31/08/11

El sacrificio chimú es similar al de los aztecas y mayas


El hallazgo de 33 menores y 63 camélidos (llamas) en el sector Huanchaquito, en el distrito de Huanchaco, en Trujillo, sigue sorprendiendo al equipo de arqueólogos que trabaja en la zona, más aún ahora que se determinó que los restos óseos humanos fueron sacrificados con un corte horizontal en el pecho.
Según indicó el arqueólogo encargado de los trabajos de excavación, Gabriel Prieto Burmester, la incisión se realizaba poco antes de morir y provocaba un sangrado que terminaba por quemar los huesos rotos del esternón de los menores.
Sostuvo que esta práctica, que se adjudica a la cultura Chimú por la antigüedad de los restos hallados que datan de unos 800 años, es muy parecida a la realizada por los Aztecas y los Mayas para extraer el corazón de las personas sacrificadas.
Prieto Burmester explicó que hasta el momento ya se trabajó en el laboratorio, en conjunto con la antropóloga física Katia Valladares que llegó desde Lima, con 8 de los 15 restos óseos humanos que fueron levantados del lugar. Todos ellos, dijo, presentan el mismo patrón.
En ese sentido, se presume que la muerte de estos menores, cuyas edades están entre los 6 y 18 años, estaría relacionada con el Fenómeno de El Niño, ya que los pobladores antiguos solían ofrecer la vida de personas a los dioses para que tuviera clemencia de ellos y apaciguara la bravura de la naturaleza.
Otra hipótesis que se contempla es que sería una representación del ritual que también realizaban los Incas que se denominaba Capa Cocha, que era una ceremonia en la que se ofrecían sacrificios para conmemorar el nacimiento o la muerte de un emperador.
HALLAZGO IMPORTANTE
El arqueólogo francés Nicolás Goepfert, del Instituto Francés de Estudios Andinos, también llegó para colaborar en los trabajos. Al ver lo hallado, se dio cuenta que estaba frente a un hecho más que singular: "Por la cantidad de animales, este es el más importante hallazgo de camélidos antiguos de la costa norte", dijo.
Según comentó, los restos, que fueron hallados amarrados con soguillas, se encuentran en buen estado de conservación, a tal punto que se hallaron semillas y vegetación en su pelaje, lo que permitirá determinar de qué manera vivían estos animales que antes de la llegada de los españoles poblaban la costa del Perú.
EN PUNTOS
Los camélidos hallados también presentan un corte en el pecho igual al de los menores examinados. Este ritual para quitarle el corazón al animal se realiza, aún hoy, en Puno y Arequipa.
Sostuvo que los camélidos encontrados son genéticamente distintos a los actuales debido al cruce que hubo con el paso de los años. No obstante, son morfológicamente son idénticos.
Los arqueólogos descartaron que se realicen otras excavaciones fuera de los 102 metros cuadrados determinados como la zona a estudiar.

El Comercio

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La campaña de Sidrón refuerza la búsqueda del hogar de los neandertales de Piloña

La campaña de excavaciones en la cueva de El Sidrón (Piloña) podría ser la definitiva para la localización del yacimiento donde vivió el grupo de neandertales que se van exhumando del interior de la galería del osario. Esa es una de las motivaciones que mueve al grupo encabezado por el profesor Marco de la Rasilla que este año refuerza las estrategias con sondeos en el interior y exterior de la cueva para localizar el lugar de habitación de los neandertales que vivieron en la falda del Sueve.
Del yacimiento se han extraído hasta el momento más de dos mil fósiles pertenecientes a diez individuos de distintas edades que vivieron hace 49.000 años en la zona. Se supone que el grupo tenía su lugar de habitación en una zona próxima a la galería en la que se hallaron sus restos, donde los investigadores creen que llegaron arrastrados por el agua tras una intensa lluvia. Localizar ahora el lugar donde desarrollaban su vida diaria es fundamental para cerrar algunos interrogantes sobre su naturaleza, costumbres y modos de vida.
Además del citado objetivo, el equipo de Marco de la Rasilla dará continuidad a otras líneas de investigación abiertas hace algún tiempo. Una de ellas es la relacionada con las herramientas de filo utilizadas para descarnar huesos, que podrían demostrar de manera definitiva la práctica de canibalismo entre la especie neandertal. Con ese objetivo realizarán análisis de huellas de uso de los instrumentos líticos para obtener información de los filos con el fin de conocer qué actividad se realizó con dichas herramientas.
El BOPA publicó en fechas recientes el convenio de colaboración firmado entre la Administración del Principado y la Universidad de Oviedo para continuar los trabajos de investigación durante los próximos cuatro años -incluyendo el presente-, en las áreas de arqueología, geología, antropología y genética para lo que se destinan 360.000 euros. La presente campaña contará con 55.000 euros que estarán dedicados a financiar las diferentes líneas de estudio.
En el interior de la cueva, los investigadores tienen previsto continuar con el registro de las pinturas y grabados existentes en una de las galerías. Estas muestras de arte rupestre, no demasiado significativas, son conocidas desde hace años pero carecen de un estudio en profundidad.
La investigación y excavación en la cueva incluye registros geológicos y geofísicos de la zona, además, una parte de la partida económica se destinará a la paleogenética, que incluye distintas áreas de investigación, entre ellas el estudio comparativo de las poblaciones neandertales del norte y sur de Europa y las de Oriente Próximo, la paleobiología y hábitos de vida de los neandertales de El Sidrón, la biología evolutiva del desarrollo y todo lo relacionado con la dieta y la alimentación. Además se abundará en la caracterización de la diversidad genética del grupo familiar, concretando más las relaciones de parentesco entre los individuos que lo componen.
Por último, uno de los objetivos marcados dentro del convenio es la preparación de material museográfico para el equipamiento que está previsto levantar en Piloña dedicado a la especie neandertal. Con tal fin, se había pensado en la selección de restos arqueológicos, antropológicos y paleontológicos que será necesario restaurar para la muestra. Además, dentro de la oferta expositiva del centro se incluye la configuración de la secuencia del ADN que se ha revelado como una de las aportaciones más valiosas del genoma neandertal y que va a constituir el elemento de mayor relevancia de la exposición permanente de la Casa de los neandertales. Esa era al menos la idea del anterior equipo de Gobierno, que tenía entre sus planes futuros levantar el centro de interpretación en la finca de Cajastur en Villamayor.

La Nueva España

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Los estudios avalan que los restos de Taramancos son castreños

Existen vestigios que van desde la Edad de Bronce hasta el siglo IV d. C.

Las primeras conclusiones, ya confirmadas por los expertos que han analizado este asentamiento, aseguran que «se han documentado restos de la época castreña y otros más tardíos que podrían abarcar hasta el siglo IV d. C, e incluso de momentos posteriores».
Los trabajos de excavación continúan a día de hoy y a falta tanto del estudio detallado del material arqueológico que será realizado por especialistas, como de finalizar la excavación en la totalidad de la superficie cautelada, se puede avanzar que se trata de un asentamiento poblacional de larga ocupación en la historia que comenzaría en la Edad de Bronce (siglo IX o VIII a. C.) y finalizaría doce centurias después.
El yacimiento fue encontrado mientras se removían los terrenos sobre los que está previsto que transcurra la variante que atravesará la ría de Noia. Dentro de las labores de seguimiento y control arqueológico de la obra, los hallazgos fueron inicialmente adscritos a la cronología romana, encontrando materiales como cerámica de uso doméstico, materiales de construcción, concheros formados por ostras y berberechos o restos óseos.
Ampliación de trabajos
Ante los hallazgos encontrados, la Xunta decidió ampliar el área de cautela de la excavación arqueológica, que está previsto que continúe para documentar adecuadamente este yacimiento.
Durante la ejecución de los trabajos se documentaron nuevas estructuras arqueológicas y abundante material, como viviendas pertenecientes a una construcción de planta rectangular y a otra circular, muros de contención del terreno o nuevas acumulaciones de conchas y fosas.
Para realizar adecuadamente la excavación, se decidió, por una parte, incrementar el plazo temporal de los trabajos, y por otra, aumentar a 22 las personas del equipo técnico y auxiliar que están llevando a cabo las excavaciones en esta parte del municipio noiés.

La Voz de Galicia

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Las excavaciones en Cabrera concluyen más cerca del monasterio bizantino

Una de las estructuras halladas en Cabrera :: Mateu Riera / Magdalena RieraUna de las estructuras halladas en Cabrera :: Mateu Riera / Magdalena Riera
Poco a poco se van resolviendo los interrogantes sobre la historia de la vida monacal en Cabrera. La campaña dirigida por los arqueólogos Mateu Riera y Magdalena Riera finalizó tras acabar la excavación de una habitación localizada hace unos años en el Pla de ses Figueres. Todo apunta a que los restos pertenecieron a la celda de uno de los monjes del preciado monasterio. Es más, el equipo ha determinado que las estructuras excavadas ya estaban en funcionamiento en el siglo VII d. C.
La celda medía 4,5 por 2,5 metros y dentro se ha localizado una piedra lisa que debió servir para moler harina. «En el Clot del Guix también encontramos un molino. Además, sabemos que en las celdas de la mayoría de monasterios vivía el monje con el aprendiz y es muy característico que tuviera que moler la harina», asegura Mateu Riera que, junto con Magdalana Riera, investigan la zona desde 1999.
Hasta hoy sólo tienen excavado entre uno 2 y un 5% de la totalidad del yacimiento, pero ya han encontrado importantes indicios de lo que fue el monasterio, así como la necrópolis, restos de estructuras de una factoría de púrpura bizantina, además de la huella de los prisioneros franceses en la isla en el siglo XIX. Sin embargo, Riera no se conforma y quiere localizar el monasterio bizantino. La única referencia escrita proviene de una carta del papa Gregorio Magno del año 603 d. C. «Sabemos que entre los siglos V y VI había un taller de producción de púrpura y por lo visto también se produjo vino», explica mientras recalca que ahora queda por determinar si los monjes ya se habían instalado en Cabrera en los siglos V y VI.
Nuevos hallazgos
La campaña de este año ha sido provechosa. Se ha recuperado un camafeo con una piedra preciosa que tiene un grabado. También han localizado cerámica del siglo VII, lo que confirma que el monasterio estaba en pleno funcionamiento. Entre estos restos cerámicos se encuentra una escudilla casi entera con un grafito realizado postcocción en el reverso de la taza y «que podría ser el indicativo de quien era el monje propietario», añade al arqueólogo. También se ha encontrado sigillata africana del siglo VI y dentro del habitáculo había un peso de plomo que podría servir para la pesca y unas piezas de bronce.
«Hemos vuelto a encontrar nuevos interrogantes, aunque el principal es saber dónde debe estar la iglesia», añade Riera. Mientras continúan las investigaciones, el equipo tiene claro que entre la celda excavada y la necrópolis estudiada en campañas anteriores se tiene que ubicar el templo.
Última Hora

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Firma el INAH un acuerdo para la exploración del Patrimonio Subacuático

