31/01/11

La Consejería de Cultura recupera dos tramos de la calzada romana de la Vía de la Plata

La directora general de Patrimonio Cultural, Esperanza Díaz, visitó la intervención arqueológica en la calzada romana, en su salida hacia el norte en el término municipal de Mérida, que la Consejería de Cultura y Turismo ha llevado a cabo dentro del proyecto Alba Plata II. Para esta intervención se ha destinado un presupuesto de 211.935 euros.Dicha actuación, explicó la directora, se ha realizado en dos tramos diferentes de la calzada romana de la Vía de Plata: en un tramo de calzada en la ‘Casa de Campo de Mérida', y en el puente romano sobre el río Aljucén. En ambos casos se ha llevado a cabo la excavación, la documentación de los restos, así como su protección y musealización.
En uno de los tramos, concretamente el que se localiza en la conocida Casa de Campo de Mérida, se ha excavado un área de 38 metros de longitud por 9,50 metros de anchura, documentándose un tramo muy bien conservado de la calzada. Se ha determinado su anchura, que varía entre 6,55 y 6,20 metros. Con objeto de su conservación, se ha procedido a la consolidación de los restos mediante la reintegración a modo de nivelación con mortero del mismo color que la tierra circundante
Asimismo, señaló Esperanza Díaz, en esta zona han aparecido distintos fragmentos de miliarios, hallándose uno de ellos in situ, siendo además el único de esta zona que se ha conservado prácticamente completo. Está situado a dos metros y medio de distancia del borde de la calzada en su margen oriental, siendo legible en él la inscripción VI.
El otro tramo en el que se ha intervenido, se localiza en el puente romano sobre el río Aljucén. Esta actuación ha permitido conocer toda la técnica constructiva del puente y se ha determinado que los paramentos son de sillería, formados por grandes piezas de granito aparejados en seco. Entre ambos muros de delimitación del estribo existe un relleno de tierra con cantos para su refuerzo. Se ha documentado 28,76 metros de largo de puente, aunque la cimentación y la zanja de robo de los sillares aparecida en el proceso de excavación indican que su longitud total rondarían los 40 metros construidos, y a partir de entonces continuaría al norte, ya a ras de suelo, en la calzada.
En ambas áreas intervenidas, tanto en la calzada situada en la Casa de Campo como en el puente sobre el río Aljucén, se ha colocado un vallado perimetral para la protección de los yacimientos. Además, en la ‘Casa de Campo' se ha construido un puente para el paso de personas y vehículos que salva la calzada.
Asimismo, la musealización de los yacimientos ha implicado la colocación de paneles explicativos, tres en la casa de campo y uno en el puente romano sobre el río Aljucén, y por otro lado, se ha procedido a la restitución y colocación de vinilos correspondientes a tres paneles de granito de gran dimensión situados en la denominada ‘Casa de Campo', que informan al caminante.

Extremadura al día

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Reconstruyendo la Evolución del ADN Desde Hoy hasta Tres Mil Millones de Años Atrás

Unos 580 millones de años atrás, la vida en la Tierra inició un rápido período de cambio que se conoce como la Explosión Cámbrica, y que se caracteriza por el surgimiento de nuevas formas de vida que acabaron conduciendo a la moderna diversidad animal. Los fósiles ayudan a los paleontólogos a elaborar la cronología de los acontecimientos evolutivos acaecidos desde entonces hasta nuestros días. En cambio, reconstruir la historia evolutiva más atrás de esos 580 millones de años, para tener un conocimiento razonablemente detallado de los 3.000 millones de años que precedieron al Cámbrico, es difícil, porque los cuerpos blandos del Precámbrico raramente dejaron huellas fósiles. Sin embargo, los avances tecnológicos permiten ahora rastrear otra clase de fósiles: sus ADNs.
Dado que todos los organismos vivos heredan sus genomas de genomas ancestrales, unos biólogos informáticos del MIT pensaron que podrían utilizar los genomas actuales para reconstruir la evolución de antiguos microbios. Combinaron la información de la biblioteca genómica, siempre creciente, con su propio modelo matemático que tiene en cuenta la forma en la que evolucionan los genes: Nuevas familias de genes pueden nacer y heredarse; los genes también se pueden intercambiar (mediante el fenómeno conocido como transferencia horizontal de genes); los genes pueden ser duplicados en el mismo genoma; y los genes pueden desaparecer.
Los científicos rastrearon miles de genes a partir de 100 genomas modernos, retrocediendo hasta la primera aparición reconocible de esos genes en la Tierra, obteniendo de ese modo lo que puede describirse como fósiles genómicos. Estos revelan no sólo cuándo surgieron los genes sino también qué microbios antiguos los poseían. El trabajo sugiere que el genoma colectivo de toda la vida sufrió una expansión hace entre 3.300 y 2.800 millones de años, cuando se creó el 27 por ciento de todas las familias genéticas actualmente existentes.
Eric Alm y Lawrence David del MIT han llamado a este período la Expansión Arcaica.
Alm y David creen que han detectado el nacimiento del transporte de electrones moderno, el conjunto de procesos bioquímicos responsables de trasladar electrones dentro de las membranas celulares. El transporte de electrones se utiliza para respirar oxígeno, y en el caso de las plantas y algunos microbios, durante la fotosíntesis, para obtener energía directamente del Sol.
La evolución del transporte de electrones durante la época de la Expansión Arcaica habría permitido varias etapas clave en la historia de la vida, incluyendo el surgimiento de la fotosíntesis y el de la respiración, las cuales permitieron que cantidades mucho mayores de energía fuesen captadas y almacenadas en la biosfera.

CyT

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Los códigos QR catalogan restos arqueológicos

Restos arqueológicos identificados con el código QR
Investigadores del Centre d’estudis del patrimoni arqueològic de la prehistòria (CEPAP), de la Universidad Autónoma de Barcelona, han desarrollado un sistema que utiliza los códigos QR para clasificar piezas arqueológicas. De esta manera se acorta el proceso para asociar al objeto la información correspondiente, haciéndola disponible online instantáneamente.
El Centre d’estudis del patrimoni arqueològic de la prehistòria (CEPAP), perteneciente a la Universidad Autónoma de Barcelona, ha desarrollado un método que utiliza los códigos QR para identificar piezas antiguas, como ánforas u otros recipientes.
Los métodos anteriores para identificar piezas antiguas tenían una cosa en común: era demasiado fácil frotar o borrar el número de identificación del código, escrito directamente en el objeto, que además podía resultar dañado en el proceso. Por su parte, los códigos QR – que comienzan a estar muy extendidos en algunos sectores españoles
– no tienen estos inconvenientes.
El equipo del Centre d’estudis del patrimoni arqueològic de la prehistòria ha estado probando este método durante dos años, fijando los códigos QR en objetos tales como espadas o restos de huesos. Los investigadores han recorrido desde la Roca dels Bous o la Cova Gran de Santa Linya, en Lleida, hasta yacimientos de Tanzania o Etiopía.
De esta forma los objetos marcados disponen de información asociada que de otra manera se perdería al sacar a la pieza de su entorno. Según el equipo, el código facilita: "El nombre del lugar, el nivel arqueológico en el que se encontró y un número de inventario. Esta información es esencial porque remite a una compleja red de datos que contextualiza cada artículo individualmente."
Usar códigos QR – similares a los códigos de barras bidimensionales – para este tipo de cosas, tiene sus ventajas, como evitar errores comunes en la escritura o confusiones en la lectura. Además ahorra mucho tiempo, ya que se evita escribir a mano. Por si fuera poco la información del código se sube instantáneamente a la red para los científicos asociados.
Debido a sus posibilidades, los códigos QR se presentan como una oportunidad novedosa para los que estén interesados en explotar sus características. Junto a Internet de los Objetos pueden cambiar
la forma de enfocar nuestra cotidianeidad, como ya ocurre en Japón.
ReadWriteWeb

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Llena de tesoros la ruta del gasoducto (Puerto Rico)

Numerosos yacimientos arqueológicos quedarían destruidos si se mantiene la ruta designada para su construcción

Al menos seis yacimientos arqueológicos ubicados al norte del País, algunos tan antiguos como del año 600 después de Cristo, podrían verse impactados si se construye el gasoducto, advirtió el arqueólogo Federico Freytes.
En ruta de este a oeste desde San Juan hasta Arecibo, el primero de esos yacimientos es la Ermita de Nuestra Señora de la Candelaria, ubicada en los terrenos de la antigua Hacienda El Plantaje, en Toa Baja.
"El gasoducto le pasaría por el mismo medio", indicó Freytes al señalar que la ermita, un centro religioso en el que vivían monjes, fue construida en 1735 en ladrillo, mampostería y piedra de cal. El experto previó que si la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) modifica la ruta del gasoducto, podría impactar igualmente los sitios arqueológicos en la periferia del ermita, que incluyen un cementerio de esclavos.
"Es muy poco lo que se conoce de estos cementerios. Un yacimiento arqueológico es el sitio y su contexto, es decir, las actividades que lo rodeaban", explicó Freytes.
También en Toa Baja está ubicado el yacimiento prehistórico Punta Corozo, ubicado al oeste de Punta Salinas y cuya cronología es del período saladoide tardío, aproximadamente del año 600 después de Cristo.
"Este yacimiento ha sido saqueado por años y el gasoducto lo estaría atravesando. Aquí podemos encontrar desde cerámica hasta restos humanos indígenas", contó Freytes, quien se cuestionó cómo la AEE cumplirá su meta de construir el gasoducto este año si se viera obligada a realizar excavaciones y mitigaciones arqueológicas.
PASO DEL INDIO
Al llegar a Vega Baja, el gasoducto atravesaría el conocido yacimiento Paso del Indio, ubicado en el barrio Río Abajo y que en la década del 90 llevó a la paralización de la construcción del expreso José de Diego (PR-22).
En aquel entonces, recordó Freytes, se sacaron restos de 163 humanos únicamente del área donde están ubicados los pilotes del expreso. El yacimiento cuenta con evidencia de ocupación desde el período arcaico hasta el período de contacto con la llegada de los españoles.
La ruta hacia el oeste continúa hasta llegar a Barceloneta, donde está ubicada la antigua central Plazuela. La central, señaló Freytes, fue construida el siglo pasado, pero la Hacienda Plazuela, donde ubica, es del siglo 19.
"Aquí está uno de los molinos de viento mejor conservados en todo Puerto Rico. El gasoducto pasaría muy cerca (detrás del dique de la canalización del río Grande de Manatí) y en caso de accidente, podría impactar las estructuras asociadas a la central", manifestó.
Los últimos dos yacimientos están en Arecibo. El primero es la Hacienda Las Lizas, que data del siglo 19 y fue construida en ladrillo y mampostería. El segundo es la Hacienda Teresa, que también es de hace dos siglos y sus ruinas principales corresponden a dos hornos.
"En Puerto Rico no hemos sabido valorar ni preservar los recursos arqueológicos. En el siglo 20 hubo una depredación masiva de éstos. Todos los años al menos un sitio arqueológico es destruido", lamentó Freytes.
Aunque no fue parte del recorrido, el experto advirtió que en la ruta de norte a sur del gasoducto (desde Arecibo hasta Peñuelas) hay otros yacimientos arqueológicos que podrían verse impactados por la construcción.
Tal es el caso del sitio prehistórico conocido como Alto Arriba, en Utuado, ubicado detrás de la Universidad de Puerto Rico (UPR). Este yacimiento también tiene cronología del saladoide tardío y presenta evidencia de arte rupestre en las rocas de los ríos y quebradas cercanas al área proyectada para el gasoducto, indicó Freytes.
Entre Utuado y Adjuntas, agrego, el gasoducto pasaría por el Valle del Río Pellejas, donde estaba establecida la Central Pellejas, fundada en 1911. Y en Peñuelas, expuso, el proyecto pudiese afectar el sitio Río Tallaboa, que data del período taíno y en el que hay restos humanos.
El también arqueólogo Reniel Rodríguez, quien enseña en la UPR de Utuado, sentenció que la AEE erró en los estudios de prospección incluidos en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del gasoducto.
Según dijo, los investigadores sólo recorrieron el 30% de las 92 millas de tubería aduciendo razones topográficas o de inacceso. "Los autores de este estudio tomaron la determinación de recomendar la liberación de una gran porción de los terrenos a ser impactados por este proyecto sin siquiera haber recorrido de manera superficial un 70% de ellos, algo que constituye una falta crasa desde la perspectiva de la metodología arqueológica", sostuvo.

