31/10/11

Confirman multietnicidad de Teotihuacan

Pirámide de la Luna, Teotihuacan
La procedencia de los antiguos habitantes del barrio de Teopancazco, cuyos vestigios se ubican al sureste de la antigua urbe de Teotihuacan, fue revelada a través de estudios de antropología física y evidencias arqueológicas, que arrojaron que se trató de migrantes de la costa del Golfo de México, posiblemente de lo que hoy es Veracruz, quienes habitaron en la Ciudad de los Dioses entre 150 y 600 d.C.
A partir de análisis de paleodieta y estroncio —que permiten determinar el hábitat en que se desarrollaron los individuos—, realizados a los restos óseos de más de 40 de los 117 entierros descubiertos en ese sitio, se determinó que se trató de personas de procedencia foránea, migrantes de diferentes latitudes provenientes de la costa del Golfo de México, aunque otro tanto también mostraban características locales que los ubican como nativos de Teotihuacan, lo que confirma el carácter multiétnico que esta ciudad prehispánica, donde habitaron diversos grupos provenientes de lo que actualmente es Oaxaca, Michoacán y Veracruz.
Así lo dio a conocer la arqueóloga Linda Manzanilla, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, durante su participación en la 5ª Mesa Redonda dedicada a esta antigua civilización, donde además señaló que mediante el estudio de restos de instrumentos para costura, figurillas de cerámica y pinturas murales hallados en Tepancazco, también se ha establecido que éste fue un barrio artesanal donde se elaboraban los atuendos de la elite, particularmente de las clases sacerdotal y militar.
En el foro académico, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), la investigadora indicó que los estudios de antropología física fueron aplicados a esmalte, colágeno y huesos de los esqueletos hallados en diversas etapas de exploración arqueológica, efectuadas de 1997 a 2005. Los análisis se llevan a cabo de manera interinstitucional, con la participación de expertos de los institutos de Geología, Geofísica y Física de la UNAM, del INAH, el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav-Irapuato), y el Instituto Politécnico Nacional.
Linda Manzanilla Indicó que la procedencia costera de quienes habitaron ese sector de la antigua ciudad (hoy San Sebastian Xolalopan), también se ha deducido a través de las costumbres funerarias. "Frente al hecho de que los teotihuacanos generalmente enterraban a sus muertos en fosas bajo los pisos de sus viviendas, en Teopancazco se hallaron entierros inusitados de varios individuos masculinos decapitados y dispuestos cada uno en vasijas tapadas y cubiertas con cinabrio, ritual del que sólo tiene precedente en Cerro de las Mesas, Veracruz".
Al dictar la conferencia Teotihuacan, elite y gobierno. Excavaciones en Xalla y Teopancazco, la arqueóloga señaló que mediante estos estudios se llegó a la conclusión de que el conjunto habitacional de Teopancazco, donde se han localizado los restos de 160 viviendas, estuvo ocupado de 150 al 600 d.C. por población local, así como foránea que llegó del área de la Costa del Golfo.
"Teopancazco pudo haberse utilizado como un centro independiente y artesanal dedicado a la producción de atavíos de las élites. Aquí predominaron las actividades de sastrería, según la evidencia encontrada en el sitio, que va desde instrumentos de hueso como agujas para unir telas de algodón, herramienta para trabajar cuero y pieles y leznas (instrumento para hacer agujeros y coser); hasta botones de concha y cerámica, colorantes para telas y plumas y pieles para bordar o coser".
Asimismo, dijo, se encontraron muchas especies de moluscos provenientes tanto del Golfo de México, como del Pacífico y del Caribe, además de caparazones de tortuga y armadillo, así como restos de cocodrilos y pinzas de cangrejo que pudieron formar parte de los trajes, atavíos y tocados que elaboraban.
"Lo anterior nos sugiere que en Teopancazco se manufacturaban los trajes y tocados de sacerdotes y militares, como los que se muestran en los murales y figurillas del lugar", puntualizó la especialista al abundar que a partir del análisis de figurillas de cerámica encontradas en el sitio —con representaciones de ancianos, mujeres, jugadores de pelota y militares—, se ha podido determinar cómo eran algunos de los tocados y vestimentas que se confeccionaban, por ejemplo, armaduras rellenas de plumas o algodón, o pectorales construidos con diversas conchas.
La investigadora Linda Manzanilla refirió que la antigua Ciudad de los Dioses tenía multietnicidad en el área de la periferia, integrada por gente común dedicada a actividades artesanales como alfarería, sastrería, estucadores, talladores de obsidiana, cerámica, lítica tallada y pulida y lapidaria, entre otras, de donde la elite media —conformada por sacerdotes y militares que regían los barrios—, linajes poderosos y casas nobles de la ciudad obtenían diversos productos.
"Teotihuacan representa un reto intelectual por su heterogeneidad y complejidad por ser a la vez centro de manufacturas y movimientos de bienes; capital de un Estado con estrategia corporativa, y que tuvo una compleja trama de grupos sociales y étnicos entrelazados por actividades comunes como rituales y ceremonias. Además fue un sitio sagrado, un asentamiento estratégico en cuanto a recursos como la obsidiana, en fin, un escenario mesoamericano único del cual nos falta muchísimo por desentrañar y conocer", concluyó Linda Manzanilla.
Premio Teotihuacan
Con la entrega del Premio Teotihuacan concluyó la 5ª Mesa Redonda dedicada a esta antigua civilización, el cual fue otorgado a los arqueólogos del INAH Emiliano Melgar y Reyna Beatriz Solís, y al físico José Luis Ruvalcaba, del Instituto de Física de la UNAM, por el estudio Del centro de barrio al complejo palaciego: los artesanos lapidarios y las tradiciones de manufactura locales y foráneas vistas desde Teopancazco y Xalla, a quienes se les otorgó un reconocimiento y un estímulo a la investigación de 40 mil pesos.
El segundo y tercer lugar fueron para el arqueólogo Rubén Bernardo Morante y el etnohistoriador Aldo Armando Guagnelli por las investigaciones: La cuenta de los días en la antigua Teotihuacan y La antropología aplicada en la protección del patrimonio cultural: el caso de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Teotihuacan, respectivamente, que sobresalieron de seis finalistas de 19 ensayos que concursaron; fueron acreedores a un reconocimiento por su esfuerzo y aportaciones a la historiografía teotihuacana.
El trabajo ganador versa sobre el estudio de 194 piezas lapidarias de los barrios de Xalla y Teopancazco, ubicados en la periferia de la Ciudad de los Dioses, para la identificación de las materias primas y herramientas empleadas en su producción, así como de las huellas de manufactura, para determinar la tradición de elaboración de objetos locales teotihuacanos y distinguirlos de los foráneos.