A fin de desarrollar exploraciones más prolongadas en mar abierto para la búsqueda de pecios históricos, además de impulsar el desarrollo de la arqueología subacuática mexicana a diversos niveles, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Fundación Emilio Azcárraga Vidaurreta AC firmaron un convenio de colaboración.
Este acuerdo, informó un comunicado del INAH, permitirá en un primer momento continuar con la búsqueda de la Flota de la Nueva España, hundida en 1631 en el Golfo de México, coadyuvando a nutrir los estudios a nivel de investigación, docencia, conservación y difusión.
Se trata, explicó, del primer convenio que signa el Instituto con una fundación encaminado a coadyuvar la investigación y recuperación del patrimonio cultural sumergido tanto en el mar como en aguas interiores, espacios acuáticos donde yacen vestigios paleontológicos, arqueológicos e históricos.
De este convenio, firmado por el director general del INAH, Alfonso de Maria y Campos, y el presidente de la Fundación Emilio Azcárraga Vidaurreta AC, Alejandro Burillo Azcárraga, se derivarán acuerdos específicos para la realización de nuevos proyectos y/o el impulso de otros que ya están en marcha, que incluyen la prospección, ubicación, registro y en su caso, excavación, recuperación y conservación de bienes culturales.
Asimismo, se incrementarán los encuentros académicos entre especialistas nacionales y extranjeros que ya desarrolla el INAH, y que resultan un excelente medio para optimizar diversas tareas, como la interpretación de manuscritos y cartografías, que contribuyan a determinar las áreas de búsqueda de restos culturales sumergidos.
Cabe señalar que el convenio establece que el INAH designará a los investigadores responsables de cada proyecto, seleccionará las áreas donde se desarrollarán las exploraciones en el mar y elaborará las propuestas de investigación que deberán contar con la aprobación del Consejo de Arqueología, lo mismo que los informes que se presenten de cada proyecto.
Esta alianza también contribuirá a la difusión del patrimonio cultural sumergido a través de publicaciones, documentales, exposiciones permanentes, temporales e itinerantes, y del uso de medios de comunicación, y se contempla además la creación de museos estatales, locales o comunitarios en los que se difunda el patrimonio cultural sumergido.
Dicho acuerdo se estableció dentro del marco legal mexicano y de respeto a la Convención de la UNESCO sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, puesta en marcha en enero de 2009 y de la cual México forma parte.
Para la arqueóloga Pilar Luna, subdirectora de Arqueología Subacuática del INAH, el apoyo de la citada Fundación permitirá avanzar en el desarrollo de esta disciplina en México, porque ahora será posible realizar temporadas de trabajo más largas gracias a las embarcaciones que la fundación facilitará para los investigadores del INAH.
“Esto significa que tendremos más tiempo para ubicar vestigios, tarea nada fácil considerando que el mar es enorme y nosotros buscamos naufragios hundidos hace siglos, lo que requiere de investigaciones muy especializadas para ir acotando las áreas de prospección”, apuntó la especialista.
Compartió que con el apoyo de embarcaciones continuarán las labores en la búsqueda de las naves de la Flota de la Nueva España hundidas en 1631 a causa de una tormenta en el Golfo de México.
Dicho naufragio, dijo, es uno de los accidentes marítimos en aguas mexicanas más importantes del siglo XVII, sobre todo por la pérdida de sus buques insignia “Nuestra Señora del Juncal” y “Santa Teresa”.
La especialista recordó que desde 1995 la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH inició esta investigación multidisciplinaria, en la que participan organismos académicos internacionales.
Por su parte, Alejandro Burillo aseguró que para la Fundación Emilio Azcárraga Vidaurreta es un honor participar en un proyecto tan importante para el país como lo es la preservación de este patrimonio.
De acuerdo con el titular de la Fundación, en los mares se encuentra buena parte de la historia colonial, mientras que en los cenotes, cuevas inundadas y lagos yace principalmente la riqueza cultural que nos heredaron los pueblos prehispánicos.
Señaló que una de las intenciones de este convenio a corto plazo es ayudar en la gestión de un “barco-escuela” para ofrecer clases in situ a estudiantes de arqueología subacuática.
Dijo también que existe el interés de apoyar en la integración de museos en la materia que permitan divulgar la riqueza que existe en las aguas nacionales.

Notimex / Provincia

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30/08/11

Un osario revela el origen de la familia de Caifás

Los osarios, antiguas cajas sepulcrales de piedra caliza que contienen restos óseos, son bastante comunes en hallazgos arqueológicos del siglo anterior y posterior a nuestra era en Judea y especialmente en Jerusalén.
Falsificadores han añadido inscripciones o decoraciones para aumentar fraudulentamente su valor. Así que hace tres años, cuando la Autoridad de Antigüedades de Israel confiscó a saqueadores un osario con una rara inscripción antigua, se dirigieron a Yuval Goren, profesor del Departamento de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv para autenticar el descubrimiento.
Goren, quien trabajó en colaboración con el profesor Booz Zissu de la Universidad Bar Ilan, ha confirmado que tanto el osario como su inscripción son auténticos. La inscripción en el osario, que es muy detallado, podría revelar la ubicación de la casa familiar de la figura bíblica Caifás, sumo sacerdote antes de su éxodo de Galilea, después del año 70 DC. Caifás es tristemente célebre por su participación en la crucifixión de Jesús. El hallazgo ha sido publicado en el Israel Exploration Journal.
Otros osarios más antiguos están marcados o sólo mencionan el nombre de la persona fallecida. La inscripción en este osario es extraordinaria, ya que el fallecido queda registrado en el contexto de tres generaciones y aporta una posible ubicación. La inscripción completa que se lee es la siguiente: "Miriam hija de Yeshua hijo de Caiaphus, sacerdote de Maazías de Beth Imri".
El Maazías se refiere a un clan que fue la última orden mencionada de 24 órdenes de sacerdotes durante el periodo del Segundo Templo, explica Goren. Si bien hay algunos registros del clan en fuentes talmúdicas que detallan sus vidas después de que se propagasen en la Galilea en el año 70, la referencia a Beit Imri da una nueva visión de la ubicación de la familia antes de su migración. Aunque es posible que Beit Imri se refiera a otra orden sacerdotal, dicen los investigadores, que más probablemente se refiera a un lugar geográfico, es probable que la aldea de origen de la familia de Caifás.
El osario se cree que proviene de un sitio de entierro en el Valle de Elah, al suroeste de Jerusalén, el lugar mítico de la batalla entre David y Goliat. Beit Imri se encuentra probablemente en las laderas del Monte Hebrón.
En su laboratorio de microarqueología comparativa, el profesor Goren llevó a cabo un examen completo de la caja de piedra caliza, que cuenta con rosetones decorativos, además de la inscripción. "Cuando una roca se deposita en el suelo durante miles de años, se ve afectada por el medio ambiente y afecta el medio ambiente circundante", señala. Procesos como la erosión por el agua subterránea ácida y la acumulación de capas calizas o silíceas, actividad biológica, como el desarrollo de bacterias, algas, líquenes, y la actividad cercana de la flora y la fauna afectan a ña capa de la piedra. La mayoría de estas características son imposibles de reproducir en laboratorio.
Pruebas concluyentes de estos procesos naturales se encuentran no sólo en la piedra del osario, sino también por encima y por debajo de las inscripciones. "Más allá de cualquier duda razonable, la inscripción es auténtica", dice el profesor Goren.

Europa Press
Osario de una nieta de Caifás

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Hallada en Estepona una estatua de barro de hace 5.000 años que representa una figura femenina

La Venus de Estepona■ Ha sido bautizada como 'La Venus de Estepona' y mide 5 centímetros
■ El hallazgo es obra de un equipo de arqueólogos que trabaja en la parcela donde se prevé construir el futuro centro hospitalario de Estepona
■ Estas figuras se interpretan como un amuleto o símbolo de fertilidad

El equipo de arqueólogos que trabaja en la parcela donde se prevé construir el futuro centro hospitalario de Estepona, en Málaga, ha hallado durante los trabajos de excavación una estatuilla prehistórica de barro cocido con una antigüedad de 5.000 años.
La pieza, bautizada como La Venus de Estepona, tiene cinco centímetros de altura y representa de forma esquemática una figura femenina. Es la única estatua de estas características hallada en unas excavaciones en la provincia de Málaga y existen pocos ejemplos similares en Andalucía, según ha explicado el arqueólogo municipal Ildefonso Navarro.
La cabeza de la pieza aparece como una simple forma ovoide, sin que se manifiesten en ella rasgos físicos; al igual que sucede con las extremidades superiores e inferiores, que no presentan ningún atributo. Sin embargo, se acentúan los caracteres sexuales, centrando la atención en los senos, representados con dos formas de espirales.
Vasijas, puntas de flecha
Estas figuras se interpretan como un amuleto o símbolo de fertilidad o fecundidad y están vinculadas al mundo espiritual y a los rituales empleados en la época. En la provincia malagueña sólo se ha encontrado una pieza de similares características en la cueva de La Pileta, en Benaoján, aunque no procedía de enterramientos.
En este yacimiento esteponero, ubicado en la zona más occidental del municipio, denominada Arroyo Enmedio, se han descubierto, además, una serie de estructuras prehistóricas excavadas en forma de pozos, con una antigüedad de unos 5.000 años.
En su interior, se han localizado más de un centenar de objetos, entre los que destacan varias vasijas de cerámica elaboradas a mano que han sido extraídas casi intactas; láminas y puntas de flecha de sílex tallado; hachas de piedra pulimentada; cuentas de collar, e ídolos de piedra, entre otros.
Además de estos restos prehistóricos, también se han descubierto varias estructuras pertenecientes a la época tardoantigua, entre los siglos VII y VIII después de Cristo, junto con piezas de vasijas de la época.
Futuro museo arqueológico
El alcalde de Estepona, José María García Urbano, ha anunciado que estas piezas se exhibirán en el futuro museo arqueológico que el Ayuntamiento proyecta abrir en la planta baja de la antigua Casa consistorial. Por su parte, el arqueólogo municipal ha subrayado que los hallazgos localizados corroboran que esta zona del municipio es una zona rica en restos arqueológicos, con presencia de restos de varias épocas.
Así lo corroboran los hallazgos prehistóricos de un asentamiento asociado a la necrópolis de Corominas -con unos 5.000 años de antigüedad-; un asentamiento romano del siglo VII después de Cristo, y las cimentaciones, muy deterioradas, de una alquería musulmana del siglo X.

