en la zona. Con las lluvias ha recogido agua hasta situarse al nivel freático del acuífero; actualmente pueden quedar seis metros de agua. A su vez, se está ultimando la labor en la excavación de los silos de grano y hornos en el espacio más externo de la fortificación, e intensificando los trabajos en las zonas del poblado extramuros y en la organización urbanística del mismo, además de haber excavado y documentado 64 sepulturas y las reconstrucciones paleorientales y paleoeconómicas del entorno, la humedad, el clima, el medio ambiente, la fauna, etc., con resultados más que interesantes.
Casi de sol a sol
Un equipo de unas treinta personas, los dos directores de la excavación, dos técnicos contratados por la Junta, 22 obreros aportados por la Administración regional y el Ayuntamiento de Daimiel, además de la colaboración de profesores, becarios y grupos de alumnos del departamento de Arqueología de la Universidad de Granada, trabajan en la compleja y difícil labor de excavar y restaurar de forma simultánea y milimétrica, a la vez que van descubriendo nuevas costumbres en este poblado de hace 4.000 años y confirmando hipótesis científicas barajadas desde hace unos años.
En los estudios realizados, se comprueba que su actividad giraba en torno a los cereales y la ganadería, con almacenamiento del grano, fundamentalmente trigo panificable y cebada, además de guisantes, habas y chicharros, entre otros. Cabras, ovejas, caballos y vacas son los animales más representados, además de cerdos, bueyes, ciervos y perros "éstos últimos formaban parte de su dieta, como en otros yacimientos del Bronce", explicó Nájera. Destacó especialmente la abundante actividad de recursos lácteos en la Motilla del Azuer, más que en ningún otro yacimiento excavado, "se han descubierto muchas queseras, lo que denota una producción muy importante de queso o requesón, no sabemos si de vaca u oveja", observó la experta.
En cuanto a su organización social, Trinidad Nájera resaltó que eran unas sociedades muy complejas y evolucionada, con cometidos muy bien definidos para cada grupo, organizados a veces en familias y otros de forma jerárquica (el asentamiento estuvo ocupado durante mil años) que dispensaban un tratamiento especial a los niños y también a las mujeres de edad avanzada. En comparación con otras sociedades contemporáneas, las sepulturas de la Motilla del Azuer aparecen con poco ajuar, siendo frecuente la presencia de algún colgante en las niñas. Entre los individuos adultos, los científicos han constatado señales de violencia, en algunos casos extrema, "quizá por la lucha interpersonal en defensa del trigo y los recursos de la fortificación, pagándolo incluso con su vida".
Los pobladores de la Motilla del Azuer son más altos y de mejor salud que otros contemporáneos del Bronce, pero han observado una elevada mortalidad infantil del 40%, debido a enfermedades y al esfuerzo físico. "Algunos individuos alcanzan el 1,80 metros de estatura pero los niños son más bajos de lo que cabría esperar", indicó la directora de la excavación, que informó de que han solicitado un nuevo proyecto de I+D para ampliar los trabajos y buscar nuevas líneas de investigación.
Lanza Digital

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Expertos españoles buscarán en Luxor el tesoro que se resistió a los ladrones

Inscripciones jeroglíficas que aparecieron en la primera campaña de excavación en la mayor tumba inédita de la dinastía XVIII de la antigua ciudad de Tebas.
Un equipo de arqueólogos del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto parte de nuevo a Luxor (Egipto) para empezar la segunda campaña de excavación en la mayor tumba inédita de la dinastía XVIII de la antigua ciudad de Tebas, e intentar llegar allí donde los saqueadores jamás pudieron entrar.
Esta expedición de 22 personas, dirigida por Francisco Martín Valentín y a la que luego se sumarán en distintas etapas unos 50 trabajadores locales, comenzará las excavaciones el 1 de octubre convencida de que superará los resultados de la campaña anterior, en la que halló más de 3.000 piezas, entre objetos y fragmentos.
"Soy optimista, porque aún no hemos encontrado nada", ha asegurado en declaraciones a EFE Martín Valentín, quien ha valorado que esta campaña de excavación vaya a durar dos meses y medio.
En la pasada campaña, el equipo de este investigador -esa vez más reducido- halló momias, huesos humanos, cuentas de collar, lino, papiros y estatuillas, pero en su mayoría fragmentos.
Esta vez, este arqueólogo se ha mostrado confiado en que se encontrarán sarcófagos y piezas enteras.
Y es que los investigadores tratarán de llegar a zonas más profundas de la tumba, donde, en épocas pasadas, los saqueadores no tuvieron oportunidad de acceder.
"Una cosa es excavar hasta los 5,40 metros y otra muy distinta hasta el suelo de piedra, donde pueden aparecer cosas importantes y no hay el mismo ambiente de despojo", ha indicado Martín Valentín.
Los investigadores, cuyo proyecto está financiado por el Ministerio de Cultura y la Fundación Gaselec de Melilla, trabajarán en la tumba 28 que perteneció al visir Amen-Hotep, Huy (del que prácticamente no se sabe nada), correspondiente al reinado de Amen-Hotep III (Imperio Nuevo, hacia 1360-1353 antes de cristo).
Este período y, en concreto, el tiempo transcurrido entre los años 28 al 36 de este soberano constituye uno de los períodos más turbulentos del Imperio Nuevo egipcio, ha agregado Martín Valentín.
Tal y como ha recordado este experto, en la primera campaña de excavación el equipo se encontró el monumento totalmente cubierto de arena, lo que parece la causa de que hasta la llegada de los españoles la tumba no hubiera sido excavada por arqueólogos.
El monumento mide cerca de mil metros cuadrados de superficie, entre el patio y la capilla, por una media de 5,5 metros de profundidad, ha detallado Martín.
Los objetos hallados en la anterior campaña los encontraron en el patio, zona que ahora seguirán explorando pues sólo excavaron 50 metros cuadrados y éste mide unos 500 metros cuadrados.
En este patio (previo a la capilla) los expertos localizaron siete tumbas en las paredes lo que indica que en este monumento hay dos necrópolis, una en el citado patio y otra en la capilla.
En la capilla, la tumba propiamente dicha, los investigadores hallaron restos de 28 columnas que, junto a las dos que aún están en pie, formaban parte de la decoración y estructura del monumento.
Por tanto, además del patio, este grupo de arqueólogos iniciará las excavaciones en la capilla, porque es allí donde se encuentran "todos los secretos", según el director del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto, quien ha dicho que se sabe que las tumbas de la dinastía XVIII eran reutilizadas en épocas posteriores por nobles de la corte, por lo que se podrían hallar enterramientos inéditos.
No obstante, uno de los retos más importantes es encontrar en esta capilla la rampa de descenso a la cámara funeraria original, lo que, si no se consigue en esta campaña se conseguirá en otras.
En este sentido, Martín Valentín ha aclarado que el equipo va con unos planes, pero es mucha "la historia que se va depositando" en esta tumba y muchas las sorpresas que pueden ir encontrándose.
EPA