Descubren en México una ciudad prehispánica                       

Se trata de la ciudad de Teotihuacan, ubicada en el centro de ese país y que también fue habitada por personas procedentes de la costa del Golfo, posiblemente de lo que hoy es Veracruz, según la arqueóloga de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Linda Manzanilla.
La procedencia de los antiguos habitantes del barrio de Teopancazco, cuyos vestigios se ubican al sureste de la antigua urbe de Teotihuacan, fue revelada a través de estudios de antropología física y evidencias arqueológicas.
Según el material hallado, estos migrantes habitaron en la "Ciudad de los Dioses" entre 150 y 600 d.C., dijo Manzanilla, según despacho de DPA.
A partir del análisis de paleodieta y estroncio —que permiten determinar el hábitat en el que se desarrollaron los individuos—, realizados a los restos óseos de 40 de 117 entierros descubiertos, se determinó que se trató de personas provenientes de otras zonas.
Otros individuos mostraban características locales que los ubican como nativos de Teotihuacan.
Manzanilla indicó que la procedencia costera de quienes habitaron ese sector de la antigua ciudad además se dedujo a través de las costumbres funerarias.
“Frente al hecho de que los teotihuacanos generalmente enterraban a sus muertos en fosas bajo los pisos de sus viviendas, en Teopancazco se hallaron entierros inusitados de varios individuos masculinos decapitados y dispuestos cada uno en vasijas tapadas y cubiertas con cinabrio, ritual del que sólo tiene precedente en Cerro de las Mesas, Veracruz”.
En el marco de la Mesa Redonda dedicada a esta antigua civilización organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la especialista comentó que los estudios de antropología física fueron aplicados a esmalte, colágeno y huesos de los esqueletos hallados en diversas etapas de exploración arqueológica.
La arqueóloga señaló que mediante esta serie de estudios se llegó a la conclusión de que el conjunto habitacional de Teopancazco, donde se han localizado los restos de 160 viviendas, estuvo ocupado de 150 al 600 d.C. por población local y foránea.                              
El Economista / Telám

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Vestigios arqueológicos en Huexotla (Texcoco)

Muralla Huexotla
A 4 km. del centro de Texcoco se conservan los restos prehispánicos de Huexotla, trozos de la muralla y partes de la comunidad antigua por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y otros por, el hoy pueblo, San Luis Huexotla.
Huexotla en náhuatl significa "lugar de sauces", y fue uno de los asentamientos más importantes del Acolhuacan, territorio ocupado por un grupo chichimeca que arribó a la Cuenca de México. Junto con Coatlinchan y Coatepec fueron de los primeros señoríos pertenecientes al Acolhuacan.
A pesar de que gran parte del sitio ancestral se encuentra bajo las construcciones modernas, aún es posible apreciar restos de este importante asentamiento. Algunas estructuras ceremoniales de gran tamaño están dentro del pueblo, como la Muralla, la Estancia y la Comunidad.
Hoy en día la Zona Arqueológica Huexotla esta resguardada por el INAH, se encuentra a un costado de la Parroquia de San Luis Obispo; con un anacrónico centro ceremonial, el Edificio Ehécatl-Quetzalcoatl, con reliquias huexotlas que reflejan el desarrollo cultural y económico de la región.
En la calle de Artesanos se aúpa en el pueblo, la Muralla Huexotla, una construcción hecha de cantos rodados y tezontle. El primer cuerpo está formado por clavos (piedras talladas en forma cónica), sólo es visible la parte redonda, el resto se encuentra empotrado en el núcleo del muro.
La Muralla, se sabe que medía 710 m de largo y 6.95 de altura, se extendía de barranca a barranca encerrando totalmente al sitio. Su función era limitar al núcleo urbano y un área dispersa de suburbios y aldeas satélites, poniendo orden y un resguardo.
Hay casas alrededor de la Zona Arqueológica y de la Muralla que datan de la época de la conquista y que hoy son preservadas por los dueños, así como por los vecinos aledaños, ayudados por el INAH y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
La LEY Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos en el artículo 7 dice:
"Las autoridades de los Estados, Territorios y Municipios cuando decidan restaurar y conservar los monumentos arqueológicos e históricos lo harán siempre, previo permiso y bajo la dirección del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Asimismo dichas autoridades cuando resuelvan construir o acondicionar edificios para que el Instituto Nacional de Antropología e Historia exhiba los monumentos arqueológicos e históricos de esa región, podrán solicitarle el permiso correspondiente, siendo requisito el que estas construcciones tengan las seguridades y los dispositivos de control que fija el Reglamento.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia podrá recibir aportaciones de las autoridades mencionadas, así como de particulares para los fines que señala este artículo."
Los habitantes colindantes con los monumentos, dicen, "nos hallamos en la disposición de restaurar los muros que cubren nuestras casas, pero no queremos perder esa arquitectura construida por nuestros antepasados y que de una u otra forma nos dan vida".
"Lo único que nos deja hacer el INAH es adaptar estos muros para pasar a través de ellos y llegar a nuestros hogares pero no podemos tirarlos para dar otra fachada, ni siquiera para construir más adentro, ya en nuestros hogares, dicen que por riesgo en la cimentación arqueológica" agrego Carlos, dueño de una casa con frontispicio prehispánico.
Como una de las últimas zonas arqueológicas con arquitectura monumental en Texcoco, hay que subrayar así como promover la importancia del sitio en época prehispánica y la necesidad de su rescate y resguardo por parte tanto de las instituciones gubernamentales como de la comunidad rural circundante.
José Antonio García Díaz / Alianza

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El legado castreño de Galicia

El castro de Baroña :: Miguel Muñiz
El castro de Baroña alcanzó recientemente la categoría de Bien de Interés Cultural. Un reconocimiento que garantiza la protección de este yacimiento costero y que pone de manifesto el valor histórico de la herencia castreña en tierras gallegas

La cultura castreña, desarrollada entre los siglos VI a. de C. y V de nuestra era, dejó en Galicia numerosas zonas de gran interés arqueológico, muchas de las cuales todavía se conservan a día de hoy. Se trata de los conocidos como castros -un término proveniente del latín castrum y del que se desconoce su vocablo originario- que designa los poblados en los que vivían los moradores de la Edad de Hierro. En el caso gallego, tanto el recinto en el que se levantaban las aldeas como las viviendas de sus habitantes tenían forma oval o redonda. Las chozas, a menudo dispuestas de forma desordenada, se construían con una mezcla de tierra seca y madera y se tejaban con paja. A pesar de la ligereza de los materiales con los que eran fundados y a los siglos que los distancian de nuestros días, Galicia atesora numerosos ejemplos de este tipo de fortificaciones tan propias del noroeste de la Península.
Uno de los ejemplos más representativos de este patrimonio cultural es el Castro de Baroña, recientemente designado como Bien de Interés Cultural (BIC) por la Consellería de Cultura de la Xunta. Entre las peculiaridades que convierten a este castro en uno de los más interesantes y visitados de la Comunidad destaca su ubicación -está situado en una península de la localidad coruñesa de Baroña, al pie de un acantilado- y su buen estado de conservación. Así, en un recorrido por este paraje, de gran belleza natural, es posible discernir sin esfuerzos la distribución de las veinte viviendas que lo componían al igual que los restos de las dos murallas que protegían a sus residentes de posibles ataques.
También destaca la escalera que une un sector y otro de la aldea y que pasa por ser la mejor conservada de toda Galicia. Debido a su posición con respecto al mar, el castro también contaba con una plaza para protegerse de las fuertes rachas de viento que castigan esta punta costera y que vincula su historia con las actividades marítimas. La categorización de Baroña como BIC permitirá que los más de 53.000 metros cuadrados que componen el enclave pasen a ser un paraje protegido, ampliándose este área de protección hasta 200 metros mar adentro. Los expertos arqueólogos que desde mediados de siglo han estudiado la zona coinciden a la hora de afirmar que el poblado debió ser autosuficiente, pese a no contar con restos que confirmen las reservas de agua en su interior.
Por provincias, y según los últimos registros, La Coruña es la que más recintos catreños alberga, cerca de 45, mientras que Lugo y Ourense cuentan con 33 y Pontevedra con una veintena. Entre los más reseñables cabe mencionar el de San Cibrao de Las, localizado en el municipio ourensano de San Amaro y más conocido como A Cidade. Situado a tan solo 18 kilómetros de la capital de la provincia, este yacimiento pasa por ser el mayor poblado fortificado en tierras gallegas con una superficie intramurallas de 95.900 m², distribuida en 8.750 m² de acrópolis y 87.150 m² de anteacrópolis. Las sucesivas excavaciones arqueológicas que se llevaron a cabo en él desde principios del siglo XX sacaron a la luz numerosos restos relacionados con la orfebrería y también algunas inscripciones que incrementan su valor patrimonial.
En la red de castros gallegos, compuesta por más de 134 puntos, son paradas obligadas otros recintos como el Castro de Borneiro, ubicado en la parroquia coruñesa del mismo nombre y en cuyas viviendas se localizaron múltiples fragmentos de cerámica indígena, urnas de bronce y hierro, moldes de fundición y otras herramientas de la época, expuestos ahora en el Museo Arqueológico de La Coruña. Otros enclaves de gran interés arqueológico son el de Troña, en Mondariz, también BIC; el de Elviña, uno de los pocos en Galicia que tiene formaciones cuadradas; el de Fazouro (Lugo) que actualmente se conserva como museo; el de Viladonga, uno de los más espectaculares que data de la etapa galaico-romana o el de Santa Tecla, uno de los destinos más fotografiados de toda Galicia localizado en la desembocadura del río Miño, en el extremo más sudoccidental de Galicia (en A Guardia, Pontevedra), a 341 metros de altitud.
Este impresionante lugar fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en el año 1931 y también cuenta con la consideración de Bien de Interés Cultural. Asimismo, en varias de las piedras del monte donde se ubicaba el antiguo poblado se encontraron petroglifos elaborados 2.000 años antes de su ocupación. Una buena muestra de la importancia de las huellas que las civilizaciones antiguas dejaron en tierras gallegas y que a día de hoy siguen guardando entre sus piedras valiosos secretos.
ABCEFE

