31/10/10

79 contextos funerarios de 500 años fueron encontrados en Amazonas

Hallazgo arqueológico :: Dante Piaggio
Restos de misteriosos personajes que fueron enterrados hace más de 500 años debajo de viviendas circulares y en pequeños espacios de las enormes murallas de la fortaleza de Kuélap, muy cerca de la tumba que albergaba a un personaje de élite de la cultura Chachapoyas, siguen concitando el interés del grupo de científicos que investiga la enigmática fortaleza, ubicada en la provincia de Luya, en Amazonas.
El arquitecto del proyecto Consolidación y Acondicionamiento Turístico de las Áreas de Emergencia en el Sector Muralla Sur de la Fortaleza de Kuélap, Víctor Zamalloa, explicó que, a medida que avanzan los trabajos de excavación, se siguen descubriendo misteriosos contextos funerarios, cuyas edades y rangos sociales son materia de investigación.
“Entre abril y julio del presente año hemos encontrado 79 entierros dentro de las viviendas y en reducidos nichos de las murallas del sector residencial oeste del Pueblo Alto, ubicado en la parte más prominente de la fortaleza”, dijo.
AVANCE DE 20% EN SEIS AÑOS
Zamalloa recordó que, desde el año 2004, se han mejorado muchos aspectos de Kuélap, como la consolidación de la primera plataforma, el Acceso N° 1, por donde ingresan los turistas, y una serie de estructuras circulares asociadas al templo mayor, antes conocido como El Tintero, que es considerado el edificio más emblemático del complejo.
Estimó que los trabajos realizados en los últimos seis años significan un avance de aproximadamente 20 %; sin embargo, quedan muchas partes en peligro de colapsar, debido al paso de los años y la abundante vegetación de selva alta del entorno.
El gerente regional de Desarrollo Económico, Carlos Canelo, informó que en los próximos días se emprenderá el mejoramiento del acceso hacia la fortaleza de Kuélap. Se estima una inversión de S/.593.000. Asimismo, la cooperación japonesa tiene previsto invertir unos S/.40 millones, de los que un importante porcentaje se destinará a investigaciones en la fortaleza.
PRECISIONES
El gerente regional de Desarrollo Económico de Amazonas, Carlos Canelo, recordó que, a lo largo de los seis años de investigación en la fortaleza de Kuélap, el Estado ha invertido aproximadamente S/.8 millones.
Los actuales trabajos de consolidación y acondicionamiento turístico de las áreas de emergencia en el sector Muralla Sur son financiados por el Plan Copesco y el Gobierno Regional de Amazonas, por un monto de S/. 1’969.000.

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Rastros del pasado (Argentina)

Estrellas Diaguitas podrían haber sido un calendario agrícola
En La Rioja no sólo sobreviven costumbres relacionadas con las culturas indígenas como la fiesta de la chaya y el tinkunako. También están desperdigados por toda la provincia restos arqueológicos de las culturas originarias. En su libro Amanecer de la historia, la arqueóloga Martha Ortiz Malmierca explica que los vestigios más antiguos de la presencia humana en La Rioja datan de unos 10.000 años, cuando grupos nómadas de la cultura totoral pasaban habitualmente por el Valle de Vinchina.
La cerámica de los diaguitas –quienes alcanzaron un alto nivel de sofisticación moldeando a mano y con pequeños tornos, vasijas y urnas funerarias–, es quizá la más llamativa del museo. Los diaguitas cocían la cerámica en hornos que permitían la entrada de oxígeno para oxidar el hierro y obtener colores rojizos con la arcilla. Pero también tenían hornos sin oxígeno, con lo cual conseguían colores más oscuros. E incluso cocían la cerámica sobre un colchón de guano para generar un efecto ahumado negruzco.
Una de las piezas más llamativas del museo es una urna funeraria de la cultura aguada del siglo VI. En los patios hay morteros de piedra –con cavidades profundas y angostas– y conanas, una variante con forma de disco levemente cóncavo, sobre la cual se friccionaba hasta casi pulverizar los granos. También se exhiben estatuillas de barro que, además de su valor estético, son una fuente importante para el estudio del vestido y el peinado de los antiguos pobladores de la provincia. Hay estatuillas de aborígenes con simples taparrabos y polleras, o con unos enormes vestidos que llegaban hasta los tobillos, lo cual coincide con los testimonios de algunos cronistas de la época.
El testimonio más impactante de los habitantes originarios de La Rioja precolombina tiene que ver con los pucarás, destinados a proveer refugio y defensa ante el enemigo invasor. Los restos de esas antiguas fortificaciones existen en varios puntos de la provincia. De los pucarás que hay en La Rioja el más visitado es el de Hualco, que fue restaurado y está ubicado en un paraje de fácil acceso desde la ciudad de La Rioja, en el Departamento de San Blas (170 km de la capital provincial, cerca de la localidad de Cuipán).
Extrañas y estéticas figuras geométricas de petroglifos (Talampaya)
VESTIGIOS EN CHILECITO Justo detrás del cementerio de la ciudad de Chilecito se han preservado vestigios de lo que fuera una sede del curacazgo más austral del imperio Inca. Se dice que también en ese lugar estableció su vivac el conquistador de La Rioja, Ramírez de Velasco, atraído por los relatos de las fabulosas riquezas de oro y plata que los pobladores de la zona explotaban.
Pero el sitio más interesante en todo el Departamento de Chilecito es el llamado Perfil del Inca, ubicado en la Quebrada de Paluqui, en la zona de Los Colorados. Al llegar a este lugar al pie de las Sierras del Velasco, pareciera que la noche anterior hubiese ocurrido un gran derrumbe, con lajas de arcilla desperdigadas por todo el suelo. Allí se levanta una enorme roca con 10 metros de diámetro cuya forma natural semeja el perfil de una cabeza humana. Y lo más asombroso son los centenares de enigmáticos petroglifos tallados en la roca que se encuentran a su alrededor. Entre los grabados hay imágenes de flores, centenares de pequeños pies, manos, flechas, aves y la figura de un brujo que se repite varias veces. Se cree que fue un importante centro ritual.
Desde el pueblo de Vinchina –en el extremo noroeste de la provincia– se visita el curioso sitio arqueológico llamado Las Estrellas Diaguitas, una suerte de mosaicos hechos con piedras de colores en el suelo, probablemente por ancestrales miembros de las culturas diaguita o aguada. Si fuesen de la cultura aguada tendrían unos mil años de antigüedad. El sitio está camino a la Quebrada de La Troya, sobre la Ruta Nacional 76, pasando el río Bermejo. Cada una de estas “estrellas” de diez puntas mide unos 10 metros de ancho y se cree que podrían haber sido una especie de calendario agrícola. El relleno de los dibujos está hecho con piedras negras de basalto en las puntas triangulares, piedras rojas de arenisca en los espacios entre las puntas y el festón, y piedras de cuarzo blanco como separador lineal de las diferentes áreas de color. Otro detalle importante es que tienen un sendero sin piedras que corta la corona en su lado oeste y permite ingresar al espacio central de las estrellas. En total son tres estrellas reconstruidas y hay otras tres que no se pudieron recuperar.

 Petroglifos en Los Pizarrones del Parque Nacional Talampaya
PETROGLIFOS EN TALAMPAYA Los antiguos habitantes de La Rioja dejaron también su huella en cuevas y aleros de montaña que utilizaron como vivienda, depósito y enterratorio para sus muertos. Además, cincelaron petroglifos en grandes paredones verticales y rocas a cielo abierto. En el área conocida como Los Pizarrones, del Cañón de Talampaya, están algunas de las muestras más representativas de los petroglifos riojanos. Se trata de figuras que, se estima, fueron hechas por indígenas agroalfareros de la cultura aguada y están en una especie de panel de 15 metros de ancho de una formación sedimentaria, sobre una pátina oscura generada por el bióxido de manganeso. Los grabados de Los Pizarrones prefiguran formas antropomorfas (humanas) y zoomorfas. Entre las humanas masculinas hay figuras con sexo prominente y los brazos en alto. En cuanto a los animales, se puede reconocer la fauna casi completa de la zona, tanto huellas como perfiles de guanacos, zorros, ñandúes y pumas. Además hay una figura muy curiosa que representaría a un hipocampo. Si así fuera cabría pensar que fue grabada por algún miembro de las culturas próximas al océano Pacífico. También hay muchas figuras geométricas, escenas de sacrificio de animales y signos astrales. El petroglifo más llamativo es una escena de caza colectiva con muchos individuos persiguiendo a sus presas.
En la zona del Parque Nacional Talampaya se han comprobado ocupaciones humanas temporarias en un período que va del año 120 al 1180 de nuestra era. Y muestra de ello son los varios enterratorios encontrados en el lugar, como el fardo funerario de una mujer de entre 18 y 20 años envuelta en un tejido de lana atado con dos cordeles.
En la Puerta de Talampaya se pueden ver más petroglifos y una gran cantidad de morteros cavados en la roca uno al lado del otro. Dadas las condiciones poco habitables del lugar, se cree que puede haber sido un centro ritual donde los morteros se usaban para quemar inciensos alucinógenos, o fermentar la vaina del algarrobo para hacer la chicha muy fuerte que usaban los chamanes en las ceremonias de celebración de las cosechas.
Desde la ciudad de Villa Unión, quienes estén muy interesados en la arqueología local pueden visitar el paraje conocido como La Isla, a 7 kilómetros de la ciudad. Allí hay una larga serie de petroglifos que, según los arqueólogos, podrían haber sido realizados por una casta de notables –sacerdotes, caciques o hechiceros– de la cultura ciénaga (año 200 al 400 d.C.), o quizá de la cultura de aguada (año 500 al 800 d.C.). La cantidad de grabados supera el centenar de figuras de ñandúes, felinos y diversos signos y figuras geométricas cuyo significado es desconocido. Algunos han querido ver en los sofisticados signos de La Isla un primer intento fallido de los habitantes de estas tierras en plasmar por escrito sus palabras. El mensaje llegó hasta nuestros días, pero en el camino del tiempo el posible significado se ha perdido.
Página 12