20 M

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La ciudad solo tiene registrados dos monumentos bien de interés cultural (Plasencia)

Mucho monumento pero poca protección. Con un valioso legado histórico artístico reconocido globalmente, pero sin la garantía de protección específica que supone el blindaje legislativo de la declaración de Bien de Interés Cultural ( BIC) de Extremadura. Pese a los singulares templos, conventos, palacios y otros bienes muebles e inmuebles, la ciudad solo tiene dos edificios declarados e inscritos como tales en el registro de BIC de la región.
La Catedral, por ser monumento nacional desde 1931, y el palacio del marqués de Mirabel, desde 1978. El listado de los BIC de la ciudad se agota con el genérico del conjunto histórico urbano, que engloba a las murallas. Fue declarado tal por el Ministerio de Educación en 1958 y otorga protección a ese área urbana. Nada más. En puertas se quedaron todos los expedientes que fueron incoados entre los años 1982 y 1988. O el anuncio de tramitar el específico de las murallas, en 2010. Y ahí se acaba de contar.
Incoados expedientes y en vía muerta, desde el año 1982 en que se iniciaron, figuran en el ayuntamiento las iglesias del Salvador, San Nicolás, San Juan (Espacio para la Creación Joven) y el santuario del Puerto. En 1983 se abrió expediente para declarar BIC al hoy Parador de Turismo (antiguo convento de dominicos) y a la aneja iglesia de Santo Domingo. Y en 1988 se hizo lo mismo para el coso del Cotillo de San Antón. Ninguno de ellos concluyó.
Hace ahora un año, la entonces edil de Patrimonio, anunció que iba a iniciar «las consultas pertinentes para conocer los pasos que hay que dar y lograr para las murallas la declaración de BIC en solitario, por sí mismas y no por una disposición adicional segunda de la Ley de Patrimonio de Extremadura». Las murallas tienen consideración de interés cultural por una doble vía: como parte del conjunto histórico urbano y por ser una de las fortificaciones de Extremadura.
Esta situación del patrimonio local ha llevado a la Asociación Cultural Barbacana a reclamar la declaración de BIC para algunos monumentos o bienes del patrimonio local que consideran debe gozar de mayor protección. Ante la Junta de Extremadura tiene presentados los expedientes de declaración de BIC del Centro Universitario y los pabellones militares y para Valcorhero como sitio histórico.
Prioridades
Sin embargo el trabajo no se acaba ahí. Entre las prioridades que señala están los Arcos de San Antón, para que se proteja no solo el monumento sino el entorno y no se repitan actuaciones de impacto negativo como el aula del parque infantil de tráfico actual, explica Lidia Regidor, presidenta de la asociación. Este segundo 'paquete' de demandas de nuevos BIC que promueve incluye, además, bienes muebles como el fuero fundacional de Plasencia, guardado en la caja fuerte del ayuntamiento o el retablo de Luis de Morales, de San Martín
También, los palacios que albergan los juzgados, el episcopal y la plaza de la Catedral, por su inmediatez a la seo y como parte del conjunto, las murallas y sus puertas o la fábrica de harinas, sede de la Universidad Popular y Escuela Taller que informa, «está registrada en el Ministerio de Cultura como patrimonio industrial de Extremadura».
El entorno de este edificio ha sido transformado hace unos años al construirse, para prolongar la plaza de la Cruz Dorada, un mirador de hierro y madera volado, bajo el cual el Ayuntamiento ha aprovechado para levantar , en la pasada legislatura, un inmueble de dos plantas que se trata de ocultar parcialmente con celosías.
«No se trata de proteger por proteger, sino hacer ver que la protección también afecta al entorno de los inmuebles y para que estos se adapten adecuadamente y reutilicen, porque la mejor protección es la conservación y el uso y ahí tenemos el buen ejemplo del Centro Universitario», precisa Regidor
«Desde la asociación, agrega, aspiramos a lograr la máxima protección que se otorga, que es la de BIC, pero también está la figura de la inscripción en el catálogo de Patrimonio de la Junta de Extremadura, que es otra forma de proteger estos bienes». Y señala que la protección también tiene ventajas. Los inmuebles no pagan IBI «y eso puede interesar a los propietarios».

BIC Y CANDIDATOS

Declarados. Catedral (1931); Palacio de Mirabel (1978); y conjunto histórico (1958).
Paralizados. Convento e iglesia de Santo Domingo, el Puerto, San Nicolás, El Salvador, Plaza de Toros y San Juan.

Pedidos y/o proyectados

Centro Universitario y pabellones militares, murallas y puertas, retablo de Luis de Morales de San Martín, el Fuero, La Salud, convento viejo de las Carmelitas, Puente Nuevo (cuyo arranque ha sido alterado al hacerse la variante sur), Fábrica de Harinas, Santo Tomé, estación de Renfe, cuartel de la Guardia Civil, Los Pinos, las chimeneas industriales, los molinos del Jerte y las principales iglesias, palacios, casonas y otra arquitectura civil urbana de los siglos XIX y XX.

HOY

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Los arqueólogos sacan a la luz el suelo original del Castillo de Gauzón

El equipo de restauración que trabaja en la campaña arqueológica del yacimiento del Peñón de Raíces ha logrado sacar a la luz y recuperar parte del suelo original de lo que en su día fueron las estancias del castillo de Gauzón, que presenta características únicas en el noroeste español.
Luis Saro es el coordinador de los trabajos de restauración, que acompañan a los de arqueología, y ha logrado visualizar un pavimento que no es de arcilla, al uso en aquella época, el siglo IX. Según ha explicado el codirector de la campaña arqueológica, Iván Muñiz, se trata de un hallazgo «muy importante» porque lo que se conocía de los pavimentos de las fortificaciones altomedievales del noroeste, «son, en su mayor parte, de arcilla».
Sin embargo, en este caso, aparece un pavimento «a la manera del 'opus signium' de época romana, con un preparado de cantos voluminosos sobre el que se deposita un nivel superficial de mortero», añade Muñiz. La tarea ahora es proteger el pavimento original, de modo que en su superficie queden evocaciones de lo que pudo haber sido el suelo «tal como caminaron por él en el siglo IX».
Este hallazgo añade argumentos a la teoría en la que trabajan los arqueólogos, que apunta a que los constructores del castillo emplearon los materiales más lujosos de la época y las técnicas constructivas más avanzadas, «algo que únicamente estaba al alcance de la realeza y que no tiene parangón en el noroeste, en cuanto a la capacidad técnica empleada en este castillo».
El equipo de arqueólogos centra su trabajo en la restauración de los restos de las estructuras del castillo de Gauzón. El objetivo de la nueva campaña de excavaciones, la quinta, es consolidar las estructuras que se han ido documentando a lo largo de estos años, restaurarlas y, en algunos casos, reconstruirlas.
La cuarta campaña de excavaciones se cerró con la aparición de una segunda puerta en el castillo de Gauzón y más de 8.000 piezas cerámicas, de vidrio y de bronce, a las que sumarán una buena cantidad de vestigios que se están recuperando estos meses. Además de consolidar la totalidad de los restos hallados hasta la fecha y ampliar los estudios, la nueva campaña se propone comenzar el proceso de musealización del yacimiento del castillo de Gauzón.

El Comercio

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29/08/11

Los círculos megalíticos de Göbekli Tepe

Círculos megalíticos de Göbekli TepeRecreacción de los Círculos megalíticos de Göbekli Tepe
En la cima de una colina del sur de Turquía se levanta el conjunto de círculos megalíticos con bajorrelieves de Gobekli Tepe. El complejo de círculos de piedra comenzó a construirse hace aproximadamente 11.600 años. Es la contrucción megalítica más antigua encontrada hasta el momento. Durante su descubrimiento sorprendió su antigüedad, porque se pensaba que las tribus neolíticas de cazadores recolectores, antes de la aparición de la agricultura y lo que se llama "la gran revolución del neolítico" cuando aparecen ciudades, no construían más que chozas. No es así, en los grandes bosque de Europa las construcciones eran de madera y no se han mantenido hasta nuestros tiempos. Aquí se utilizó piedra caliza y contamos con el hecho de que, no se sabe por qué, todo el conjunto megalítico fue enterrado hace 8.000 años, por lo que se ha mantenido en perfecto estado.
No se sabe muy bien su función, podría ser un templo, un santuario, un centro de peregrinación de los cazadores seminómadas, incluso hay quién lo identifica con el Edén o una representación del mismo. Incluso podría ser un parque temático del neolítico.
El arqueólogo alemán Klaus Schmidt, investigador del Instituto Arqueológico Alemán (DAI), descubrió el lugar en 1994 en el sureste de Turquía. Buscaba la ciudad de Şanlıurfa, la cual se cree que fue la cuna del Profeta Abraham y tal vez una de las primeras ciudades neolíticas, una vez conocida la agricultura y todo lo que ello supuso, la creación de ciudades estado, reyes, sacerdotes, etc. Al norte de esta ciudad se encuentran las primeras estribaciones de las montañas que atraviesan el sur de Turquía, la fuente de los ríos Tigris y Eufrates famosos. A unos 9 kilómetros se hablaba del emplazamiento de unas antiguas ruinas, las descubrieron en 1960, pero no se le dio ninguna importancia porque pensaban que se trataba de un castillo o una torre de defensa bizantina. La zona era conocida con el nombre de Göbekli Tepe.
A los pocos minutos de llegar allí, Schmidt se dio cuenta de que no estaba mirando las lápidas de tumbas bizantinas, sino algo mucho más antiguo y especial. Comenzó la excavación del complejo en colaboración con el DAI y el Museo de Sanliurfa. Sabía que estaría en el lugar mucho tiempo, y las excavaciones no dejaron de dar sorpresas. Trabajaba con un equipo de estudiantes graduados alemanes y turcos y 50 o más pobladores locales. Nada más empezar las excavaciones, a unos pocos centímetros por debajo de la superficie el equipo localizó una piedra labrada, luego otra y otra, hasta dar con un completo anillo de columnas. Luego otro anillo, y otro más rodeándolos. Con el tiempo encontraron un segundo círculo de piedras, luego un tercero, y luego más. Una prueba geomagnética realizada en 2003 reveló al menos 20 anillos apilados juntos, sin orden ni concierto, bajo la tierra.
Los círculos siguen un diseño común. Todos están hechos a partir de pilares de caliza, trabajados con herramientas de sílex (en otra zona de la colina apareció un almacén neolítico con una gran cantidad de puntas de sílex, cortadores, todo lo necesario para la construcción). Los pilares más grandes alcanzan los cinco metros de altura y pesan 16 toneladas, son cinco veces más anchos que profundos y están separados entre sí por unos dos metros y unidos por muros de piedra. En el centro de cada círculo, hay dos pilares más grande en forma de T, que por los relieves grabados parecen representaciones humanas. El resto de los pilares tienen animales grabados.
En este curioso pilar, se pueden apreciar los brazos a lo largo del cuerpo, desde los hombros, con las manos sobre la cintura, donde la figura lleva un gracioso taparrabos hecho con piel de animal (se pueden ver las dos patas traseras y la cola).
Con el tiempo, alguno de los anillos son rellenados con escombros y construyen otros encima. Los primeros anillos son más grandes y más sofisticados, técnica y artísticamente. Conforme pasaba el tiempo, los pilares se hicieron más pequeños, más simples, y se montaron con menos cuidado. Por último, el lugar se pretende olvidar por completo, y en el 8200 antes de Cristo, Gobekli Tepe es enterrado sin dejar rastro.
Casi todas las representaciones son de animales salvajes potencialmente dañinos para el hombre, como jabalíes, escorpiones, grandes felinos, lobos, zorros. También hay aves y bóvidos (toros o vacas).
Entre los escombros se encontraron figuras humanoides, que para tener casi 12.000 años de antigüedad no están tan mal talladas. Llevaban un curioso peinado.
Qué tipo de rituales se celebraban en los círculos, no se sabe, pero sin duda, hubo fiestas, Schmidt ha descubierto vasijas de piedra que podrían haber sido utilizadas para beber en las celebraciones.
El arqueólogo francés Jacques Cauvin piensa que en el ser humano, en algún remoto momento, sufrió un cambio en la conciencia que llevó a la ”revolución de símbolos”, un cambio conceptual que permite a los seres humanos imaginar dioses, seres sobrenaturales parecidos a ellos que existen en un universo más allá del mundo físico. Schmidt ve Gobekli Tepe como evidencia de la teoría de Cauvin. ”Los animales eran los guardianes del mundo de los espíritus”, dice. ”Los relieves de los pilares en forma de T muestran que existe otro mundo”.
Nos encontramos en un lugar 7.000 años más viejo que las pirámides de Giza.
Lo que sí ha cambiado es la idea que se tenía de los grupos de cazadores-recolectores, como clanes aislados. Era necesaria una organización a gran escala para construir este conjunto megalítico. Puede ser una evidencia de que la religión organizada podría haber llegado antes de la aparición de la agricultura y otros aspectos de la civilización. Se sugiere que el impulso humano que hace que los individuos se reúnen para llevar a cabo rituales sagrados surgieron cuando los seres humanos pasan de verse a sí mismos como parte de la naturaleza, y se lanzan a la búsqueda del dominio sobre ella. Cuando los recolectores comenzaron a asentarse en los pueblos, se crea una división entre el reino humano, un lugar fijo de hogares con cientos de habitantes, y la tierra peligrosa más allá de la fogata, poblada por bestias letales.
Como opina Schmidt, quizás no hay un único camino para la civilización, sino que se llega por diferentes medios en diferentes lugares. Sin embargo, ya ha sacado algunas conclusiones. "Hace veinte años todos creían que la civilización se vio impulsado por las fuerzas ecológicas", dice Schmidt."Creo que lo que estamos aprendiendo es que la civilización es un producto de la mente humana."
MPuebla