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30/10/11

Arqueólogos del proyecto Caral-Supe buscan un cementerio en la antigua ciudad de Caral

Panorámica de las pirámides de Caral, en medio del desierto, 200 kilómetros al norte de Lima (Perú) :: Paolo Aguilar / EFE / 20 M
Los arqueólogos del proyecto Caral-Supe aseguraron que no desmayarán en la búsqueda de un posible cementerio dentro la Ciudad Sagrada, el cual permitiría aclarar la diferenciación de las clases sociales dentro de esta cultura.
Igor Vela, especialista del Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe (PEACS), explicó que durante las investigaciones realizadas en los últimos años se han encontrado cuerpos en las excavaciones y por eso se cree que existió un cementerio que aún se mantiene escondido.
Indicó que, por las características de esta civilización, dicho cementerio podría tener varios niveles y que los cuerpos estarían distribuidos desde la parte subterránea hasta la superficie.
"Pese a encontrar cuerpos en diferentes partes de Caral, no agotamos la posibilidad de hallar un cementerio en este lugar y, de ser así, permitiría aclarar una diferenciación de clases sociales de la cultura Caral entre sus pobladores, y también el hallazgo del Señor de Caral", enfatizó.
El especialista participó en las celebraciones por el 17 aniversario de la puesta en valor de la Ciudad Sagrada de Caral, ubicada al norte de Lima y considerada la ciudad más antigua del Perú con cinco mil años de existencia.
Las investigaciones y conservación de la Ciudad Sagrada de Caral fueron iniciadas por la arqueóloga Ruth Shady, quien llegó en el año 1994 a este lugar junto a un equipo de profesionales.
Gracias a la búsqueda, se logró hallar hasta el momento siete pirámides cuyas medidas varían entre 20 a 28 metros de alto, una edificación mediana, seis unidades residenciales y diversas construcciones menores.
El arqueólogo precisó que las personas encontradas en las excavaciones fallecieron en un sacrificio ceremonial. Varios de ellos tienen 1.70 metro de alto, cabello largo o cortos y rasgos faciales muy parecidos al de los incas.
De igual manera, Igor Vela presentó un nuevo hallazgo: dos caminos construidos como medio de transporte entre las pirámides y las unidades residenciales, los cuales habrían sido hechos por los mismos pobladores de la época.
"A diferencia de los caminos de otras civilizaciones, éstas eran arenosas, no tenían piedras a los lados que señalicen la vía ni eran empedrados. Pero lo importante es que para una civilización de hace 5 mil años de antigüedad esto era muy avanzado", explicó.
Asimismo, Caral desarrolló diferentes actividades para celebrar su 17 aniversario, como una feria artesanal cuyos productos fueron adquiridos desde un sol, y un concurso gastronómico en el que concursaban pobladores y restaurantes de la localidad.
Por último, se presentaron a los miembros de la Asociación Tradicional Wamani, quienes interpretaron la tradicional Danza de Tijeras. Esta danza peruana fue reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial por la Unesco en noviembre de 2010.
La Ciudad Sagrada de Caral fue reconocida e inscrita como Patrimonio Mundial por la Unesco el 30 de junio del 2009 y lo identificó como la civilización más antigua de América.

Caral ya tenía construcciones antisísmicas y genética agraria hace 5.000 años

En medio del desierto al norte de Lima, las investigaciones sobre la ciudad de Caral, la más antigua de América, siguen desvelando enigmas y ahora han permitido determinar que hace 5.000 años ya existieron construcciones antisísmicas y hubo un conocimiento avanzado de la genética agraria.
Caral, ubicada a doscientos kilómetros de Lima y declarada en 2009 por la Unesco como Patrimonio Mundial, fue una compleja sociedad que se desarrolló entre los años 3.000 y 1.800 antes de Cristo, en el período denominado Precerámico, coetánea a la época de las pirámides de Egipto.
Este fin de semana se celebraron 17 años del inicio de las investigaciones en esta civilización primigenia, destacó a Efe la arqueóloga peruana Ruth Shady, descubridora y encargada del proyecto.
En la llamada "ciudad sagrada", el trabajo diario de arqueólogos, arquitectos e ingenieros pretende demostrar que los antiguos peruanos "no han sido solo artesanos, sino que han sido también profesionales interesados en el conocimiento científico".
"Y lo desarrollaron con éxito en la ingeniería, astronomía y genética agraria", señaló Shady mientras recorría Caral.
Pirámides a prueba de terremotos
La ciudad presenta 32 pirámides truncadas de diferentes dimensiones que, según los últimos estudios, cuentan con una tecnología en construcción que puede resistir hasta un sismo de 7,5 grados de magnitud.
"Las bases de cada pirámide son tan sólidas que se mantienen hasta nuestros días", precisó a Efe el arqueólogo peruano Igor Vela.
Investigaciones en genética agraria
Lo mismo sucede con los sorprendentes avances en genética agraria: "En Caral, hay cuatro colores naturales de algodón: rojo, beige, crema, marrón. ¿cómo los obtuvieron? Han tenido que investigar para llegar a ello", afirmó Shady.
Las investigaciones en el sitio arqueológico, iniciadas en 1994 con escasa financiación y la colaboración de cinco jóvenes arqueólogos, cuentan hoy con unas 400 personas y un presupuesto anual de cinco millones y medio de dólares.
Según Shady, "el patrimonio arqueológico es una de las principales fortalezas que tiene Perú", por ello, el proyecto busca involucrar a las poblaciones aledañas en su crecimiento.
"No solo apostamos por un aspecto del desarrollo, sino que queremos que éste sea integral. (La idea) es generar en el área norcentral de Lima un polo de desarrollo", aseveró la arqueóloga, quien quiere evitar que se repitan las experiencias que no tuvieron en cuenta a la población actual en otras zonas turísticas del país.
Las investigaciones pretenden que "se conozcan los avances en el conocimiento desde que se formó la (civilización caral) y cómo ésta influyó en otras culturas hasta el periodo inca, incluso", dijo Shady.
La arqueóloga aseguró que "debe ser política de Estado dejar de promover solo a Macchu Picchu" y explicó que el aporte de la arqueología para ello "es conocer cómo se manejó el territorio".
"La información que se recupera debe promover la reflexión sobre lo que fuimos y lo que debemos cambiar y mantener en el presente", remarcó.
Una sociedad adelantada a su tiempo
La civilización Caral tuvo un desarrollo precoz en comparación a otras que había en el continente y su declive, según las investigaciones, se debió a los severos cambios climáticos que se presentaron al término de su período de esplendor.
Se considera que 130 años de escasez de agua, junto a los movimientos telúricos y la presencia de arena en los campos de cultivo, producidos por los cambios climáticos, generaron una crisis social que enfrentó a la población contra los dirigentes político-religiosos.
Andina / EPA