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30/10/10

Descubierto en Atapuerca el cráneo más antiguo de león

Las marcas de corte que hay en una costilla y una falange prueban que el león fue devorado por humanos

El animal debía de pesar unos 400 kilos. Era un león de gran tamaño, mayor que el mayor de los leones actuales, probablemente un macho. Tal vez intentó apoderarse de una presa que los humanos de Atapuerca querían cazar. O tal vez fueron aquellos humanos que vivieron hace 350.000 años los que quisieron apoderarse de una presa del león. No hay modo de saber cómo empezó la lucha. Pero sí se sabe cómo acabó. Los humanos cazaron el león, lo despellejaron y se lo comieron.
"Es el caso más antiguo que se ha descrito de caza de un carnívoro de gran tamaño", explica Jordi Rosell, arqueólogo del Institut de Paleoecologia Humana i Evolució Social (Iphes) que ha estudiado los restos del león. "Este episodio indica que los humanos de aquella época ya estaban en la cúspide de la cadena alimentaria, por encima de los grandes depredadores".
Según los resultados de la investigación presentados en la revista Journal of Archaeological Science, diecisiete fósiles del león aparecieron en las campañas de 1998 a 2001 en el yacimiento de Gran Dolina. En aquella época Atapuerca estaba poblada por humanos de la especie Homo heidelbergensis, de la que derivaron los neandertales. Los fósiles estaban esparcidos en una superficie de unos diez metros cuadrados, lo que indica que el animal había sido desmembrado y distintos individuos se lo habían repartido.
Una costilla y una falange aportan pruebas de que fueron humanos quienes se lo comieron. En la costilla se aprecian marcas de cortes hechos para separar las vísceras y el tejido muscular. En la falange, más marcas de cortes hechos para retirar piel y tendones.
Que el león fuera un espécimen adulto y que en los fósiles no se observe ningún indicio de que estuviera enfermo invita a pensar que el animal no murió solo, sino que fue cazado. No había entonces en Atapuerca ningún animal capaz de matar un león con excepción de los Homo heidelbergensis y de otros leones, lo cual aporta otro indicio de que sus depredadores fueron humanos. En algunos restos del león se observan pequeñas marcas de dientes, que, según los investigadores, son de zorros que carroñearon los restos del animal cuando los humanos se hubieron saciado.
"No sabemos cómo la cazaron", reconoce Ruth Blasco, también arqueóloga del Iphes y primera autora de la investigación. La hipótesis más plausible es que varios Homo heidelbergensis atacaran al león, aunque Rosell y Blasco no descartan que un humano le cazara solo como hacen los masai en ritos de iniciación. Que lo cazaran no significa que los leones formaran parte de la dieta habitual de los Homo heidelbergensis.
Al igual que cualquier otra especie humana, eran omnívoros que combinaban alimentos de origen vegetal y de origen animal. Dentro de los animales, cazaban más herbívoros que carnívoros, pues resultaban más fáciles y menos peligrosos de capturar, y solían ser más grandes. En Atapuerca se han encontrado numerosos fósiles de ciervos y caballos que también fueron presas de los Homo heidelbergensis.
Los once años transcurridos entre el hallazgo de los primeros fósiles del león y la conclusión de la investigación se deben a que aparecieron unos 60.000 restos de animales en el nivel de Gran Dolina donde se encontraron los restos del león. Para Rosell y Blasco ha sido un trabajo de encontrar las agujas en el pajar.

Un felino gigantesco

El león hallado en Atapuerca pertenece a una subespecie de león que apareció en Europa hace unos 700.000 años y desapareció hace 300.000, denominada Panthera leo fossilis. Se trata de un tipo de león de gran tamaño que podía alcanzar los 2,40 metros de longitud (sin contar la cola) y superar los 400 kilos. Por comparación, los leones que viven actualmente en África (que pertenecen a la especie Panthera leo) raramente alcanzan dos metros de longitud y 250 kilos. Los leones como el de Atapuerca se alimentaban principalmente de herbívoros grandes y medianos. En su dieta abundaban, al igual que en la de los humanos de aquella época, los ciervos y los caballos. De ellos desciende el león de las cavernas europeo (Panthera leo spelaea), de 2,1 metros de longitud, que está representado en pinturas rupestres y esculturas prehistóricas, y que se extinguió hace unos 12.500 años.
La Vanguardia

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Descubren cimientos del siglo I en el tramo de muralla romana del Cid

Vista del tramo de muralla de la calle Ruiz de Salazar. Los sillares del siglo I, entre las grietas, :: Norberto 
Era el tramo de muralla más castigado de León. A lo largo de la Historia fue empleado como -cuarta pared- no sólo por viviendas y talleres sino también por un hospital y hasta un cuartel militar, edificios que se adosaron a su piel robándole todo tipo de materiales: por eso, llegó hasta nuestros días horadado y socavado, con múltiples huecos que en algunos casos eran verdaderas cuevas llenas de desperdicios. Ahora, el tramo de la calle Ruiz de Salazar, en el Jardín del Cid, está siendo objeto de una profunda y delicada remodelación que, según la concejala de Cultura y Patrimonio, Evelia Fernández, «marcha al ritmo previsto» y que habrá finalizado «en torno al mes de marzo».
Las obras, que cuestan medio millón de euros pagados por el Gobierno central, están dirigidas por el arquitecto leonés Melquiades Ranilla, quien ha destacado la sorpresa de haberse topado, al mismo pie del muro, con grandes piedras datadas en el siglo I, «restos de la primera muralla leonesa», algo que contrasta con la antigüedad del resto del recinto, de finales del siglo III y principios del siglo IV. El responsable de la obra comentaba al Diario que las únicas piezas similares y visibles actualmente en la ciudad serían los sillares de piedra que pueden contemplarse junto a las escalerillas de la Colegiata de San Isidoro.
Al mismo tiempo, Ranilla resaltó el lamentable estado que presentaba la muralla en este lugar: «Si no estuviéramos actuando en estos momentos, el tramo no tardaría mucho en derrumbarse, porque le faltaba ya gran parte de sus materiales interiores». Así, este arquitecto, artífice del Plan Director de la Muralla de León, explicó que para llevar a cabo tales restituciones se está empleando «el mismo tipo de materiales, cal y canto, pues se han desarrollado estudios sobre los morteros y argamasas originales».
«Había zonas en las que faltaban quince y hasta veinte metros cúbicos de relleno, y en la parte superior se había acumulado una capa de tierra vegetal de un metro de altura que actuaba a modo de esponja, absorbiendo el agua y la nieve y permitiendo que se filtrasen al interior del muro, donde se congelaba y facilitaba la rotura de los materiales», expuso Melquiades Ranilla.
Esto es, que el muro había perdido el 50% de su volumen, volumen que será restablecido de manera completa (cuatro metros de ancho por unos ocho de alto) con esta intervención. «Primero elevaremos una pared de piedra, que es lo que verá el ciudadano, y después iremos rellenando el interior, por tramos, con el canto rodado, que fue lo que hicieron en el medievo, ir rehaciendo la muralla, restaurarla a su modo». Y es que Melquiades Ranilla recuerda que todo el recinto leonés cuenta con tres fases constructivas: la primigenia, del siglo I; la de los siglos III y IV, que puede verse en Los Cubos; y las «recomposiciones» medievales con materiales más pobres. «Precisamente aquí nos hemos encontrado con muchos más componentes medievales de lo que esperábamos», dijo. Asimismo, el arquitecto adelantó que se han hallado los restos del cubo gemelo al hoy existente, cubo que «se insinuará en el pavimento». También añadió que las obras facilitarán el acceso peatonal por su camino de ronda, aunque ese particular constituirá la última etapa de los actuales trabajos.
Diario de León

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Estudian en la costa gallega yacimientos mesolíticos de la misma época que el hombre de O Courel

El Instituto de Xeoloxía Isidro Parga Pondal, de la Universidade da Coruña, investiga en la costa gallega y portuguesa una serie de yacimientos del Mesolítico, la misma etapa de la prehistoria a la que pertenecen los restos humanos más antiguos conocidos en Galicia, descubiertos recientemente por científicos de este centro en una cueva de la sierra de O Courel. Los yacimientos han sido localizados con la ayuda del club espeleológico vigués Maúxo y están situados en diversas cuevas graníticas de la ría de Vigo, el monte Pindo (Carnota), la sierra de Barbanza y el municipio portugués de Valença.
El director del mencionado instituto, Juan Ramón Vidal Romaní, señala que entre los materiales hallados en estos yacimientos destacan unas placas de barro cocido que supuestamente se elaboraron para revestir cestas fabricadas con fibra vegetal. Análisis realizados con la técnica de la termoluminiscencia han asignado a estos materiales una antigüedad de 9.000 años. Los restos humanos de O Courel, datados con la técnica del carbono 14, tienen entre 8.000 y 10.000 años. En los mencionados yacimientos costeros también se han encontrado numerosas herramientas de piedra.
El estudio del Mesolítico reviste un gran interés científico porque durante este período se produjeron los cambios climáticos, ambientales y culturales que condujeron a la transformación de las sociedades nómadas de cazadores-recolectores del Paleolítico en las sociedades agrícolas y sedentarias del Neolítico. Los hallazgos de O Courel y de las cuevas graníticas de la costa ofrecen un especial valor dado que en Galicia se conocen muy pocos rastros de esta etapa de la prehistoria. Entre ellos destaca el yacimiento de la cueva de Valdavara, en Becerreá, que está siendo objeto actualmente de una serie de excavaciones dentro de un plan de investigación que coordina la Universidade de Santiago.