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El estudio que desvelará el enigma de los petroglifos se prorroga un año

Uno de los petroglifos hallados en la zona de Peñafadiel :: Fernando Carrera
Las investigaciones sobre los ideogramas de los petroglifos que realizan el catedrático de Prehistoria de la Universidad de León, Federico Bernaldo de Quirós y la profesora Ana Neira se prorrogará al menos durante un año más con el fin de profundizar en los descubrimientos realizados en esta primera fase. Además, y según ha señalado el jefe territorial de Cultura, Jesús Courel, durante este año han aparecido más piezas que tienen que ser estudiadas, con lo que desde la Dirección General se ha decidido continuar los análisis. A finales de este año se presentarán las conclusiones de la investigación realizada en la campaña anterior —cuyo informe preliminar se entregó en el mes de noviembre— y se pondrán las bases del programa a realizar en el 2011. En cualquier caso, ya se sabe que el presupuesto será similar al consignado hasta ahora (18.000 euros) y que se realizarán más calcos de las piedras así como análisis de líquenes que puedan datar con precisión el origen temporal de las piezas. Con ello, se trata de apuntalar de manera definitiva la solución más adecuada para estos vestigios arqueológicos descubiertos por Juan Carlos Campos. Hay que recordar que la comarca maragata y su monte Teleno, que ya fue sagrado para astures y romanos, pudo haber constituido un lugar privilegiado para el culto en épocas anteriores. Los expertos aseguran que los dibujos que aparecen en los petroglifos fueron realizadas por gentes del Calcolítico. Sin embargo, aún se desconoce cuál era la finalidad. Pudieron haber servido para la realización de ritos de iniciación o como símbolos de representaciones solares. Asimismo, cabe preguntarse dónde están los restos de los pobladores a los que debemos su creación.
Resultados logrados. Los resultados del primer estudio se entregaron en otoño del año pasado y desvelaron que los petroglifos maragatos, aunque están «emparentados» con los gallegos y usan parecidos motivos y representaciones, responden a una «concepción diferente» de esa similar religiosidad.
Los expertos se sintieron especialmente sorprendidos por los descubiertos en Lucillo puesto que tenían motivos nunca antes vistos y nuevos laberintos que permanecían ocultos.
El equipo de investigadores se encontró, en el caso de Peñafadiel, con que su limpieza reveló la existencia de nuevos motivos, como una cruz de brazos iguales, un surco que desemboca en un haz de líneas y una especie de hoja de los que no hay precedentes. La primera de estas rocas presenta tres laberintos grandes, con cavidades redondas o cazoletas, por lo que el estudio certificó que primero se hicieron los laberintos y luego las cazoletas. En la segunda roca, hay más elementos y más complejos, con dos laberintos (que en este caso no se hicieron primero), cazoletas con reborde, un posible tercer laberinto no vislumbrado anteriormente, pequeños canales y los citados surco y cruz. Estos petroglifos datan de finales del Calcolítico e inicios de la Edad del Bronce, entre el tercero y el segundo milenio antes de Cristo.
En Peñamartín, el equipo se encontró con cruces, herraduras y puntos datadas ya en época histórica. En cuanto a los petroglifos de Peñafurada, en Andiñuela, que ya eran conocidos pero que no habían sido estudiados, Neira se refirió a su «delicado estado», por haber sido tallados en esquistos muy finos, requiriendo sólo de una limpieza somera. Allí hay cazoletas, cubetas de las que parten canales, un gran rebaje en plena roca que habrían sido hechos en época prehistórica, mientras que los sugerentes motivos cruciformes que casi parecen humanos serían intentos de «cristianizar», ya en esta era, ese lugar de culto del mundo calcolítico. Todo este estudio refleja que sólo en Peñafadiel hay tantos laberintos como en toda Galicia. Veamos que descubren este año...
Diario de León

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Descubren escudo real de la Corona Aragón en el castillo Santa Águeda (Ferreries, Menorca)

Los arqueólogos que intervienen en la restauración y consolidación de la muralla y la capilla del castillo de Santa Águeda, fortificación musulmana construida entre los siglos X y XIII en Ferreries (Menorca), han descubierto un escudo real de la antigua Corona de Aragón.
El conseller de Cultura y Patrimonio de Menorca, Joan Lluís Torres, ha explicado que, entre los hallazgos, destaca el descubrimiento de una parte de la antigua muralla que rodeaba la fortificación, hasta hoy cubierta por un muro de pared seca y vegetación.
En el interior de la capilla se encuentra el escudo real, así como, en la pared, una capillita donde estaba depositada la imagen de Santa Águeda.
El director de las obras, Francesc Farrés, ha destacado que el muro original del castillo es sólido y se encuentra en un buen estado de conservación. También ha aparecido una parte de la estructura de la muralla.
Los hallazgos más interesantes se han realizado en la capilla del castillo, edificio que tuvo durante muchos años un uso residencial.
La intervención en el techo ha permitido sacar a la luz la cubierta original, de forma ovalada, y ha quedado protegida para proceder posteriormente a su reconstrucción.
En el interior ha aparecido la capilla, con restos de policromía, donde estaba depositada la imagen de Santa Águeda, y el escudo real aragonés que pertenecía a un conjunto escultórico y que fue utilizado para construir una escalera.
Según la arqueóloga del Consell, Joana Gual, se remonta al periodo comprendido entre los siglos XIV-XVII.
Estos hallazgos evidencian, en palabras del conseller Torres, que "nos encontramos ante un yacimiento "de enorme potencial ya que las obras previas a la excavación arqueológica ya han dado importantes frutos".