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Arqueólogos israelíes hallan pequeña reliquia cristiana en Jerusalén

Caja hallada en Jerusalén
Una diminuta caja exquisitamente labrada que fue hallada durante excavaciones en una calle en Jerusalén es un objeto de la fe cristiana de hace 1.400 años, dijeron arqueólogos israelíes.
Labrada en hueso de vaca, caballo o camello, la caja está decorada con una cruz en la tapa y mide apenas 2 x 1,5 centímetros (0,8 x 0,6 pulgadas). Fue llevada muy probablemente por un creyente cristiano alrededor del siglo VI, dijo Yana Tchekhanovets, de la Autoridad de Antigüedades de Israel.
Cuando se levanta la tapa, aún se pueden ver los restos de dos retratos en pintura y pan de oro. Las figuras, un hombre y una mujer, son probablemente santos cristianos o posiblemente Jesús y la Virgen María.
La caja fue descubierta en una excavación en las afueras de los muros de la Ciudad Vieja de Jerusalén en los restos de una vía bizantina, dijo. Hallada hace dos años, fue tratada por expertos en preservación y estudiada exhaustivamente antes de ser dada a conocer en una conferencia arqueológica.
Es importante en parte porque ofrece la primera evidencia arqueológica de que el uso de iconos en el período bizantino no se limitaba a las ceremonias de la iglesia, dijo Tchekhanovets.
Parte de una caja similar fue hallada hace tres décadas en Jordania, pero éste es el único ejemplo bien preservado encontrado hasta ahora, añadió. Iconos similares son llevados aún por algunos creyentes cristianos, especialmente de las iglesia ortodoxas orientales.
La reliquia fue hallada en una excavación en la Ciudad de David, un sitio en Jerusalén que lleva el nombre del rey bíblico que se piensa gobernó el reino judío.
La excavación está en lo que es hoy el barrio palestino de Silwan, justo afuera de la Ciudad Vieja en el este de Jerusalén, la sección de la ciudad capturada por Israel en la guerra de 1967 y que los palestinos reclaman como capital de un futuro Estado.
Univisión

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Dan a conocer investigadores del INAH avances en La Ventilla

La Ventilla :: El Universal
El barrio de La Ventilla fue sede de las administraciones del Estado teotihuacano

Con motivo de la quinta Mesa Redonda sobre Teotihuacan, realizada en el Estado de México, los arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Rubén Cabrera Castro y Jaime Delgado, dieron a conocer que La Ventilla fue sede de las administraciones del Estado teotihuacano. 
Durante la ponencia, titulada 'El barrio teotihuacano de La Ventilla. Nuevas interpretaciones', los investigadores también comentaron que en su auge, la 'Ciudad de los Dioses' (200-500 d.C.) fue considerada como modelo de un barrio prehispánico antiguo, con más de 2.200 conjuntos habitacionales, informó el INAH. 
También, en la sede del Recinto de Estudios Teotihuacanos, los investigadores del INAH señalaron que del total de dichos conjuntos habitacionales, solamente han sido excavados 30 de ellos, y no en su totalidad, de ahí la importancia de su proyecto de investigación. 
Asimismo dijeron que La Ventilla, ubicada en las inmediaciones de la Ciudadela y el Templo de la Serpiente Emplumada, permaneció oculta hasta los años 90, y sus vestigios revelan 'una infraestructura que nos permite conocer el sistema urbano de Teotihuacan: calles que circundan las manzanas, un sistema hidráulico complejo y diferentes accesos'.
A más de 10 años de exploraciones, explicó Delgado, se sabe que La Ventilla fue sede de las administraciones del Estado teotihuacano desde su primera etapa, hacia el año 100 d.C., siendo un núcleo de ocupación jerarquizado con un fuerte componente agrícola. 
Los edificios del Conjunto Bordes Rojos de La Ventilla, confirmó, representaron la consolidación de esa primera etapa de ocupación y, muy probablemente, funcionó como una sede del poder político o religioso vinculado al culto de la serpiente emplumada; incluso la destrucción del templo dedicado a esta deidad, coincide con la destrucción, en el 250-300 d.C., de las construcciones de Bordes Rojos. 
Además, señaló Delgado, el barrio de La Ventilla estuvo conformado por dos sectores que fueron remodelados, pero mantuvieron una vocación estatal; así que sirvieron como ministerios fiscales, desde los cuales se clasificaban y organizaban los bienes obtenidos de la relación de Teotihuacan con otras regiones de Mesoamérica, como lo hace suponer una serie de glifos pintados en los pisos. 
Delgado hizo hincapié en que fue hasta ese momento en el cual se construyó un barrio de construcción lapidaria, plumaria y de trabajo en concha; por ello propusieron la existencia de ministerios fiscales y religiosos con vocación estatal, por un lado, y un barrio de producción, por el otro. 
Por su parte, Rubén Cabrera, quien dirige dicho proyecto, mencionó que los barrios de La Ventilla 'funcionaban como una unidad administrativa en la que se encontraban representados varios sectores: sacerdotes para el culto, productores, artesanos, etcétera'. 
Fueron estos conjuntos habitacionales los más abundantes en la estructura urbana de Teotihuacan, junto con los barrios de Atetelco, Tepantitla y Tlamimilolpan, así como los de Oxtoyahualco, Tlajinga y San Antonio de las Palmas, un poco más alejadas del centro. 
De alguna manera, finalizó Cabrera, todos estos conjuntos habitacionales reprodujeron el patrón cruciforme de la ciudad, ya que 'por lo general tienen complejos de cuatro templos distribuidos hacia los puntos cardinales, con un punto central representado por una plaza donde se haya un adoratorio. No obstante, hay algunas variantes'. 
También, durante la presentación de este estudio, adelantaron que arqueólogos, restauradores, museógrafos y arquitectos, entre otros especialistas, se encuentran trabajando para abrir, eventualmente, este sector al público. 
Además se proyectó la recreación virtual del barrio La Ventilla, desarrollada por el ingeniero Roberto Esparza Delgadillo, del Instituto Politécnico Nacional, la cual es una animación fidedigna, que se basó en el último levantamiento topográfico realizado con la tecnología Estación Total, dirigido por el doctor Saburo Sugiyama, profesor de la Universidad de Aichi, en Japón.
El Informador

