La escalinata se localizó al sureste de Campeche :: ELUNIVERSAL
Una escalinata con jeroglíficos descubierta en la zona arqueológica de El Palmar, en el estado de Campeche, permite establecer que los mayas de esa ciudad tuvieron contacto con la urbe de Copán en Honduras, informó un instituto estatal.
La escalinata de seis peldaños conserva 90 bloques con más de 130 conjuntos de jeroglíficos que hacen referencia a acontecimientos registrados en el periodo clásico maya (250-900 de nuestra era).
"Su desciframiento preliminar revela que esta ciudad prehispánica mantuvo contactos con las urbes de Calakmul, ubicada en esa misma entidad (Campeche), y Copán, en Honduras, hace casi 1.300 años", apuntó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en un comunicado.
El responsable de descifrar los jeroglíficos, Octavio Esparza, dijo que los trabajos preliminares permiten establecer la visita de representantes de Calakmul y Copal a El Palmar.
Es posible que esa visita "se diera una década antes de que estas ciudades fueran derrotadas, respectivamente, por Tikal y Quiriguá (Guatemala), entre (los años) 736 y 738 de nuestra era", concluyó.
Expertos descubren escalinata con jeroglíficos mayasEn la zona arqueológica El Palmar, ubicada en el sureste del estado de Campeche, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de la Universidad de Arizona, y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha descubierto una escalinata con jeroglíficos mayas.
Ellos revelan que El Palmar, ciudad prehispánica, mantuvo contacto con las urbes de Calakmul y Copán, hace aproximadamente mil 300 años.
El especialista de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), Javier López Camacho, en compañía del investigador de la Universidad de Arizona, Kenichiro Tsukamoto, informaron que la escalinata cuanta con seis peldaños que conservan 30 bloques con más de 130 jeroglíficos referentes a sucesos del periodo Clásico maya (250-900 d.C).
Asimismo, los responsables de este proyecto arqueológico destacaron que ésta no es la única escalinata jeroglífica encontrada en las tierras bajas mayas. Sin embargo, subrayaron que la de El Palmar esta asociada a la periferia del asentamiento y la estructuras de dimensiones modestas.
Los arqueólogos explicaron que los primerox cuatro peldaños, presentan un buen estado de conservación, mientras que el quinto y el sexto estaban fragmentados, por lo que fue necesario realizar tratamientos de conservación.
Los bloques fueron registrados en fotografías, dibujos y ubicación específica con instrumentos topográficos de tecnología láser, antes de ser trasladados al campamento arqueológico, como medida de seguridad.
Allí las restauradoras del INAH Yareli Jáidar, Diana Arano y Leticia Jiménez, determinaron su estado de conservación.
Además, las coordinaciones nacionales de Arqueología y de Conservación del Patrimonio Cultural, así como el Centro INAH-Campeche, planean en un futuro cercano el diseño de un nuevo proyecto más amplio de restauración.
Actualmente, los bloques grabados permanecen en campamento ubicado en el poblado Kiché Las Pailas, municipio de Calakmul.
Referente al desciframiento de las inscripciones glíficas, el epigrafista del proyecto, Octavio Esparza Olguín. proveniente de la UNAM, señaló que a pesar de que el desciframiento es preliminar, el texto apunta a acontecimientos importantes para comprender la historia del periodo Clásico maya.
Esparza dijo que la información contenida en el texto epigráfico hace referencia a señores del sitio, así como a contactos que mantuvo El Palmar con urbes como Calakmul y Copán, éste último ubicado en los confines sureños del área maya.
La escalinata hallada forma parte de un basamento simple de 10 por 10 metros, el cual fue acondicionado para soportar un edificio abovedado al que se accede precisamente por esta escalera que se ubica en su costado poniente.
La excavación fue extensiva y abarco un cuarto ubicado en la parte superior, donde se encontró un entierro con ofrenda contemporáneo a la construcción de la escalera y el análisis estratigráfico estableció que data del siglo VIII d.C.
El reporte de este hallazgo se remite a junio de 2009 como parte de un reconocimiento de superficie que hizo el equipo arqueológico al norte de El Palmar, donde la presencia de un pequeño conjunto de vestigios arqueológicos, al que se nombró Grupo Guzmán, y la evaluación de las piedras in situ, sugirió su posible asociación a una escalera jeroglífica.
La temporada de campo se realizó a fines de 2010 e inicios de 2011 con el financiamiento de la National Geographic Society y la American Philosophical Society, el INAH, la UNAM y la Universidad de Arizona, contando además con el apoyo de expertos de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, así como de la delegación del INAH en Campeche, para su preservación.