ABC

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25/09/10

Hallan documento colonial que ofrece claves de lengua del antiguo Perú

Un documento colonial hallado en las ruinas de una iglesia del siglo XVI dentro del complejo arqueológico El Brujo, en la región de La Libertad, ha dado las primeras claves para desentrañar una lengua que hablaron los antiguos pobladores del norte de Perú.
Se trata de un manuscrito de 21x12 centímetros, hallado entre los restos de una iglesia de la localidad de Magdalena de Cao Viejo, que "se refiere aparentemente a una transacción que hace un fraile dominico con un comerciante de la época", según explicó a Efe el arqueólogo peruano Régulo Franco, responsable del Programa Arqueológico Complejo El Brujo.
El documento fue descubierto por el arqueólogo de la Universidad de Harvard (EEUU) Jeffrey Quilter y contiene en una cara lo que podría ser el encargo de una vestimenta, probablemente religiosa, para un convento y en la parte posterior una serie de números que van del uno al diez e incluso se menciona el 21, el 100 y el 200, escritos en ambas lenguas, ha agregado Franco.
La relación de números remitiría a un idioma extinto, probablemente "la lengua pescadora", que convivió desde épocas prehispánicas con el mochica y el quechua y, desde la conquista, con el español.
"Lo extraño es que no se entiende bien qué tipo de lengua es esta, no es lengua oficial de los Incas, no es el quinghan (cultura Chimú), no es el mochica (cultura Moche), y pensamos que podría tratarse de la lengua pescadora", acotó el arqueólogo.
Franco dijo que antiguas crónicas relatan que Santo Toribio de Mogrovejo (misionero y primer organizador de la Iglesia Católica sudamericana) visitó el pueblo de Magdalena de Cao a finales del siglo XVII y encontró "que como fraile regente del conventillo de este lugar estaba el fray Bartolomé de Vargas, un experto que hablaba la lengua pescadora".
La hegemonía de lenguas como el quechua y el español hizo que, con el paso del tiempo, la "lengua pescadora" se perdiese, por lo que el manuscrito hallado ahora puede ser "el primer documento escrito" en ese idioma y eventualmente puede permitir "ir entendiendo poco a poco su vocabulario y su fonética", explicó Franco.
El arqueólogo añadió que el cronista Pedro Cieza de León daba cuenta de unas 200 lenguas en todo el Perú durante la conquista, mientras que el obispo español Martínez de Compañón registró a finales del siglo XVIII ocho lenguas muy conocidas en la costa norte, entre ellas la muchik, la quinghan, la olmos y la pescadora.
El sacerdote Antonio de Calancha escribió en 1653 que la lengua pescadora "más parece lenguaje para el estómago, que para el entendimiento; es corta, oscura, gutural y desabrida", y añadía que, junto a la lengua quingham, era utilizada para el comercio y las contrataciones.
Algunos investigadores peruanos, como Jorge Zevallos Quiñones y Josefina Ramos de Cox, sostienen que las lenguas quinghan, pescadora, tallán y sec, todas del norte peruano, fueron dialectos del muchik.
Franco informó que el equipo de arqueólogos estadounidenses que descubrió el manuscrito también ha recuperado muchos documentos, utensilios, sandalias y gorros en la zona arqueológica.
El complejo del Brujo, de más de 1 kilómetro cuadrado, es un antiguo centro ceremonial que alberga legados arqueológicos que pertenecieron a los habitantes nómadas de la costa peruana que durante 5.000 años se sucedieron en distintas culturas como la Moche, Chimú, Lambayeque, Cuspinique e Inca, además de vestigios de la época colonial.
El hallazgo más importante en el complejo ha sido el de la Señora de Cao, una dignataria de la cultura Moche (siglo II a VIII de nuestra era) que es la primera gobernante mujer que se ha hallado en Perú y fue descubierta por Franco.

RPP

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Tumbas de los quitus dejan al descubierto una cultura brillante de los Andes (Ecuador)