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Arqueólogos descubren en Primorie el asentamiento de una antigua tribu de los mohe

Los arqueólogos descubrieron un asentamiento de la antigua tribu de los mohe que se remonta a los siglos IV-VI A.D. en el distrito Partizanski del territorio de Primorie (Extremo Oriente de Rusia), comunicó la directora de la expedición, Nadezhda Artemieva.
"El asentamiento fue descubierto en la orilla superior del río Partizanskaya. Estaba fortificado con tres terraplenes y fosos profundos. En el interior encontramos unos 200 objetos: puntas de flechas, herramientas de piedra, partes de armaduras y obras de cerámica", dijo.
La experta admitió que se trata de una fortaleza, ya que el asentamiento fortificado se sitúa en un alto lo que permite vigilar la llanura subyacente.
"Probablemente, el asentamiento principal estaba más abajo", dijo al añadir que hallazgos de este tipo en Primorie son infrecuentes y, por tanto, especialmente importantes para los arqueólogos.
Los mohe, tribus manchú-tungús, habitaban la zona del Primorie y la cuenca del río Amur en los siglos V-VIII. Se dedicaban a la agricultura, criaban caballos, cerdos y practicaban caza.

RIA Novosti

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Buscando en el ADN el origen de los europeos

— Los ancestros de los españoles fueron cazadores del Paleolítico
— Hasta ahora se pensaba que eran granjeros provenientes del Este

Un linaje común en la mayoría de varones de Europa Occidental, incluidos entre el 80%y 90% de los españoles, ha permitido arrojar luz sobre los movimientos migratorios que poblaron el continente en la Edad de Piedra. El ADN estudiado se encuentra en el cromosoma sexual Y, por lo que sólo se transmite entre hombres, y su origen es aún más antiguo del que se creía hasta ahora.
Recientes investigaciones habían considerado que el linaje R-M269, presente también en tres cuartas partes de los varones británicos o franceses, provenía de ancestros venidos del cercano Oriente hace entre 5.000 y 10.000 años, en plena revolución del Neolítico. Pero el nuevo estudio, realizado por un equipo internacional de científicos y publicado en 'Proceedings of the Royal Society B', ha determinado que estas migraciones se produjeron mucho antes, en el Paleolílito.
Además, los ancestros de los actuales europeos no habrían llegado desde Oriente en dirección Noreste, como se pensaba hasta ahora, sino que el linaje se expandió desde diferentes zonas del continente, de un modo menos lineal. "Nuestro estudio ha incluido más gente, de más lugares y más pruebas genéticas que los anteriores", indica a ELMUNDO.es el investigador Jim Wilson, uno de los autores del trabajo desde la Universidad de Edimburgo.
Wilson admite, sin embargo, que "el debate aún no está zanjado", si bien considera que "las evidencias a favor del origen Neolítico paracen ahora poco seguras". El nuevo estudio ha trazado algunos de los errores que habían conducido a esta tesis errónea y ha fechado la llegada de los portadores del linaje en una fecha "muy anterior", aunque los análisis del ADN no han permitido precisar con exactitud en qué momento del Paleolítico, edad que abarca más dos millones y medio de años.
En total, se estima que más de 100 millones de varones europeos portan en su genoma el linaje R-M269. Identificar su origen y las causas de su amplia extensión ha sido objeto de continuos debates entre los expertos, sin que exista aún una respuesta definitiva: "Los datos y herramientas disponibles son insuficientes para realizar estimaciones fiables de la antigüedad de este haplogrupo (grupo de genes), y las conclusiones sobre la temporalidad de su origen y dispersión deberían contemplarse con un amplio grado de cautela", sostienen los autores en su informe, en el que también ha participado la Universidad de Santiago de Compostela.
Sin embargo, los datos obtenidos tras analizar más de 4.500 cromosomas con los genes R-M269 han permitido aseverar a los científicos que la llegada de estos ancestros a Europa fue anterior a la irrupción de la agricultura, que se produjo hace unos 10.000 años, por lo que los primeros portadores de este grupo de genes debieron ser cazadores recolectores.
Además, la distribución del linaje se produjo, muy probablemente, de un modo irregular y a partir de diferentes focos: "La frecuencia del R-M269 a lo largo de Europa podría estar relacionada con el crecimiento de múltiples sublinajes", procedentes de distintos lugares del continente.

El Mundo

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Las monumentales esculturas del monte Nemrut serán trasladadas a un museo

Esculturas del monte Nemrut

Esculturas del monte Nemrut con el desgaste por erosiónEsculturas del monte Nemrut con el desgaste por erosiónEsculturas del monte Nemrut con el desgaste por erosiónEsculturas del monte Nemrut en perfecto estado [1] y [2, 3, 4] desgastadas por la erosión
Las monumentales esculturas del Monte Nemrut, en Turquía, serán trasladadas a un museo ante la creciente erosión a las que se ven sometidas debido a las condiciones climáticas, informó la cadena NTV.
Los restos arqueológicos, considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, datan del siglo I antes de Cristo, cuando el rey Antíoco I de Commagene decidió establecer una nueva religión basada en diversos credos persas y helénicos, mezclados con el culto al propio monarca y su familia, por lo que levantó colosales esculturas en esta montaña a más de 2.000 metros de altura.
El lugar, donde se cree que se encuentra la tumba de Antíoco, fue excavado en 1881 por el ingeniero alemán Charles Sester y aunque el sitio exacto del entierro no ha sido hallado, sí se descubrieron las bellas esculturas.
Las estatuas, talladas en roca caliza y de las que sólo quedan las cabezas de Antíoco y de varias deidades con formas animales, han sufrido daños con el paso de los siglos debido a las condiciones climáticas, los terremotos y la visita de miles de visitantes cada año, pues es uno de los símbolos de Turquía.
El monte Nemrut se halla en una zona de frías temperaturas en invierno y muy calurosas en verano.
El ministro de Cultura, Ertugrul Günay, ha explicado a NTV que, tras estudiar diversas soluciones, su ministerio ha considerado que la más práctica para la conservación de este monumento es trasladar las esculturas a un museo y colocar unas copias en la montaña.
Con todo, hay expertos que se oponen a la medida.
"Nos han llegado diversas propuestas. Por ejemplo, que cubramos las esculturas con una lona. Pero en invierno soplan vientos tan fuertes que se llevarían las lonas. Tampoco podemos poner urnas de vidrio porque se romperían con el viento. Y taparlas con muros no es una opción", valoró el ministro.
"Hay quien sostiene que si no les ha sucedido nada en 2.000 años, no debería sucederles nada en otros diez. Pero yo visité las estatuas hace 20 años y veo los daños que han sufrido. En invierno, las temperaturas descienden hasta los 40 grados bajo cero y las heladas les provocan muchos daños", explicó Günay al justificar la decisión de enviar las esculturas a un museo.
EPA

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28/08/11

Los Almadenes destapa los hornos que Roma utilizó para obtener cobre

Además de descubrir hornos de distintas tipologías, los trabajos han permitido localizar los depósitos de minerales y conocer que el combustible era madera de pino. Los últimos estudios realizados amplían la etapa de ocupación del yacimiento, en el que pudo haber actividad minera desde antes del siglo I a. C. hasta el IV d. C.

Como su nombre indica, la historia de Otero de Herreros está ligada a la actividad minera. Todos los estudios realizados hasta la fecha han corroborado este hecho. Y siguen haciéndolo. El último caso es el de la segunda campaña de excavaciones arqueológicas en el cerro de Los Almadenes que ha permitido descubrir distintos tipos de hornos —de tostación y de fundición— utilizados en época romana para la obtención de cobre.
Después de la campaña de 2010, en la que un equipo de la Sociedad Española de Historia de la Arqueología (SEHA) limpió un perfil de la ladera norte del cerro de Los Almadenes, este año los arqueólogos se marcaron como objetivo "profundizar" en esa zona para descubrir si, tal y como preveían, allí se encontraban los hornos. Y, efectivamente, así ha sido.
"Hemos descubierto cómo se elaboraba el cobre en Otero", anunciaba Mariano Ayarzagüena. La tarea no ha sido sencilla, puesto que los mineros romanos derrumbaban con cierta frecuencia sus hornos, para construir otros encima.
En Otero han aparecido hornos de tostación, que servían para eliminar los sulfuros y el agua del mineral previamente extraído; y de fundición, utilizados en una segunda fase para obtener cobre de calidad. Pero, además, las excavaciones han proporcionado otros datos sobre la actividad minera. Se han hallado los depósitos del mineral.Y ahora ya se sabe que el combustible siempre era madera de pino. "La técnica utilizada era muy depurada", asegura Ayarzagüena. Por derivación, el cobre de Otero tenía "muy buena calidad". Un estudio comparativo realizado con cobres andaluces de época romana muestra que el de Otero tiene menos azufre (0,2%) que el del sur de España (0,5%), lo que está considerado como un signo de mayor pureza.
Mayor ocupación
Las excavaciones han proporcionado otro dato relevante: la ocupación de Los Almadenes fue más amplia de la que hasta ahora se consideraba.
Si el descubridor del yacimiento, el arqueólogo francés Claude Domergue, defendía a finales de la década de los años 70 del pasado siglo que Los Almadenes estuvo ocupado aproximadamente durante un siglo (desde mediados del siglo I antes de Jesucristo hasta la mitad del siglo I después de Jesucristo), ahora Ayarzagüena afirma, sin ambages, que los fragmentos cerámicos hallados abarcan un periodo muchísimo más extenso, desde antes de la llegada de los romanos a estas tierras hasta el siglo IV después de Jesucristo. El abanico se amplía, pues, desde época prerromana hasta casi la etapa visigoda, de la que, hasta ahora, no hay ningún testimonio.