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Cultura decide tapar unos hornos nazaríes pese a estar en buen estado

Horno nazarí encontrado en la calle Dos Aceras, Málaga
El Ayuntamiento alegó que no era compatible con el uso del centro ciudadano que se pretende construir encima, aunque había una propuesta para dejarlos visibles

Se suponía que los restos de unos hornos musulmanes hallados en una parcela municipal de la calle Dos Aceras del centro de la capital tenían un considerable valor arqueológico. Al menos, según el informe que había realizado Nerea Arqueología, porque ni la Delegación Provincial de Cultura ni el Ayuntamiento de Málaga han considerado que deben ponerse en valor y que puedan ser visitados por los malagueños, sino simplemente que sean protegidos cubriéndolos para conservarlos hasta que vuelvan a ser descubiertos.
La decisión adoptada por la Comisión de Patrimonio y consensuada con la Gerencia Municipal de Urbanismo es que los cuatro hornos de la época nazarí, que formaban parte de un importante centro alfarero de la época, quedará bajo una capa de geotextil y grava en el sótano del centro ciudadano que el Ayuntamiento proyecta en la parcela.
Cultura obligó al Consistorio malagueño a modificar la cimentación de la planta subterránea donde estaban proyectados 13 aparcamientos y que ya no podrán ser construidos para proteger los hornos. Pero pese a que había una propuesta de algunos técnicos para trasladar parte del horno y exponerlo en la planta baja del nuevo inmueble, finalmente se desechó esa posibilidad. El delegado provincial de Cultura, Manuel García, justificó la decisión en que el complejo alfarero encontrado "estaba muy deteriorado" y que sólo una parte del núcleo central de los hornos "merecía ser conservado". Aunque también reconoció que el hecho de que se ha apostado por ponerlos en valor es porque "según el proyecto del Ayuntamiento no es compatible con el uso previsto". Es más, García señaló que, la decisión la tomó Cultura "atendiendo a las alegaciones del Consistorio porque el proyecto constructivo del edificio era incompatible con el traslado de los restos a otro punto".
El concejal de Urbanismo, Diego Maldonado, sin embargo, aseguró que el Ayuntamiento "lo único que va a hacer en este caso es seguir las directrices de Cultura que ha considerado que la forma de conservación más oportuna es tapar los hornos".
La postura de ambas administraciones de no querer dejar al descubierto los restos nazaríes está en contraposición con el informe realizado por los arqueólogos durante la excavación y que resaltaba que "los cuatro hornos se han localizado en buen estado de conservación pese a haber sido construidos con adobe". De hecho, el más grande conserva toda la parte de barras, la cámara de cocción con los arranques de arco para las bóvedas que han desaparecido y la cámara de fuego completa, además de otras estructuras asociadas a este complejo alfarero que tuvo una continua actividad entre finales del siglo XIV y principios del siglo XIX.
De momento, la empresa Corsán-Corviám adjudicataria de la obra entregará al ayuntamiento la modificación que ha realizado en el proyecto inicial relativa a la cimentación y los pilotes del sótano que desaparece, además de haber cambiado la escalera y el ascensor de sitio. Pero si nada lo remedia los hornos volverán bajo tierra.
Málaga Hoy

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Los Clovis "primeros pobladores del continente americano" y la biodiversidad

¿Quiénes fueron los primeros pobladores de América? Como sabemos, en comparación con otros continentes, América se pobló hasta fechas relativamente recientes. Comúnmente se asume que los pueblos americanos se originaron en una avanzada que cruzó desde Asia hacia América hace unos 15,000 años por el puente de Beringia –aunque no hay un acuerdo unánime con respecto a la fecha–. Este puente, que se formó entre Alaska y Siberia por el descenso en el nivel de los océanos, permitió al final de la última glaciación el tránsito de personas entre los dos continentes.
Al subir nuevamente este nivel, sin embargo, el puente de Beringia desapareció, aislando a la avanzada que se internó en nuestro continente. De este modo, las culturas americanas evolucionaron de manera independiente, sin contacto con el Viejo Mundo.
A lo largo de la última mitad del siglo pasado se consideraba que la cultura Clovis, que floreció por un corto periodo de tiempo hace unos 13,000 años, fue la primera en América. Esta cultura está caracterizada en gran medida por el desarrollo de una tecnología para fabricar puntas de piedra –conocidas como “puntas Clovis”– con características únicas. Esta puntas fueron utilizadas en implementos de caza y requirieron de una gran habilidad manual por parte de los artesanos que las fabricaron. La cultura Clovis recibe su nombre del pueblo homónimo en Nuevo México, en donde se encontraron objetos de esta cultura por primera vez en 1929.
Para subsistir, los Clovis se dedicaban a la caza de la megafauna, que incluía mamuts y mastodontes de varias toneladas de peso. Tuvieron tanto éxito en esta actividad que, según algunos expertos, terminaron por extinguir a estos grandes animales. De haber sido así, puesto que la cultura Clovis fue de muy corta duración –unos doscientos años– la extinción de mamuts y mastodontes habría sido muy rápida. En este contexto se habla de una “blitzkrieg” –guerra relámpago– de Clovis contra mamuts y mastodontes.
No todo mundo está de acuerdo, sin embargo en que la megafauna se haya extinguido de manera tan repentina. En efecto, en los últimos años se han encontrado evidencias –cada vez en mayor número– de que los Clovis no fueron en realidad los primeros pobladores del Nuevo Mundo y que habrían existido culturas anteriores que igualmente contribuyeron a acabar con la megafauna. Así, ésta habría tenido un final más lento que el que resultaría de una guerra relámpago.
En relación a esto último, en un artículo publicado el pasado 21 de octubre en la revista “Science” por un grupo de investigadores encabezados por Michael Waters de la Texas A&M University en los Estados Unidos, se llega a la conclusión que hubo cazadores de megafauna que antecedieron a los Clovis por cerca de 1,000 años. Estas concusiones están basadas en un estudio de un esqueleto de mastodonte encontrado cerca de la costa del Pacífico en la frontera ente los Estados Unidos y Canadá, el cual muestra una punta de hueso de mastodonte –de un animal diferente– alojada en una de sus costillas y que evidentemente fue producto de un ataque con propósitos de caza.
A este esqueleto se le ha asignado una antigüedad de 13,800 años por medio de la técnica del carbono 14, la cual resulta anterior a la cultura Clovis. Los cazadores del mastodonte tendrían que haber pertenecido entonces a una cultura pre-Clovis.
Existe actualmente un debate de expertos entre los que defienden la Clovis fue primera cultura del continente y aquellos que sostienen la existencia de culturas anteriores –de las que hay evidencias, no solamente en Norte América, sino en algunos lugares de América del sur, notablemente en Monte Verde, Chile–. Al margen del debate, sin embargo, lo que sí es incontrovertible es que los mamuts y los mastodontes americanos terminaron por extinguirse. En este respecto, y aunque la extinción pudiera haberse debido a causas naturales –tales como un clima cambiante– los Clovis y sus predecesores se apuntan como posibles culpables de haber contribuido a disminuir la biodiversidad del planeta.
De haber sido así, sin embargo, no podríamos ser demasiado severos con ellos, pues ciertamente necesitaban cazar para poder sobrevivir. Por el contrario, tendríamos que admirarlos por la tecnología que desarrollaron para fabricar armas que les permitían cazar animales muchas veces mayores a su tamaño.
Después de todo, al haber cosas más urgentes que hacer, a la conservación de la biodiversidad no se le podría haber dado en la época de los Clovis la menor importancia.