Unos hoyos, de hasta 20 metros de profundidad, albergan a los muertos de la tribu de los quitus, localizados en excavaciones arqueológicas en un barrio periférico de Quito, que dejan al descubierto su apoteósica cultura.
Convertido en el "Museo de La Florida" -el barrio donde descubrieron las cámaras-, el centro funerario data del año 800 de nuestra era, mucho antes de la llegada a la capital ecuatoriana de los incas en el 1500 y de los españoles en 1534.
Los quitus perduraron como pueblo durante el periodo de "integración" de culturas en Ecuador y formaron una pequeña y próspera civilización en las mesetas y valles aledaños a lo que ahora es la capital ecuatoriana, indicó el arqueólogo Holguer Jara.
Una zona que el experto consideró que es y fue privilegiada, pues estaba rodeada de montañas, dominada por el macizo que forman los volcanes Guagua y Ruco Pichincha, la laguna de Iñaquito y los valles aledaños.
Esa estratificación geográfica fue aprovechada por los quitus para representar su cosmovisión: La altura de las montañas para la divinidad, la meseta para los centros funerarios, el valle para la actividad cotidiana y la laguna para "lo escondido, el temor", detalla el arqueólogo.
La laguna de Iñaquito sucumbió y en ese lugar ahora se levanta el aeropuerto de la capital ecuatoriana, que será reemplazado por otro que se construye en uno de los valles aledaños a la ciudad.
Para Jara, el hecho de que las zonas funerarias y ceremoniales de los quitus no hayan sido conocidas en el pasado es una "buena cosa", porque las pudo preservar de saqueos; sin embargo, también estuvo oculto por mucho tiempo "el origen y la identidad" de los quiteños.
Esta cultura se relacionó con la tribu de los yumbos, asentada en el noroeste de la ciudad, también sorprendente porque fue el nexo comercial entre la sierra andina y la costa, y por su formidable conocimiento astrológico.
Ese vínculo permitió que los quitus contarán con la concha espóndilus, extraída del mar en las costas de las provincias de Manabí y Santa Elena, al oeste, que incluso se exportó a Argentina, Chile, Perú, Colombia y hasta México.
Las conchas fueron labradas por hábiles artesanos quitus para adornar los ponchos funerarios con los que se encontraron los restos de las excavaciones en el barrio de La Florida.
Los indígenas cavaron hoyos de hasta 20 metros de profundidad, de unos tres metros de ancho, que en sus bases presentaban tres niveles para alojar a los muertos.
Los fallecidos eran colocados en cuclillas, envueltos en telas y adornados con ponchos y joyas.
En el nivel más bajo se colocaban cuatro cadáveres y seis en los otros dos niveles, junto con vasijas de barro con "chicha", una bebida elaborada con la fermentación del maíz, y adornos de orfebrería.
Y es que los quitus, como muchas otras culturas, creían que después de la muerte existía otra realidad y que sus muertos necesitarían objetos para entrar en ella.
"Estamos ante una de las evidencias más importantes vinculadas con el gran interrogante de la humanidad: ¿A dónde vamos después de la vida?", apuntó Jara, quien incluso cree que la posición de los muertos tenía como objetivo "devolver los cuerpos a la Madre Tierra".
El museo incluye recreaciones de los rostros de un hombre y una mujer. La figura femenina fue elaborada con modernas técnicas forenses a partir de un cráneo encontrado en las excavaciones.
La mujer está adornada con un poncho recubierto de pequeños botones tallados de concha espóndilus y de caracoles, así como objetos de orfebrería como aretes, prendedores, collares, lanzadardos para cacería y "sonajeras", lo que refleja que los quitus eran "un pueblo alegre y festivo", dijo el arqueólogo.
Jara atribuye el interés por la espóndilus a asuntos más religiosos que comerciales, ya que, "más que el oro y la plata, para estos pueblos tenía un valor especial esta concha" en sus ritos.
Los quitus, un pueblo agrícola y próspero, según Jara, fueron durante mucho tiempo olvidados y algunos historiadores dudaron incluso de su existencia, pero ahora, subrayó el arquólogo, son "las raíces más profundas de nuestro pasado, de ese hombre prehispánico" que fulguró en los Andes.

ADN

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Restaurada una obra de los hermanos Siret, "clave" para conocer el patrimonio arqueológico andaluz

El consejero andaluz de Cultura, Paulino Plata, ha presentado el resultado de la restauración de la obra "clave" 'Les Premiers ages du metal dans le sud-est de L'Espagne' (1887) de los hermanos belgas Henri y Louis Siret, a quien se ha referido como el "precursor" del estudio de la Prehistoria en la zona de Almería y Murcia y, a través de las 70 láminas que recoge el libro, del "dibujo técnico que luego se extendió a otras disciplinas científicas".
Plata, quien la ha calificado como "toda una maravilla, muy particular, que merece la pena cuidar" y cuyo valor "extraordinario" trasciende el mero biblográfico, ha resaltado que los tratamientos para la recuperación de esta edición, una de las cien que formaron parte de la tirada y "fundamental para el conocimiento del patrimonio arqueológico andaluz", se enmarcan en el programa de intervención de bienes de las instituciones museísticas de la región y ha supuesto un coste total de 23.260 euros.
'Les Premiers ages du metal dans le sud-est de L'Espagne', editada en dos volúmenes, es el primer trabajo publicado por los hermanos Siret y el que "mayor impacto" causó en la ciencia arqueológica nacional e internacional de su tiempo, lo que la convirtió de forma "inmediata" en un trabajo de referencia para entender la secuencia histórica comprendida entre el Paleolítico y los inicios de la Edad del Metal.
La edición completa se compone de 147 folios de los cuales 40 son láminas que muestran dibujos de las culturas del Neolítico, Calcolítico y del Bronce que se basan en los hallazgos obtenidos en las excavaciones de yacimientos del sureste peninsular de España, principalmente en la franja costera de Murcia y Almería.
Según ha explicado en rueda de prensa una de las restauradoras del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), María del Mar González, la obra, de 65 por 40 centímetros y cinco centímetros de grosor, sufría un deficiente estado de conservación debido fundamentalmente, ha ahondado, a la baja calidad del material, cuyo envejecimiento natural ocasionaba la mayor parte de las alteraciones junto a insectos y microorganismos.
La monografía presentaba resto de grasa derivados de su manejo con las manos, goterones de cera, rayas de lápiz de grafito y cinta adhesiva para paliar las roturas producidas por su gran tamaño, así como la pérdida de material.
El bloque de folios, ha destacado González, se había desprendido por completo, por lo que la pérdida del lomo ha imposibilitado que se pudiese recuperar la estructura original del libro que, sin embargo, ha sido reconstruida gracias al Ateneo de Madrid y el Museo Nacional de Antropología, que conservan dos ejemplares de la obra.
La actuación del IAPH ha permitido, así, la puesta al día de las investigaciones sobre la primera obra de Henri y Louis Siret, a quien el titular andaluz de Cultura se ha referido asimismo como "un hombre del renacimiento, polifacético". La obra de ambos hermanos tiene es escasa tirada y existencia en España pero su importancia cultural sobrepasa el ámbito de la arqueología.
MEMORIAL SIRET
La obra 'Les Premiers ages du metal dans le sud-est de L'Espagne' se integra en los eventos organizados por la Consejería dentro del Memorial Luis Siret que se inició en 2009 con la conmemoración del 75º aniversario de su muerte y, en 2010, rememora el 150 aniversario de su nacimiento.
Como colofón al memorial, la Junta está organizando un gran exposición para el año 2011 en el Museo de Almería sobre la obra y vida de Luis Siret. Así, por primera vez, se podrán ver completos algunos de los conjuntos de materiales de sus excavaciones y será posible mostrar el papel que la investigación arqueológica del sureste andaluz jugó en la construcción de la ciencia arqueológica y la prehistoria europea.