La Voz de Galicia

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Las excavaciones de Reza Vella dejan al descubierto cien metros de la vía romana Ourense-Tui

Restos de la calzada romana hallada en Reza Vella. :: Iñaki Osorio
Las excavaciones de Reza Vella dejan al descubierto, al finalizar la segunda fase, restos romanos del siglo I, cien metros de calzada –discontinuos, al faltarle trozos– de una posible variante de la vía XVIII del itinerario de Antonino, que comunicaba Ourense con Tui, pasando por el puente romano, tres casas de una etapa más tardía, que pueden pertenecer a los siglos III, IV o V, y varios muros, de los que se desconoce su funcionalidad.
De momento, los técnicos no encontraron respuesta a la circunstancia de que el tramo de calzada descubierta tenga un "ancho superior" al que correspondería a un ramal de la vía XVIII, aunque otros especialistas le restan importancia a este hecho, debido a que el propio itinerario de Antonino presenta anchos variables a lo largo de su recorrido.
La calzada no tiene "ningún edificio coetáneo adosado a ella", según las primeras estimaciones, por lo que todo apunta a que fue la primera construcción que se realizó en la zona, en torno a la que posteriormente, con el paso de los siglos, se fueron levantando casas.
Hay que destacar que en la primera fase de la excavación arqueológica realizada en Reza Vella "no se encontró ningún edificio; solo se halló un trozo de calzada y unos muros, además de abundante cerámica y monedas", que han recogido para someterlas a un procedo de limpieza, con la finalidad de poder realizar posteriormente el correspondiente análisis.
Los técnicos están revisando la cartografía, para comprobar si se trata de la variante de la vía XVIII que unía Ourense con Lugo, al existir datos que "no concuerdan" con la documentación que manejan, por lo que esperan el resultado de los análisis realizados en un laboratorio para llegar a una conclusión.
La estructura más antigua corresponde al siglo I, y el yacimiento tiene una prevalencia hasta los siglos III, IV o V, según la primera impresión.
Arqueólogos que realizaron las principales excavaciones del casco antiguo de Ourense, confirman que la cronología coincide con la de As Burgas y la del Pompeo del Instituto Otero Pedrayo. De todas formas, pese a la poca distancia que hay entre ambas zonas, descartan que pueda tratarse de una prolongación de la ciudad. Barajan la hipótesis de que pueda tratarse de "una villa agrícola", formada por casas que se fueron construyendo junto a la vía en siglos posteriores.
Con motivo de las obras de construcción de la línea de alta velocidad Ourense-Santiago, en las inmediaciones de la estación Empalme de esta ciudad, se llevó a cabo una prospección arqueológica, en base a la que la Dirección Xeral de Patrimonio determinó la necesidad de hacer unas excavaciones en el yacimiento de la capilla de Santa Catarina de Reza Vella, incluida en el Catálogo do Patrimonio Arqueolóxico de PXOM de Ourense. Las excavaciones arqueológicas fueron autorizadas por la Dirección Xeral de Patrimonio el 12 de mayo de este año. La primera fase de la excavación finalizó, con el hallazgo de fosas colmatadas con restos de época romana, muros y zanjas con material de época, como molinos, tegulae e imbrex, además de restos de la calzada
Faro de Vigo

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El aumento de nivel de mar destruirá miles de sitios arqueológicos, dice un estudio

Yacimiento frente al mar
El estudio, publicado en la revista estadounidense 'Journal of Coastal Conservation', es el resultado de la investigación de los arqueólogos Torben Rick, de la Institución Smithsonian en Washington, Leslie Reeder, de la Universidad Metodista del Sur, y Jon Erlandson, de la Universidad de Oregón.
Los investigadores se basaron en el caso del canal de Santa Bárbara, en California, para desarrollar, a partir de factores cuantificables como el cambio histórico en las líneas costeras, la inclinación de la costa o la acción de las olas, un modelo científico para medir la vulnerabilidad de los sitios arqueológicos.
En el canal californiano, que acoge desde restos de grandes ciudades hasta pequeños fragmentos de conchas milenarias, encontraron una pauta creciente de degradación que ha aumentado en cada generación.
Sin embargo, concluyeron que la tasa de deterioro en este área que es en general más baja que la que pueden sufrir otras costas más abiertas o con menor inclinación, como las costas del Atlántico o del Golfo de México en Estados Unidos.
A raíz de ese modelo, y ante la imposibilidad de salvar todos los lugares arqueológicos del mundo, los arqueólogos pidieron que se desarrolle un índice de los sitios expuestos a un mayor riesgo, para llegar a 'decisiones informadas sobre cómo preservarlos'.
'Necesitamos encontrar formas de actuar. Al cuantificar la vulnerabilidad de los lugares con más riesgo de destrucción, hemos dado un primer paso para mitigar la pérdida de datos arqueológicos y del patrimonio cultural que contienen', dijeron los investigadores en el estudio.
Los arqueólogos también subrayaron la amenaza adicional que supone el desarrollo urbano contemporáneo, que tiende a situarse en las costas, mermando en muchas ocasiones zonas arqueológicas que nunca han sido excavadas.
Según las conclusiones que expusieron varias universidades en el Congreso Científico Internacional sobre Cambio Climático de Copenhague en marzo, el nivel del mar podría subir hasta un metro para 2100, el doble de lo estimado en el último informe mundial de la ONU.
Terra

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29/10/10

La cultura que dominó el mar renace como símbolo de la prosperidad prehispánica

La milenaria cultura manteña, en el oeste de Ecuador, que dominó en su tiempo el comercio en el océano Pacífico, ha vuelto a renacer mediante excavaciones como símbolo de la prosperidad que hubo en este continente antes de la llegada de los españoles.

Esa es una de las conclusiones a las que llegaron los científicos que han desenterrado una parte de la cultura manteña en el sitio conocido como Cerro de Hojas-Jaboncillo, en el cantón Montecristi de la provincia costera de Manabí.
Justamente este jueves fue inaugurado en ese sitio el Centro de Interpretación "Cerro de Hojas", con el que se abren al público los hallazgos sobre una gran ciudad manteña enterrada por la historia y el tiempo.
Se trata de un "sistema urbano" completo, una especie de "centro de globalización precolombino", de unas 3.500 hectáreas de extensión, que supone la mayor área arqueológica de Ecuador, asegura el director del proyecto, Jorge Marcos.
A este arqueólogo le llamó la atención, sobre todo, la forma como los manteños "aprovecharon la naturaleza" y construyeron un centro urbano que se podría considerar como un "modelo de vida bueno".
El pueblo manteño es producto de un largo desarrollo histórico de otras culturas que habitaron esta zona costera y sobre todo recoge el legado de la conocida como "Valdivia", que se ha hecho famosa por sus "venus" de barro, tocadas con peinados que evocaban la belleza de sus mujeres.
El esplendor de la cultura manteña se sitúa entre los siglos IX y XIV, paralela a los incas peruanos, con quienes tuvieron pactos en el periodo final antes de la conquista española, señaló Marcos.
La gran zona urbana, que fue edificada al parecer en el siglo XII, cuenta con unas "microcuencas artificiales" aprovechaban la humedad del ambiente, especialmente de la bruma, explicó Marcos.
También disponía de "silos bajo tierra" y una gran "intensificación agrícola" para garantizar la "seguridad alimentaria" del pueblo, dijo.
"Verdaderamente es algo grandioso" porque podría considerarse una "civilización estado", donde parece haber ocurrido una "revolución urbana" que le llevó a expandir su contacto a los Andes, sobre todo con culturas que usaron como moneda o adorno las conchas espóndilus que los manteños recogían en la costa.
Su habilidad como marinos les convertió, además, en una potencia del comercio desde el golfo de California, en el norte, hasta el extremo sur de Argentina y Chile.
También se le atribuye una gran actividad comercial con Centroamérica, especialmente con la zona costera de México, aunque hay pocas evidencias de su relación con mayas o aztecas.
Rescatar esta cultura no ha sido fácil, varios años de estudios, una tecnología de punta y algo más de 300.000 dólares en financiación estatal, precisó Marcos, que se siente orgulloso de que el proyecto, sobre todo el Centro de Interpretación, se abra al público como un espacio para ratificar la identidad nacional.
No obstante, señaló que sacar a la luz esta riqueza arqueológica llevará mucho más tiempo, por su magnitud, por lo que se prevé que al financiación estatal llegue en el próximos años a completar un millón de dólares.
Otro de los científicos que ha contribuido a descubrir esta cultura es el griego Agamemnon Gus Pantel, de la Universidad Politécnica de Puerto Rico, quien realizó recientemente un estudio preliminar en el asentamiento manteño con un radar especial, junto con otros expertos extranjeros.
El aparato percibe a través de emisión de microondas "las diferencias en el subsuelo, como depósitos y estructuras", lo que permite determinar, de antemano, el área donde hay más probabilidad de evidencias arqueológicas, relató.
"Podemos ver las varias capas del terreno sin tener que excavar" y la información puede dar lugar a reconocer, por ejemplo, "un muro de retención de 90 grados. Uno sabe que eso no es natural", comentó el científico griego.
"Esta técnica lleva años en uso, en lugares coloniales y precolombinos, y también en China, Norteamérica, Rusia, Italia e Islandia", añadió Gus Pantel.
Según él, la tecnología sólo ha logrado escudriñar el uno por ciento del área total del asentamiento urbano, sólo una "huella digital" de un lugar donde se asentó "una civilización muy compleja".
Canal Patrimonio

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Los trabajos en la villa romana de La Ontavia, en Ciudad Real, sacan a la luz unas termas de dos mil años de antigüedad

Más de cincuenta personas contratadas por el Gobierno de Castilla-La Mancha han trabajado en la investigación y consolidación del yacimiento de La Ontavia, en la localidad de Terrinches, en Ciudad Real, donde han salido a la luz las termas con que contaba esta villa romana.
En esta campaña de excavaciones el Gobierno del presidente Barreda ha invertido 18.500 euros en la recuperación de esta villa romana de época tardía (siglo IV d.C.), dando así continuidad a los trabajos desarrollados desde el año 2007. Entre las ayudas concedidas cabe destacar la destinada a la Investigación del Patrimonio, presentada este año por primera vez por el Gobierno regional.
La actuación en el yacimiento de La Ontavia forma parte de la campaña de excavaciones arqueológicas que cada verano lleva a cabo el Gobierno de Castilla-La Mancha en toda la región, y que este año ha permitido la contratación de cerca de 600 desempleados. En esta edición, el presupuesto destinado ha sido de aproximadamente 5,5 millones de euros para trabajar en 33 yacimientos de toda la comunidad autónoma, según ha informado la Junta en nota de prensa.
El yacimiento de La Ontavia cuenta con dos mil años de antigüedad, y tuvo su origen cuando un rico terrateniente se instaló en este lugar bien comunicado mediante la Vía Augusta. Allí es donde él, sus descendientes y su servicio habitaron durante siglos, hasta el abandono del lugar durante las invasiones godas.
El Gobierno de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento de Terrinches están colaborando en los trabajos para la recuperación de este conjunto residencial y agropecuario, del que cabe destacar el buen grado de conservación de las instalaciones termales, que cuentan con piscinas y salas frías, calientes y templadas, además de vestuarios y letrinas.
Posteriormente, esta área fue reutilizada en época tardoantigua como un área cementerial, de la que se han excavado alrededor de treinta tumbas que contienen restos de cincuenta individuos. Hasta el momento se han documentado cuatro tipos de estructuras: de lajas, de mampostería, mixtas y con cubierta única de lajas. De todas ellas, sólo tres conservan elementos de ajuar, dos anillos de bronce y uno de plata.