El Nuevo Dia

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En ruinas el yacimiento fenicio de la Fonteta y la Rábita Califal, conjunto religioso de época islámica (Guardamar del Segura)

Las ruinas de la Rábita Califal de Guardamar del Segura
El rico legado histórico y arqueológico de Guardamar del Segura está en peligro por la "desidia de la Generalitat, que ha descuidado su conservación y mantenimiento", denuncia la alcaldesa, Marylène Albentosa.
Los dos yacimientos más destacados, que se localizan junto a la desembocadura del río Segura, en el denominado Parque Urbano Alfonso XIII, son una Rábita Califal, conjunto religioso de época islámica, fechado en los siglos X y XI; y el yacimiento de la Fonteta, un complejo urbano de época colonial fenicia datado entre los siglos VIII al VI a. C. "Ambos yacimientos hallados bajo las dunas de arenas a principios del siglo XX destacan por su excepcional estado de conservación", explica el arqueólogo municipal, Antonio García Menárguez.
La Rábita Califal de Guardamar es un conjunto religioso excepcional y de singular valor, "sin duda uno de los pocos que se conocen en la Península Ibérica y en el mundo islámico en general", agrega el experto. El yacimiento fue restaurado en 1996 por el Ministerio de Cultura. Sin embargo, a diferencia de la Rábita, las actuaciones arqueológicas realizadas en el yacimiento fenicio se han centrado sólo y exclusivamente en trabajos de investigación, apenas se han adoptado medidas preventivas de protección y no se han desarrollado trabajos de restauración. En la actualidad se observa un proceso de "deterioro y abandono generalizado que genera toda una serie de patologías que están ocasionado la progresiva destrucción del yacimiento", se queja la alcaldesa socialista.
La normativa sobre Patrimonio Cultural Valenciano establece el deber que tienen los ayuntamientos de proteger y dar a conocer los valores culturales de su patrimonio, pero los ayuntamientos deberán comunicar a la Generalitat el peligro de destrucción o deterioro que sufran los bienes integrantes del patrimonio, así como las dificultades o necesidades que puedan tener. "Por eso, y dado que los yacimientos fueron declarados como BIC (Bien de Interés Cultural), corresponde a la Consejería de Cultura adoptar las medidas oportunas para evitar su deterioro y destrucción", sostiene Albentosa. La alcaldesa denuncia la "total desidia en el mantenimiento, conservación" por parte de la Generalitat, y considera "absolutamente necesario realizar un proyecto integral que haga compatible la continuidad de la investigación con la puesta en valor de los yacimientos". Hace unos meses se derrumbó, por la lluvia, un muro del yacimiento. El Ayuntamiento denunció este problema a la consejería, que ahora destinará 13.000 euros para restaurarlo, "pero exigimos una actuación integral, que evite nuevos derrumbamientos", concluye la regidora.
El País

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Los tesoros del pasado cordobés

Mithra de Cabra
Para algunos cordobeses, el Museo Arqueológico es un gran desconocido, una centenaria joya por descubrir a la que quizás ni siquiera se hayan acercado. Esta institución que guarda en sí siglos de historia inicia ahora una nueva etapa gracias a la apertura de su nuevo edificio, un espacio con el que el museo intentará hacerse más cercano a los ciudadanos e introducirlos en un viaje hacia los orígenes de Córdoba.
La ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, será la encargada, junto con el consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Paulino Plata, de inaugurar esta nueva sede que se estrenará con la exposición Córdoba, encuentro de culturas, que reúne 500 piezas que hacen un recorrido por el pasado de la provincia, desde la Prehistoria hasta la Edad Media.
Orígenes
La historia del Museo Arqueológico comienza en 1844, cuando se reunieron en el Museo Provincial de Bellas Artes las piezas procedentes de las desamortizaciones de los conventos cordobeses, formando así la Colección de Antigüedades.
Hasta su establecimiento en el Palacio de los Páez de Castillejo, estas piezas acompañaron a los fondos del Bellas Artes en sus sucesivos traslados: del colegio de la Asunción pasaron a la Diputación Provincial, y de ahí al hospital de la Caridad. Aunque compartían la misma sede, en 1868 se creó al Arqueológico Provincial de Córdoba, que se independizó definitivamente en 1920, instalándose en la plaza de San Juan. Pero la historia de idas y venidas del museo no acaba aquí. También se ubicó en la casa mudéjar de la calle Velázquez Bosco (actualmente calle Samuel de los Santos en homenaje a uno de los directores que más impulso dio a la institución) para finalmente instalarse en los años 50 en su sede actual, en la plaza de Jerónimo Páez, con Ana María Vicent Zaragoza a la cabeza.
En esta etapa se produjo un considerable incremento de los fondos conservados, se impulsó un servicio de investigación de arqueología urbana y una biblioteca especializada en arqueología y se editó la revista científica Corduba Archaeologica. Estos avances favorecieron que en 1962 el edificio y sus colecciones fueran declarados Monumento Histórico Artístico.
Pero el Arqueológico, desde hace casi dos décadas, viene demandando mejoras en sus instalaciones y una adaptación museológica acorde con los criterios actuales. Las bases para su necesaria ampliación, que se inaugura hoy, ya se plantearon en 1992, cuando también se impulsó un estudio de los solares anejos al Palacio de los Páez de Castillejo que sacó a la luz un antiguo teatro -uno de los más importantes del Imperio y que ahora ha quedado en parte integrado en el museo-, talleres artesanales tardorromanos y casas medievales andalusíes.
Desde 1998, cuando el proyecto defendido por el equipo de arquitectura IDOM resultó ganador del concurso de ideas propuesto para la ampliación, el museo ha esperado esta nueva sede.
Joyas del museo
Esculturas, vasijas, mosaicos, relieves, capiteles o sarcófagos forman parte de la rica colección del Museo Arqueológico de Córdoba, que propone al visitante un itinerario por el pasado de la provincia. Entre sus obras mejor conservadas se encuentra el León Ibérico de Nueva Carteya, datado en el siglo IV a.C. Este animal protegía las sepulturas de personajes poderosos, sobre todo de la realeza, de ahí su actitud amenazante.
Otra de las piezas más importantes del museo es Afrodita agachada (fechada entre el año 138 y 192 a. C.), una escultura que muestra a la diosa desnuda e inclinada y casi con seguridad recibiendo agua en la espalda durante el baño o mirando su reflejo en un estanque.
El conjunto escultórico Mithras de Cabra es una de las piezas más llamativas. Hallada en la villa romana de Fuente Las Piedras y datada en la segunda mitad del siglo II, representa a Mithras Tauróctono, dios Sol, tocado con el gorro frigio y sacrificando a un toro. En el grupo aparece un perro que bebe la sangre purificadora que brota del toro, guardando así su alma, una serpiente que produce las plantas y un alacrán del que surgen los animales y los hombres.
En el recorrido del Arqueológico llaman la atención dos mosaicos de gran formato: el del Cortejo Báquico y el de Las Cuatro Estaciones. El primero, de forma cuadrada y bien conservado, muestra al dios del vino coronado de pámpanos y montado en un carro del que tiran dos centauros. Está rodeado por una serie de ménades y sátiros que integran el característico cortejo. El segundo representa las cuatro estaciones del año mediante personajes masculinos que portan símbolos agrícolas propios de cada período.
Sin lugar a dudas, el Cervatillo de Madinat al-Zahra es una de las estrellas de la institución. Corresponde a la segunda mitad del siglo X y es una figura zoomorfa que probablemente servía de surtidor de una de las fuentes de la ciudad califal.
También destaca la Máscara del Dios Pan, una pieza fechada a mediados del siglo I y que ha participado en varias exposiciones sobre teatro romano; y la Hermafrodita de bronce (finales del siglo I d.C-principios del II d.C), una escultura encontrada en la villa romana de El Ruedo en la que predomina la parte masculina.
Una de las piezas más interesantes para los expertos es el Capitel de los Músicos debido a su decoración figurativa, ya que en época musulmana este tipo de labrados estaban prohibidos. Por ello los investigadores lo han situado en un ámbito privado como las almunias o fincas de recreo que rodeaban a la ciudad de Córdoba. Su precedente puede ser el Capitel de los Evangelistas, de época visigoda, que presenta cuatro figuras humanas en idéntica posición. Para finalizar, la Pila de Alamiriyya es un claro ejemplo de la riqueza con la que decoraba la clase alta sus fincas de recreo en la Córdoba califal. Ésta fue hallada cerca de Medina Azahara, en la almunia que recibió Abderramán III como regalo.