El Adelantado de Segovia

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Restos de la muralla y humanos abren nuevas excavaciones sobre rituales funerarios en La Font de la Figuera (Font de la Figuera, Valencia)


La localización de la muralla y el hallazgo de restos humanos inconexos en la "calle" del poblado de la localidad valenciana de La Font de la Figuera 'L'Altet de Palau' durante la campaña de excavación acometida por el Servicio de Investigación Prehistórica (SIP) de la Diputación de Valencia "abren una nueva línea de trabajo en relación con el ritual funerario utilizado en el yacimiento".
Así lo ha destacado la codirectora de la campaña, Mª Jesús de Pedro, responsable de este proyecto junto al arqueólogo Pablo García Borja, según ha informado la institución provincial.
De Pedro ha avanzado que los "buenos resultados de esta campaña y las posibilidades que su estudio ofrece para un mejor conocimiento del poblamiento del II milenio a.C. en la comarca valenciana de la Costera serán determinantes a la hora de plantear la continuidad de los trabajos en 'L'Altet de Palau' y la posibilidad de retomar el trabajo en el área contigua, L'Arbocer". Ha apuntado que esta comarca es de gran riqueza arqueológica vinculada a otras zonas próximas de gran interés como el Vinalopó, L'Alcoià o el Corredor de Almansa.
La codirectora de la campaña ha señalado que "las últimas campañas han proporcionado resultados muy satisfactorios en lo que se refiere, sobre todo, a la delimitación y documentación de un gran muro/muralla que cierra el asentamiento por el oeste y sur y recorre los lados más accesibles del poblado, ubicado directamente sobre la roca y adaptado a las irregularidades de la misma".
Situado en la parte más alta del asentamiento, se trata de un muro de piedra en seco realizado con aparejo de mediano y gran tamaño, de un metro de anchura, ha precisado la arqueóloga del SIP y codirectora de la excavación.
Por su lado meridional, el muro forma un acceso en ángulo recto a manera de una puerta de entrada. Además, se ha constatado igualmente la existencia de dos contrafuertes o bastiones al exterior del muro, de forma rectangular. "En la base de uno de ellos apareció el pasado año un puñal de remaches de bronce", ha recordado la arqueóloga.
De acuerdo con los hallazgos metálicos de las primeras campañas y con los hallazgos cerámicos, la cronología del asentamiento se sitúa en momentos avanzados de la Edad del Bronce, ha resaltado la Diputación de Valencia.
"La datación absoluta efectuada recientemente por el método del Carbono 14 sobre una muestra de cereal carbonizado ha proporcionado la fecha de 3120 +/-40 BP, calibrada entre 1460 y 1310 años antes de nuestra era", ha concretado De Pedro. Asimismo, ha indicado que "queda así confirmada la cronología de Bronce Reciente, hacia el final del II milenio a.C, con la que veníamos trabajando desde 2005".
Los trabajos de excavación en el 'Altet de Palau' se iniciaron en 2005 a partir del hallazgo fortuito de una serie de objetos vinculados al trabajo de la metalurgia, lo que permitió situar la cronología del yacimiento en momentos avanzados de la Edad del Bronce.
Los resultados obtenidos desde entonces corroboran la existencia de una compleja estratigrafía, de gran potencia en la parte occidental del asentamiento y menor hacia el este, donde la sedimentación es menor, con restos constructivos en buen estado de conservación y de dimensiones importantes, según la institución provincial.
ARQUEÓLOGOS EUROPEOS
En los trabajos de campo acometidos en 'L'Altet de Palau' han participado estudiantes y licenciados de la Universitat de València y de diversas universidades europeas. "También hemos contado con la colaboración de diferentes especialistas para el estudio de la fauna y la vegetación y de la sedimentología del yacimiento", ha afirmado De Pedro. La Diputación de Valencia ha destinado en 2011 un total de 8.000 euros para acometer los trabajos de excavación en 'L'Altet de Palau'.

La Vanguardia

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La muerte en la cultura aborigen canaria, un patrimonio a proteger, investigar y conservar

Momia con mortaja práctica habitual en los enterramientos de las sociedades aborígenes canariasEl hombre no se ha conformado nunca con una existencia finita. Es muy duro para él morir y desaparecer definitivamente. Si no es en un lugar mítico, se perpetuará en otro cuerpo a través de la reencarnación. Hay limbo, purgatorio, cielo, infierno, Valhalla, Olimpo, etc. No se iban a sustraer a esta regla las sociedades aborígenes canarias, que, incluso, acostumbraban a convivir con sus necrópolis de manera natural. La cultura funeraria es el único modo posible para conocer a una sociedad. Cuando se produjo el hallazgo de un enterramiento en Tauro, se abrió una nueva página en la reconstrucción de las costumbres de los primeros isleños en la Isla.
En lo que se refiere a la manipulación de cadáveres, los arqueólogos e historiadores han contado con dos fuentes de información. Por un lado, las escritas, coetáneas a la Conquista y que describen de forma muy sucinta cómo es la preparación de los cuerpos para la práctica funeraria. "Lo que pasa es que a ellos lo que les interesa son los aspectos más llamativos, como es el de la momificación, el acondicionamiento del cadáver para las momias o mirlados", señala Javier Velasco, arqueólogo y técnico del Cabildo de Gran Canaria. "Por otro lado, están las referencias del estudio de momias, pero se trata de pocos individuos, que, posiblemente, tuvieron un tratamiento preferente a la hora de amortajar el cadáver, es decir, mayor inversión de esfuerzo y recursos", añade.
La cueva de Tauro
Por eso es tan importante el yacimiento de la cueva de Tauro. En los últimos cinco años, los científicos han avanzado enormemente en el conocimiento de la práctica funeraria en Gran Canaria. Se ha comprobado cómo se amortajaba a los cadáveres, aunque no por la mortaja, sino por las huellas que deja en los huesos. "Este hallazgo vendría a completar toda esta información. Por primera vez, desde hace 40 o 50 años, podremos documentar cómo se amortajaba un cuerpo, in situ. Nunca lo hemos conseguido, no hay constancia de ello. Sí sabemos que hay restos en el Museo Canario de mortajas, hay cuevas que las tienen, pero no se había podido documentar, con las técnicas actuales, cómo lo hacían, cuál era el procedimiento", revela el experto. "Sabemos que los envolvían, pero no si los amarraban por dentro o por fuera, con qué tipo de producto, etc. Se ha pensado que las mortajas vegetales se hacían en el momento para cada cadáver". En Mogán, por las condiciones de escasa humedad, esos restos vegetales se han conservado asociados a los huesos y, por eso, constituyen una oportunidad de oro.
Lo que sí está claro es que el procedimiento estaba muy pautado. Por ejemplo, había personas encargadas de la dolorosa tarea final. "Esa estandarización, esa norma de amortajar el cadáver, nos viene a confirmar que había amortajadores, hombres para los hombres y mujeres para las mujeres, lo que demuestra que las diferencias de género que existían en la sociedad también se traducen en el mundo de la muerte".
Javier Velasco está convencido de que "la muerte es una extensión más de la vida de estas poblaciones, los cementerios están asociados a los lugares donde viven, ya sea con continuidad física, en la que es difícil distinguir la frontera, o bien formando parte del territorio". Los muertos, por tanto, siguen formando parte de la comunidad con la categoría de antepasados. Eso les sirve, además, como elemento de fijación al territorio y de legitimación de la vinculación de esa población con un espacio concreto.
Pero si se ven las diferencias de género, también las hay sociales. "Ya desde las primeras fuentes de los siglos XV y XVI se dice que había entierros para nobles y para villanos. Existen diferencias, desde el tratamiento del cadáver, al lugar en el que es enterrado, que depende de la inversión del trabajo, de la monumentalidad del espacio o del lugar que ocupan dentro del cementerio", agrega el arqueólogo.
Esto se sabe porque en los cementerios con muchos individuos, como los de Maipez (Agaete), con 100 túmulos, o el de Maspalomas con 141 cadáveres, no hay uniformidad en los enterramientos. "Hay individuos que concentran en torno a sí otros individuos, seguramente porque había sido una persona relevante dentro de ese grupo social y en el mundo de la muerte se tratan de perpetuar esas diferencias".
Si el género y las diferencias sociales tienen su reflejo en el mundo de la muerte, la familia no es una excepción. En la actualidad, hay dos maneras de distinguir si un grupo es de familiares. Por un lado, la genética, que es la técnica ideal para comprobar los vínculos familiares. Pero también se están empezando a desarrollar unos métodos que atienden a los llamados marcadores discretos o nométricos, que tienen mucha relación con el origen genético del individuo. "Para explicarlo llanamente, son como manchas en la piel, pero en el hueso, que tiene mi padre y que tengo yo, pero otra familia no. Hay determinados caracteres, cuyo estudio y análisis estadístico nos permiten discernir que los que comparten un rasgo concreto tienen muchas probabilidades de ser familia". Gracias a estudios de este tipo, por ejemplo los que se han realizado en las necrópolis de El Agujero (Gáldar) y de Juan Primo (también en Gáldar) se sabe que hay espacios donde los ocupantes son miembros de un mismo clan. "No es extraño, porque la familia era un elemento esencial de estas sociedades, y es normal que esto también se refleje en sus ritos funerarios", aclara Velasco.
Necrópolis
En cuanto a los cementerios, hay tres tipos. Cuevas, estructuras de superficie como los túmulos, o bien, fosas abiertas en la tierra, con mayor o menor acondicionamiento. Este último tipo, que hasta el momento era algo minoritario, se considera ahora el más habitual, lo que pasa es que han pasado desapercibidas porque, por la transformación del territorio, no hay ninguna huella en superficie que los identifique, "aunque, quizá, en su momento estuvieron indicados por algún hito".
Las necrópolis están concebidas, organizadas y estructuradas para durar en el tiempo. "Hubo necrópolis aborígenes que estuvieron funcionando durante 400, 500 y hasta 600 años. Hay un arraigo de esa población a sus muertos y a su territorio", señala el científico.
La cultura de la muerte de los canarios que habitaron la Isla antes de la llegada de los europeos encierra aún muchas incógnitas. Unas dudas que, quizá, despejen las microaspiradoras que desenterrarán los restos descubiertos en Tauro.