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MARQ expondrá 300 piezas de los fenicios a musulmanes halladas en Guardamar

El Museo Arqueológico Provincial de Alicante (MARQ) expondrá cerca de 300 piezas de las culturas fenicia, íbera, romana y musulmana halladas en varios yacimientos arqueológicos de Guardamar del Segura.
Bajo el título "Guardamar, Museo y Arqueología", la muestra recopilará algunas de las mejores piezas extraídas durante las tres últimas décadas en los yacimientos de La Fonteta, el Cabezo Lucero o la Rábita Califal.
Entre las escogidas para la exposición, hay algunas todavía inéditas de la cultura fenicia en la localidad, como las estelas-betilo y los escarabeos y amuletos egipcios asociados al mundo funerario, los pebeteros thimateria de cabeza femenina y los pergaminos medievales inéditos.
Las nuevas tecnologías aplicadas a recreaciones infográficas, audio guías, recreaciones en 3D y audiovisuales sobre Guardamar dotarán a la exposición de una perspectiva innovadora, permitiendo al espectador adentrarse virtualmente en la antigua villa amurallada o sumergirse de lleno en la en la historia local, narrada a través de la voz y la mirada amable del ingeniero Mira.
La exposición se complementa con la publicación de un catalogo de piezas y un compendio de artículos donde grandes expertos mostrarán el estado actual de la investigación arqueológica, histórica y social de Guardamar.
La alcaldesa de esta localidad de la Vega Baja, Marylène Albentosa, ha manifestado que esta exposición "es un magnífico escaparate para conocer las diversas culturas que a lo largo de los siglos han poblado Guardamar", así como "para dar a conocer la realidad actual del municipio y su oferta turística al resto de la provincia".
Guardamar pretende aprovechar este evento para anunciar la nueva imagen y el nuevo nombre del museo arqueológico municipal, MAG (Museo Arqueológico de Guardamar del Segura), con el que se pretende iniciar un nueva andadura museística, tras las reformas realizadas en sus salas durante los últimos años.

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El descubrimiento de la misteriosa ciudad de Paquimé

Construcciones de Paquimé. :: centricphoto.com
Paquimé ha guardado los secretos de la cultura que creó su espectacular arquitectura hace 1.300 años, misterios de una cultura singular, que creó una red comercial con el centro y sur del México prehispánico, desarrollando una civilización que dominó un área importante de lo que actualmente son los estados de Chihuahua (zona oeste), Sonora, Arizona, Utah, Colorado y Nuevo México, al noroeste de la Sierra Madre Occidental. Situada en el estado de Chihuahua, al norte de México, a 350 kilómetros al noroeste de la capital del estado y a tan solo 500 metros de la localidad de Casas Grandes, este yacimiento arqueológico guarda innumerables vestigios de una civilización prehispánica, que como tantas otras en México, desapareció en las brumas del tiempo.
El descubrimiento de Don Francisco de Ibarra
Cuando el fundador de la villa de Durango, Don Francisco de Ibarra, nacido en Éibar (Guipúzcoa) en 1539, que murió en Sinaloa (México) en 1975, llegó a Paquimé encontró grandes casas de adobe ocupadas por indios jumas, que se dedicaban a la caza. Ni rastro de sus originales pobladores.
Ibarra venía de una epopeya que le había llevado a la Sierra Madre partiendo de San Juan de Sinaloa en busca de territorios no conquistados y de nuevos horizontes para la explotación minera, aunque el episodio de Paquimé fue considerado un fracaso, acabó con el descubrimiento de uno de los
yacimientos arqueológicos más importantes de México.
La fecha de partida de esta empresa no está claramente definida, ya que el cronista de Francisco de Ibarra, Baltasar de Obregón, establece la fecha en el 19 de mayo de 1567, aunque una carta escrita por Sotelo de Betanzos, fechada el 5 de julio de 1566 ya hace mención de dicha expedición, según se recoge en el libro “Apuntes para la historia de la Nueva Vizcaya” de Atanasio G. Sarabia, donde se narra de manera somera el azaroso viaje de Don Francisco y sus huestes.
La azarosa expedición a la Sierra Madre
La expedición que encabezaba Don Francisco de Ibarra estaba compuesta por sesenta soldados, la mayoría de ellos arcabuceros, gente veterana, valiente y de fiar, que sufrió dificultades y penurias, ascendiendo por caminos escarpados en los que llegaron a perder algunos caballos.
Cuando llegaron a la cima de la primera cordillera de la sierra tuvieron un encuentro con indígenas, que los recibieron en paz. Tras atravesar espantosas cañadas, peñascos y riscos, sintieron la decepción de estar dirigiéndose irremediablemente a tierras ya descubiertas con anterioridad y pobladas por indios hostiles, a cuyas flechas envenenadas temían los españoles por sus funestas consecuencias.
Ante la imposibilidad de encontrar nuevos territorios ni villas pobladas en las que abastecerse, los hombres de Don Felipe de Ibarra decidieron mayoritariamente regresar, lo que además de la decepción supuso un calvario, en el que tuvieron que sacrificar a sus monturas para alimentarse, comer bellotas y magueyes, además de resultar intoxicados con hongos que recolectaron para comer.
Una cultura floreciente
La cultura que floreció en Paquimé comenzó en el año 700, con el primer asentamiento humano que introdujo la agricultura y que además construyó uno de los símbolos de esta civilización, junto con las ollas de barro, las casas. Don Francisco de Ibarra y su grupo quedaron maravillados por las construcciones de varios pisos, a las que asemejó con las villas romanas. “Esta gran ciudad... contiene edificios que parecen haber sido construidos por los antiguos romanos. Es impresionante verlos. Hay muchas casas de gran tamaño, fortaleza y altura... Tienen seis y siete pisos, con torres y muros como fortalezas para protección y defensa contra los enemigos... las casas contienen grandes y magníficos patios...”
Paquimé llegó al máximo de su esplendor en los siglos XIV y XV, habiendo desarrollado una potente ruta comercial con las civilizaciones del Centro y Sur de México. Con ellas comerciaba con turquesas de las minas norteñas, traían toneladas de conchas de las playas de Sonora, Sinaloa y Baja California, además de las vistosas guacamayas, que incluso tenían un espacio reservado en sus edificios para su cría, de las cuales distribuían sus preciosas plumas por toda la región. Su extraordinaria cerámica policromada se utilizaba como moneda de pago en sus transacciones comerciales en aquel tiempo.
El ocaso de Paquimé
Sin embargo, esta civilización desapareció sin dejar más rastro que su arquitectura y la huella dejada en forma de restos arqueológicos. Como el resto de culturas de la zona, la cultura que fundó Paquimé no desarrolló un sistema de escritura, por lo que las primeras constancias escritas son las dejadas por los conquistadores españoles, como Don Francisco de Ibarra, de las que dio fe su cronista, Baltasar de Obregón.
La decadencia de Paquimé terminó en 1340, cuando la población que ahora conocemos como Casas Grandes, fue quemada y abandonada por sus habitantes. Según el arqueólogo, Charles Di Peso, Paquimé floreció hacia el año 1200 y su colapso como civilización tuvo lugar sobre el año 1350, sin embargo, según el director del Proyecto Arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Eduardo Gamboa Carrera, actualmente se sabe con precisión gracias a las investigaciones y los avances tecnológicos, que Paquimé floreció y sucumbió 100 años después.
Tomás Torres / Suite 101

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Las herramientas afiladas de la prehistoria se fabricaron mucho antes de lo supuesto