Una década de espera para la ampliación del Museo Arqueológico de Córdoba

La ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, ha asegurado que Córdoba, "que ya es única", lo será ahora "mucho más en el panorama cultural con la inauguración de la ampliación del Museo Arqueológico", titularidad del Gobierno aunque su gestión corre a cargo de la Junta de Andalucía. Con estas palabras la ministra daba por inauguradas la ampliación de este nuevo espacio museístico, esperada desde hace más de una década para almacenar todos los fondos, pues la sede histórica del Palacio de Jerónimo Páez -anexo al edificio de nueva planta inaugurado- se había quedado pequeño.
No obstante, con la construcción de este edificio sólo se ha concluido la primera fase de la reforma integral del Museo, pues ahora queda ampliar también el palacio renacentista, que según la ministra "ya se está planificando".
La decisión de ampliar este espacio museístico surgió cuando se produjo el 'boom' de la arqueología urbana, pues conllevaba la recogida exhaustiva de los materiales exhumados generando un crecimiento de los ingresos hasta el punto de necesitar un centro externo para su almacenamiento y conservación. Así, en 1998 el Ministerio de Cultura convocó un concurso internacional de ideas para la construcción de un nuevo edificio en los solares contiguos al palacio renacentista de Jerónimo Páez, hoy sede antigua del Museo Arqueológico, del que resultó adjudicataria la empresa IDOM.
Obstáculos en las obras
Los arquitectos Pau Soler, Joaquín Lizasoain y Jesús María Susperregui redactaron el proyecto arquitectónico para la ampliación y lo entregaron en el año 2000. La ejecución de la obra, adjudicada a la empresa Isolux Corsán, comenzó ese mismo año. Sin embargo, diversos obstáculos surgidos a partir de entonces han provocado un sinfín de retrasos hasta que finalmente este lunes la ampliación del museo ha podido ser inaugurada.
Primero se descubrieron los restos del teatro romano, que se expondrán de forma permanente en el sótano de esta espacio museístico pero que provocaron que se tuviese que replantear todo el proyecto para dar cabida a este importante yacimiento arqueológico. Por tanto, se redactó un proyecto reformado y, como consecuencia de ello, se tuvieron que paralizar temporalmente las obras.
En 2004 se presentó un segundo proyecto debido a las necesidades de cimentación del edificio, situado en un solar con un subsuelo de alto contenido de agua. Y hubo un tercero, cuyas obras comenzaron en 2006. Dos años más tarde el edificio se recepcionó. Desde entonces y hasta ahora se ha procedido al traslado de las piezas del Palacio de Jerónimo Páez.
El Arqueológico de Córdoba abre sus puertas de nuevo al público con la exposición 'Córdoba, encuentro de culturas', que ofrece al visitante un recorrido por las piezas más significativas de la colección del museo. La selección de éstas abarca desde la Prehistoria hasta la Baja Edad Media y desde los fondos fundacionales hasta los que se han incorporado a la colección como últimos ingresos.
Bloques temáticos
La muestra se plantea como una exposición de duración limitada, pues las piezas permanecerán expuestas sólo mientras esté en obras el Palacio de Jerónimo Páez. 'Córdoba, encuentro entre culturas' se estructura en tres bloques temáticos: Córdoba y su territorio; Córdoba, centro de poder territorial y Vivir en Córdoba.
En todos ellos se muestran piezas representativas del entorno de la provincia con destacados espacios para la representación de etapa romana y de su pasado islámico. Destaca la colección de cerámica prehistórica, los conjuntos de escultura ibérica y romana, las colecciones andalusíes, el monetario o los objetos de uso cotidiano y de la vida en la ciudad.
El Gobierno ha invertido 16 millones de euros en esta primera etapa de ampliación del Museo Arqueológico. El nuevo espacio expositivo cuenta con una superficie construida de entorno a 3.800 metros cuadrados, de los que 837 están destinados a exposición. Además, se custodian cerca de 35.000 cajas de materiales arqueológicos procedentes de las excavaciones urbanas y cerca de 15.000 piezas sueltas de gran formato, fundamentalmente elementos arquitectónicos y mosaicos.
El Día de Córdoba / El Mundo

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30/01/11

Negocios de hace 3.000 años

Excavación en Taralpe Alto. :: M.J.
La industria y el comercio han sido motor de desarrollo de los pueblos que han habitado en un lugar. El mayor o menor grado de desarrollo de estos núcleos permite a los historiadores conocer el nivel social y económico de un asentamiento, así como de su importancia en el estudio de épocas antiguas. Por ello, las últimas investigaciones llevadas a cabo en Alhaurín de la Torre en relación con los asentamientos fenicios revelan lo que pudiera ser un importante triángulo de factorías en la provincia hace ahora 3.000 años.
El arqueólogo José Antonio Santamaría, vicepresidente de la asociación local Puente del Rey, que tiene por objeto el estudio y la conservación del patrimonio del municipio, destaca la importancia del yacimiento de Taralpe Alto, excavado el verano pasado y que dio con los vestigios de una antigua cabaña, fragmentos de cerámica y los restos de un telar, entre otros numerosos objetos. El asentamiento data de los comienzos de la Edad del Hierro. Así, resalta que el hallazgo «supondría la constatación de la influencia de la cultura fenicia en Alhaurín de la Torre y en el Bajo Guadalhorce, llenando un vacío arqueológico y colocando al municipio en los mapas de esa civilización en la Península Ibérica».
Zona de intercambio
Hasta el momento, la tesis es la de que los fenicios instalados en la costa malagueña (el yacimiento del Cerro del Villar, previo a la fundación de Malaka y situado junto a la desembocadura del Guadalhorce) intercambiaban bienes y alimentos con estos pobladores del interior de la provincia, probablemente indígenas pre-tartésicos, de manera que la combinación de éstos con los restos encontrados en el aeropuerto mostrarían un marco triangular de un destacado cinturón comercial en Málaga. En efecto, el hallazgo documenta la existencia de una ruta prolongada de intercambio -las muestras pertenecen a varias épocas históricas- entre los pueblos de la costa y los del interior.
El propio Julián Santamaría ha descrito los hallazgos más significativos, destacando los restos de una cabaña de seis metros de ancho por tres de fondo, según se deduce de una fosa que se encuentra semiexcavada en el nivel geológico natural. En los diferentes niveles de estratos del yacimiento han aparecido fragmentos de cerámica de clara procedencia fenicia, con abundantes restos de engobe rojo, así como ánforas y platos de bordes salientes; lo que estima la antigüedad de la ocupación en torno al año 700 a.C. Además, se han encontrado una veintena de fusayolas, unas piezas de barro cocido que se utilizaban en los telares primitivos, lo que hace suponer al historiador que en este lugar se realizaban diversas manufacturas textiles que se intercambiarían con los pobladores fenicios.
Nuevos estudios
Ahora, la intención del colectivo histórico es que la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía autorice la ampliación del perímetro del yacimiento, con el objetivo de seguir investigando, dado sobre todo los buenos resultados obtenidos hasta el momento. El Ayuntamiento de la localidad ha hecho patente su apoyo a la iniciativa y concejala de Cultura, Marina Bravo, se muestra convencida de que nuevos trabajos «arrojarían más luz sobre la historia de Alhaurín de la Torre en esa época».


Ubicación. Taralpe Alto, Alhaurín de la Torre.
Restos encontrados. Cabaña pre-tartésica, cerámicas, ánforas, platos y herramientas de telares.
Nuevas teorías. En la época de los fenicios existía un nexo comercial, hasta ahora no constatado, entre los asentamientos del aeropuerto y la desembocadura del Guadalhorce con los pre-tartésicos que habitaban el interior de la provincia.
Sur

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El estudio antropológico de la Plaza Vieja culmina con la hallazgo de 94 cuerpos de los siglos X y XI (Almería)

Enterramientos musulmanes descubiertos en las obras de la Plaza Vieja de Almería. :: CHEMA ARTERO
La actividad arqueológica y antropológica desarrollada en las Casas Consistoriales y en la Plaza de la Constitución de Almería ha desvelado información acerca del pasado de la ciudad, de forma que durante los trabajos se han hallado un total de 94 cuerpos de individuos en este espacio, cuyo rango de edad oscila entre los seis meses y los 45 años de edad.
Así lo han trasladado a Europa Press fuentes de la Junta de Andalucía que, a través de la Consejería de Obras Públicas y Vivienda encargó las labores de subsuelo pertinentes antes de iniciar la rehabilitación de estos espacios. De esta forma, de los restos humanos hallados, la mayor parte de ellos pertenecientes a niños, se ha podido concluir que existieron altas tasas de mortalidad infantil en esta etapa histórica.
A través de los diferentes sondeos arqueológicos, un total de 17 sondeos, ubicados estratégicamente en el interior del edificio consistorial y en los exteriores de la plaza, pudo constatarse la ocupación humana de este espacio entre los siglos X y XI, según el informe elaborado por la Consejería de Cultura.
En estos momentos históricos, el lugar era utilizado como necrópolis medieval de rito islámico, cuya duración en el tiempo abarcó entre el año 955 cuando Almariyat-Bayyana fue amurallada por Abderramán III hasta el 1091 cuando cae la Taifa independiente de Jairan a manos Almorávides.
A partir del siglo XII, la zona cambia progresivamente su fisonomía debido a la presión urbanística y la necesidad de espacio, y será entonces cuando la necrópolis se convierte en el arrabal de Al Musallá. En estos dos siglos de uso sagrado del lugar, las investigaciones aportaron una gran densidad y superposición de enterramientos. La tipología de estas estructuras funerarias ofrece un rango diverso de complejidad, desde la simple fosa a la más elaborada maqbriya de mampostería de piedra con molduras de yeso.
Posteriormente, entre los siglos XII-XIII, el desarrollo urbano transforma el lugar en zona residencial de cuyo proceso tenemos testimonio en diversas estructuras localizadas durante la excavación arqueológica, no obstante, este periodo fue documentado parcialmente debido a que los restos estaban bastante afectados por las obras posteriores de Edad Moderna.
Finalmente, se descubrieron estructuras datadas entre los siglos XVIII-XIX perteneciente a un sistema de abastecimiento de agua realizadas en mampostería con mortero de cal y ladrillo amortizadas a su vez por las diversas obras relacionadas con los edificios consistoriales de finales del siglo XVIII e inicios del XIX. Estos sistemas hidráulicos que han quedado a la vista tras la intervención en las casas consistoriales, finalmente no serán sometidos a musealización en el contexto de la reforma dada su escaso valor frente a otras estructuras similares.
Europa Press

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La batalla de Himera emerge de las fosas de sus guerreros