EUROPA PRESS

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Los primeros poblamientos. Talteüll [Tautavel]. Del paleolítico al neolítico

s. VII a. C.

La prehistoria constituye el 99,9% del tiempo en la historia de los humanos. Aunque pueda parecer que tenemos poco en común con los hombres y las mujeres de entonces, lo cierto es que la prehistoria es el origen de muchos elementos del pasado reciente y del presente. El paleolítico se caracteriza por la depredación, es decir, el aprovechamiento de cadáveres de animales muertos, la caza y la recolección, mientras que el neolítico se distingue por los primeros campesinos y ganaderos.

El 'Homo sapiens sapiens' es, actualmente, la única especie de la familia de los homínidos. No siempre ha sido así. Lo cierto es que a lo largo de millones de años de evolución, desde la aparición de los primeros homínidos en África, existieron diferentes especies, algunas de las cuales coincidieron en el tiempo y quizás en el espacio y no todas tuvieron continuidad. Es el caso del ‘Homo sapiens neanderthalensis', extinguido hace 30.000 años. Su desaparición dejó solo al 'Homo sapiens sapiens'.
Los primeros indicios de poblamiento en Cataluña se remontan a 1.200.000 años y están representados por una primitiva industria. Pero el primer hallazgo anatómico tiene tan sólo 450.000 años de antigüedad. Fue descubierto en la gruta de Caune de l'Aragon (Tautavel, Rosellón). Se trata de los restos del cráneo de un individuo joven correspondiente a los preneandertales, grupo al que también pertenece la mandíbula encontrada en Banyoles y que data de hace 100.000 años.
Durante la mayor parte del paleolítico, el mundo estaba muy vacío; difícilmente los grupos de pobladores se encontraban y la interacción cultural era escasa. El clima determinó la vida de estos primeros pobladores, en los últimos 2.000.000 de años marcados por la alternancia de periodos fríos o glaciaciones y periodos templados interglaciares como el actual. En Europa, durante las glaciaciones, el casquete polar y los glaciares continentales crecían, de forma que las posibilidades de vivir se limitaban a la franja sur. Cuando eso sucedía, el nivel del mar descendía y dejaba al descubierto amplios espacios de la plataforma litoral. La duración de las glaciaciones fue variable. La del Würm, que es la última y mejor conocida, tuvo lugar hace entre 90.000 y 10.000 años. Durante esta fase, en Cataluña, la vegetación era abierta, con los bosques restringidos a las zonas húmedas, y en los momentos más gélidos llegaron animales hoy de clima ártico como el reno.
La actividad principal de los homínidos durante el paleolítico era obtener el alimento cazando o ejerciendo de carroñeros. Esta actividad y sus derivadas, como el curtido de la piel, orientaron la producción de utensilios. Las primeras industrias eran rudimentarias. Los hombres del paleolítico transformaban, a base de golpes, guijarros de cuarcita, cornubianita o sílex. En el paleolítico se redujo la variedad de las rocas cortadas y se utilizaba principalmente el sílex, que era la más apta. Se fracturaba obteniendo esquirlas grandes con las que se elaboraban puntas y utensilios cortantes. En el paleolítico superior, el instrumental lítico fue más complejo y de más calidad. También se utilizaron huesos y cuernos para producir azagayas, agujas y arpones. En esta época se llegó a una gran efectividad en la explotación de los recursos naturales y la población aumentó considerablemente.
Uno de los hechos más destacables del paleolítico es el control del fuego por los homínidos, documentado en Europa desde hace 380.000 años. El fuego era fuente de calor y luz, permitía cocer alimentos, protegía de las fieras y aumentaba las posibilidades de trabajo, supuso una mayor organización del espacio habitado, a menudo concentrado a su alrededor, e impulsó la comunicación entre los homínidos que comían, trabajaban y reposaban a su vera. Otros hechos destacables son el desarrollo de un lenguaje articulado, como el nuestro, por los últimos neandertales y los primeros ‘sapiens sapiens’, o el establecimiento de una expresión ideográfica que hoy llamamos arte. La primera creación artística se documenta hace 20.000 años.
Hace 10.000 años, con el final de la última glaciación, el clima se recalentó. Entonces se fundió gran parte del hielo de la etapa anterior y se produjo un ascenso del nivel del mar que inundó tierras antes habitadas y explotadas. El aumento de la humedad permitió una expansión de los bosques por el litoral mediterráneo que restringió el número de grandes herbívoros. Ante esa situación, los humanos intensificaron la recolección de frutos y moluscos, la pesca y la caza de animales pequeños, a la vez que aumentaron el esfuerzo tecnológico para explotar una mayor variedad de recursos en un territorio reducido. Eso sucedió en el epipaleolítico, una época de transición durante la cual los cambios pusieron en crisis las viejas formas de vida y se abrieron nuevas perspectivas. Esta transición duró miles de años, hasta que fue necesario sacar más rendimiento al territorio. Es el origen de la agricultura y de una nueva época, el neolítico, que en Cataluña empezó hace 7.500 años.
La agricultura es, pues, la principal novedad del neolítico. En esta nueva etapa, se produjeron complejos procesos de difusión y aculturación entre las diferentes poblaciones de la cuenca mediterránea. Con respecto a la interacción cultural, la situación era muy diferente a la del paleolítico. Pero no fue la única pequeña revolución neolítica: apareció la ganadería de ovejas, cabras, bueyes y cerdos, que junto al cultivo de cereales y leguminosas se convirtieron en las fuentes principales de alimento. Las poblaciones humanas se volvieron más sedentarias, aunque podían practicar desplazamientos temporales entre el llano y la montaña, entre poblados al aire libre y asentamientos en cuevas. En muchos asentamientos aparecen los silos, unos fosos circulares para conservar el grano de los cereales. Surgieron nuevos utensilios y nuevas técnicas para producirlos, de acuerdo con las nuevas formas de subsistencia y de asentamiento: hachas y molinos de piedra, hoces de sílex, cestos, tejidos y cerámicas. Estas últimas eran de gran utilidad porque permitían conservar y cocinar los alimentos. Estaban hechas a mano, ya que se desconocía el torno, y a menudo estaban decoradas con relieves, incisiones e impresiones que en algunos casos se hacían con la concha de un 'Cardium', por lo que precisamente se llaman cerámicas cardiales.
Durante el neolítico surgió una diversidad cultural entre los territorios, tal como se puede observar en la forma de elaborar y decorar la cerámica. Pero esta pluralidad no significa que los diferentes grupos de población estuvieran aislados, sino que entre ellos existían contactos e intercambios. De hecho, se elaboraban herramientas y ornamentos culturales no para uso local sino para los canjes. Entre estos objetos están los utensilios de obsidiana, llegados a Cataluña desde alguna de sus fuentes en el Mediterráneo occidental (islas de Cerdeña, Lipari o Palmarola). Entre los ornamentos intercambiados había collares y brazaletes elaborados con conchas, actividad en la que destacó la zona de la desembocadura del Ebro. Finalmente, también se hacían collares y brazaletes de variscita, un mineral de color verde originario de las minas de Gavà. Buscando y recorriendo sus filones, los mineros del neolítico excavaron pozos, galerías y cámaras, y con la variscita extraída se confeccionaban agallones con forma de disco, barrilete y plaqueta. En uno de estos pozos se localizó una de las piezas más emblemáticas del neolítico catalán, la Venus de Gavà. Se trata de una representación en cerámica de una mujer embarazada, una evocación de la maternidad relacionada con cultos a la fertilidad personificada en una diosa madre.
En el neolítico se produjo un gran desarrollo de las prácticas funerarias, con sepulcros en cavidades naturales, en estructuras en origen no sepulcrales como silos o minas reaprovechadas, en estructuras funerarias como fosas, hipogeos, cistas con túmulo y sepulcros de corredor megalíticos. Entre estas tumbas había individuales y colectivas, aisladas o agrupadas en necrópolis. Uno de los motivos de tanta diversidad fueron las diferencias culturales que se daban según la región. Además, a través de las costumbres funerarias, y de la veneración de sus antepasados, estos primeros campesinos reforzaban su sentimiento de grupo y expresaban, a través de sus antecesores muertos, un derecho de propiedad sobre la tierra.
Si el inicio del neolítico lo marcó la adopción de la agricultura, el final lo selló el hecho de que algunas personas se vieran distinguidas dentro de sus grupos con prerrogativas particulares. No se trataba de jerarquías sociales como las de épocas posteriores, pero sí de líderes reconocidos, por ejemplo, por su eficacia a la hora de resolver conflictos o en los intercambios. Esta incipiente desigualdad se contrapuso con la estructura social igualitaria que el neolítico había heredado del paleolítico y aceleró unos cambios que supusieron el fin del neolítico y el inicio de una nueva época, la de los metales, del cobre primero y del bronce y el hierro después, lo que en Cataluña sucedió hace sólo 4.500 años.
GENCAT