Pulso de San Luis

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29/10/11

Descifran un misterioso código del siglo XVIII con ayuda de traductores informáticos

—  Se trata del manuscrito 'Copiale' de hace más de 200 años
—  Los expertos emplearon análisis criptológicos sobre cómo estaba codificado
—  La técnica estadística que se emplea en los traductores automáticos resolvió el misterio

Detalle del Código Copiale
El código Copiale, ha sido un misterio para la criptología durante cientos de años
De entre los misterios de la antigüedad, hay uno que maravilla a los informáticos y expertos en lenguajes y criptología: el descifrado de códigos secretos. Este tipo de códigos, que se remontan a la época de los jeroglíficos, y que se usaban también durante el imperio romano para ocultar información, ha evolucionado siglo tras siglo hasta lo que hoy en día es la criptología moderna. Pero todavía ha dejado enigmas por el camino.
Aunque con el tiempo prácticamente todos los códigos secretos que han circulado en libros, cartas y documentos antiguos han sido "resueltos", quedan algunos que por la falta de material, contexto o por su propia dificultad, se resisten a ser descifrados.
Este era el caso del Cifrado Copiale, un manuscrito de más de 200 años compuesto por 105 páginas amarillentas, en el que más de 75.000 extraños caracteres y símbolos griegos, romanos y de otras lenguas guardaban un secreto que nadie había acertado a desvelar.
El manuscrito original ha mantenido entretenidos durante décadas a criptólogos, lingüistas e informáticos duchos en la materia. Pero al final ha sucumbido ante los ordenadores modernos, aunque ha habido que emplear diversas técnicas criptológicas con una herramienta de traducción estadística, similar al traductor de Google que la gente usa cada día.
 El trabajo lo han llevado a cabo un equipo de expertos suecos y norteamericanos y se ha presentado recientemente en un encuentro de lingüistas en Portland (Estados Unidos).
La tecnología, un gran aliado
Los expertos atacaron el problema escaneando el documento y cada uno de los miles de símbolos que rellenan sus páginas, para procesarlos de todas las formas posibles con los ordenadores.
 Un primer problema era que ni siquiera se sabía en qué idioma estaría escrito el original, pero el alemán parecía la opción más probable para un escrito de este tipo en el siglo XVIII. Entre los ininteligibles símbolos había caracteres extraños y también letras latinas; uno de los más importantes avances fue percatarse de que las letras latinas estaban ahí simplemente para despistar, y que se correspondían con los espacios parar separar las palabras.
 Otro avance revelador fue considerar que el cifrado podría ser del tipo homofónico. En vez de una equivalencia directa, en ese tipo de cifrados una misma letra se oculta reemplazándola por varios símbolos distintos, según su frecuencia de aparición en el texto (por ejemplo, la letra A podría representarse por los símbolos 13, 27, 42, 75 y 88 indistintamente, la M como el 32 o el 55 y la Z solo con el 56).
 Con este y algunos detalles más, como la localización de los símbolos equivalentes para la CH –combinación muy usada en alemán– comenzaron a aparecer resultados inteligibles.
 El último paso fue alimentar con toda esta información a los algoritmos de traducción estadística que cada día traducen millones de palabras de unos idiomas a otros; estos algoritmos se basan en averiguar cuáles son las palabras de uso más corriente, de qué otras suelen ir acompañadas y en qué orden es más probable que aparezcan en el texto. Para funcionar necesitan un corpus o gran base de datos inicial con gran cantidad de de texto. El resultado apareció casi como por arte de magia.
¿Y cuál era el contenido de tan misterioso código? El manuscrito resultó ser una especie de manual de rituales de una sociedad secreta apasionada por los ojos y la oftalmología, aunque sus miembros –que se autodenominaban masones y usaban algunas de sus herramientas tradicionales– no eran necesariamente médicos especialistas. Este tipo de sociedades era bastante común en aquella época, y para los historiadores resultará interesante estudiar lo que ha llegado hasta nuestros tiempos de ella.
 Curiosamente, a pesar de que desvelar el contenido del manuscrito era el objetivo del reto, la propia aventura resultó más emocionante todavía.
RTV 

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La Fundación Dinópolis colabora con el Parque de las Ciencias de Granada



La Fundación Dinópolis, junto con otras siete instituciones científicas españolas, ha colaborado en la exposición 'Tyrannosaurus rex. ¿Cazador o carroñero?' organizada por el Parque de las Ciencias de Granada.
De esta manera, la Fundación Dinópolis ha contribuido con más de 30 piezas entre originales y réplicas al material expositivo que se mostrará durante un año en el parque científico granadino.
Entre las piezas destacan las réplicas de la extremidad trasera del saurópodo Tastavinsaurus sanzi (coincidiendo con la publicación del segundo ejemplar conocido de la misma especie, hallado también en Teruel, en la revista científica Cretaceous Research) y un húmero de Turiasaurus riodevensis.
Como fósiles originales destacan las vértebras caudales, fíbula, fémur, húmero y costilla del dinosaurio fitófago Camarasaurus, huesos del pie del carnívoro Allosaurus y un coprolito (excremento fósil) de dinosaurio, explica la Fundación en un comunicado.
Asimismo, se exponen recreaciones naturalizadas, a varias escalas, de Dacentrurus, Camarasaurus, Iguanodon y Allosaurus. Además, los visitantes de la exposición pueden admirar réplicas de vértebras de un iguanodóntido, de una garra de Deinonychus, de dientes de terópodo, de Camarasaurus y de dientes de pequeños mamíferos contemporáneos de los dinosaurios, como Galveodon, Lavocatia y Eobaatar (encontrados en Galve, Teruel).
Por último, la muestra incluye réplicas de rastros de huellas de diversos dinosaurios como, por ejemplo, dos huellas del estegosaurio (pie-mano) Deltapodus ibericus, una nueva icnoespecie definida por paleontólogos de Dinópolis en el yacimiento de El Castellar, Teruel.
El espacio expositivo cuenta con más de 2.000 metros cuadrados, en los que el protagonista indiscutible es el popular T-rex.
Europa Press

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Premio Reina Sofía Para El Centro de Investigación e Interpretación Arqueológica y Museo de Sitio de Tulipe