Soldados griegos en una fosa común de Himera (Sicilia)
Fue una de las batallas más tremendas y decisivas libradas por los antiguos griegos, y en ella también se jugó la suerte de la civilización occidental como la conocemos. Todo el mundo ha oído hablar de Salamina y, sin embargo, ¿quién recuerda Himera? Esa batalla tuvo lugar, según Heródoto (Libro VII), el mismo día que la de Salamina, durante la última semana de septiembre del 480 antes de Cristo, si bien en tierra y muy lejos hacia el oeste. Si junto a la isla de Salamina, cerca de Atenas, los griegos derrotaron a los persas y conjugaron el peligro de caer bajo el yugo del poderoso imperio oriental, hundiendo la incontable flota de Jerjes, frente a Himera, en la costa norte de Sicilia, cerca de Palermo, una coalición de colonos griegos -mandados por Terón, tirano de Agrigento, y Gelón, rey de Siracusa- venció a otros peligrosísimos enemigos, otros "bárbaros", estos occidentales, los cartagineses, salvaguardando uno de los territorios helenos más importantes.
La coincidencia de los ataques, el persa y el cartaginés, hizo pensar a los griegos en un pacto de sus dos grandes enemigos para hacerles la pinza desde el este y el oeste. Las fuentes de la antigüedad -comparan Himera con Platea- hablan de una batalla grandiosa, que ahora confirma la arqueología, y que acabó con el enorme ejército cartaginés completamente derrotado y el suicidio de su comandante, Amilcar (un Magónida, nada que ver con los Bárcidas), que se habría lanzado a las llamas de una pira sacrificial, a lo Dido, evitando la captura.
El combate tuvo algo de guerra de Troya, pero al revés: los griegos asediados, que al principio llevaban la peor parte, hasta el punto de que tapiaron las puertas de la ciudad y asaltaron con un ardid -haciéndose pasar por caballería enemiga- el campamento en la playa de los atacantes cartagineses incendiando sus naves varadas. La contienda prosiguió en la llanura entre la playa y la ciudad, donde el campo de batalla ha sido ahora localizado.
De la ferocidad de la lucha -"fue grande la carnicería", escribe Diodoro Sículo- nos da fe el descubrimiento de los enterramientos de los guerreros griegos caídos en la batalla. Los arqueólogos han hallado incluso varias sepulturas colectivas, verdaderas fosas comunes, con los soldados alineados en una última y espectral revista y todos con heridas escalofriantes, en las que se escucha el eco metálico de la guerra antigua con toda su ferocidad. Desde el punto de vista científico pueden representar la mayor fuente de información sobre cómo luchaban y morían los griegos.
"Hemos excavado siete fosas comunes de la batalla con un centenar de cadáveres, pero hay muchísimas sepulturas individuales más de guerreros y 26 tumbas de caballos, muy raras en el mundo griego y que deben tener que ver con ese papel protagonista de la caballería en la batalla, para recordarlo", explica el director científico de las excavaciones, el arqueólogo Stefano Vassallo. El estudioso, que ha participado en un curso del Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC), recuerda que la necrópolis de Himera es una de las más grandes de Italia y en ella han excavado ¡9.000 tumbas! de diferentes épocas durante los trabajos preventivos de la construcción de la línea ferroviaria Palermo-Mesina, iniciados en 2008 y recién concluidos.
Vassallo señala que los guerreros griegos de las fosas comunes yacen todos en posición dorsal, son hombres de edades entre los 25 y los 30 años y presentan traumatismos violentos debidos a heridas de armas de tajo o lanza. Muchos conservan trozos del arma que les causó la muerte: puntas de flecha o de lanza que penetraron tan profundamente que no se pudieron extraer del cuerpo.
El arqueólogo no cree que la coincidencia con Salamina sea literal (para Diodoro Sículo, Himera se libró el mismo día que la batalla de las Termópilas), pero tampoco que Heródoto se lo inventara. "No es un mito, hubo sin duda sincronía entre ambas campañas".
Himera tiene un epílogo amargo. Si bien los griegos pararon definitivamente a los persas en las guerras médicas, los cartagineses volvieron 70 años después y la revancha fue completa. En la segunda batalla de Himera (409 antes de Cristo), el nieto de Amílcar, Aníbal (otro, no el terror de los romanos), venció a los griegos y arrasó la ciudad. Himera no volvió a ser ocupada. "Fue una vendetta tremenda", asegura Vassallo. También de esta notable batalla se han excavado otras dos fosas comunes, una con 59 cadáveres. Vassallo cree que otra fosa con centenares de esqueletos muy desordenados podría albergar los restos de las víctimas de la masacre de civiles ordenada por Aníbal tras la toma de la ciudad para apaciguar el fantasma de su abuelo.
El País

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Experto decifrará vida de dinosaurios con huellas dejadas en Sonora

Con las huellas que tres dinosaurios dejaron a su paso hace 70 millones de años en el suelo que hoy ocupa Sonora, el paleontólogo René Hernández Rivera, investigador del Instituto de Geología (IGl) de la UNAM, descifra la ubicación, tamaño y comportamiento de esos emblemáticos animales de la era Mesozoica y del periodo Cretácico Superior.
Con los huesos se puede identificar la especie y su longitud, detalló el especialista; su comportamiento y su forma de moverse se obtiene de las pisadas.
Con su más reciente estudio, que comenzó el año pasado luego de que un grupo de trabajadores de la construcción encontró un rastro de 11 pisadas en lajas de cantera en Esqueda, Sonora, Hernández Rivera ha ayudado a derribar varios mitos, como el que sostiene que eran animales solitarios, pues las pisadas confirman que vivían en grupos, o el que señala que eran gigantes, pues aunque hubo especies de 44 metros de longitud, existieron otras del tamaño de una gallina.
Tampoco todos eran carnívoros o agresivos, explicó el paleontólogo, pues los hadrosaurios Pico de Pato, a los que corresponden la mayoría de las pisadas halladas, se alimentaban de plantas.
Además, no podían estar en el agua, como sostiene otra creencia popular, pues por su peso y morfología, solamente podían acercarse a lagos o arroyos a beber agua, pero no nadar.
A estas conclusiones ha llegado Hernández tras analizar, primero en el sitio del hallazgo y luego en su laboratorio de la UNAM, la información guardada en cada pisada, que se suma a datos obtenidos en campañas anteriores, donde huesos localizados en varias zonas del mundo ayudan a atar cabos y completar las piezas de este rompecabezas del pasado.
Primeras huellas en Sonora

Hace un año trabajadores en Sonora encontraron en las lajas de cantera de Esqueda grandes huecos hundidos, dieron aviso al paleontólogo Carlos González León, responsable de la Estación Regional del Noroeste del Instituto de Geología de esta casa de estudios (ubicada en Hermosillo), quien hizo una primera revisión en el sitio.
Para confirmar la autenticidad de las pisadas, las primeras halladas en esa entidad, González León pidió la opinión de René Hernández, quien viajó a Esqueda (municipio de Fronteras) y, desde entonces, trabaja en el descubrimiento.
"Fuimos a Esqueda y comprobamos que sí son huellas de dinosaurio. Continuamos la búsqueda en otras dos partes de la cantera, de ocho metros de alto, y encontramos más huellas, para sumar 20, pertenecientes a tres dinosaurios distintos", señaló el paleontólogo, con 33 años de experiencia en su especialidad.
Hace 70 millones de años esos dinosaurios pisaron un suelo blando, cercano a un cuerpo de agua, pero con el paso del tiempo, se formó la cantera y quedaron sus pisadas para la posteridad. Por eso es posible encontrar huellas en diferentes estratos, aunque entonces todas estaban en una planicie.
Calco al laboratorio

Como no es posible retirar las huellas de su sitio original, Hernández y sus colaboradores las fotografiaron, luego las cubrieron con plástico, y las copiaron para tener un calco del tamaño, forma y profundidad de cada una de ellas.
Ese calco en plástico es lo que llevan al laboratorio para un análisis más detallado, que permite conocer la profundidad de la pisada, su talla, dirección y separación entre cada una.
"El rastro de 11 huellas delanteras es de un dinosaurio Pico de Pato; lo sabemos porque tiene tres dedos redondeados, característicos de los que comían plantas, mientras que los carnívoros tenían dedos más largos y puntiagudos".
Cada huella, añadió, mide 43 centímetros de la base a la punta y corresponde a un individuo de 18 metros de longitud.
El especialista de la UNAM también encontró en la cantera algunas pisadas de un carnívoro. "El hallazgo es importante porque es el primero para Sonora. Hay registros en Coahuila y Puebla, donde es precursor el Instituto de Geología", relató.
Además de las pisadas, el universitario comenzará a trabajar con algunos huesos encontrados en el lugar, para completar su estudio.

Ciudadania

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No es un altar rupestre, solo obra de la naturaleza

Supuesto altar rupestre de 'La Barca', en el término municipal de Villarejo del Valle.
Mariano Serna, experto en el culto antiguo, afirma que el supuesto altar rupestre y observatorio astronómico de 'La Barca' es obra de la naturaleza y no del hombre, en contra de lo que se ha señalado.

Estas piedras están situadas dos kilómetros al sureste del alto del puerto del Pico, en la ladera sureste del altozano de La Mazorra, término municipal de Villarejo del Valle. Los presuntos elementos rituales son dos: una piedra caballera, ligeramente troncocónica, de casi dos metros de altura; y una gran lancha rectangular que la sirve de base, que presenta, casi todas en su parte este, varias decenas de pequeñas concavidades o cazoletas.
La opinión de Serna sobre ambos elementos es que "se trata tan sólo de una obra de la naturaleza, pues, aunque es curiosa, ningún testimonio da fe en ella de la actividad humana".
Cazoletas
"Muchas de las pequeñas concavidades, con independencia de su tamaño, no son semiesféricas, como ocurre invariablemente con las cazoletas rituales y otras están extrañamente juntas –continúa-. Además, se encuentran otras de similares características por las rocas de los alrededores".
En su opinión, "resulta esclarecedor, para el que lo quiera entender, que casi todas las supuestas 'cazoletas rituales' se encuentren en el tercio este de la lancha, precisamente el más horizontal de ésta".
Por todo lo dicho, afirma Serna, el origen de estás concavidades es natural y "no hace falta ser geólogo para deducir que lo que ha propiciado tal concentración de boquetes en esa parte de la roca ha sido su horizontalidad de la peña, al permitir que el agua se remanse allí, y la acción de los hielos a lo largo de varias decenas de miles de años".
La otra piedra
En cuanto a la piedra vertical, cree que, "por muchas especulaciones que se hagan, nadie podrá probar que presenta indicios de que el hombre haya puesto su mano sobre ella: ni para situarla en esa posición, ni para modificarla en forma alguna".
La única posibilidad de intervención del hombre que contempla es la colocación del canto que existe en el costado norte de la piedra vertical, el cual ayuda a subir a la lancha horizontal. "Pero igual de curiosas son las pequeñas lanchas que parecen calzar artificialmente, por el este, la gran laja horizontal y, con toda posibilidad, están allí porque la naturaleza así lo ha dispuesto", añade.
"El que no se hayan encontrado en la zona restos arqueológicos (estructuras defensivas o de habitación, cerámicas, etc.) tampoco ayuda a defender la opinión de que los elementos en cuestión sean obra del hombre, sea cual fuese su finalidad –continúa-, y ello a pesar de los impresionantes refugios rocosos que existen en el lugar".
Por todo esto, Serna concluye que los elementos de Villarejo del Valle "no soportan el mínimo rigor científico para ganarse el mérito de ser tenidas por rocas sagradas".
Ávila

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El 'Epitafio del gladiador Germano', primera 'Pieza del Mes' de 2011