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24/09/10

El equipo de arqueólogos de la UJA descubre numerosas momias en la necrópolis de Elefantina en Asuán

El equipo de investigadores del Proyecto Arqueológico que la Universidad de Jaén (UJA) tiene en Asuán (Egipto) ha descubierto numerosas momias, una mesa de ofrendas de gran tamaño, una estela y cerámica de uso ritual, en una de las tumbas de la necrópolis de Elefantina.
Desde hace más de tres semanas, un equipo multidisciplinar está llevando a cabo la tercera campaña en la necrópolis de los nobles de Elefantina en Asuán, ha informado la propia universidad jiennense.
El profesor del Área de Historia Antigua de la UJA y director del proyecto, Alejandro Jiménez Serrano, ha anunciado que, en concreto, "en la tumba número 33, una de las más grandes del cementerio y datada en el 1850 a.C., se ha descubierto una mesa de ofrendas de gran tamaño, numerosas momias", una estela (monumento conmemorativo en forma de pedestal con relieves) y cerámica de uso ritual. En el exterior, se está excavando el gran patio que estaba cerrado por un gran muro de más de un metro de espesor tallado en la roca.
Jiménez Serrano ha añadido que en la vecina tumba número 34, "tras descubrir por completo una cámara de acceso, han comenzado la excavación del pozo, por el momento a tres metros de profundidad, que conducía a la cripta". Además, ha asegurado que los trabajos dentro de las tumbas "son muy duros, ya que los investigadores tienen que soportar las altas temperaturas, la falta de ventilación y el polvo en suspensión".
El equipo de geólogos, paralelamente, ha comenzado la consolidación de la tumba del gobernador Junes, que vivió hace más de cuatro mil años. De esta forma, se evitará el colapso de la tumba y salvar las importantes inscripciones, así como los bellos relieves que en ella se encuentran.
Este proyecto es uno de los más importantes que España tiene en el país de los faraones, tal y como demuestra el compromiso de las entidades financiadoras, entre las que están el Ministerio de Innovación y Ciencia, Ministerio de Cultura, Caja Rural de Jaén, la empresa Guillermo García Muñoz SL y el Grupo OCA.
Las investigaciones que se están llevando a cabo son el fruto de la colaboración de la Universidad de Jaén y del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio, dirigido por el doctor Zahi Hawass.