Un patrimonio a proteger, investigar y conservar

El hallazgo de restos de un enterramiento prehispánico en una cueva de Tauro resulta de extraordinario interés. Los restos óseos de dos individuos, un adulto y un niño, encontrados casualmente por Ricardo Rivero y su hijo, abren una nueva página en la historia de los aborígenes canarios. La parte más remota y oscura del pasado insular en muchos aspectos resulta la más sugestiva no sólo para la sociedad canaria. Lo es incluso para muchos de los que hoy visitan las Islas Canarias como turistas, dado que esa etapa insular es uno de los neolíticos tardíos recientes de la historia, en condiciones de relativo aislamiento y, por tanto, susceptible de hallazgos que les pueden incumbir igualmente; de modo que es un interés por alimentar.
El yacimiento de Tauro, un depósito funerario primario de gran valor patrimonial, ofrece indicios para ser una pieza clave concretamente a la hora de explicar la técnica con la que los antiguos canarios amortajaban a sus muertos. Y no en vano constituye una oportunidad única de estudio y avance en el conocimiento de la Antigüedad que no se había presentado en los últimos cuarenta años, según explicó el consejero de Cultura del Cabildo grancanario Larry Álvarez. Los expertos realzan aún más el valor del hallazgo al localizarse restos infantiles. Las modernas técnicas y los más avanzados instrumentales permitirán desentrañar en esta cueva del municipio de Mogán lagunas que motivan aún grandes interrogantes. Sigue siendo una incógnita cómo se realizó el poblamiento insular entonces y resultan naturalmente de capital importancia todos los trabajos que aporten luz.
La gruta de Tauro se encuentra en este momento bajo atención de los arqueólogos del Cabildo y exige una rápida actuación del Gobierno de Canarias para que, cuanto antes, se determine el estado de este nuevo bien histórico y se perfile cómo gestionar el nuevo enclave arqueológico y la investigación a llevar a cabo.
Gran Canaria cuenta con un potencial de investigación arqueológica importantísimo. Un centenar de enclaves pueden ser contemplados en la Isla en los escenarios donde se desarrollaba la vida de los antiguos pobladores. Este hecho, unido al interés de la población canaria por conocer sus orígenes, refuerza si cabe la necesidad de proteger, investigar y conservar la cueva de Tauro, promover su respeto y salvaguardar su futuro.
Pero en tanto el pasado prehispánico insular no es un asunto exclusivamente de orden histórico local, enlaza con la actualidad insular en lo que hoy en día constituye el mayor de los debates: cómo afrontar la crisis global en las Islas. Y si existe un consenso básico en ese debate éste es que, más allá de una diversificación económica esencial, el turismo seguirá siendo el motor. Y, por ello, en un contexto de competencia creciente en la malla turística global, hay que reforzar las ventajas comparativas de las Islas, para poder mantener su situación como destino turístico preferente en Europa. Una de esas ventajas comparativas es el potencial de una oferta complementaria que puede consolidar su arco de actividad a lo largo de doce meses. Es por ello que, por su diversidad (poblados, momias, graneros, cuevas, pinturas y grabados), su importancia científica, espectacularidad y conservación, el patrimonio arqueológico canario puede y debe, en esa dirección, convertirse en un reclamo de primer orden.
Para ello, se hace necesario abundar en el aprovechamiento del patrimonio arqueológico canario sin llegar a devaluarlo con propuestas alejadas del rigor y cercanas al folclorismo, es decir, ofreciendo a cambio autenticidad e interés científico combinados con una presentación moderna, respetuosa y atrayente. El Parque Arqueológico de la Cueva Pintada en Gáldar es sin duda alguna un referente del camino que se debe seguir en este sentido, así como en lo que se refiere a su gestión pública eficiente. Sólo cabe echar en falta la ausencia de una promoción exhaustiva y extensiva que ponga a Gran Canaria, por derecho propio, a la altura de lugares reconocidos internacionalmente como Altamira o Mérida.
En la otra cara de la moneda, el Museo Canario- una joya cuya verdadera dimensión y proyección son inimaginables aún- requiere una apuesta en profundidad que le permita dar respuesta a la demanda actual, tras haber sido referente en investigación arqueológica desde finales del XIX y durante todo el siglo XX. Asimismo, urge que los municipios isleños completen, de una vez por todas, la elaboración de las cartas arqueológicas, pues solo así se podrá contar con una relación completa de los bienes arqueológicos existentes.
La ciudadanía igualmente puede contribuir a promover la conservación y el respeto a los hallazgos arqueológicos conociendo en profundidad su riqueza, educando a las nuevas generaciones para erradicar la cultura del expolio de modo que no se toque elemento alguno cuando se produzcan hallazgos fortuitos.
Queda mucho por conocer sobre el periodo prehispánico o preeuropeo. La cueva de Tauro ofrece unos impresionantes vestigios materiales para aumentar el conocimiento de la sociedad de pastores y agricultores que ocupó el territorio insular cientos de años antes de la colonización española.

La Provincia

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'Jaguares, guerreros y serpientes. Historia y Estética del Arte Rupestre Catamarqueño'

Gran felino atado del cuello. Las pinturas encontradas en las serranías catamarqueñas presentan, generalmente, motivos antropomorfos y zoomorfos :: OSCAR DECHIARALas pinturas encontradas en las serranías catamarqueñas presentan, generalmente, motivos antropomorfos y zoomorfos :: OSCAR DECHIARALas pinturas encontradas en las serranías catamarqueñas presentan, generalmente, motivos antropomorfos y zoomorfos :: OSCAR DECHIARALas pinturas encontradas en las serranías catamarqueñas tienen al menos 1000 años de historia y presentan, generalmente, motivos antropomorfos y zoomorfos :: OSCAR DECHIARALas pinturas de las serranías catamarqueñas presentan, generalmente, motivos antropomorfos y zoomorfos :: OSCAR DECHIARA
La exposición "Jaguares, guerreros y serpientes" busca trascender las fronteras entre arte y ciencia, al articular conocimientos y aportes de arqueólogos. Esta perspectiva, que diluye los límites disciplinares, permite comprender el arte rupestre de las serranías catamarqueñas como fenómeno histórico y estético

En la serranía de El Alto-Ancasti se encuentran, ocultas en el bosque, numerosas cuevas, abrigos y oquedades que hace cientos de años sirvieron a los pobladores de aquella zona para plasmar un gran número de pinturas. Jaguares, guerreros y serpientes forman parte del repertorio de motivos representados.
Desde hace varias décadas se han desarrollado investigaciones arqueológicas con el objetivo de conocer más sobre las sociedades que habitaron aquellos lugares, con un fuerte énfasis en sus manifestaciones pictóricas.
"En principio hicimos la parte más gruesa del proyecto que fue Oyola. Después trabajamos en cuevas como La Candelaria, Campo de las Piedras y otras".
Sitios arqueológicos
"Estos sitios son grandes piedras, son como bochas gigantescas, casquetes redondos que afloran, se trata de cuevas. Hay algunas chicas, que tienen a lo mejor dos o tres metros de boca, nada más; hay otras, como La Candelaria, que tienen diez o quince metros de boca. Ahí es donde aparecen estas pinturas", explica Gheco.
Hasta el momento se han realizado fechados de las pinturas con una técnica química y los resultados las datan entre el 700 y el 1300 después de Cristo. Los investigadores sospechan que hay pinturas más antiguas y otras más modernas, aunque todavía no las han podido fechar, al tratarse de un proceso complejo y caro.
El arte rupestre de Ancasti es muy variado, hasta el momento se recorrieron alrededor de ocho sitios arqueológicos, cada uno de ellos tiene aproximadamente 13 cuevas, en las cuales se pueden encontrar hasta 80 motivos diferentes. Los dibujos son diversos, generalmente están pintados en tonos cremas, blancos, rojos y negros; sus motivos son zoomorfos y antropomorfos. Lucas Gheco relata: "Encontramos lugares pintados muy pequeños, donde solamente podrían entrar tres o cuatro personas. Por otro lado, estuvimos en sitios muy grandes, donde podría participar mucha gente, como es el caso de la cueva en la que vimos una pintura que aparentemente representa un ritual".
Si bien todavía es mucho lo que falta por comprender, a partir de las similitudes estilísticas existentes entre las pinturas y la cerámica, las representaciones en cuestión podrían pertenecer a la cultura de La Aguada.
LA MUESTRA
La exposición "Jaguares, guerreros y serpientes. Historia y Estética del Arte Rupestre Catamarqueño", se conforma con fotografías de la campaña realizada en 2010. Los trabajos realizados en la campaña de investigación del 2011, incluirá nuevos descubrimientos y un trabajo más específico en las cuevas de Oyola.
Lucas Gheco cuenta que el objetivo es llevarla también a algunos pueblitos o aldeas de Catamarca, cercanos a las cuevas: "Sería algo bueno y pintoresco acercar una muestra de estas características a la misma gente que vive en el lugar. La idea es llevarlo hasta las paredes de un boliche de campo, por ejemplo. Además, nos parece poco coherente trabajar en los pueblos, pedir ayuda a las personas y después ir a hacer las muestras a otros lados y que ellos no se enteren de los resultados. Nos parece mejor que sean partícipes de todo”.
CONSERVACIÓN
"El fin último de estas investigaciones es la protección del arte rupestre de Ancasti -explica Lucas Gheco-. Si bien algunos sitios fueron declarados Patrimonio Cultural Provincial no están protegidos, siendo esta desprotección el motivo principal de que se estén destruyendo. No es fácil acceder a las cuevas. La gente que llega va con guías; es decir que hay una estructura armada para visitar estos lugares, pero no tienen ningún control. Como resultado, hay cuevas que están pintadas con aerosol, marcados con carbón, escritos; hay otras que parece que fueron golpeadas para arrancar un pedazo de las pinturas. Si bien duró más de 1000 años, el arte rupestre es muy frágil, con un golpecito ya lo perdemos. Entonces, buscamos que nuestro trabajo sea un paso hacia la protección de estos lugares".
Las pinturas encontradas en las serranías catamarqueñas tienen al menos 1000 años de historia y presentan, generalmente, motivos antropomorfos y zoomorfos.
Este proyecto obtuvo una Beca Nacional para Proyectos Grupales del Fondo Nacional de las Artes. Su elaboración y ejecución fue realizada por el equipo de investigación "Grupo Ancasti".
Pinturas Rupestres
Una pintura de la cueva de La Candelaria representa a un gran felino atado del cuello. Por debajo, se encuentran una serie de personajes que parecen estar bailando. Hay personas que aparecen tocando el tambor y una persona que dirige este baile. A la vez, se puede observar un grupo de pequeños animales, una especie de suris que se encuentran en la zona de la cueva. También se puede ver a dos personas sentadas. Todo parece estar formando una especie de danza ritual. Los integrantes del equipo que estudió el lugar, cuentan que en otras cuevas aparecen personajes con cuchillos y cabezas en las manos. De esto surge la posibilidad que muchos de estos sitios, sean rituales relacionados con lo que los españoles al momento de la conquista llamaron "juntas" o "borracheras". Rituales que -generalmente- los jesuitas y quienes recorrieron esta zona, calificaron de satánicos.
Litoral

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27/08/11

El yacimiento arqueológico de Tiermes será un gran laboratorio cultural

El yacimiento arqueológico celtibérico y romano de Tiermes, situado al suroeste de Soria y conocido como la Pompeya española, será un gran laboratorio cultural que dinamice la economía de la zona

De la mano de un proyecto integral, bautizado como "Tiermes. Laboratorio Cultural", que pretende fomentar actuaciones de excelencia desde un punto interdisciplinar, el yacimiento tiene por delante un gran recorrido cultural, han explicado sus responsables.
De esta forma, la cultura se convertirá en conocimiento y experiencia, de la mano de la arqueología, la arquitectura, el arte y la naturaleza.
El delegado del Gobierno regional, Manuel López Represa, y los responsables del proyecto, el arquitecto Miguel Ángel de la Iglesia, y Emilio Illarregui, del Instituto Universidad-Empresa, han repasado las actuaciones realizadas en los últimos cuatro años en el yacimiento arqueológico, en los que la Junta de Castilla y León ha invertido 1,5 millones de euros.
Illarregui, que ha calificado a Tiermes como un "yacimiento de primera categoría", ha señalado que están trabajando en la definición de las vías de comunicación del lugar en época romana, así como en la reconstrucción en tres dimensiones de sus edificaciones y la formación de jóvenes investigadores.
En estos últimas campañas, los trabajos se han centrado en intervenciones arqueológicas, entre ellas la puesta en valor del foro romano -acondicionado para su visita-, el establecimiento de nuevos itinerarios para el recorrido del conjunto y la mejora de la señalización.
Además se ha impulsado, entre otros, la investigación y la difusión del yacimiento, por medio de cursos, reuniones internacionales y nacionales, congresos y simposios.
Actualmente se trabaja en una segunda fase de señalización del yacimiento, con el objetivo de dar una información completa, de la mano de los guías especializados.
El yacimiento de Tiermes, que en la época romana dependía de Clunia, se encuentra situado en el término municipal de Montejo de Tiermes.
En su época de mayor esplendor, en la segunda mitad del siglo I y primera mitad del siglo II, Tiermes estuvo habitada por entre 2.000 y 3.000 personas.
Según Illarregui, Tiermes era en aquella época -con una Hispania poblada por 8 millones de personas- lo que hoy es una pequeña capital de provincia.