Centro de Investigación e Interpretación Arqueológica y Museo de Sitio de Tulipe :: EC
El Premio Reina Sofía es el segundo reconocimiento que recibe el Centro de Investigación e Interpretación Arqueológica y Museo de Sitio de Tulipe.
Hace dos años recibió el premio Gubbio, que confiere la Asociación Nacional de Centros Históricos-Artísticos de Italia. En esa ocasión también se reconoció la protección del patrimonio cultural del centro arqueológico.
El segundo premio internacional fue otorgado por el Ministerio de Relaciones de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España para Tulipe.
En la carta se indicó que se otorga el premio al centro arqueológico por el trabajo de revalorización que el Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) desarrollo en el sitio. Tulipe ganó en la categoría Patrimonio Material, en el que participaron 32 proyectos de 11 países iberoamericanos.
El Instituto Nacional de Patrimonio (INPC) dispuso realizar una inspección en la zona.
En las excavaciones e investigaciones se encontraron evidencias de los antiguos pobladores Yumbos y vestigios arquitectónicos de los Incas.
Para Alfredo Santamaría, arqueólogo y coordinador técnico del IMP, el Reina Sofía reconoce los valores ancestrales del sector, "pues nosotros tenemos una riqueza que va desde los 10.000 años antes de Cristo, hasta la llegada de los Incas".
El galardón destaca cómo el IMP ha logrado recuperar esa historia y darla a conocer a la comunidad nacional e internacional.
En la recuperación y restauración de Tulipe se involucró a la comunidad. Allí viven entre 30 y 40 familias, quienes valoran, cuidan y protegen el patrimonio. El premio resalta cómo lo cultural se fundió con lo social.
Pero no es la primera vez que España reconoce a Quito por sus tareas de conservación del patrimonio. Según Ximena Escudero, historiadora del IMP, en 1985 se otorgó el Premio Toledo a la ciudad por la restauración del Convento de San Francisco.
"El premio español es muy importante porque es el único que reúne a los países hispanoamericanos en el rescate de sus valores patrimoniales", dijo.
En el Distrito Metropolitano de Quito están registrados en el Atlas Arqueológico -del cual fue coautor Santamaría- 2 000 sitios arqueológicos, entre ellos la Florida, Rumipamba, Tajamar (Pomasqui) y en el sector del nuevo aeropuerto de Quito. Tulipe se ubica entre los más relevantes.
El Premio Reina Sofía también otorga 30 000 euros. Margarita Romo, directora ejecutiva del IMP, indicó los recursos servirán para ampliar el museo y los demás sitios del centro arqueológico. También en tareas de difusión e información.
Alfredo Santamaría indicó que arqueológicamente queda mucho por investigar en Tulipe.
Solo se ha intervenido en las 20 hectáreas que conforman el centro, pero la investigación debe ampliarse a todo el sector, para conocer a los pueblos que nos antecedieron. "Tulipe y los Yumbos marcan una época del período de integración del 500 al 1 500 d.C.; resta por investigarse con más amplitud qué otros pueblos estuvieron en esa zona", dijo.
El Comercio

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Mictlantecuhtli, el dios del Inframundo que habita en Veracruz (México)

Mictlantecuhtli, imponente representación del Dios de los Muertos en Veracruz
Un experto habla acerca de la figura de Mictlantecuhtli, encontrada en El Zapotal, muestra de la importancia del culto a los muertos que desarrollaron las culturas mesoamericanas asentadas en territorio veracruzano

Entre los caudales de los ríos Blanco y Papaloapan, en Veracruz reposa todavía, después de aproximadamente mil años, Mictlantecuhtli, el Señor del Inframundo. En este 2011 se cumplen 40 años de su descubrimiento.
En la zona arqueológica de El Zapotal, Veracruz la imponente figura del Dios de la Muerte permanece como testimonio del culto a los muertos que caracterizó a las culturas mesoamericanas y presente en el estado desde la llegada de los primeros pobladores.
El culto a los muertos aparece en Veracruz aproximadamente 1500 años antes de Cristo con la cultura Olmeca, desde entonces, las culturas mesoamericanas que se desarrollaron en el actual territorio del estado mantuvieron el culto y desarrollaron una mitología al respecto.
"Hay elementos comunes en todas las culturas de Mesoamérica, uno de ellos nos habla de uno o varios supramundos y de varios inframundos, uno de esos es el Mictlán que lo va a presidir Mictlantecuhtli el señor dela Muerte y su esposa Mictecacíhuatl", señala a EL UNIVERSAL Veracruz el subdirector del Centro INAH en Veracruz, arqueólogo Alfredo Delgado.
El Zapotal
Se encuentra en la región conocida como La Mixtequilla, sede de algunos asentamientos prehispánicos, en lo que actualmente es el municipio de Ignacio de la Llave.
Para llega a El Zapotal, desde el puerto de Veracruz hay que tomar la carretera a Alvarado y después la desviación a Tlalixcoyan,después de 90 kilómetros recorridos se accede a la zona arequeológica.
El asentamiento corresponde a las épocas del Clásico tardío el Posclásico temprano, construido y habitado entre los años 600 y 900 de nuestra era. El conjunto consta de varios edificios de los cuales sólo unos pocos han sido explorados.
Delgado recuerda que, fue la Universidad Veracruzana quien se hizo cargo de las exploraciones en 1971.
"La Universidad comisionó al arqueólogo Manuel Torres Guzmán tras un reporte de saqueo en la comunidad; él encuentra las figuras de las Cihuateteótl, que son esculturas de tamaño natural hechas de barro cocido", informó.
El Dios del Inframundo
Torres Guzmán también encuentra la representación del Mictlán, dentro de uno de los edificios y separado de la superficie por siete escalones que representan los siete obstáculos que hay que pasar para llegar al Inframundo.
Encabezando la representación se encuentra la escultura imponente de Mictlantecuhtli sentado que mide aproximadamente dos metros informa Delgado, aunque agrega que si la representación hubiese sido de pie, la figura alcanzaría con facilidad los tres metros de altura.
"Es una escultura de barro crudo, hecho inédito en las culturas mesoamericanas, lo que hace más difícil su conservación", destaca.

 Mictlantecuhtli :: Secretaría de Turismo de Veracruz
Luz María Rivera, reportera de EL UNIVERSAL, describió así la imagen del Dios de la Muerte hace 11 años cuando visito la zona arqueológica:
"Pintado en rojo ocre, sentado, inclinado un poco hacia adelante, luce un tocado casi del mismo tamaño de su cuerpo. Y es dual: mitad esqueleto, mitad humano, su cara y sus brazos son descarnados, pero no así sus piernas y pies; tiene múltiples ornamentaciones, entre las que sobresalen sus orejeras, su tocado que luce la cabeza de un murciélago, sus perfiles en relieve de calaveras y sus muñequeras en forma de hueso.
El rostro es tosco pero no agresivo, con la lengua de fuera y unos ojos especiales que los expertos clasifican como estelares y que simbolizan la oscuridad del inframundo. Saber que la pieza tiene más de mil años deja sin aliento y con el ánimo humilde: a los costados del Mictlantecuhtli están cuatro bloques más de piedra que lucen pinturas en tonos ocres, rojos y azules, mismas que aún no han sido estudiadas. En uno de los bloques se distingue a una mujer embarazada, de perfil, mirando hacia el Señor de los muertos".
El estar hecho a partir de barro crudo hace imposible su traslado a algún otro lugar que no sea su basamento, por eso, no corrió la misma suerte que las demás figuras que fueron llevadas al Museo de Xalapa.
Alfredo Delgado, destaca la importancia de la figura: "Lo que encontramos en El Zapotal es eso, el dios Mictlantecuhtli presidiendo el Mictlán rodeado de las mujeres muertas en parto, las Cihauteteótl, que defienden al sol del medio día al ocaso".
La figura de Mictlantecuhtli es uno de los hallazgos más importantes acerca de las culturas que habitaron el Golfo de México, forma parte del culto a los muertos, presente en las culturas mesoamericanas siglos antes de fundirse con el cristianismo europeo.
El señor del Inframundo permanece todavía en su templo en Veracruz, con la misma majestuosidad y señorío de hace casi mil años.
El Universal

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Aragón cuenta con 440 enclaves con manifestaciones de arte rupestre