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Comienzan los trabajos para conocer el urbanismo de Iruña Veleia

Los investigadores del yacimiento de Iruña Veleia (Álava) han comenzado unas excavaciones que permitirán conocer el origen y el ocaso de la trama urbana de la ciudad romana.
El director de Euskera Y Cultura de la Diputación Foral de Álava, Agustín Otsoa de Eribe, y el responsable de la Universidad del País Vasco para la ejecución del Plan Director, Julio Núñez, han explicado a los medios de comunicación estas tareas centradas en el sector sudeste de la ciudad.
La intervención comenzó hace dos meses y se ha abierto una superficie que supera los 8.000 metros cuadrados, con la retirada de la capa de tierra agrícola.
La previsión es que en las próximas semanas excaven tres habitaciones o espacios que se espera puedan proporcionar los primeros datos científicos sobre la trama urbana de la ciudad.
El primero de estos espacios, según ha explicado Núñez, es una cisterna semisubterránea que podría ayudar a saber cuándo esta zona urbana pudo dejar de estar habitada.
El segundo espacio que se va a excavar corresponde a una habitación, muy deteriorada por las labores agrícolas, cuyo valor reside en que se mantiene la preparación para la construcción de un suelo, lo que podría posibilitar un mejor conocimiento sobre el origen de la trama urbana.
El tercer lugar en el que se va a excavar es una zona donde habría estado un gran edificio y que conserva alguna de las placas marmóreas que recubrían y decoraban las paredes.
En este último caso, según ha explicado Núñez, la actuación tiene como objetivo hacer frente a las necesidades de conservación de esta estructura.
Por los primeros descubrimientos urbanísticos, se trata de un diseño de tipología ortogonal, con una trama urbana de calles y manzanas perfectamente planificadas, con un alineamiento de cada edificio.
También se ha comprobado la presencia de una serie de infraestructuras hidráulicas, como alcantarillas, que permitían evacuar el agua hacia zonas no habitadas.
Otsoa de Eribe también se ha referido a los restos de la vía XXXIV Astorga-Burdeos, varios siglos anterior a la construcción del recinto amurallado que rodea el "oppidum" o zona fortificada, lo que demostraría que Iruña Veleia fue una ciudad más amplia y compleja de lo que deja intuir el espacio amurallado.
El director de Cultura se ha referido, a preguntas de los periodistas, a la admisión a trámite por un juzgado de Vitoria de la denuncia presentada contra la Diputación por una supuesta comisión de daños en el yacimiento, una vez retirada la explotación del mismo a la empresa Lurmen tras las denuncias por los supuestos hallazgos falsos.
La denuncia, presentada por la plataforma SOS Iruña-Veleia, pide la paralización del plan director de la Diputación y que se revisen las escombreras para comprobar si con la retirada de tierra se han dañado restos arqueológicos.
Otsoa de Eribe ha asegurado que la institución foral no tiene conocimiento oficial de la admisión de esta denuncia, aunque ha considerado que se trataría de un mero trámite en el proceso judicial, en el que están totalmente dispuestos a colaborar para esclarecer todos los hechos.


Veleia muestra nuevos hallazgos

Iruña Veleia abrirá sus puertas para mostrar sus nuevos hallazgos. Se trata de un programa de visitas que funcionará de manera similar a la fórmula utilizada en la catedral Santa María. Es decir, será posible recorrer los nuevos 8.000 metros cuadrados sobre los que ha actuado el actual equipo mientras los arqueólogos continúan con sus trabajos.
En esta zona, situada extramuros, en el sureste de la ciudad de Iruña Veleia, ha aparecido una «importante vía» de seis metros de ancho. «Dispone de aceras cubiertas para que se pudiera circular por ellas sin mojarse. También había un sistema de alcantarillado para recoger las aguas de la lluvia», recordó Julio Núñez, responsable de la UPV para la ejecución del plan director Veleia.
Esta nueva vía entra, por mor de los meandros el río Zadorra, de una forma oblicua a la ciudad, lo que condiciona la disposición de los primeros habitáculos, abiertos a la calle. «Luego el urbanismo está articulado de una manera octogonal, con calles que generan manzanas de casas», señaló.
Sin embargo, una de las cosas que más ha llamado la atención del equipo de arqueólogos es la presencia de «un enorme edificio» en la primera manzana. «No es una casa al uso, como las que luego aparecen en las otras manzanas. Esta trama urbana -continuó Núñez- nos va a permitir saber si el urbanismo octogonal traspasaba la muralla».
En las próximas semanas, las tareas se van a centrar en la excavación de tres habitaciones encontradas a lo largo de esta vía, que bien pudiera ser una continuación de la XXXIV Astorga-Burdeos. El primer habitáculo es una cisterna rodeada de un patio, que tendrá a buen seguro una profundidad superior a los 1,5 metros. «Podría dar la información necesaria para situar temporalmente el momento hasta el que fue utilizada», aventuró.
La segunda, la más deteriorada por los continuos trabajos agrícolas, presenta una preparación para la construcción de un suelo, que podría ofrecer alguna luz sobre el origen de la trama urbana. Y la tercera habitación conserva, algo que no suele ser habitual, las placas de mármol rojizo que recubrían y decoraban su pared Oeste. En este caso, la intervención tiene que ver con la necesidad de conservar la estructura.
Denuncia
El Juzgado de Instrucción Número 1 de Vitoria ha admitido a trámite la denuncia interpuesta por la plataforma SOS Iruña Veleia contra la Diputación «por destrucción del patrimonio» en la ciudad romana. El colectivo, afín a Eliseo Gil y defensor de los presuntos hallazgos extraordinarios encontrados en el yacimiento, solicita la paralización del plan director aprobado por el Gabinete Agirre por considerar que «se han sobrepasado ampliamente los 50 centímetros de excavación mecánica estipulados en el plan, llegando incluso a 1,5 metros».

ABC / El Correo

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Por primera vez, en Teotihuacán se usará un robot para exploración arqueológica