CNP

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Una relieve chino de 5.000 años describe la caída de un meteorito

Un relieve tallado en la piedra que data de hace 5.000 años describe la caída de un meteorito que provocó la huida de los pobladores neolíticos de la región de Mongolia Interior, informaron los arqueólogos responsables del hallazgo.
El relieve policromado fue descubierto en una roca de la montaña Dahei, en la ciudad de Chifeng, y muestra imágenes de personas, casas abovedadas y una bola de fuego con una cola que cae desde el cielo, señaló Wu Jiacai, responsable de la asociación de protección de pinturas rupestres de la región.
"Creo que muestra a gente regresando a sus casas abovedadas al anochecer después de una excursión de caza, y al meteorito que cae desde el cielo", explicó Wu durante el VI Foro de Cultura de Hongshan, como se conoce al pueblo neolítico que poblaba esa zona, según recoge la agencia oficial de noticias Xinhua.
Wu añadió que en la misma localidad se hallaron hace unos años otro conjunto de relieves en los que puede verse a personas huyendo, serpientes reptando y pájaros volando, situación que podría haber ocurrido después de que el meteoro alcanzara la tierra.
El área agrupa un millar de relieves que según los analistas pudieron haber sido realizados por el pueblo neolítico de Hongshan y que pueden arrojar nuevos datos sobre la desaparición de esta cultura, que mostraba un gran nivel de desarrollo en su tiempo.

EFE

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Unas excavaciones descubren en Turís (Valencia) 52 metros de muralla ibérica y una torre

Según ha informado la Diputación de Valencia, un equipo de arqueólogos de su Servicio de Investigación Prehistórica ha realizado este hallazgo en este "oppidum" (colina o meseta fortificada).
La corporación provincial ha destinado 14.000 euros al desarrollo de estos trabajos por un equipo de 17 estudiantes y licenciados en Arqueología e Historia por la Universidad de Valencia e Italia, tres arqueólogos y un técnico en topografía.
La directora de la excavación y conservadora del Museo de Prehistoria de Valencia, Rosa Albiach, ha destacado que "se ha podido documentar muy bien este tramo de su muralla" y obtener "importante información sobre su construcción y cimentación".
Para su construcción, ha precisado, se adaptó a la roca natural y para su cimentación se erigió un zócalo de piedras de 1,35 metros de altura con sillares de medida trabajados por la cara externa, y que alternaron con piedras irregulares, trabados en seco, de entre 1,30 y 1,55 metros.
Según Albiach, de pocas murallas ibéricas se sabe cuál fue su alzado dado que no se ha podido conservar, pero en este caso, gracias al los derrumbes que se han producido hacia el interior del "oppidum", ha podido conocerse cómo era la muralla y que tenía unos 5 metros de altura.
Estos datos serán concretados el próximo año "cuando con nuevas excavaciones podamos determinar unas medidas más aproximadas de cada tramo de alzado y ver su pauta constructiva", avanza la arqueóloga Rosa Albiach.
De la torre anexa a esta zona de la muralla, se pondrá al descubierto su planta completa en próximos trabajos, ya que de momento solo hay visibles tres de los cuatro muros.
La Carència es un poblado de gran extensión que tiene una continuidad de ocupación desde el Bronce Final, pasando por las épocas ibérica, romana republicana y romana imperial, hasta alcanzar el periodo islámico.Es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de las tierras valencianas tanto para la época ibérica como durante la romanización, con una ocupación puntual en época almohade.
Tenía, al menos, dos áreas artesanales fuera de las murallas, y un camino principal de acceso al "oppidum", así como otras dos sendas de entrada y salida al mismo, además de un camino interior que comunicaba los tres recintos.
El material cerámico, metal, vidrio y monedas hallados en el yacimiento nos indican que hubo una amplia relación comercial a nivel regional, peninsular y con el resto de pueblos del Mediterráneo.
Gracias a los trabajos de la investigadora Milagros Gil-Mascarell acometidos en los años 1971 y 1972 se dató la secuencia cronológica de una parte del yacimiento, así como el tipo de construcciones.
En 2001, la Diputación de Valencia retomó los trabajos arqueológicos con la pretensión de consolidar el yacimiento, dada su importancia en las épocas ibérica y romano-republicana, y ratificar su evolución cronológica y urbanística así como también realizar una valoración del territorio.
Los trabajos de excavación e investigación desarrollados han permitido mostrar la entidad de este yacimiento como un núcleo central de un amplio territorio, identificado con la ceca.

ABCEFE

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Hallan posible fortaleza xochicalca en Morelos

El cerro del Jumil pudo haber sido utilizado en tiempos prehispánicos como parte del sistema de defensa / Muralla de piedra caliza en Temixco, Morelos :: NotimexEl cerro del Jumil pudo haber sido utilizado en tiempos prehispánicos como parte del sistema de defensa :: Notimex
Los estudios que investigadores del INAH realizaron en los vestigios de una muralla de piedra presumen la existencia de una fortaleza Xochicalca del periodo Epiclásico

Investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizaron estudios en los vestigios de una muralla de piedra caliza, en el cerro del Jumil, Temixco, Morelos, los cuales presumen la existencia de una fortaleza Xochicalca del periodo Epiclásico (650-900 d.C.).
La muralla, con más de 1000 años de antigüedad, mide alrededor de 500 metros de largo y entre cinco y 15 de altura; en su interior se pueden encontrar un basamento piramidal principal, 50 plataformas y una cancha de juego de pelota, informó el INAH.
Los avances de este estudio, fueron dados a conocer por los arqueólogos Mauricio Gálvez, Roberto Israel Fuentes y Omar García, durante el VI Coloquio de Arqueología, en el Museo del Templo Mayor, de esta capital.
Dicha obra defensiva se integra por un muro de carga realizado con piedra caliza amorfa, para soportar la presión interior y exterior del cerro en el cual se localiza, y otro muro que recubre al anterior.
Los arqueólogos Gálvez y Fuentes consideraron que dicho cerro pudo haber sido utilizado en tiempos prehispánicos como parte del sistema de defensa de los xochicalcas, debido a las similitudes entre la construcción y los asentamientos de ésta obra con las de la Zona Arqueológica de Xochicalco, situada a dos kilómetros de distancia.
'Una fortaleza o fortificación prehispánica se caracteriza por estar asentada en los cerros. El objetivo que tenía era dificultar el acceso a los enemigos y facilitar la defensa desde arriba, eran lugares restringidos por lo que debían estar totalmente amurallados, además de ser espacios autosuficientes', explicó Mauricio Gálvez.
De igual forma, comentó que las características que presenta la muralla, como su distribución arquitectónica y el patrón de asentamiento, es lo que les hace pensar que puede tratarse de una fortaleza, aunque se necesitan más investigaciones.
Los trabajos del INAH para este año consistieron en la consolidación en algunas partes expuestas de la muralla, la realización de pozos de sondeo y calas de aproximación para precisar ubicaciones de elementos arquitectónicos y afinar la cronología del sitio, así como determinaron las dimensiones de la cancha.
Durante esta labor, los arqueólogos pudieron determinar las dimensiones de la cancha del juego de pelota, de 52 metros de largo por más de cuatro de ancho; también, realizaron excavaciones en 'El Jumilito', que es un afloramiento rocoso en la pendiente del cerro.
Cabe destacar que no toda la muralla se ha conservado hasta la actualidad, pues, según explicó el arqueólogo Roberto Israel Fuentes, la pendiente pronunciada del cerro ha provocado que casi la mitad de ésta se haya derrumbado, pero a partir de los alineamientos de piedra que aún quedan se pudo determinar su extensión.

El INAH investiga fortaleza prehispánica en Morelos / Arqueólogos estudian los restos de una muralla de más de mil años de antigüedad, que pudo formar parte del sistema defensivo de Xochicalco

En el Cerro El Jumil, en el municipio de Temixco, Morelos, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) estudian los vestigios de una muralla de piedra caliza, que supone la existencia de una fortaleza xochicalca que data del periodo Epiclásico (650-900 d.C.), y en cuyo interior hay alrededor de 50 plataformas, un basamento piramidal principal y una cancha de juego de pelota.
Se trata de un muro de más de 500 metros de largo y entre 5 y 15 metros de altura, que se localiza a casi dos kilómetros de la Zona Arqueológica de Xochicalco, cuyos avances de estudio fueron dados a conocer por los arqueólogos Mauricio Gálvez, Roberto Israel Fuentes y Omar García, en el VI Coloquio de Arqueología.
En el foro -organizado por la Dirección de Estudios Arqueológicos (DEA) del INAH- que tuvo como tema Guerras y fortalezas. La guerra en el México antiguo, ambos arqueólogos expusieron los trabajos arqueológicos y de consolidación en el Cerro El Jumil, efectuados en 2010, así como los relativos a este 2011.
Como parte de estas labores, se estableció la poligonal de 15 hectáreas en la cima de esa elevación para resguardar los vestigios arquitectónicos que se hallan en su interior, a fin de mantener esta área como reserva arqueológica para su posterior estudio. Asimismo, se llevó a cabo la consolidación de varias partes de dicha muralla prehispánica que estaban expuestas.
Dicha obra defensiva se integra por dos muros, uno de carga -hecho con piedra caliza amorfa- que soportaba la presión interior y exterior del cerro y su declive, y otro que recubre al anterior.
Los arqueólogos Gálvez y Fuentes consideran que dicho cerro -de mil 470 metros de altura- posiblemente fue utilizado en tiempos prehispánicos como fortaleza del sistema defensivo de los xochicalcas, por la similitud entre la construcción y el patrón de asentamiento que hay entre el Cerro El Jumil y la Zona Arqueológica de Xochicalco.
Los restos de esta fortificación se ubican a casi 2 km de distancia, con dirección al este de Xochicalco, el ejemplo más representativo de una ciudad mesoamericana fortificada. Por su magnificencia y desarrollo cultural, se considera que esta antigua urbe fue el centro más importante del Altiplano Mexicano durante el periodo Epiclásico (650-900 d.C.).
"Una fortaleza o fortificación prehispánica se caracteriza por estar asentada en los cerros, para lo cual se adecuaba la topografía natural de éstos. El objetivo que tenía era dificultar el acceso a los enemigos y facilitar la defensa desde arriba, eran lugares restringidos por lo que debían estar totalmente amurallados, además de ser espacios autosuficientes, con áreas de cultivo y talleres de trabajo, para que subsistieran aquellos que se encerraran en el fuerte", explicó el arqueólogo Mauricio Gálvez.
Comentó que toda fortificación servía para proteger a la población local o a una guarnición, tanto de guerras como de invasiones de pueblos prehispánicos vecinos. "Varios de estos elementos, como la distribución arquitectónica de los vestigios, se han encontrado en el Cerro El Jumil, por ello consideramos que pudiera tratarse de una fortaleza; es a partir del patrón de asentamiento que se maneja esta hipótesis inicial, aunque son necesarias más investigaciones para poder asegurarlo".
La época de desarrollo del Cerro El Jumil se calcula para el periodo Epiclásico, lapso en el que también hubo una época de conflicto, que derivó en el reordenamiento de los grupos de poder tras la caída de Teotihuacan, y el fortalecimiento de Xochicalco, de cuerdo con lo planteado por el especialista estadunidense Kenneth G. Hirth, en su obra Urbanismo antiguo en Xochicalco: La evolución y organización de una sociedad prehispánica, y quien en 1978 hizo el primer recorrido de superficie de esta montaña.
"El Cerro El Jumil -añadió Gálvez- quedó registrado por el INAH en 1987, y en 2010 se identificaron ahí, a través de planos topográficos, alrededor de 50 plataformas, cada una de ellas con diversas estructuras; además de un basamento piramidal principal que está en la cima del cerro, y el cual creemos tuvo funciones religiosas.
"Además se ha detectado una cancha de juego de pelota, de 52 metros de largo y de poco más de cuatro metros de ancho, así como la muralla que circunda todos los vestigios antes mencionados", detalló el especialista Mauricio Gálvez, de la Dirección de Salvamento Arqueológico (DSA) del INAH.
En 2010 la Dirección de Registro Arqueológico determinó la poligonal de 15 hectáreas alrededor del Cerro El Jumil, y la DSA hizo el levantamiento topográfico del área durante esa primera temporada de labores.
"En la segunda temporada, se continuó con el levantamiento topográfico, se hicieron trabajos de consolidación en partes de la muralla que estaban expuestas, y se realizaron pozos de sondeo y calas de aproximación para precisar ubicaciones de elementos arquitectónicos y afinar la cronología del sitio.
"Además se logró determinar las dimensiones del juego de pelota, y se hicieron excavaciones en 'El Jumilito', un afloramiento rocoso que forma parte de la pendiente del cerro", comentó Gálvez.
Cabe mencionar que no toda la muralla se ha conservado hasta nuestros días, pues según explicó el arqueólogo Roberto Israel Fuentes, la pendiente pronunciada del cerro ha provocado que 50% de ésta se haya derrumbado, pero a partir de los alineamientos de piedra que aún quedan, se pudo determinar su extensión.
El Informador / Televisa