Aunque se conoce completa, sólo se conserva una parte. :: La Voz
El Epitafio del gladiador Germano, hallado por el arqueólogo Pelayo Quintero en 1932, será el protagonista de una nueva sesión del ciclo 'La Pieza del Mes', concretamente la primera de 2011. Este ciclo, organizado por la Consejería de Cultura, pretende profundizar en las piezas que conforman los fondos del Museo de Cádiz. Así, cada mes, un experto en la materia a tratar desvela las claves del objeto elegido: circunstancias del hallazgo; cronología y época histórica; valores artísticos y culturales, etcétera. En esta ocasión, el profesor titular de Filología Latina Eduardo del Pino, ofrecerá su visión de esta placa de mármol, hallada en julio de 1932 por Pelayo Quintero en las excavaciones de la antigua necrópolis de Cádiz, cerca de la Fábrica Nacional de Torpedos. El acto tendrá lugar hoy a las 12.30 horas en el Museo de Cádiz.
La placa, hecha de mármol blanco, mide 11,6x14 centímetros. Se conserva solo la mitad superior derecha, rota en dos fragmentos, aunque se conoce su contenido completo gracias a una fotografía que se le hizo antes de que fuera casi destruida: «Aquí yace el samnita juliano llamado Germano, que alcanzó 14 victorias, griego de nacimiento, que murió con 30 años». Esta pieza se puede contemplar en una de las vitrinas de la Sala Romana de la institución provincial.
Este epitafio fue grabado y dedicado a un gladiador que luchó en el anfiteatro de la ciudad en la primera mitad del siglo I d. C, en el mayor auge de la Gades romana. Este gladiador, Germano, recibe el calificativo de 'samnita' por ser su clasificación como luchador, por su forma de pelear y por sus armas. Con 'juliano' se refiere la placa a la procedencia de la escuela de gladiadores Iuliana, fundada por Julio César.
Pasión romana
El profesor Del Pino ofrecerá hoy al mediodía una conferencia en la que, además de analizar la pieza de este mes, desvelará la importancia de los espectáculos de gladiadores en el mundo romano. De origen religioso para los etruscos, esta práctica se paganiza en la época romana, convirtiéndose en la gran pasión de la ciudadanía.
La Voz

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Torres defensivas en la época medieval

Restos de la torre de Sancho Manuel Restos consolidados de la Torre de Mena
Lo que queda de la Torre del MoroLa restaurada Torrecilla, de origen árabe :: PACO ALONSO / AGM
La soberbia fortaleza que corona la ciudad oscurece otras instalaciones defensivas medievales que existían en el campo de Lorca y que tuvieron gran utilidad en aquella época. El arqueólogo Andrés Martínez Rodríguez realizó hace años un estudio sobre lo que denominó el complemento defensivo de una ciudad de frontera y, en base a ese trabajo, se puede completar el conocimiento de un periodo de la historia local que no es muy conocido.
Las torres aisladas dispersas por el campo de Lorca formaban la primera línea defensiva de la ciudad, una ciudad fortificada que se basaba en una inexpugnabilidad de la alcazaba en la parte más alta, y una muralla principal que envolvía por completo la madina musulmana, y cuyo perímetro estaba reforzado por torreones rectangulares. La defensa se completaría en época islámica con una serie de torres situadas en algunos de los cerros de las inmediaciones.
De ese periodo la únicas torres de las que quedan restos son la Torrecilla, Torre de Mena y Chíchar. La primera, la más conocida, se encuentra sobre un pequeño cerro en las estribaciones de la sierra de la Peñarrubia, junto a la rambla que lleva el mismo nombre de la torre. La elección del lugar debió estar relacionada con el control del corredor que comunica el valle del Guadalentín con Nogalte. Su situación suponía un buen enlace con la alcazaba lorquina por medio de ahumadas y almenaras, aunque el sistema de comunicación tendría que ser a través de las torres del campo o los castillos de la sierra de la Almenara.
También permitía el control de la vía de acceso de la rambla, que comunica con la zona del Consejero por la rambla de los Diecisiete Arcos, en cuya proximidad estuvo la importante alquería de la Huerta del Nublo (siglos X al XIII) y el molino medieval de El Consejero. Esa comunicación por la rambla de la Torrecilla posibilitaba evitar el rodeo que supondría llegar a Lorca para dirigirse por el camino principal, junto al Guadalentín, hacia Puentes.
La torre es de forma cuadrangular y en la actualidad conserva tres cuerpos. El inferior es de tapial, sistema de construcción musulmán, y los otros dos de mampostería con argamasa de cal y piedras, prueba de dos momentos distintos en la historia de este torreón. La altura total en la época islámica se puede estimar, en base una fuente de 1347 aplicable a esta torre, de unos 12,60 metros. En un momento sin concretar del siglo XIV la arruinada torre islámica fue reconstruida para que cumpliera la misma misión de control y enlace.
El otro resto defensivo islámico es la Torre de Mena, en la pedanía de La Hoya. Es fácil de contemplar ya que se encuentra junto a la autovía del Mediterráneo y, precisamente, las obras de esta vía de comunicación obligó en 1991 a realizar unas excavaciones de urgencia. La torre es cuadrangular y en las caras orientadas al valle del Guadalentín se encontraron restos de dos plataformas en las que aparecieron materiales que permiten fijar su construcción en los primeros años del siglo XIII.
Los restos de la torre de Chíchar están situados en un punto estratégico y sirvió para vigilar el camino de Aledo, en cuyo municipio está en la actualidad, y Lorca. Además, podía controlar un nacimiento de agua al pie del cerro y el terreno de cultivo regado por esta fuente. Desde Chíchar no hay comunicación visual con las fortalezas de Lorca y Aledo, pero está bien comunicada con Torralba, desde donde se visualizan ambos castillos.
El libro 'Mussato Polihistor', de Gálvez Borgoñoz, publicado en 1734, incluye un listado de seis torres en el llano de la vega lorquina durante la época cristiana. La mayoría de esas torres están ilocalizadas, excepto tres de ellas. Son las del Obispo, Sancho Manuel y Esparragal. Lo que queda de la Torre del Obispo se encuentra en la diputación de Purias y pudo ser una torre de señales que mandó construir el obispo Pedro Peñaranda (1337-1351). El sistema constructivo es el heredado del tapial islámico con muros a base de mortero de cal y piedra. Del alzado primitivo sólo queda un metro. La función de esta torre cristiana fue el control del Camino Real de Vera y desde ella se avisaría del peligro de las cabalgadas nazaríes a la fortaleza de Lorca.
La Torre de Sancho Manuel, también llamada del Araillo, se localiza en la pedanía de Cazalla, campos que en época islámica estaban dedicados al cultivo de cereales y viñedos. Construida con el mismo sistema que la del Obispo, se reutilizaron materiales procedentes de la villa romana que existió en ese lugar. Pudo ser mandada construir por Sancho Manuel, siendo alcaide de Lorca, tras la victoria contra los musulmanes en el Cabezo de Velillas (1340). Estaba junto a una vía de servicio que unía el Camino Real de Vera con Lorca, a través de Cazalla.
La otra torre de la que han quedado restos es la situada en Esparragal, municipio de Puerto Lumbreras, junto al Camino Viejo del Puerto, llamada popularmente Torre Mora. Está elaborada con muros de mampostería reforzados en los ángulos por sillares de piedra. Los muros, la altura de la torre, que no excede de 4,50 metros, los arcos apuntados que compartimentan el interior, y la existencia de un tímido proyecto ornamental hacen suponer a los expertos que fue construida hacia la mitad del siglo XV como control del Camino Real de Vera, cuando la frontera en esta zona empieza a no tener tanta trascendencia.
Queda otra torre del periodo medieval cristiano, pero no está en el valle. Se trata de la de Torralba, situada en Torrealvilla. Desde la época romana, dados los recursos naturales de la zona, existió un núcleo de poblamiento de gran importancia en los siglos V-VII y posteriormente se ubicó una alquería almohade. A finales del siglo XIII esta zona se despobló y sólo quedó una torre para el control de los caminos procedentes de Aledo, Campo-Coy y Zarzadilla de Totana.
La Verdad

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29/01/11

Dos huesos de Olduvai pueden resolver el enigma de "la NBA del Pleistoceno"

Dos huesos encontrados por un grupo de arqueólogos españoles en su última campaña de excavaciones en la Garganta de Olduvai (Tanzania) están a punto de resolver la polémica que desde hace dos décadas mantienen los paleontólogos sobre cuál era la talla de los primeros homínidos y sobre si puede seguir en pie la llamada tesis de la "NBA del Pleistoceno".
Esta polémica arrancó en 1984, con el descubrimiento en Kenia de uno de los fósiles más famosos del mundo, el "chico de Turkana", un esqueleto casi completo de un Homo Ergaster de un millón y medio de años de antigüedad perteneciente a un niño de diez años cuya estatura (1,65 metros) llevó a muchos científicos a presuponer que los primeros homínidos, de adultos, superaban el 1,80 de altura.
Sin embargo, esa afirmación se basa en dar por buena la presunción de que aquellos homínidos tenían un ciclo de crecimiento similar al del hombre moderno, como apunta el profesor de Prehistoria de la Universidad Complutense Manuel Domínguez-Rodrigo, que lleva 20 años trabajando en África y esta semana ha explicado en la Fundación Botín sus últimos descubrimientos en Olduvai, en un ciclo dedicado a los grandes yacimientos arqueológicos del mundo.
"Si asumimos que el niño de Turkana tenía un período de crecimiento similar al nuestro, una vez que terminara la fase de adolescente podría haber excedido el 1,80. A partir de ahí los paleontólogos empiezan a hablar de la 'NBA del Pleistoceno', porque otros especímenes sugerían esa estatura", explica este investigador, que dirige al primer grupo español que excava en Olduvai.
No obstante, recientes estudios sugieren que esa presunción no tiene por qué ser válida y el problema reside en que no hay forma de comparar al niño de Turkana con un adulto de una antigüedad similar, porque no hay restos para hacer esa prueba. O no los había.
En la conferencia que ha ofrecido en Santander, Domínguez-Rodrigo ha explicado el alcance del hallazgo de un fémur y un radio de Homo Ergaster de 1,3 millones de años de antigüedad que su equipo anunció el verano pasado, dos fósiles recuperados en un yacimiento de Olduvai explorado en los cincuenta por la familia Leakey, el "BK".
El investigador español ha revelado que se trata de dos huesos de adulto, posiblemente del mismo individuo, y que su tamaño y conservación permiten hacer un proyección fiable sobre su estatura. De hecho, su equipo ya tiene avanzada una estimación.
Sin embargo, ha preferido no desvelar aún su estatura, pero ha dado a conocer algunas pistas: la cabeza del radio es un tercio más grande que la del Homo Sapiens y la tuberosidad donde se inserta el bíceps duplica a la del hombre actual. En palabras del propio investigador "su talla no es pequeña. Es un individuo muy robusto".
Martínez-Domínguez ha remarcado además que ésta es la primera vez, para esa antigüedad de fósiles, que se encuentra un radio, lo que también permitirá averiguar cuál era la biomecánica de los brazos de esos antepasados del hombre. Además, no oculta su esperanza de encontrar nuevos restos humanos, porque esos dos huesos han aparecido al excavar una superficie muy pequeña, de solo 30 m2.
Las investigaciones del equipo español en Olduvai también están mediando en otra polémica científica: si los primeros homínidos era cazadores o carroñeros, dos hipótesis entre las que la paleontología humana se ha movido en los últimos años "como un péndulo".