Descubierta en México una antigua escalinata con jeroglíficos mayasUna escalinata con jeroglíficos mayas fue descubierta en la Zona Arqueológica El Palmar, al sureste de Campeche, por un equipo de expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) y de las universidades de Arizona, Estados Unidos, y Nacional Autónoma de México. Las investigaciones preliminares revelan que esta ciudad prehispánica mantuvo contactos con las urbes de Calakmul, ubicada en esa misma entidad, y Copán, en Honduras, hace casi mil 300 años.Los responsables de este proyecto arqueológico, Javier López Camacho y Kenichiro Tsukamoto, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y de la Universidad de Arizona, respectivamente, dieron a conocer que la escalinata de seis peldaños conserva 90 bloques con más de 130 cartuchos o conjuntos de jeroglíficos, que hacen referencia a acontecimientos registrados en el periodo Clásico maya (250-900 d.C.).
Destacaron que aunque no se trata de la única escalinata jeroglífica encontrada en las tierras bajas mayas —hasta el momento se tienen reportadas 20—, la de El Palmar se encuentra asociada a la periferia del asentamiento y a estructuras de dimensiones modestas, cuando por lo general estos elementos arquitectónicos se hallan vinculados a edificios monumentales del área central de los sitios.
El reporte de este hallazgo se remite a junio de 2009 como parte de un reconocimiento de superficie que hizo el equipo arqueológico al norte de El Palmar, donde la presencia de un pequeño conjunto de vestigios arqueológicos, al que se nombró Grupo Guzmán, y la evaluación de las piedras in situ, sugirió su posible asociación a una escalera jeroglífica.
La temporada de campo se realizó a fines de 2010 e inicios de 2011 con el financiamiento de la National Geographic Society y la American Philosophical Society, el INAH, la UNAM y la Universidad de Arizona, contando además con el apoyo de expertos de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, así como de la delegación del INAH en Campeche, para su preservación.
De acuerdo con los arqueólogos Javier López Camacho y Kenichiro Tsukamoto, los primeros cuatro peldaños presentaban un buen estado de conservación, mientras el quinto y el sexto estaban fragmentados y fue necesario realizar tratamientos de conservación emergente.
Todos los bloques fueron registrados en fotografía, dibujo y ubicación específica con instrumentos topográficos de tecnología láser, antes de ser trasladados al campamento arqueológico como medida de seguridad, ahí, las restauradoras del INAH: Yareli Jáidar, Diana Arano y Leticia Jiménez, determinaron su estado de conservación.
No obstante lo anterior, las coordinaciones nacionales de Arqueología y de Conservación del Patrimonio Cultural, así como el Centro INAH-Campeche, contemplan el diseño de un proyecto más amplio de restauración en un futuro cercano. Actualmente los bloques grabados permanecen en el campamento ubicado en el poblado Kiché Las Pailas, municipio de Calakmul.
Descifrar los jeroglíficos En lo que respecta al desciframiento de las inscripciones glíficas, si bien es todavía preliminar, el epigrafista del proyecto Octavio Esparza Olguín, de la UNAM, señaló que el texto jeroglífico apunta a acontecimientos importantes para comprender la historia del periodo Clásico maya (250-900 d.C.).
La escalinata jeroglífica del Grupo Guzmán narra —entre otros eventos históricos— la visita de personajes foráneos a El Palmar, posiblemente dignatarios; así mismo, la elaboración del grabado de los escalones está asociada a una rueda calendárica con fecha de 11 Ajaw 18 Sak, que equivaldría al 13 de septiembre de 726 d.C.
La información contenida en el texto epigráfico también hace referencia a señores del sitio, así como a contactos que mantuvo El Palmar con urbes como Calakmul y Copán, éste último ubicado en los confines sureños del área maya.
Es posible que la visita de señores de Calakmul y Copán a El Palmar, se diera una década antes de que estas ciudades fueran derrotadas, respectivamente, por Tikal y Quiriguá (Guatemala), entre 736 y 738 d.C.
Otros hallazgos asociadosLa escalinata jeroglífica hallada forma parte de un basamento simple que mide 10 por 10 m, y 3 m de altura, el cual fue acondicionado para soportar un edificio abovedado al que se accede precisamente por esta escalera que se ubica en su costado poniente. Los trabajos para liberar y consolidar esta estructura estuvieron a cargo de la arqueóloga Luz Evelia Campaña.