Un pequeño robot será utilizado para explorar el túnel hallado al pie de la pirámide de Quetzalcóatl en la zona prehispánica de Teotihuacán, informó el arqueólogo Sergio Gómez.
Esta será la primera vez que en una zona arqueológica del país se utilice un sistema robótico para realizar una investigación.
El investigador señaló que el robot de un tamaño de entre 20 y 30 centímetros, equipado con tres cámaras de video y un sistema de rodamiento, será introducido en el túnel para obtener las primeras imágenes y dar un diagnóstico preliminar, antes de que los arqueólogos accedan a esa cavidad.
Explicó que el robot, que está actualmenmte en etapa de prueba, fue diseñado por Armando Calva, ingeniero del Instituto Politecnico Nacional.
"En unos 15 días vamos a mostrar los resultados de este desarrollo tecnológico. Ingresará y hará una primera inspección y después entraremos nosotros. Lo vamos a introducir por la oquedad que hicimos en el túnel; tiene 20 centímetros y no sabemos si podrá registrar lo que esperamos. Todavía estamos en periodo de pruebas."
Cambio de perspectiva
Entrevistado durante el acto de conmemoración del centenario de la zona arqueológica de Teotihuacán, Sergio Gómez recordó que el túnel hallado corre debajo del Templo de la Serpiente Emplumada, fue cerrado hace aproximadamente mil 800 años y desde entonces nadie ha entrado. Allí, se estima, estarían restos de gobernantes.
El descubrimiento es “una oportunidad inigualable de acercarnos al pensamiento cosmogónico y religioso de los antiguos teotihuacanos. Creemos que los trabajos recientes que realizamos en el templo de la Serpiente Emplumada van a modificar muchísimo la percepción y el conocimiento que tenemos sobre el desarrollo urbano de Teotihuacán y sobre los conocimientos cosmogónicos de esta antigua sociedad.
"Se van a desechar algunas ideas que habían persistido por mucho tiempo sobre el desarrollo de la ciudad. Sabíamos que el desarrollo había sido de norte a sur, pero ahora sabemos que al principio de nuestra era, la urbe ya ocupaba el área de la Ciudadela; entonces, esto nos cambia mucho la perspectiva que teníamos y que nadie había cuestionado."
El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma sostuvo que hay muchos enigmas por conocer de la cultura teotihuacana, ya que sólo entre 15 y 20 por ciento de los 22.5 kilómetros cuadrados que conformaron la antigua ciudad prehispánica se han explorado.
"Los enigmas por desentrañar son muchos, pues aunque conocemos bastante del sitio es mínima la parte explorada. A lo largo del tiempo se han esclarecido algunas cosas, siempre ha habido un interés muy grande en Teotihuacán, por lo que implica y por ser la primera gran ciudad del centro de México.
"Hay muchas cosas que seguirán prevaleciendo y otras que se agregarán con nuevos trabajos. Poco a poco se va armando el enorme rompecabezas que repreenta Teotihuacán."
Matos Moctezuma recordó que fue don Carlos de Sigüenza y Góngora, quien quiso hacer una primera exploración en la pirámide, “el relato dice que halló resistencia y qué bueno, porque quién sabe que hubiera hecho; esto marca el comienzo de la investigación".
Recorrido in situ
El robot será utilizado para explorar el túnel descubierto en Teotihuacán con la idea de evitar riesgos para el personal, observar las condiciones del lugar y esclarecer la aparente existencia de vestigios en el subsuelo, explicó Salvador Guilliem, coordinador nacional de Arqueología del INAH, durante la inauguración este jueves de la Feria del Libro de Antropología e Historia, en el Museo Nacional de Antropología.
Asimismo, durante un recorrido realizado por La Jornada, se informó que dicho túnel fue cavado por los antiguos pobladores hace miles de años para que se realizaran en el subsuelo los rituales que permitían a los gobernantes adquirir el poder divino, explicó Sergio Gómez, director del proyecto Tlalocan, camino bajo la tierra, quien visualiza el túnel como la representación del inframundo.
"Originalmente debió ser en el túnel donde se realizaban los rituales para investir a los gobernantes del poder divino, pero luego de que fue clausurado, alrededor del año 250 d. C., probablemente esos rituales se hacían en el Templo de La Serpiente Emplumada, el edificio principal de la Ciudadela.
"La Ciudadela –comentó el arqueólogo– fue un importante santuario para más de cien mil personas; fue concebida para representar el eje del universo y a la vez servir como escenario para que los grupos de poder se legitimaran mediante complejos rituales; la estructura social y política aseguraba su permanencia, el control y dominación de una población cercana a 200 mil personas. La Ciudadela y el Templo de la Serpiente Emplumada son vistos por nosotros como metáforas de la creación original, del origen del universo y del tiempo mítico."
Tratamos de entender, prosiguió el arqueólogo, cuáles eran las bases que sustentaban el ejercicio del poder y el manejo político del ritual de los grupos que gobernaban y dominaban en la antigua ciudad.
Sergio Gómez, quien dirige las investigaciones desde 2003 y encabeza los trabajos de conservación y preservación de la Ciudadela, aseveró que "con ayuda de un georradar operado por Víctor Manuel Velazco, de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue detectado que al final del túnel –coincidiendo casi con el eje del Templo de la Serpiente Emplumada–, existe una enorme oquedad, posiblemente se trate de una gran cámara en la que se encuentren depositados los restos mortales de quienes gobernaron la ciudad".
Gómez aclaró que la hipótesis de que al final del túnel y a 15 metros por debajo del suelo pudieran encontrarse los restos de gobernantes, fue planteada con base en el conocimiento del concepto del inframundo. "Sabemos que en estos lugares los gobernantes adquirían el poder divino y del mismo, modo al morir, seguramente, lo transmitían a su sucesor".
Sin embargo, aclaró el investigador del INAH, "se trata de una hipótesis que debemos corroborar al ingresar y excavar el túnel".
Un aspecto fundamental que ha sido considerado por los expertos, es que la construcción del túnel fue realizada únicamente con instrumentos elaborados en piedra, hueso y madera endurecida. "Imagina cuánto tiempo tardaron y cuántas personas estuvieron dedicadas a este inmenso y duro trabajo, pues los teotihuacanos no conocían los metales".
En recorrido con este diario, Gómez mostró parte de los trabajos de investigación y de excavación que continúan en la Ciudad de los Dioses, en tanto se termina la colocación de una estructura de metal de 4.50 X 4.50 metros para evitar derrumbes y accidentes.
El arqueólogo adelantó que tras concluidas las investigaciones, se evaluará la posibilidad de dejar abierto el gran tiro de acceso al túnel, para que los visitantes conozcan este elemento subterráneo.
Hasta ahora se han retirado alrededor de 250 toneladas de piedra y tierra, pues aún faltan los pesados elementos que bloquean la entrada.
"Para liberar el acceso debemos descender dos o tres metros más y retirar enormes bloques de piedra labrada, que al parecer formaban parte de un friso esculpido o bien son grandes esculturas que se introdujeron al túnel para bloquear la entrada."

La Jornada

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