El Diario Montañés

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Reabren después de 20 años la Casa de las Vestales en los Foros Imperiales

Una de las joyas de la Antigüedad, la Casa de las Vestales, donde vivían las jóvenes sacerdotisas, fue reabierta al público el jueves en medio de los Foros Imperiales, después de un semiabandono de 20 años.
Hasta ahora, sólo se podía ver a través de rejas oxidadas y de lejos esta famosa ruina romana en la que todavía se ve un estanque rodeado de estatuas y una parte del templo donde las vestales cuidaban el fuego sagrado. Los estanques y la piedra fueron limpiados y la maleza arrancada, en un trabajo de largo aliento para dar a los turistas la posibilidad de visitar los lugares con toda la seguridad necesaria.
Reclutadas cuando tenían entre 6 y 10 años en las familias patricias de Roma, las vírgenes que residían allí cumplían en honor de la diosa Vesta diversos rituales misteriosos y estaban obligadas a la castidad bajo pena de muerte.
Gracias al nuevo recorrido, se podrá llegar a la Via Nova, una de las vías romanas más famosas del sitio antiguo de los Foros Imperiales.
La restauración fue financiada por fondos públicos y privados, una cooperación indispensable, pues el presupuesto del ministerio de Cultura tuvo drásticos recortes en Italia. "El Estado no debe nunca retroceder ante la responsabilidad que tiene, de darle valor al patrimonio histórico, artístico y arqueológico", indicó Francesco Maria Giro, secretario de Estado encargado de los bienes italianos. Pero, subrayó, es necesario "gastar adecuadamente" los fondos estatales "para proyectos bien identificados y de calidad".

AFP

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Sanz inaugura la colección de piezas encontradas en el poblado de Las Eretas (Berbinzana)

Rectángulo que ocupaba una casa en Las Eretas. Al fondo, la muralla del poblado y a la dcha. reconstrucción de una casa
Ara romana hallada en Larraga dedicada a la diosa indígena Errensa (nombre protovasco), de los siglos I-II d.C. La traducción diría: "Domicia Materna a (la divinidad) Errensa, por la liberta Julia Crista, en su nombre, cumplió su voto". :: Alberto Galdona
El presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, ha inaugurado en Berbinzana la colección de piezas encontradas en el yacimiento arqueológico de Las Eretas y otros asentamientos navarros de la Edad del Hierro.
En concreto, el centro expone cerca de un centenar de piezas, entre ellas objetos de la vida cotidiana, armas, adornos personales y restos funerarios.
El centro, de iniciativa municipal, forma parte de la colección financiada íntegramente con fondos del Gobierno de Navarra, que entre 2008 y 2010 ha invertido en el proyecto 305.000 euros.
Sanz ha destacado que con la inauguración de esta colección, "culmina un importante proceso de excavación, investigación y recuperación de un yacimiento de gran interés".
Este nuevo centro explica la historia y los modos de vida de los habitantes del poblado de Las Eretas, así como los principales rasgos de la cultura de la Edad del Hierro, período al que pertenece el yacimiento de Berbinzana.
Para ello se han instalado doce paneles didácticos, dos audiovisuales y tres maquetas que recrean un asentamiento ubicado en una peña -que permite conocer la estructura urbana de otros poblados diferentes al de Las Eretas, situado en una llanura-, dos viviendas y un yacimiento arqueológico en proceso de excavación.
Además, se exponen cerca de un centenar de piezas encontradas en el poblado de Berbinzana y algunos otros asentamientos de la época en Artajona, Larraga, Miranda de Arga, Cortes, Castejón y Viana.
Destacan los objetos de la vida cotidiana, como vasijas, tinajas, cuchillos y molinos para molturar los cereales, armas como hachas y lanzas, adornos personales, entre ellos varios colgantes, y restos funerarios, como un enterramiento infantil completo, que incluye el esqueleto del menor y el ajuar, así como urnas funerarias de otras necrópolis de Navarra.
La colección se ubica en una antigua fábrica conservera de mediados del siglo pasado que ha sido acondicionada para la ocasión y, en adelante, será la puerta de entrada al yacimiento arqueológico ubicado en una parcela anexa.
Las excavaciones, financiadas por el Gobierno de Navarra, se realizaron entre 1993 y 1996, bajo la dirección del arqueólogo Javier Armendáriz.
El yacimiento corresponde a un poblado de la Edad del Hierro (siglos VI y IV antes de Cristo), con sus casas, calle y sistema defensivo.
ABC

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La datación directa indica dinosaurios 700.000 años después la extinción masiva / Dinosaurios vivos 700.000 años después de la Gran Extinción

Un hadrosaurio pudo vivir tras la extinción :: Orin Zebest
Investigadores de la Universidad de Alberta han determinado que un hueso fosilizado encontrado en Nuevo México contradice el paradigma de que la era de los dinosaurios terminó hace entre 65,5 y 66 millones de años, según un estudio publicado en Geology.
El equipo, dirigido por Larry Heaman del Departamento de Ciencias de la Tierra y la Atmósfera, determinó que el fémur de un hadrosaurio tenía solo 64,8 millones años de edad. Eso significa que este herbívoro particular estaba vivo cerca de 700.000 años después del evento de extinción masiva que muchos paleontólogos creen borró todos los dinosaurios no aviarios de la faz de la tierra, para siempre.
Heaman y sus colegas utilizaron un nuevo método de datación directa de fósiles llamado U-Pb (uranio-plomo). Un rayo láser se dirige a diminutas partículas del fósil, que luego se someten a análisis isotópico. Esta nueva técnica no sólo permite determinar la edad de los huesos fósiles sino potencialmente puede distinguir el tipo de comida del dinosaurio. La estructura ósea viva contiene niveles muy bajos de uranio, pero durante la fosilización (habitualmente menos de 1.000 años después de la muerte) el hueso se enriquece con elementos como el urano. Los átomos de uranio decaen con el tiempo después de este proceso activándose asi una especie de reloj.
En la actualidad, los paleontólogos de fósiles de dinosaurios fechan utilizando una técnica llamada cronología relativa. Siempre que es posible, la edad de un fósil se estima en relación con la edad conocida del depósito de una capa de sedimento en el que se encontró o limitada por las edades conocidas de deposición de las capas por encima y por debajo del estrato que contiene fósiles. Sin embargo, precisar la obtención de las edades de deposición de las rocas sedimentarias es muy difícil y, como consecuencia, la edad de depositación de la mayoría de estratos fósiles está mal delimitada.
Una debilidad potencial del enfoque de cronología relativa es que durante millones de años las fuerzas geológicas y el medio ambiente pueden provocar la erosión de un estrato que contiene fósiles y por lo tanto un fósil puede desplazarse o migrar de su capa original de estratos. Los investigadores del presente estudio defienden en este contexto su método directo método de datación.
Es creencia generalizada que una extinción en masa de los dinosaurios sucedió hace entre 65,5 y 66 millones de años. Se cree que los escombros de un impacto de un meteorito gigante bloquearon el Sol, haciendo que las condiciones climáticas se volvieran extremas y matasen la vegetación en todo el mundo.
Heaman y sus colegas dicen que podría haber varias razones por las que el hadrosaurio de Nuevo México proviniese de una línea de dinosaurios que sobrevivió a los eventos de extinción de finales del período Cretácico. Heaman dice que es posible que en algunas zonas la vegetación no fuera aniquilada y permitiera la supervivencia de parte de la especie hadrosaurio. Los investigadores también dicen que habría que estudiar el potencial de supervivencia de los huevos de dinosaurio en condiciones climáticas extremas.
Europa Press

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28/01/11

El Ministerio de Cultura restaurará la fortaleza de San Fernando de Figueres (Girona)

El proyecto, desarrollado por el Instituto del Patrimonio Cultural de España, permitirá recuperar las bóvedas de las casamatas de la puerta avanzada del hornabeque de San Roque.
El Castillo de san Fernando de Figueres es uno de los ejemplos más brillantes de la ingeniería militar española. Con una superficie de 215.000 metros cuadrados y un perímetro de cuatro kilómetros, ocupa una colina que domina la ciudad de Figueres y permite una amplia vista panorámica del Alt Empordà. Fue diseñado y construido entre 1753 y 1766 por el ingeniero militar Juan Martín Zermeño como fortaleza abaluartada de doble recinto, siguiendo el sistema defensivo de tipo “Vauban”.
A pesar de haber perdido buena parte de su importancia estratégica, desempeñó un papel destacado en la Guerra contra Francia (1794), en la Guerra de la Independencia (1808-1812) y en la Guerra Civil (1936-1939). En él se reunieron, por última vez, las Cortes de la II República, antes de pasar al exilio. La intervención que el IPCE está ejecutando en el hornabeque de san Roque, cuya finalización se encuentra próxima, tiene como objetivo limpiar, sanear y rejuntar los paños oriental, occidental y norte del ala Este del hornabeque -fortificación exterior que se compone de dos medios baluartes trabados con una cortina-. Asimismo el proyecto persigue renovar funcionalmente las cubiertas de tierra correspondientes a sus cinco casamatas -bóvedas para instalar piezas de artillería- y al cuerpo añadido al Este, recomponer las explanadas, los parapetos y las troneras correspondientes a toda la zona, eliminar los añadidos interiores de la casamata Norte y de la correspondiente al paso de entrada, y reordenar las instalaciones existentes, mejorando la iluminación, tanto la exterior como la correspondiente a la zona de paso. Una vez iniciadas las obras, se encontraron en las cubiertas de las casamatas unos tejados y un sistema de canales y drenajes a la francesa, ocultos bajo una capa de tierra para amortiguar el efecto de los proyectiles.
A raíz de este descubrimiento, dado su valor histórico y constructivo, se ha decidido modificar el proyecto para hacer visitable esa zona con el fin de permitir futuros estudios y análisis. Asimismo, se han podido constatar otros datos respecto a la técnica constructiva y el estado de deterioro de algunas cornisas, sillares y esculturas, lo que ha obligado a plantear una actuación de consolidación y restauración para esos elementos.