La excavación fue extensiva y también abarcó un cuarto que está en la parte superior y el basamento de la estructura. En el edificio se identificaron dos banquetas en los extremos y, sobre su piso —que muestra huellas de haber sido quemado, posible evidencia de un ritual— se registraron fragmentos de cerámica.
Además, al excavar dentro del cuarto se encontró un entierro con ofrenda, contemporáneo a la construcción de la escalera, el análisis estratigráfico estableció que data del siglo VIII d.C.
El entierro está compuesto por restos óseos humanos erosionados, dos vasijas policromas y huesos. El análisis preliminar —realizado por la antropóloga física Jessica Cerezo-Román, de la Universidad de Arizona— sugiere que corresponde a un individuo masculino de alto rango, esto a juzgar por las características de su mandíbula y la incrustación de jade en los dientes incisivos.
A su vez, los materiales cerámicos y líticos son estudiados en el Laboratorio de Estudios Mayas de la ENAH, y en el Laboratorio de Suelos y Sedimentos de esta escuela. Mientras que el biólogo Serafín Sánchez Pérez analiza evidencias de actividades humanas plasmadas en los pisos quemados.
Por otra parte, el doctor José Luis Ruvalcaba, del Instituto de Física de la UNAM, efectúa el análisis de piezas de obsidianas por medio de la emisión de rayos X inducida por partículas (PIXE, por sus siglas en inglés), a fin de establecer su procedencia. El fechamiento por carbono 14 y el análisis petrográfico (del tipo de roca) se llevan a cabo en la Universidad de Arizona, para confirmar con precisión las fechas inscritas y determinar las huellas presentes en los artefactos.
Descifran los jeroglifos mayas descubiertos en la zona arqueológica El PalmarTras el descubrimiento de una escalinata con jeroglíficos mayas, en la zona arqueológica El Palmar, en esta ciudad, el epigrafista Octavio Esparza Olguín informó que con el desciframiento de esta estructura han identificado 105 bloques con inscripciones que hacen referencia a las dinastías del sitio, e incluye una lista de señores o gobernantes.
A finales del mes de abril, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de la Universidad de Arizona y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) encontraron esta escalinata que ahora se sabe cuenta con 105 bloques de inscripciones jeroglíficas.
El epigrafista de la UNAM aseguró que a diferencia de otras escaleras ubicadas en otras áreas de esta cultura, la de El Palmar se localiza en un grupo periférico pequeño, ubicado a un kilómetro del núcleo del asentamiento.
Detalló que este descubrimiento documenta contactos entre esta ciudad con otros sitios mayas importantes, como Copán, en Honduras, y Calakmul, en Campeche, zonas que ya habían sido consideradas en los desciframientos preliminares.
Las investigaciones han revelado que existieron grupos de élite dentro de esta ciudad que no residían el núcleo de la región, sino que se ubicaron en otras partes del asentamiento. Sin embargo, al tener relación con el linaje, los gobernantes les hicieron monumentos espectaculares.
Esparza explicó que probablemente esta estructura halla sido un regalo de la élite de poder hacia una jerarquía subordinada que estuviera en la periferia.
Con una dimensión de 10 metros de largo por 10 de ancho y tres de altura, es considerada una estructura pequeña, no obstante es una escalinata que cuenta con un orden en las secuencias.
Referente al estado de conservación de esta estructura, Esparza dijo que es variado, ya hay bloques de seis hileras de piedra, de las cuales cuatro se mantienen en buen estado, mientras las ultimas dos están fragmentadas por haber estado expuestas.
"Hay fragmentos de la inscripción imposible de restituir o ver" expresó el epigrafista. No obstante, algunas de estas piezas muestran pequeñas partes que son útiles para determinar cómo pudo ser la secuencia original de esas dos hileras.
El reporte de este hallazgo se remite a junio de 2009 como parte de un reconocimiento de superficie que hizo el equipo arqueológico al norte de El Palmar, donde la presencia de un pequeño conjunto de vestigios arqueológicos, al que se nombró Grupo Guzmán, y la evaluación de las piedras in situ, sugirió su posible asociación a una escalera jeroglífica.
La temporada de campo se realizó a fines de 2010 e inicios de 2011 con el financiamiento de la National Geographic Society y la American Philosophical Society, el INAH, la UNAM y la Universidad de Arizona, contando además con el apoyo de expertos de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, así como de la delegación del INAH en Campeche, para su preservación.
El Economista / SDP / CNP / El Informador