Un bifaz de 75.000 años hallado en Blombos. SCIENCE
Las Los hombres de la Edad de Piedra podían fabricar cuchillos de piedra y puntas de lanza afilados mucho antes de lo supuesto hasta ahora, concluyó un equipo de investigadores en base al análisis de objetos arqueológicos hallados en una cueva en Sudáfrica.
La técnica para fabricar cuchillos afilados de piedra, aplicando una presión controlada en los cantos, fue desarrollada hace unos 75.000 años, es decir 55.000 años antes de lo estimado, indican los especialistas encabezados por Paola Villa y Christopher Henshilwood de la Universidad Witwatersrand de Johannesburgo, Sudáfrica, y de la Universidad de Colorado, en Boulder, Estados Unidos en un artículo publicado en la revista estadounidense "Science" (volumen 330, página 659).
Hasta ahora, los arqueólogos sostenían que la técnica había surgido en Europa occidental hace unos 20.000 años.
La técnica, denominada "Pressure-Flaking", consiste en presionar sobre una piedra en bruto sobre los cantos con un hueso de un animal u otra herramienta, de modo tal de eliminar finas escamas de piedra. De esta manera se lograban cantos muy afilados.
Algunos tipos de piedras pueden se trabajados directamente de esta manera, mientras que otros deben ser calentados previamente.
Villa, Henshilwood y colegas analizaron herramientas de la cueva de Blombos en Sudáfrica, en la que en el pasado fueron hallados muchos indicios sobre la vida y el comportamiento de los hombres de la Edad de Piedra.
Una parte de la investigación consistió en el experimento de fabricar herramientas similares a las usadas por el hombre prehistórico con piedras de la región.
Los expertos descubrieron que las piedras debían ser calentadas previamente para conseguir el filo definitivo. El material usado era la silcreta, que según determinaron los científicos, podía ser esculpida de manera tosca en estado natural, pero el desprendimiento de esquirlas por presión es imposible.
Entonces, los especialistas analizaron los cantos de las herramientas bajo el microscopio y descubrieron que las "cicatrices", que quedaban tras el desprendimiento de las escamas en la piedra presentaban cantos diferentes.
Algunos eran ásperos y quebradizos, lo que es un indicio de que la piedra fue trabajada en estado natural. En tanto, otra parte era totalmente lisa, lo que es típico del labrado de una piedra que anteriormente fue calentada.
Por lo tanto, los expertos concluyeron que los hombres de la Edad de Piedra calentaron las piedras en un paso determinado de la fabricación y luego la continuaron trabajando para darle el filo definitivo.
Este técnica permite un trabajo muy controlado de los cantos de las piedras, de manera tal de obtener herramientas mucho más afiladas y puntiagudas que si sólo se las esculpe en bruto.
Los restos hallados en los cuchillos de piedra señalan que fueron utilizadas para la caza.
Es posible que esta técnica le confirió a los hombres que emigraron de África una ventaja decisiva.
DPA

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Descubren en China esqueleto de ancestro del saurópodo

Científicos han descubierto en China el primer esqueleto completo de un antepasado fundamental de los animales terrestres más grandes de la Tierra: los dinosaurios saurópodos. La nueva especie, llamada Yizhousaurus sunae, vivía en las llanuras de inundación alrededor de Lufeng en la provincia de Yunnan, al sur de China, hace unos 200 millones de años. La especie ayuda a explicar cómo evolucinó este icónico dinosaurio cuadrúpedo de cuello largo.
Con sus 35 metros de largo, los saurópodos gigantes de 100 toneladas llegaron más tarde. El Yizhousaurus tenía alrededor de 8 metros de largo, pero muestra todas las características de los saurópodos posteriores: la postura del comienzo de un largo cuello, un esqueleto robusto y cuatro patas. El hallazgo presenta un cráneo fosilizado intacto, que es muy raro y crucial para entender su lugar en la evolución de los saurópodos.
"Los saurópodos tienen estos huesos grandes, pero sus cráneos son muy ligeros y pequeños", dijo el paleontólogo Sankar Chatterjee, de la Texas Tech University. Chatterjee presenta su descubrimiento en la reunión anual de la Sociedad Geológica de América en Denver.
El cráneo del Yizhousaurus es ancho, alto y abovedado, con un pequeño hocico corto, y las cuencas de los ojos en los lados para seguir mejor a sus adversarios. Tiene una mandíbula inusualmente ancha y en forma de U, al igual que la observada en el Camarasaurus, dijo Chatterjee.
Numerosos dientes de sierra y con forma de cuchara se sitúan en los maxilares superior e inferior y se deslizan entre sí para el corte de material vegetal durante la alimentación. Los dientes fuertes y el cuello levantado dejaban que el animal cortase y masticara muy fácilmente las ramas pequeñas en las copas de los árboles.
Europa Press

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Murallas transitables, elevadores en el casco antiguo y calles sin bolardos

Escaleras del Postigo, a los pies del Acueducto. :: ANTONIO DE TORRE
Aunque no pasaron por la mesa de exposición las trece integrantes del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, sí que hubo una nutrida y variada representación de expertos que explicaron algunas soluciones concretas que han dado al problema de la accesibilidad.
Ávila, quizás, se lleva la palma en cuanto a logros en esta materia. Sus proyectos han merecido numerosos premios. De hecho, es la única capital de provincia española, junto con Málaga, que posee una concejalía específica dedicada a la accesibilidad. En este sentido, la edil segoviana de Patrimonio, Claudia de Santos, aunque aplaude esta iniciativa, no ve imprescindible la creación dentro del organigrama de la Corporación municipal de un departamento concreto. Lo que sí deja claro es que la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad ha de ser un eje transversal en el trabajo de todas las concejalías, que han de actuar en red y coordinadas en pos de diseñar una ciudad más asequible.
«El 30 de abril de 2008 se hizo realidad el sueño de ver sillas de ruedas recorrer el adarve de la muralla», esgrimió con orgullo Israel Muñoz, secretario de la Comisión de Accesibilidad de la ciudad abulense. Durante su exposición, además de presumir de haber logrado hacer accesibles cien metros de la fortaleza para personas con movilidad reducida, detalló otras medidas adoptadas en los últimos años en la capital vecina y que han ido orientadas a la intervención en monumentos.
Juan Aljama habló en nombre de Córdoba. Señaló que en la actualidad se está redactado en nuevo Plan Municipal de Accesibilidad 2011-2016. Estos documentos se repiten en el contingente de actuaciones que llevan a cabo las integrantes del grupo de Ciudades Patrimonio. En su caso, destacó el proyecto de información y comunicación consistente en vídeos locutados en leguaje de signos o diapositivas-guía.
La representante de Cuenca, Verónica López, expuso una de las soluciones más llamativas. En el caso de la capital manchega, se ha propuesto la colocación de remontes mecánicos en el casco antiguo, uniendo así la ciudad baja con la parte alta. Esta instalación consta de un ascensor panorámico con capacidad para 26 personas.
Mérida, por su parte, puso de manifiesto las dificultades con las que se topan los especialistas en accesibilidad a la hora de actuar en una urbe que es un yacimiento. La ciudad extremeña trazó un plan para crear itinerarios adaptados a los visitantes con discapacidad para que pudieran recorrer los monumentos. El representante emeritense, Francisco García, reconoció que la peatonalización no ha podido ser completa. En esta línea, criticó la colocación de bolardos, los que definió como «el peor invento que se ha hecho».
Toledo está inmersa en pleno reimpulso de su gestión de la accesibilidad con un nuevo plan integral, y aboga por la participación civil y «la implicación de todas las áreas del Ayto» a la hora de aportar soluciones y detectar problemas, apuntó Teodoro García.
El Norte de Castilla

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28/10/10

Cuatro yacimientos arqueológicos de Las Torres de Cotillas, más cerca de ser declarados BIC

La Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales de la Consejería de Cultura tiene muy avanzados los procesos de tramitación para declarar e inventariar como Bien de Interés Cultural (BIC) un total de cuatro yacimientos arqueológicos en el municipio de de Las Torres de Cotillas. Se trata de los de Cotillas, el Campo del Alfarero, Las Peñetas y el Barrio de San Pedro, proyectos estos dos últimos para los que la citada Dirección General tiene abiertos los plazos de información pública para proseguir con el trámite de declaración BIC. "Desde hace meses estamos llevando a cabo el proceso de incorporar al inventario del patrimonio regional como áreas arqueológicas protegidas estos cuatro yacimientos que atesoran el más esplendoroso pasado histórico del municipio", señala el concejal de Cultura local, Domingo Cava.
El más antiguo de estos emplazamientos arqueológicos es el del Campo del Alfarero, un promontorio ubicado a unos 200 metros de las márgenes del río Segura que reúne una de las mejores muestras de la cultura ibérica argárica en la Región de Murcia. Una afirmación que prueban tanto las viviendas de planta rectangular descubiertos como las piezas de cerámica, molinos de uso doméstico fabricados en granito, hachas, puntas de flecha, cuchillos y símbolos de sílex sacados a la luz en las diferentes prospecciones realizadas.
De la época romana
Además, los yacimientos de Cotillas y el Barrio de San Pedro albergan vestigios de las épocas romana (primordialmente termas y piezas de cerámica tales como ánforas) y musulmana (huellas de arquitectura civil y asimismo piezas de alfarería). "Estos emplazamientos están localizados en la ribera derecha del Tháder y son núcleos originarios del poblamiento humano del municipio torreño", apunta Cava.
Más reciente sería la datación de la cuarta zona arqueológica de Las Torres de Cotillas, la de Las Peñetas. Situada en el barrio de La Florida, junto al mismo cauce del río Mula, conserva unos dos metros de una red de canalización de aguas (acueducto) construida en el año 1575 con argamasa de cantos rodados trabados con cal y ladrillos y que, según apuntan los estudios de expertos, contaría con una cimentación levantada en fechas islámicas.