CNP

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El poblado argárico del Rincón de Almendricos, abierto a las visitas tras su restauración

El yacimiento arqueológico del poblado argárico de El Rincón, en la diputación lorquina de Almendricos, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), será visitable, una vez concluidas las obras de restauración y señalización de las estructuras que se conservan, tras haber permanecido en estado de abandono desde 1999.
Una empresa especializada ha realizado desde el segundo semestre de 2010 los trabajos, que han incluido la eliminación de la maleza que ocultaba los restos y la reposición de los caminos que componen el itinerario para los visitantes.
El proceso de puesta en valor ha incluido la colocación de paneles explicativos en dos idiomas, han informado fuentes de la Concejalía de Cultura, que han señalado que los trabajos, autorizados por la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales de la Comunidad Autónoma, han sido dirigidos por un técnico restaurador y supervisados por la dirección del Museo Arqueológico Municipal de Lorca.
Todos los trabajos se han realizando con la premisa de respetar al máximo los restos originales; utilizando materiales estudiados y probados en otras intervenciones que hayan demostrado ser estables, compatibles con los originales e identificables, de forma que todo añadido sea perfectamente reconocible.
La actuación ha supuesto una inversión de 28.000 euros, financiada por la Fundación CajaMurcia.
El poblado, cuyo origen está fechado en el año 2000 antes de Cristo, fue localizado en 1977 durante un desfonde agrícola en el que se encontraron cuatro cistas de enterramiento.
Las sucesivas excavaciones, que se prolongaron hasta finales de la década de los años 90, permitieron documentar seis casas y doce enterramientos, cuyos restos se conservan en el Museo Arqueológico de Murcia.
Los enterramientos en cista, urnas, covachas artificiales y fosas y la variedad de ajuares en función del sexo, la condición social y la cronología del inhumado son algunos de los elementos más destacados del yacimiento.
Entre las piezas localizadas en esos ajuares se encuentran cuchillos, punzones, alabardas, espadas, brazales de arquero y elementos cerámicos.
ABC

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Los sapiens dejaron África cruzando el mar

El primer viaje de los humanos modernos fuera de África pudo ser mucho más antiguo y audaz de lo que se pensaba. Un puñado de herramientas de piedra halladas en el Golfo Pérsico dibujan, según un grupo de arqueólogos europeos, una ruta alternativa por la que el hombre moderno podría haber colonizado primero Arabia, luego Mesopotamia y después Europa y Asia. Según esta hipótesis, de la que aún faltan los fósiles de aquellos pioneros, la primera cabeza de puente del sapiens para conquistar el resto del mundo no fue el corredor del Nilo a través de lo que hoy es Egipto hasta entrar en Israel, como siguen pensando muchos expertos, sino las aguas del mar Rojo y los desiertos de Arabia. Este primer éxodo sería casi el doble de antiguo, pues sucedió hace unos 125.000 años, según el trabajo.
"Pudieron usar balsas o botes, porque ya eran capaces de construirlos en aquella época", postuló el arqueólogo de la Universidad de Tubinga (Alemania) Hans-Peter Uerpmann, coautor del estudio, durante una conferencia de prensa para presentar su hallazgo.
La propuesta, que publica Science, se sustenta en un hacha de mano hecha de sílex y otros útiles de hace entre 100.000 y 125.000 años. Sus filos delatan la mano de humanos modernos, según el equipo que los ha desenterrado en Jebel Faya, un enclave desértico en Emiratos Árabes a unos 65 kilómetros de la costa que separa a este país de Irán.
"Fueron nuestros ancestros, no me cabe duda", aseguró Uerpmann sobre los autores de aquella caja de herramientas paleolítica. Su visión contradice los estudios genéticos clásicos que mantienen que los humanos actuales descienden de sapiens que salieron de África hace entre 60.000 y 70.000 años vía Egipto e Israel.
"Nuestro estudio debería animar a que se analice de nuevo la forma en la que los humanos modernos nos convertimos en una especie global", aseguró Simon Armitage, el investigador de la Universidad de Londres que ha datado los nuevos restos. El equipo mantiene que el hacha, los punzones y los raspadores que han desenterrado son muy parecidos a los que se han encontrado en otros yacimientos del este de África en épocas similares y que se atribuyen a humanos modernos. Sus afilados cantos cuentan la historia de un éxodo alternativo por la ruta del sur.
Todo comienza hace unos 130.000 años, con la llegada de un periodo de temperaturas más cálidas al final de una glaciación. Con el calor llegaron las lluvias a Arabia, donde los desiertos se convertirían en sabanas mucho más habitables y parecidas a las de África. Pero, para llegar a ellas, los humanos modernos tuvieron que cruzar el mar Rojo, donde el nivel del mar comenzó a subir con el deshielo. Todo dependió de estar en el lugar y momento adecuados para poder cruzar el estrecho.
Al comienzo del calentamiento, antes de que se derritiesen los hielos, el nivel del mar Rojo era cien metros más bajo que el de hoy, pero el clima de Arabia ya era más húmedo. Los humanos sólo tuvieron que cruzar unos cuatro kilómetros de mar, según los autores del estudio, para llegar a unas praderas donde ya vivían gacelas, cabras monteses y otros animales de caza. Aún es un misterio cómo cruzaron. Una vez conquistada la otra orilla, las poblaciones atravesaron Arabia hasta los emiratos. El área sería un nuevo centro desde el que los humanos modernos podrían luego haber cruzado el Golfo Pérsico hasta llegar a Mesopotamia y luego a Europa y Asia en épocas de clima favorable y un nivel del mar bajo, señala el estudio.
Pocas pruebas
"Es muy lógico pensar que existió esta ruta alternativa a la gran autopista de salida", opina Eudald Carbonell, codirector de Atapuerca. El experto, que no ha participado en el estudio, apunta que hace 125.000 años los humanos modernos "conocían bien el medio marino y los litorales", lo que les pudo permitir realizar la travesía a Arabia por el sur. Pero las pruebas no son suficientes, ya que no hay fósiles que prueben esta hipótesis, advierte Carbonell. De hecho, el experto, que conoce bien las herramientas de los neandertales y sus ancestros, señala que pudo ser esta especie la que hiciese los útiles de Jebel Faya. "Es muy difícil asegurar que son de humanos modernos, pues se conocen industrias líticas laminares muy parecidas hechas por neandertales de Europa", concluye.

Público

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27/01/11

Concluye por completo la restauración de la fachada del Palacio de Pedro I del Real Alcázar de Sevilla

El Patronato del Real Alcázar y de la Casa Consistorial, que dirige el alcaide, Antonio Rodríguez Galindo, ha concluido la tercera y última fase de la restauración de la fachada del Palacio de Pedro I o Mudéjar del Real Alcázar de Sevilla, un monumento que hunde sus raíces en la dominación almohade y declarado Patrimonio de la Humanidad. La intervención, con un presupuesto de 285.000 euros y coordinada por el profesor Antonio Almagro, ha devuelto el esplendor al lateral izquierdo de la fachada de este suntuoso recinto.
En concreto, y según han informado Rodríguez Galindo, Almagro y el director conservador del monumento, Antonio Balón, de los trabajos desarrollados se deduce que su estado de conservación era satisfactorio en lo que se refiere a la estabilidad estructural. Sin embargo, existían lesiones de epidermis, que afectaban de modo negativo a la conservación integral del monumento y que requerían ser tratadas de modo adecuado. En su conjunto, este tipo de lesiones son el fruto de la acción del tiempo, como causa general, casi siempre ligadas a los agentes del medio ambiente y la propia naturaleza de los materiales.
La presente actuación ha contado con la colaboración del Laboratorio de Arqueología y Arquitectura de la Ciudad de la Escuela de Estudios Árabes, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Los trabajos han destinados a conservar los materiales y elementos decorativos existentes eliminando solo aquellas intervenciones de restauraciones anteriores que se han considerado inadecuadas, especialmente en los casos de mal comportamiento o incompatibilidad de los materiales utilizados. Un especial cuidado se ha tenido en minimizar el impacto visual que la limpieza o la recuperación del colorido original pudieran producir.
TÉCNICAS SEGUIDAS
En la restauración del alero se ha seguido el mismo criterio que en las fases anteriores: consolidar la policromía existente y en los sitios en los que la capa pictórica había desaparecido, se ha realizado una reintegración tratando que el color aplicado se entone con el color presente, más que con el color original. Siguiendo este criterio, que coincide básicamente con los aplicados en otras restauraciones hechas dentro del Real Alcázar, se ha conseguido recuperar una parte sustancial del colorido original del alero, aunque éste aparece atenuado por el efecto del tiempo.
Las yeserías del cuerpo alto de este sector, según han detallado, presentaban diversos problemas, tales como suciedad general, sobre todo por acumulación de polvo, y en algunos casos pequeñas grietas e incluso peligro de desprendimiento de algunas de las piezas. Así, se ha procedido a afianzar las uniones de los distintos elementos y al sellado de las juntas con materiales que garantizan la homogeneidad de la obra. Los restos de polocromía han sido fijados y consolidados. Finalmente se ha aplicado a la yesería, especialmente a las zonas más expuestas, una protección hidrofugante.
ELEMENTOS DE MÁRMOL
Han sido limpiados los elementos de mármol tales como columnas, capiteles y alizares, mediante agua y detergentes neutros y en las zonas en las que fue necesario, mediante la aplicación de emplastes de celulosa impregnados en disolventes inocuos para la piedra. Así mismo, se ha reparado las antiguas reposiciones de material, hechas algunas con morteros incompatibles, en cuyo caso han sido eliminados y sustituidos por otros morteros a base de cal.
Con esta intervención, concluye la restauración completa de la fachada del Palacio de Pedro I, también llamado Palacio Mudéjar, tras haber comenzado los trabajos en 2005 con la realización de una serie de estudios tanto históricos como de la situación física de la fachada y de sus materiales concluidos en 2006. Durante los años 2007 y 2008, se acometió la intervención en el cuerpo central que está integrado por la rica portada pétrea rematada en el soberbio alero policromado, mientras entre los años 2008 y 2009 fue restaurado el extremo derecho de la fachada y en 2010 se restauró el lateral izquierdo.