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Un pasado de más de 60.000 años en Abric del Pastor (Alcoy)

Ubicado en el Barranc del Cint de Alcoy, el yacimiento del Paleolítico medio es objeto de investigación arqueológica desde los años 50, cuando el erudito alcoyano Mario Brotons impulsó las excavaciones. En 2006, el equipo dirigido por la canaria Bertila Galván reanudó los trabajos, hasta la actualidad

El Salt no es el único testimonio del Paleolítico que existe en la zona de Alcoy. El conocido como el Abric del Pastor, que se encuentra escondido en la Sierra de Mariola, concretamente en la vertiente donde se precipita el Barranc del Cint, podría ser más antiguo que El Salt, cuyo origen, según el codirector de las excavaciones, Cristo Hernández, se situa en 60.000 años atrás.
"Sabemos que la ocupación del yacimiento de El Salt va de hace 60.000 a 45.000 0 43.000 años, correspondiéndose este período con los últimos 20.000 años de existencia de los neandertales en esta zona. Pensamos que el Abric del Pastor podría ser un poco más antiguo". El vetusto refugio, que se localiza en el Barranc del Cint, es otra de las muestras de presencia neandertal que existen en Alcoy y comarca, con dimensiones más reducidas que El Salt.
El Abric del Pastor fue excavado en los años 50 por el erudito alcoyano Mario Brotons. Los trabajos de investigación descubrieron una joya histórica única, que tenía mucho que decir acerca del modo de vida y las costumbres del los neandertales. En 2006, el equipo encabezado por la profesora de la Universidad de La Laguna Bertila Galván, reanudó las labores de excavación, y hoy todavía siguen.
Según el codirector de los trabajos de investigación, Cristo Hernández, el Abric del Pastor es un yacimiento "diferente" a El Salt, "mucho más pequeño". Ocho especialistas y estudiantes, procedentes de las universidades de La Laguna, Valencia, Complutense de Madrid, Alicante y el CNIC de Francia, han estado durante este verano en la zona para llevar a cabo las labores de limpieza y adecuación del abrigo.
Nueva etapa
Según Hernández, las limitadas dimensiones indican que los neandertales que se instalaron en el Abric del Pastor lo hacían en pequeños grupos. El codirector asegura que la ocupación se relaciona con los recursos que se encontraban disponibles en la Sierra de Mariola, como el sílex tipo Serreta, "recolectado de zonas próximas", y con la captura de cabras. Asimismo, el hallazgo de restos de tortugas mediterráneas en el refugio, es síntoma de recolección y consumo por parte de los habitantes de aquellos remotos tiempos pasados.
Todos estos descubrimientos obtenidos en la segunda etapa de excavaciones en el abrigo indican que se trata de un testimonio del Paleolítico medio todavía muy vivo. "En esta segunda fase iniciada por nuestro equipo hemos advertido que el refugio tiene todavía un gran potencial, a pesar de que se pensaba que estaba agotado", confiesa Hernández. Además, el codirector señala que, "aunque no se saben las fechas exactas" de las ocupaciones, han descubierto que su depósito se formó en un momento "en el que hacía frío". Los trabajos en el Abric del Pastor, que permiten definir "ocupaciones cortas", según Hernández, complementan a los que se realizan en El Salt.
El conjunto de las excavaciones en los yacimientos citados amplía el conocimiento de nuestros orígenes. No solo es un incremento cuantitativo, temporal, ya que permite echar la vista 60.000 años atrás, sino también cualitativo, con la información de alta resolución obtenida y expuesta al público en los laboratorios.

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Descubren en Cova Eirós una punta de lanza paleolítica

Punta Levallois, hecha en cuarzo, muestra la habilidad técnica de los neandertales que poblaron la cueva en el paleolítico medioPunta Levallois (arrba), hecha en cuarzo, muestra la habilidad técnica de los neandertales que poblaron la cueva en el paleolítico medio. Doce centímetros de proyectil. La punta de lanza que ha sido encontrada en Cova Eirós está decorada con tres bandas paralelas grabadas en zigzag en las dos caras de la pieza. Esta es la más completa y decorada del Paleolítico superior gallegoLa punta Levallois, hecha en cuarzo, muestra la habilidad técnica de los neandertales que poblaron la cueva en el paleolítico medio. Doce centímetros de proyectil. La punta de lanza que ha sido encontrada en Cova Eirós está decorada con tres bandas paralelas grabadas en zigzag en las dos caras de la pieza. Esta es la más completa y decorada del Paleolítico superior gallego
Se trata de la pieza más completa y decorada de las halladas en Galicia de esa etapa prehistórica

Las excavaciones arqueológicas de Cova Eirós siguen dando sorpresas. La Universidade de Santiago anunció que los investigadores que trabajan en esta cueva de Triacastela han encontrado una punta de lanza hecha con un trozo de hueso de doce centímetros. Los especialistas aseguran que se trata de la pieza más completa y decorada del Paleolítico superior hallada nunca en Galicia.
En las excavaciones de las cuevas de A Valiña, en Castroverde, y Valdavara, en Becerreá, ya habían aparecido anteriormente restos similares de esta misma etapa prehistórica. En la propia Cova Eirós también fueron encontrados durante esta campaña otros vestigios de industria ósea paleolítica, pero los investigadores dicen que este trozo de lanza es el más llamativo. Sus autores transformaron este hueso de animal en la punta de una lanza corta y le grabaron un adorno consistente en tres trazos paralelos en zigzag en cada una de sus caras.
En esta misma cueva ya había sido encontrado en el verano del 2007 un diente perforado de zorro que formaba parte de un colgante y que resultó tener 26.000 años, el adorno más antiguo encontrado en Galicia.
Además, durante esta última campaña fueron recuperadas numerosas herramientas líticas del Paleolítico medio, cuando la cueva era habitada por neandertales. Entre ellas, destaca una punta del tipo Levallois hecha con mineral de cuarzo, lo que, según los portavoces de la universidad, «demostra a grande pericia destes homínidos, dada a complexidade deste método de talla».

Hallada en la Cova Eirós la azagaya más decorada del Paleolítico superior de Galicia

Una punta de proyectil, de doce centímetros de largo y decorada por ambos lados con varias líneas en zigzag, es el nuevo hallazgo de arqueólogos gallegos en el yacimiento Cova Eirós, en la localidad lucense de Triacastela. Pese a que no es la primera vez que se encuentran objetos de la época del Paleolítico superior en Galicia, sí es la herramienta más decorada de las que se conservan. Además, el equipo descubrió una punta de Levallois, que destaca por estar construida con cuarzo en lugar de otro material más fácil de trabajar

Un equipo de arqueólogos gallegos y catalanes ha hallado en el yacimiento de Cova Eirós (Triacastela, Lugo) una azagaya -arma arrojadiza primitiva y ligera que se lanza con la mano o con la ayuda de un propulsor- y una punta de Levallois (punta de piedra), que aportan nuevos datos sobre la ocupación del Homo sapiens y del Homo neanderthalensis en esta cavidad. Aunque estas herramientas no son algo excepcional, ya que se han hallado otras similares en distintos yacimientos de la península Ibérica, sí son escasas.
"Aunque se han encontrado azagayas decoradas en otros yacimientos del Paleolítico superior, en Galicia son poco frecuentes. Pero esta, además, tiene la peculiaridad de que está decorada con líneas en zigzag, lo que es aún más infrecuente", afirma Xosé Pedro Rodríguez, uno de los arqueólogos de la campaña de excavación, que llevan a cabo el Grupo de Estudios para la Prehistoria del Noroeste del Departamento de Historia de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) y del Instituto Catalán de Paleontología Humana y Evolución Social de Tarragona (IPHES).
La azagaya decorada de Cova Eirós es un ejemplo de la industria ósea. La punta de proyectil de unos doce centímetros de longitud, de hueso de animal, y decorada con un motivo geométrico de tres trazos paralelos en zigzag en las dos caras es el utensilio de este tipo más completo y decorado del Paleolítico superior de Galicia.
Asimismo, el equipo arqueológico recuperó numerosas herramientas líticas en cuarzo y cuarcita en los niveles del Paleolítico medio, entre las que destaca una punta de Levallois (tipo específico de lasca Levallois que se caracteriza por su morfología triangular, cuidada y bastante regular o simétrica, y su vértice puntiagudo) cuya principal peculiaridad es precisamente el mineral con el que está realizada: el cuarzo.
"Lo más relevante de esta herramienta es su material. El cuarzo es una roca difícil de tallar, por lo que se han encontrado muy pocas de este material. Lo más habitual es que sean de materiales más fáciles de trabajar, como el sílex", expone Rodríguez, quien añade que el empleo de este mineral para realizar herramientas demuestra la gran habilidad de tallar que tenía el Homo neanderthalensis.
El equipo de arqueólogos amplió en esta campaña la superficie de excavación de once metros cuadrados a veintiuno, lo que les permitió volver a niveles más modernos, donde encontraron esta azagaya decorada tan poco frecuente. Según Rodríguez, esta campaña, que finaliza el próximo 4 de septiembre, está siendo muy positiva, ya que se han desenterrado un importante número de objetos y de gran calidad, que permiten comparar la tecnología y la forma de vida de sapiens y neanderthales en un único espacio. "Lo interesante de este yacimiento es que podemos trabajar y comparar la forma de vida y las tecnologías de uno y otro", asevera.
Hace dos años, el equipo de arqueólogos encontró en el nivel del Paleolítico superior un colgante, es decir, una piedra con un agujero en el centro, por lo que la azagaya reincide en la importancia que las representaciones artísticas o de sentido estético tenían para los Homo sapiens, una de las diferencias del directo antecesor del hombre moderno respecto al de neanderthal.
"El sapiens era más complejo, no solo por la mayor complejidad de su tecnología, sino por su mundo simbólico, lo que significa un salto cualitativo. Los neanderthales, aunque son más complejos de lo que se pensaba porque sabemos que ya dominaban el fuego, no tenían ese mundo simbólico", explica el experto. Ejemplos de esta dimensión simbólica por lo trascendente es la recogida de objetos llamativos y la decoración de útiles y cuevas. "Los neandhertales no pintaban las cuevas", recuerda Rodríguez.
El arqueólogo no descarta que, a medida que vaya avanzando la excavación, puedan hallarse indicios de ocupaciones anteriores a la del hombre de neanderthal. "Aún queda mucho por estudiar. Ahora mismo, el objeto más antiguo que tenemos data de 118.000 años", argumenta el científico.
La Voz de Galicia / Faro de Vigo

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