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Encuentran viviendas particulares dentro de la ciudad romana de Segóbriga en la última campaña de excavaciones

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha informado que se han encontrado, por primera vez, viviendas particulares dentro de la ciudad romana de Segóbriga en la última campaña de excavaciones.
El delegado de Educación, Ciencia y Cultura, Eugenio Alfaro, ha informado, acompañado por uno de los directores científicos de las excavaciones, Juan Manuel Abascal, y la directora del Parque Arqueológico de Segóbriga, Rosario Cebrián, sobre el resultado de las excavaciones de la campaña de 2010.
Para Eugenio Alfaro, "el Parque sigue creciendo y continúa dándonos gratas sorpresas en materia arqueológica; porque ahora ya no podemos decir que Segóbriga fue una de las ciudades administrativas más importantes de la España romana (Hispana), sino que también poseía un asentamiento poblacional que ahora está empezando a salir a luz gracias al trabajo y dedicación tanto de los directores científicos Juan Manuel Abascal y Martín Almagro-Gorbea, como de la directora del Parque, Rosario Cebrián".
El hallazgo se ha hecho realidad en esta campaña de excavaciones "mientras estábamos trabajando en los alrededores del foro, pero nos pusimos a trabajar en esta zona pensando que continuaríamos con estructuras monumentales y que seguíamos dentro del centro administrativo de la ciudad, y la sorpresa ha sido que por primera vez en Segóbriga hemos encontrado viviendas particulares; algo que teníamos prácticamente descartado y que es una gran novedad", ha explicado El director científico de la excavación, Juan Manuel Abascal.
La vivienda romana encontrada y que está terminándose de excavar es del siglo I d. C. "pero esto nos da argumentos suficientes para saber que existía una vida urbana y doméstica alrededor de la vida administrativa de la ciudad y esto abre una nueva expectativa y cambia, desde luego, todo lo que hasta ahora pensábamos sobre el crecimiento de la ciudad", ha continuado Abascal.
Esta siendo una gran oportunidad para la zona pero puede serlo mucho más y si desde los pueblos cercanos saben aprovecharlo", ha subrayado el delegado de la Junta en Cuenca. Además, "los resultados han permitido documentar, por primera vez en la ciudad, la presencia de viviendas particulares dentro del casco urbano, un fenómeno que se venía poniendo en duda debido a los resultados fallidos de su búsqueda en ocasiones anteriores", ha continuado Alfaro.
La riqueza de Segóbriga estriba en que con cada campaña de excavaciones "logramos encontrar restos que nos aportan un mayor conocimiento sobre los asentamientos romanos de nuestra provincia, y este trabajo en el que está involucrado el Gobierno regional, siempre nos da interesantes y agradables sorpresas", ha subrayado Eugenio Alfaro.
La excavación ha permitido documentar una vivienda del siglo I d.C., muy destruida por modificaciones posteriores y por los trabajos agrícolas de muchos siglos, organizada alrededor de un patio central con un estanque de agua y un pasillo circundante. Se trata del modelo tradicional de vivienda romana, que iría sufriendo progresivas modificaciones a lo largo de su historia.
En las excavaciones se han recuperado también algunos elementos decorativos, inscripciones, monedas, etc., que una vez estudiados permitirán explicar mejor el desarrollo de la ciudad en las primeras décadas del siglo I de nuestra Era, justamente la época en que la ciudad alcanzó su máximo desarrollo.

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En busca del origen asturiano

Arqueólogos trabajando en el castillo de Gauzón :: Ricardo Solís
Los arqueólogos que ejecutan las excavaciones en el yacimiento de Raíces, en Castrillón, buscan, al pie de los vestigios del castillo de Gauzón, lo que podría ser la aldea "primigenia" de Asturias, según un primer informe de los trabajos.
El cierre de esta primera fase de redescubrimiento de la fortaleza concluye con algunos datos que refuerzan la teoría de que el surgimiento del Reino Astur fue posible gracias a la existencia de entidades de poder previas, lo que explicaría la formación de la monarquía asturiana aprovechando las estructuras preexistentes.
En esta etapa ha comenzado a estudiarse la plataforma inferior del castillo donde ya se ha constatado la existencia de un poblamiento que, según las primeras conclusiones, estaba formado por viviendas e instalaciones humildes, construidas en madera del que todavía se conservan algunos restos.
El arqueólogo Alejandro García Álvarez-Busto ha señalado que están a la espera de recibir los datos del carbono 14 ya encargado a un laboratorio de Estados Unidos.
Esta prueba permitirá saber si las construcciones se corresponden con un poblado asociado al castillo o una teoría más ambiciosa, si su instalación fue anterior.
"La presencia de aldeas previas a los castillos es algo que se da en toda Europa, de forma que luego se procedía a lo que se denomina 'in castellamento'", ha explicado el arqueólogo en referencia a las poblaciones que fueron el germen de posteriores fortalezas.
La posibilidad de que Gauzón se creara de este modo abre nuevas expectativas desde la perspectiva arqueológica, según García Álvarez-Busto, que ha añadido que esta aldea es de especial importancia ya que nunca antes en Asturias se había realizado ningún estudio sobre las mismas.
Los arqueólogos pretenden ahora estudiar si entre las poblaciones del castillo o zona noble y la aldea, presumiblemente habitada por el servicio, existían diferencias importantes en cuanto a alimentación.
Las conclusiones del carbono 14, que esperan tenerse en el plazo de un mes, servirán para definir, con mayor precisión el tipo de poblamiento de la plataforma.
La fase final de esta primera tanda de excavaciones que se iniciaron en 2007, tras el cambio de Gobierno local, servirá de base para la elaboración de un nuevo proyecto que continuará con los trabajos, según ha explicado el edil de Patrimonio y Hacienda, Ramón Martínez Campo.
El nuevo proyecto de estudio se plantea a cuatro años, con tres líneas de actuación, empezando por el descubrimiento de nuevos restos así como su consolidación.
La segunda línea pretende continuar con el estudio de la plataforma inferior del castillo, dada la importancia de los restos que allí se están encontrando, y la tercera se centraría en el programa de visitas guiadas.
En este nueva tanda de excavaciones -la tercera desde 2007- se han encontrado distintos elementos que van desde cerámicas más o menos lujosas, algunas procedentes de otros países europeos, hasta restos que dan claves sobre la alimentación de los habitantes del castillo, como conchas, espinas de pez, o huesos de animales como vacas, ovejas y jabalíes.
Los equipos arqueológicos ya han descubierto una parte de la muralla en su flanco sur, que se ha consolidado como un área donde también se ha constatado la existencia de un torreón de gran potencia, cuya base tendría unas dimensiones de unos 50 metros cuadrados.

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El CSIC inicia en Vilanova el estudio del único círculo lítico existente en Galicia

El objetivo del estudio es determinar el contexto cronológico y cultural del círculo de Monte Lobeira :: MARTINA MISER
Un equipo de arqueólogos del Laboratorio de Patrimonio del Centro Superior de Investigaciones Científicas (Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento) ha comenzado a trabajar en el círculo lítico y los túmulos neolíticos de monte Lobeira (Vilanova de Arousa, Pontevedra), yacimiento descubierto y documentado en el año 1992 por Vicente Caramés, actual arqueólogo del Museo do Mar de Galicia.
El primer objetivo de la investigación es determinar el contexto cronológico y cultural del círculo ya que hasta ahora nunca se había hallado en Galicia un círculo lítico de época prehistórica. De hecho, solo había constancia del círculo de A Mourela, en As Pontes, pero antes de su destrucción por las obras de la autovía Ferrol-Vilalba, una investigación situó su origen cronológico a finales de la Edad Media.
El equipo del CSIC está dirigido por el arqueólogo Elías López-Romero, asesorado por Beatriz Comendador, de la Universidade de Vigo, y la Comunidad de Montes de András, propietaria de los terrenos donde aparecieron los restos.
El equipo realizará una prospección magnética del subsuelo del yacimiento arqueológico, lo que permitirá apreciar, a través de ondas emitidas por un aparato y traducidas en imágenes, posibles estructuras (muros o fosas) que no son visibles en la superficie.
También se hará una pequeña excavación arqueológica en el yacimiento por medio de sondeos mecánicos, lo que permitirá observar la relación del círculo con el túmulo más próximo a través del estudio de los niveles de terreno y obtener elementos que permitan aproximarse a su cronología, a través del estudio de materiales y dataciones por carbono 14.
Escáner 3D

La última parte de los trabajos constará de un estudio geográfico y de documentación del entorno del conjunto. En estas acciones se emplearán programas informáticos de análisis geográfico, como los sistemas de información geográfica, y se contará con tecnologías avanzadas para el estudio del patrimonio, como un escáner láser 3D.
El monte Lobeira albergó una antigua fortaleza alto medieval y existen referencias a un posible castro en la Edad de Hierro. El círculo, situado al pie del monte, tiene 18 metros de diámetro y parece conformado por una única hilera de piedras irregulares de mediano y gran tamaño.

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Las excavaciones en la ermita de Sant Joan sacan a la luz 30 tumbas del siglo XIX

El Museu Arqueológico y Etnográfico Municipal Soler Blasco de Xàbia ha realizado una excavación arqueológica en el interior de la ermita de Sant Joan, anexa al viejo cementerio. La construcción del cementerio en las inmediaciones en el año 1817, convirtió la ermita en capilla funeraria, función que ha tenido hasta los años ochenta del siglo pasado.
La excavación llevada a cabo se planteó con el fin de estudiar las posibles estructuras conservadas en el subsuelo de la ermita así como para intentar fijar su datación, además de recuperar este interesante edificio de propiedad municipal con el objetivo de que en el futuro pueda ser conocido y visitado. Así las cosas, los trabajos arqueológicos han permitido documentar un importante conjunto de 30 tumbas de inhumación, excavadas en el suelo natural de gleba de forma más o menos rectangulares. Ventisiete mantenían la orientación este-oeste (con la cabeza situada haia el este, exceptuando dos, que la tenían situada en poniente), y sólo tres se orientaban de norte en sur.
La mayor parte de los entierramientos fueron realizados dentro de ataúdes, con los cuerpos en posición decúbito supino, con los brazos flexionados sobre el pecho o el abdomen, exceptuando algunos de los infantiles, que tenían los brazos flexionados y las manos bajo del rostro, en posición de dormir.
De las treinta tumbas localizadas, diecinueve correspondían a adultos, y las once restantes eran enterramientos infantiles. Seis estaban vacías, mientras que el resto correspondían a cuatro adultos varones entre 40 y 70 años, seis mujeres entre 20 y 65 años, y tres individuos a los que no ha sido posible determinar el sexo por el mal estado de conservación. Los entierramientos de niños han determinado que tenían unas edades entre 1 y 2 meses y los 5 ó 6 años. Casi todos fueron enterrados entre 1817 y 1849, momento en que fue ensanchado el cementerio, adquiriendo aproximadamente la extensión actual.
La intervención arqueológica ha afectado a pràcticamente la totalidad de la superficie interior de este edificio de planta rectangular de 14 metros de longitud y 7,30 metros de anchura, con una única nave dividida en tres tramos regulares de unos 4,25 metros de longitud. La ermita de sant Joan era en origen un edificio de uso religioso situado a las afueras de la villa de Xàbia, en el cruce de los caminos que salían del pueblo en dirección a Pedreguer, Dénia, Gata y el Poblenou. Este edificio constituye un claro e interesante ejemplo de las conocidas como "ermitas de conquista", edificios de nave única y cubierta en dos aguas sustentada por arcos diafragmáticos. En este caso, son dos los arcos (uno forrado y reconvertido en arco de medio punto a mediados del siglo XIX) que dividen el espacio rectangular de la ermita en tres tramos regulares. No disponemos de demasiadas referencias documentales sobre sant Joan; hoy en día, la noticia más antigua que conocemos es de mediados del siglo XVII, momento en lo que parece que fue utilizado como lonja o almudí de la villa.
Gracias al Libro del Sacristán de la Parroquia de Xàbia, redactado en 1769, sabemos que era utilizado para usos religiosos al menos el día de Sant Joan Evangelista (27 de diciembre),"... Acabada la Misa mayor va el Clero a cantar una Misa a la Hermita de San Juan...", especialmente el día de Sant Joan Baptista (24 de junio)"... Día de San Juan Bautista, este día va el Clero a cantar una Misa a su ermita y para que vaian, se tocan tres toques como en visperas, el ultimo toque a las cinco de la Mañana..."
Esta excavación ha sido posible gracias a la participación del programa EMCORP que ha permitido la contratación de un arqueólogo. También han participado la brigada de obras municipal y el departamento de topografía municipal. El estudio antropológico ha sido realizado por doctor Francisco Gómez Bellard.