El Patronato del Alcázar defiende la "puesta en valor" de los vestigios arqueológicos del Patio de Banderas

El director conservador del Real Alcázar de Sevilla, Antonio Balón, ha defendido que los vestigios arqueológicos descubiertos bajo el Patio de Banderas, que guarda la huella más antigua de la ocupación humana de Sevilla, las ruinas de un edificio de la Hispalis romana y restos de un complejo paleo cristiano, "piden" una "puesta en valor" como enclave patrimonial. A la espera de resolver cómo acometer la creación de un espacio que acote y proteja estos vestigios, el yacimiento será cubierto en breve, según ha anunciado Antonio Balón.
Antonio Balón y el alcaide del Real Alcázar, Antonio Rodríguez Galindo, han dado cuenta de la finalización de la última fase de la restauración de la fachada del palacio de Pedro I o palacio Mudéjar, uno de los principales activos de este recinto monumental declarado Patrimonio de la Humanidad e icono de la historia y el turismo de Sevilla.
Durante el acto, Antonio Balón ha hecho alusión a las excavaciones arqueológicas promovidas por el Patronato del Real Alcázar en el Patio de Banderas, anexo al monumento, para continuar las catas antaño realizadas por Manuel Bendala Galán y Miguel Ángel Tabales. Estas campañas de excavaciones, como se recordará, habían propiciado la identificación del más antiguo vestigio de ocupación humana de la ciudad hispalense, un fondo de cabaña con restos de lo que pudiera haber sido una cocina utilizada durante la primera mitad del siglo VIII antes de Cristo. En este enclave, pero en 1976, el arqueólogo Manuel Bendala Galán había descubierto unos restos arquitectónicos de época medieval atribuidos a una antigua basílica paleo cristiana.
EL LEGADO DE ROMA Y LOS VISIGODOS
Los arqueólogos descubrieron, también, los restos de muros correspondientes a un antiguo edificio de la Hispalis romana. Se trataría de un edificio datado en el siglo I antes de Cristo y de gran tamaño dada la envergadura de sus sillares y cuyos alzados se levantarían hasta los tres metros, toda vez que sobre su naturaleza los investigadores sopesan varias teorías; desde su uso para aspectos relacionados con la actividad portuaria, hasta un posible lupanar o prostíbulo a cuenta del descubrimiento de un relieve pétreo con forma fálica, como había señalado a Europa Press el propio Rodríguez Galindo ante esta "anecdótica" tesis.
En el yacimiento han sido localizados, además, restos quizá relacionados con el baptisterio paleocristiano descubierto a comienzos de los años 70 por Bendala Galán, así como vestigios arquitectónicos de un posible templo correspondiente al reino visigótico.
LA CRIPTA ARQUEOLÓGICA
El Patronato del Real Alcázar ya había sopesado la posibilidad de construir una cripta arqueológica en el Patio de Banderas para recuperar estos vestigios arqueológicos para la ciudad, con lo que este jueves Antonio Balón ha defendido que las ruinas investigadas en este enclave "piden una puesta en valor". No obstante, ha reconocido que un proyecto de esta naturaleza "no puede alterar la fisonomía" del Patio de Banderas, cuyos acabados corresponden a las reformas realizadas en 1929. Lo ideal, según ha manifestado, sería la creación de una "entrada" desde una de las viviendas de la plaza, aunque el Patronato debe ahora dilucidar cómo afrontar esta iniciativa.
El yacimiento, de cualquier forma, será cubierto de manera "provisional" y por motivos de seguridad.

Europa Press

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El yacimiento ejidense de Ciavieja descubre la estructura urbanística de una civitas romana

Imagen del georradar
El concejal de Patrimonio Cultural y Protección Civil del Ayuntamiento de El Ejido, ha avanzado las últimas actuaciones llevadas a cabo por el ayuntamiento ejidense en el yacimiento arqueológico de Ciavieja. Estas actuaciones han descubierto innumerables estructuras arquitectónicas que incluyen hasta el extremo de un anfiteatro. De confirmarse estos primeros datos se estaría ante la estructura de un civitas romana, y Ciavieja sería el yacimiento romano más importante de la provincia de Almería".
"El Ayuntamiento de El Ejido decidió en 2010 incrementar sus esfuerzos en la la recuperación del patrimonio histórico del municipio", mostrado ya en otras actuaciones realizadas como la restauración del Castillo de Guardias Viejas o la Torre Balerma, entre otros, mediante una ambiciosa intervención en el yacimiento arqueológico de Ciavieja, que tiene una superficie de más de 54.000 metros cuadrados.
El pasado año la administración local realizó un proyecto de vallado, limpieza y acondicionamiento del yacimiento arqueológico de Ciavieja, cuyo presupuesto asciende a la cantidad de 290.000 euros. Este proyecto fue presentado por el Gobierno de El Ejido para recibir dinero del Plan de Fomento de Empleo del gobierno cetnral.
Georradar
Este proyecto ha incluido también un estudio de prospección mediante georradar cuyo objetivo ha sido "conocer cuáles pueden ser los posibles restos arqueológicos que encierra el yacimiento, además del ya conocido mosaico romano de murgis descubierto por el fallecido Ángel Aguilera en los años 80".
Para ello se encargó el estudio a los catedráticos de Electromagnetismo de la Universidad de Granada, Rafael Gómez y Amelia Rubio y al arqueólogo Miguel Ángel Gómez Quintana.
Este estudio comienza con la delimitación de 19 zonas, cuya superficie total abarca unos 5.500 metros cuadrados del yacimiento los 5.525 metros cuadrados. Las zonas escogidas ocupan superficies de diferente dimesión, desde los 100 metros cuadrados hasta los 600 metros cuadrados.
Una vez obtenidos los datos y analizados por los catedráticos y por el arqueólogo, ha indicado esta mañana Baños, "podemos avanzar que los resultados nos muestran que el yacimiento de Ciavieja encierra bajo su superficie una auténtica estructura y diseño urbano de una típica civitas romana".
Interpretación
Juan Baños ha mostrado a modo de ejemplo la interpretación de tres zonas analizadas mediante georradar. En ellas se presume la existencia de muros propios de viviendas con aparentes estancias o habitaciones cuyos suelos "pudieran ser mosaicos", dice Baños.
También aparecen estructuras cuyas dimensiones aproximadas, de 12 metros cuadrados, "cabe la posibilidad de que se trate de algún aljibe o bien un pilar o pedestal situado en un patio".
La más significativa, con todo, es la señal recogida en otra zona donde se aprecian muros de trazado circular, que podrían corresponder a uno de los extremos del circo donde, según se recoge en fuentes arqueológicas conocidas, se celebraron juegos circenses en la primera mitad del siglo II d.C.
De confirmarse todos estos extremos, ha indicado Baños, "nos encontraríamos ante el más importante yacimiento romano de la provincia de Almería".
Segundo nivel de actuación
El concejal de Patrimonio Cultural ha indicado que "es intención del equipo de gobierno que este trabajo hasta ahora realizado se vea completado, en un futuro muy próximo, con un segundo nivel de actuación, en el que ya estamos trabajando, que consiste en la intervención en el yacimiento mediante escavaciones sistemáticas o puntuales que nos permitan ver los restos arqueológicos que esconde el yacimiento".
Para llevar a cabo esta actuación, que supondrá sin duda una inversión importante, "pedimos la implicación de la Junta de Andalucía después de más de 25 años" sin llevar a cabo ninguna intervención.
El concejal ha indicado que "el Ayuntamiento de El Ejido es sensible a la defensa y recuperación del patrimonio histórico y cultura del municipio, y con estas actuaciones lo demuestra, y que desde la concejalía de Patrimonio Cultural atiende y valora todas las propuestas de personas y asociaciones culturales, como Atenaa, que atienden y entienden el patrimonio histórico como algo importante".
Teleprens@

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Cueva Extremadura, una cavidad no visitada desde el siglo X

No es la primera vez que lo hacemos, puesto que se está preparando una ponencia para un congreso espeleológico internacional a celebrar en septiembre en Marbella. Éste versará sobre distintos aspectos de las cavidades que alberga en su interior. Las cuevas de la Solana, el Palenzuelo, el Rodaero, los Inocentes, la Majá del Caldero ya han sido exploradas y estudiadas.
Para aprovechar de la mejor manera el potencial humano se prepara la jornada de trabajo y se reparten las distintas tareas a realizar. La exploración y topografía de la Cueva de los Tocinos prima sobre lo demás. Hacia ella parten dos equipos que trabajaran de manera independiente en dichas labores y un tercero con el cometido claro de describir la cavidad e intentar desobstruir un par de posibles continuaciones. Un cuarto grupo cargado con material de progresión vertical se dirige hacia unas simas ya catalogadas.
Son las cuatro y media de la tarde y el último grupo no regresa. Empezamos a preocuparnos. Habíamos encargado una paella sobre esa hora a diez kilómetros de distancia y debían de saber que los estábamos esperando. Como salida de la nada surge de pronto sobre la espesura de la maleza una figura, seguidamente una segunda y una tercera. Imposible que no los hubiéramos visto bajar por la ladera de la sierra. Estaba claro que salían de una cavidad, pero ¿de cual?, no se conocía ninguna en ese lugar concreto. Debía de tratarse de una desconocida hasta el momento. Y así era. Habían terminado en primer lugar y al dirigirse hacia los coches habían hallado una pequeña boca oculta entre la espesa vegetación. Varias piedras la taponaban al completo. Su hallazgo había sido un golpe de suerte. Pronto se dieron cuenta de su importancia al localizar en su interior un nuevo yacimiento arqueológico intacto.
Durante la comida en común hay mucho de lo que hablar. La nueva cavidad contiene gran cantidad de restos cerámicos y óseos de época medieval. La Cueva de los Tocinos ronda los 500 metros de desarrollo topografiado y siguen apareciendo en sus exploraciones rincones y galerías vírgenes, algunos de ellos de gran belleza. Con un poco de suerte puede que termine sobrepasando los 1000 metros de desarrollo con lo cual se podrá incluir en el Catálogo de Grandes Cavidades de Andalucía. En ella se está intentando realizar una complicada desobstrucción que puede conectarla con la cercana cueva de los Inocentes, que se encuentra en la misma fractura y tan sólo 20 metros las separan en el interior. Si se consiguiera entraría directamente a formar parte de dicho catálogo.
23 de enero de 2011. Diecisiete personas nos reunimos en el mismo lugar que la pasada semana. En esta ocasión acompañados por tres arqueólogos y el cronista oficial de Priego de Córdoba. Se retoman los mismos cometidos que en la pasada semana y por otro lado un grupo acompaña a los arqueólogos a la ya denominada Cueva Extremadura. El nombre le viene dado por Carlos Estrella, un reciente miembro del Grupo que se ha de desplazar desde dicha comunidad autónoma para hacer espeleo con nosotros.
Se confirman las informaciones dadas por nuestros correligionarios. Todo indicaba que Cueva Extremadura no había sido visitada desde época medieval. En su escaso recorrido interior se localiza gran cantidad cerámica medieval andalusí muy fragmentada, que enmarca su utilización durante el siglo X. Por su morfología se descarta su ocupación para hábitat humano o refugio puntual de pastores, como es frecuente en las Sierras Subbéticas Cordobesas. Se manejan dos hipótesis que explican su ocupación humana: por un lado el tormentoso periodo de revueltas acaecidas durante el periodo Omeya (que coinciden con la cronología dada por la cerámica) y que obligaron a ciertos sectores de la sociedad a buscar refugio. Ello ha sido documentado en varias cuevas de la comarca. Una segunda, por la que más se apuesta, apunta a su uso religioso, ya que cuenta con los requisitos doctrinales apropiados para servir de marco a rituales de purificación espiritual.
La importancia de la cavidad radica en que se trata de un contenedor sellado hasta su descubrimiento por miembros del G40 los cuales lo han puesto sin alteración alguna en manos de los especialistas para su estudio. Diversas piezas arqueológicas y modificaciones antrópicas en la cavidad empiezan a dar indicios sobre un uso especial de la misma. Aunque no quiero adelantarme a los estudios que ya se están realizando, sí apunto que tengo claro que la cueva dará mucho que hablar en el mundillo arqueológico y servirá de base para más de un estudio científico.
Cabra

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