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Los 'panteones' familiares de Lancia

Uno de los arqueólogos exhuma un individuo en la necrópolis de Lancia :: j. casares
Una de las grandes riquezas del yacimiento de Lancia son sus necrópolis, las áreas de enterramiento en las que ya se han contabilizado casi doscientas tumbas, fundamentalmente datadas en dos épocas: romana y medieval. Y una de las exhumaciones más sorprendentes es sin duda la del esqueleto completo de un niño de corta edad, procedente de uno de los enterramientos correspondientes a la época medieval de la población, según apreciaba ayer el arqueólogo Gregorio Marcos, responsable de la empresa que se ha hecho cargo de la excavación y quien también ha hecho ver lo singular de haber encontrado individuos y familias enteras con edades muy diferentes.
Marcos ofreció información a este periódico sobre los tipos de enterramiento que se han hallado en la ciudad asturromana: las inhumaciones, es decir, el enterramiento del individuo, de los que se han hallado unos veinte vestigios, todos ellos medievales; y la zona con incineraciones, que suma más de 150 tumbas y que estaría datada casi toda ella en torno al siglo I. En este último caso, las cenizas de la persona muerta se introducían en una urna que a su vez se enterraba en un agujero practicado en el suelo junto a objetos personales del finado -"fíbulas, hebillas o pulseras que previamente también se habían quemado junto al fallecido-".
«Hemos encontrado individuos de todas las edades», explicaba Gregorio Marcos, quien recordaba que su empresa está ultimando el informe definitivo sobre la excavación y que el gobierno autonómico podría tenerlo en, aproximadamente, una semana. También se ha señalado que los restos exhumados ofrecerán información de gran interés sobre el modo de vida de estos ciudadanos de hace dos milenios, desde su longevidad y enfermedades padecidas hasta la alimentación, talla y aspecto físico de los mismos.
Costumbres conservadas
Una línea de trabajo apuntada por el historiador Mario Lozano, coordinador de la plataforma Salvemos Lancia, surge de observar la disposición de las tumbas romanas. «Podemos ver cómo en muchos casos existe un enterramiento principal, situado dentro de una estructura tipo templete o caseta pequeña, mientras que fuera de ella se agrupan otras más simples, como si fueran los miembros de la gens o familia típica del pueblo astur. Esto podría demostrar que los primitivos habitantes de Lancia conservaron parte de sus costumbres y tradiciones, como por ejemplo los usos funerarios, por lo menos durante algún tiempo después de la conquista de la ciudad por parte de las legiones romanas».
El área total de la excavación ha ascendido finalmente a 35.000 metros cuadrados en unos 1.200 metros a lo largo de lo que sería el trazado de la autovía León-Valladolid (A-60) entre las localidades de Mansilla de las Mulas y Villamoros. A pesar de que lo que hasta ahora se conocía con el nombre de Lancia, la ciudad fortificada aupada al cerro del Castro, al pie de estas nuevas excavaciones, se había declarado Bien de Interés Cultural -"máximo grado de protección en la legislación española-" y de que se conocía de manera fidedigna de que el asentamiento se extendía por la llanura, las instituciones eligieron, de entre tres posibles trazados, precisamente el que pasaba al lado de Lancia.
Además de las dos áreas de necrópolis se ha hallado un edificio de planta basilical, un complejo industrial con dos hornos, uno posiblemente romano y otro medieval, los cimientos de unas posibles termas y restos de diversas calzadas, además de numerosos objetos de uso cotidiano.

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Rescatan entierros en la Casa de Hernán Cortés

Una veintena de osamentas humanas y fragmentos de cerámica colonial fueron hallados en un cementerio del siglo XVI, localizado por arqueólogos en la parte posterior de la Casa de Cortés, en La Antigua, Veracruz. Tras el paso del huracán “Karl”, el descubrimiento derivó en un mayor número de esqueletos que se sumaron a los ocho encontrados con anterioridad.
Los hallazgos forman parte de los trabajos de salvamento arqueológico que realiza el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), a través de su centro regional en Veracruz, con motivo del proyecto de restauración de la Casa de Cortés, que está por comenzar.
La arqueóloga Judith Hernández Aranda, coordinadora de las excavaciones — que se hacen con recursos del Gobierno del Estado de Veracruz y Fundación GEO—, informó que estas labores se realizan en lo que fue el cementerio de la iglesia del Santo Cristo del Buen Viaje, registrada también en algunos documentos como del Santo Cristo del Calvario, y del cual se tenía conocimiento por investigaciones históricas previas.
En este panteón cristiano, ubicado detrás de la casa del conquistador español, desde hace tres meses se habían comenzado las excavaciones y se encontraron ocho osamentas; con el paso del huracán “Karl” la cifra se incrementó a veinte. La mayoría de los materiales óseos y cerámicos datan de los siglos XVI al XIX, aunque también hay restos de cerámica prehispánica correspondiente al periodo Posclásico Tardío de la Costa del Golfo (1300- 1519).
La arqueóloga, adscrita al Centro INAH-Veracruz, detalló que antes del fenómeno meteorológico se habían hecho pozos de sondeo, en los que se encontraron restos de una pilastra y fragmentos de huesos humanos, mismos que fueron nuevamente cubiertos y protegidos ante la llegada del huracán el 17 de septiembre pasado.
Abundó que luego del huracán y antes de reanudar la exploración de este cementerio católico —uno de los primeros establecidos en América—, se tuvo que hacer una labor intensa y durante tres semanas, para limpiar el área de excavación, ya que el viento y el agua tumbaron árboles, y arrastraron hasta allí basura y cúmulos de tierra. Fue durante esas labores cuando se encontró el resto de los esqueletos humanos y materiales cerámicos.
Hernández Aranda señaló que del conjunto de osamentas, destaca un cráneo con mutilación dentaria, indicio de que se trató de un individuo de raza indígena, enterrado en un espacio funerario cristiano. En este sentido, detalló, los españoles poblaron La Antigua a partir de 1524, siendo uno de los primeros asentamientos coloniales y por lo cual es común que algunos de los individuos enterrados en este cementerio todavía presenten marcas de rituales prehispánicos.
Este esqueleto es estudiado por la antropóloga física Blanca Lilia Martínez de León, quien también examinará el total del conjunto de los restos óseos para ofrecer un diagnóstico completo de su filiación cultural y antigüedad.
Agregó que otro esqueleto portaba un collar de cuentas, en tanto que uno más estaba acompañado de una copa de cerámica roja con incrustaciones de feldespato, típica del periodo de contacto hispano. Lamentablemente, señaló la arqueóloga, la mayoría de los entierros se ha encontrado en contextos removidos, debido a las modificaciones que ha tenido el terreno en los últimos dos siglos.
Sobre la cerámica hallada, mencionó que corresponde a fragmentos de tipo colonial, de los estilos Rojo Pulido Colonial, Sevilla Azul sobre Azul, Columbia Plain y Liguria Azul, de los siglos XVI y XVII; también hay mayólica Abo Policromo, Puebla Policromo y Puebla Azul sobre Blanco del siglo XVIII, además de loza fina europea impresa por transferencia, del siglo XIX.
Al detallar sobre el cementerio colonial, la arqueóloga manifestó que con base en investigaciones históricas, se encontraron dos planos del proyecto de construcción de la iglesia Santo Cristo del Buen Viaje, a cargo del arquitecto José Antonio Márquez, que datan de 1798 y 1800. “Aparentemente estamos excavando en lo que fue parte del cementerio del templo, que se encuentra al oeste del predio en exploración”.
Así mismo, añadió la arqueóloga Judith Hernández, en las excavaciones se han encontrado también restos de muros que indican que la llamada Casa de Cortés se extendía más allá de los límites actuales, por lo que es importante determinar cuáles fueron y así precisar la extensión que tuvo el cementerio y profundizar en los sistemas de enterramiento de la época.
La arqueóloga del Centro INAH-Veracruz comentó que luego de una serie de tratamientos que se aplicaron in situ a los esqueletos, éstos ya comenzaron a ser levantados y llevados al laboratorio para su conservación y estudio, con lo que se finalizará esta temporada de excavaciones.
Comentó que será mediante análisis de antropología física y arqueológicos en los huesos, como se podrán tener mayores datos sobre los individuos enterrados en ese sitio, como sus edades, sexo, enfermedades, causas de muerte y antigüedad, así como tener un mayor conocimiento de los sistemas funerarios practicados en el siglo XVI en esta parte del estado de Veracruz.

El Economista

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La cuna de los primates se muda a Asia

La epopeya evolutiva que convirtió a un pequeño mono peludo en una especie capaz de viajar al espacio y exterminar a sus semejantes con bombas atómicas comenzó en Asia y no en África. Así lo mantiene un equipo de investigadores franceses y libios que han desenterrado en el desierto del Sáhara los simios fósiles más antiguos de África. Según los expertos, los ejemplares representan a tres especies antropoides (emparentados con los humanos) que protagonizaron un largo viaje desde las junglas de Oriente a los deltas boscosos que hace 38 millones de años cubrían lo que hoy es el mayor desierto del planeta.
La propuesta, presentada hoy en Nature, no es nueva, pero sí muy polémica. Durante décadas se ha pensado que los primeros primates antropoides surgieron en el norte de África, donde se hicieron cada vez más grandes, perdieron la cola y comenzaron a caminar sobre dos patas. Muchos expertos siguen apoyando esta hipótesis. Pero en los últimos años, los primates antropoides más antiguos que se conocen no han aparecido en Egipto o en Argelia, sino en China, Birmania, Tailandia e India, donde algunos restos tienen más de 55 millones de años. Con cada nuevo fósil, los antepasados más remotos del hombre dan un paso más hacia un origen oriental.
"La cuna de los antepasados más lejanos del hombre está en Asia, pero África les ofreció la gran oportunidad evolutiva para desarrollarse", explica a Público Jean-Jaques Jaeger, paleoprimatólogo de la Universidad de Poitiers y autor principal de los estudios sobre las tres nuevas especies, halladas en Dur At-Talah (Libia).
El hallazgo ha avivado un debate eterno. "Estos restos no permiten concluir nada, la alternativa africana sigue siendo igual de probable", opina Salvador Moyà-Solà, director del Institut Català de Paleontología, quien es partidario del origen africano, aunque reconoce que también faltan pruebas concluyentes para apoyar su opinión.
El gran debate existe por lo escasos que son los huesos de simios de hace 40 o 50 millones de años. En muchos casos, las nuevas especies se basan en unos cuantos dientes. Son un tesoro paleontológico, pero también son fácilmente cuestionables por equipos rivales.
El equipo de Jaeger ha hallado más de 20 dientes de menos de dos milímetros. Uno de sus dueños es el Afrotarsius libycus, un pequeño mono de 250 gramos que vivía colgado de las ramas y se alimentaba de frutas e insectos. "Los dientes del afrotarsius demuestran que está claramente emparentado con los antropoides más antiguos de Asia", sostiene Jaeger. Sus restos tienen entre 38 y 39 millones de años, lo que, según el experto, convierte a esta especie y a las otras dos halladas en Libia (Biretia y Talahpithecus) en los simios antropoides más antiguos del continente africano.
Origen disputado
Los máximos competidores del afrotarsius por el trono de ser los ancestros más viejos del hombre y los grandes simios son los biretia, señala Jaeger. Se trata de tres especies de antropoides, una descubierta en Argelia en 1988 (y hallada ahora también en Libia), de hace entre 38 y 40 millones de años, y dos desenterradas en Egipto, que datan de hace unos 37 millones de años.
Según muchos expertos, estos progenitores antropoides evolucionaron hacia otros de mayor peso que se diversificaron y se expandieron para dar origen a la gran familia simia, incluyendo la rama de tipos sin cola, erguidos y con mucho menos pelo que salieron de África unos 36 millones de años después para conquistar el mundo entero.
Pero faltan datos. Los primeros ejemplares africanos surgen de repente, sin apenas restos previos de hace unos 50 millones de años, cuando se piensa que surgieron los primeros antropoides. Según la teoría africana, se debe a que no se ha buscado suficiente. Según la asiática, hay que mirar hacia oriente.
Éxodo o extinción
"Si no hubieran migrado, habrían desaparecido", dice un experto
"Nuestros hallazgos de tres especies de antropoides bien formados señala que hubo una colonización desde Asia realizada por estas y otras especies", señala Jaeger. Se trataba de monos habituados a la vida en las junglas que descubrieron en África una oportunidad única. Las riberas del gran río que había hace 38 millones de años en Dur At-Talah proporcionaron bosques llenos de frutas e insectos en los que los antropoides no tenían competidor. "En los bosques de Asia otras especies, parecidas a los lémures voladores, competían con los antropoides por el alimento", explica Jaeger. "Si se hubieran quedado en Asia, se habrían extinguido", asegura. "En cambio, en África pudieron diversificarse, perfeccionarse y evolucionar hasta convertirse en humanos", detalla.
El éxodo simio duró diez millones de años y terminó en la época de los afrotarsius. Varias especies de roedores hicieron el mismo camino y sus restos hallados en Dur At-Talah confirman esta tesis, según los autores del trabajo. Los expertos sostienen que el afrotarsius es el ancestro de los biretia africanos. Una vez llegados a África, una nueva rama logró alcanzar América del Suraún no se sabe cómo y se convirtió en la estirpe de los monos del Nuevo Mundo. Los que se quedaron en África engendrarían la gran familia homínida de orangutanes, bonobos, gorilas, chimpancés y humanos.
"La hipótesis merece crédito, pero no estoy segura de que estos nuevos primates descubiertos la apoyen", opina Blythe Williams, paleoantropóloga de la Universidad Duke (EEUU). "Uno de los problemas es que [los autores] sugieren que ya ha habido suficiente búsqueda en África como para descartar que haya más restos de evolución en este continente, pero no es nada descabellado pensar que aún hay allí muchos fósiles esperando a ser encontrados", opina.
"El gran problema es la falta de evidencia fósil para probar una u otra teoría", apunta Moyà-Solà, descubridor del fósil de Pau, un posible ancestro de grandes simios cuya calavera apareció durante la excavación de un vertedero cerca de Barcelona. "La mayoría de los expertos que trabajan en Asia defienden la teoría asiática y los que lo hacen en África defienden la contraria, pero no hay datos. La batalla por localizar la cuna de los antropoides va a seguir durante mucho tiempo", concluye.

Un bosque en medio del Sahara

Para llegar a Dur At-Talah, en Libia, hay que adentrarse 200 kilómetros en el desierto del Sáhara. En esta región a unos 2.000 kilómetros de la capital, Trípoli, hubo un gran delta cubierto de espesos bosques al que, hace 48 millones de años, llegaron los primeros simios antropoides desde Asia. Un equipo de excavadores del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia, la Universidad Al Fateh de Libia y otras universidades de EEUU y Tailandia llevan cuatro años desenterrando sus fósiles en este rincón del norte de África.Cada campaña dura un mes y necesita al menos 20.000 litros de agua para beber y también para limpiar los restos de antropoides y fauna que aparecen. Las excavaciones las financian Francia, Libia y la petrolera Total, explica Jean Jacques Jaeger, jefe del proyecto. El próximo mes, Jaeger se trasladará a Birmania y Tailandia para excavar otros yacimientos de la misma época donde también se han hallado monos antropoides.

Tiburones, elefantes y musarañas

1. Agua

Los sedimentos de la zona del yacimiento de Dur At-Talah aún conservan las marcas geológicas de una gran abundancia de agua.

2. Delta

Hace unos 38 millones de años, el paisaje correspondía al delta de un enorme río con muchos brazos y cuyo caudal variaba según el nivel del mar.

3. Fauna

El yacimiento ha aportado abundantes restos de elefantes primitivos que vivían en las riberas. También hay muchos dientes de tiburón. En otras zonas abundaron las especies de agua dulce como tortugas, cocodrilos y peces de río que se acumulaban en el cauce y depósitos lacustres cercanos. En tierra firme, además de primates, había roedores, musarañas y damanes, un tipo de mamíferos de pequeño tamaño originado en África hace 50 millones de años.

4. Dientes

Ya de vuelta de la campaña de este año, los expertos analizarán el esmalte y las marcas de desgaste de los dientes de los primates antropoides encontrados para detallar sus hábitos alimenticios. Por ahora creen que su dieta se componía primordialmente de hojas, frutos e insectos.

Público

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El castillo de Gauzón perfila su silueta

Uno de los paneles informativos instalados en el yacimiento arqueológico del Peñón de Raíces :: Ricardo Solís
La consolidación de los muros que cobijaban el castillo de Gauzón permitirá perfilar la silueta definitiva de la fortaleza medieval. Los trabajos se acometerán en la próxima campaña cuando se reanuden las excavaciones arqueológicas. El concejal de Hacienda y Patrimonio de Castrillón, Ramón Martínez Campo, manifestó ayer que, una vez que se complete el perfile de la muralla, será más fácil acometer la musealización del yacimiento, otro de los retos que se prevén acometer en la campaña de 2011.
«Estamos a la espera de conocer los resultados de las pruebas del carbono 14 de las muestras que se enviaron hace unas semanas a un laboratorio de Miami (EE.UU.) pero lo que está fuera de toda duda es que los resultados obtenidos desde que comenzaron las excavaciones en el año 2007, son ya espectaculares», afirmó Martínez Campo.
Los directores del equipo arqueológico que lleva tres años en el Peñón de Raíces, Iván Muñiz y Alejandro García, presentarán la memoria de los trabajos de campo que se realizaron entre mayo y septiembre de este año. Uno de los principales hallazgos fue el de un poblado campesino vinculado a la fortaleza y del que se espera tener más datos cuando se conozcan las pruebas del carbono 14.
La existencia del asentamiento medieval en la plataforma inferior del yacimiento arqueológico se debería a que sus moradores trabajarían para los señores de la fortaleza. Los arqueólogos han encontrado suelos de arcilla apisonada con gravas y hoyos destinados a asentar posiblemente los postes de las techumbres.
Los arqueólogos han podido documentar diversos espacios con restos orgánicos compuestos por huesos de animales. En la plataforma exterior se han excavado unos 100 metros cuadrados de los 2.000 que tiene la zona. «La relación entre el castillo y el asentamiento a sus pies convierten el yacimiento del Peñón de Raíces en un enclave único», sostienen Muñiz y García. Las cuatro campañas de excavaciones realizadas hasta el momento han permitido a los expertos reconstruir una secuencia de ocupación que arranca en los siglos VII-VIII, vive un proceso extraordinario durante la Monarquía asturiana, siglos VIII-IX y perdura como fortaleza hasta su abandono en los siglos XIV-XV.
La Nueva España

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