Grabados Rupestres En El Yacimiento De Arroyo Del Horcajo: DGA
Aragón cuenta con 440 cuevas, abrigos, acantilados o rocas al aire libre con manifestaciones de arte rupestre tras la incorporación al listado de enclaves de 190 nuevas localizaciones halladas entre 2002 y 2011.
El departamento de Patrimonio Cultural ha aprobado esta nueva relación de 190 enclaves, cuevas, abrigos, acantilados o rocas al aire libre con distintas muestras prehistóricas e históricas, tanto pintadas como grabadas, que sirve para actualizar la relación de Bienes de Interés Cultural en materia de Arte Rupestre.
Antes de 2002 estaban localizados 250 y tras la aprobación de la nueva relación de abrigos y cuevas, se alcanzan las 440 localizaciones en Aragón con algún motivo de arte rupestre.
"Este nuevo listado tiene una importancia excepcional porque se trata de manifestaciones muy interesantes por su variedad, de manera que a través de estas localizaciones estamos teniendo acceso a un testimonio muy importante de la humanidad", ha explicado hoy el director de Patrimonio Cultural, Javier Callizo.
La última recopilación de datos se llevó a cabo en 2002, pero desde entonces se han producido una serie de descubrimientos, tanto casuales como fruto del trabajo de las investigaciones, que han incrementado de manera importante el número de conjuntos con arte rupestre, de forma que se ha comprobado que no existe en el territorio aragonés zonas que no contengan alguna muestra de arte rupestre.
En este nuevo repertorio se ha descubierto en Aragón, sobre todo, nuevas estaciones con arte rupestre levantino y esquemático y abrigos y rocas al aire libre con grabados rupestres prehistóricos y protohistóricos, además de abundantes representaciones rupestres de época histórica, tanto en covachas como en rocas o acantilados al aire libre.
En 1988, la UNESCO declaró patrimonio de la Humanidad al Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica, aglutinando bajo esta denominación muchos enclaves con estilos y ciclos diferentes, entre los que destaca el Arte Levantino y el Arte Esquemático.
Este conjunto de pinturas y en ocasiones grabados, que por su estilo y temática son únicas en su género, son un testimonio excepcional sobre una etapa crucial para el desarrollo del ser humano que permite conocer la expresión social, económica y religiosa de esas poblaciones.
Aragón es una de las seis Comunidades Autónomas beneficiadas con esta declaración.
ADN

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28/10/11

Presentan en Roma, junto a otros descubrimientos, la casa natal de Augusto

Domus Octaviae :: EPA
La casa natal del emperador romano Augusto, la "domus Octaviae", fue presentada junto a otros descubrimientos arqueológicos en una excavación en las faldas del monte Palatino, por un equipo de investigadores de la universidad La Sapienza de Roma.
La "domus" donde Augusto nació en el año 64 antes de Cristo se encuentra en una zona de 4.000 metros cuadrados rica en yacimientos, muy cercana al Coliseo romano, y en la que la universidad romana, la más importante de la capital italiana, lleva excavando desde hace 26 años.
"Es la primera residencia que encontramos en el Palatino al lado de un santuario", dijo a EFE Clementina Panella, la directora de las excavaciones.
El santuario podría ser, según las fuentes históricas consultadas por Panella y su equipo, el de la "Curiae Veteres", o sea, el situado en el tercer vértice que delimitaba las "fronteras" de la antigua Roma.
El santuario fue arrasado por un incendio en el año 64 d.C. justo un siglo después del nacimiento del primer gran emperador romano, y sobre sus ruinas fueron edificadas nuevas construcciones.
"Lo verdaderamente 'excepcional' de esta zona es que nos encontramos en un lugar donde hay ruinas que van desde el siglo IX a.C. al X d.C situadas a un mismo nivel", observó Panella.
Al lado de la casa de Octavio, padre de Augusto, se han hallado trazas de un pozo antiguo, restos de un pavimento teselado del siglo IV a.C, que formó parte de un jardín con fuentes propiedad de algún rico personaje romano, y de un horno de cal del X d. C.
Con los años, la zona fue cambiando progresivamente su aspecto, y sobre las antiguas construcciones romanas llegó a erigirse, a partir del 200 d.C, durante el reinado del emperador Septimio Severo, un mercado en el que se vendían especias, aceites y otras materias preciosas.
Toda esa zona se encuentra en el lado nororiental del monte Palatino, enfrente del Coliseo, en la misma situación donde se encontraba el templo mandado construir por el emperador Heliogábalo.
Panella lleva desde el año 2007 haciendo excavaciones arqueológicas en la región y su objetivo es "ir recomponiendo por fragmentos la residencia de año en año", y ampliar las ocho estancias que fueron despejadas.
Además quiso incidir en el valor extraordinario de los restos de cabañas prelatinas encontradas en el recinto.
"Teníamos constancia de la existencia de cabañas en la cima del monte, pero no a este nivel. Encontrarlas aquí se debe a que durante años los dirigentes romanos 'limaron' la llanura y la nivelaron, para hacer escaleras y otras edificaciones", comentó.
"Aquí todo está aplastado, y se funden 3.000 años de historia, que van desde la antigüedad hasta la edad contemporánea", resumió la arqueóloga.
El rector de la universidad La Sapienza, Luigi Fratti, también presente en el acto, dijo a EFE que los trabajos arqueológicos podrían concluir entre 2012 o 2013, ya que "no se puede excavar en todas partes".
EPA

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La medicina de los tracios antiguos (Bulgaria)

Instrumental quirúrgico de los antiguos tracios hallado por un grupo de arqueólogos en Karánovo
Cada vez más es más difícil sorprender al hombre moderno con novedades y descubrimientos de la medicina. Trasplantar órganos, coser miembros amputados y otros milagros realizados por experimentados cirujanos son parte de la vida contemporánea. El mundo ya está acostumbrado al ritmo veloz del avance de las altas tecnologías que ayudan a los médicos. El hombre de hoy desea adivinar cuáles serán las futuras sorpresas de la medicina y raras veces echa una mirada al pasado. Lo hace sólo para registrar el gran salto que ha realizado la ciencia moderna. Resulta que las antiguas civilizaciones pueden sorprender la modernidad. Hace unos años un equipo de arqueólogos búlgaros descubrió en el pueblo de Karánovo, cerca de la ciudad de Nova Zagora en el Sur de Bulgaria, una necrópolis de 26 túmulos funerarios de finales del siglo I y principios del II.

Carruaje de cuatro ruedas y los esqueletos de dos caballos ::  Krasimír Kóev
Uno de los hallazgos fue un carruaje de cuatro ruedas y los esqueletos de dos caballos. El equipo del arqueólogo Veselín Ignátov hizo un hallazgo relacionado con las habilidades médicas de los tracios antiguos.
El doctor Krasimír Kóev, catedrático de oftalmología en la Universidad de Medicina de Sofía, nos ofrece más detalles sobre la importancia del hallazgo. "En Bulgaria, como en la mayoría de los países la medicina arqueológica no está bien desarrollada. Esta disciplina podría ayudar en gran medida a desvelar muchas incógnitas en la medicina. Resultó que en uno de los túmulos funerarios tracios de Karánovo fue enterrado un médico que según señalan los datos, fue una figura muy importante en la época tracia. Cerca de sus restos fue descubierto un conjunto de 18 instrumentos quirúrgicos, elaborados en bronce con incrustaciones de oro y plata. Lo curioso es que estos instrumentos antiguos se diferencian muy poco de los instrumentos que se utilizan hoy en la medicina. Este hallazgo es un testimonio del alto desarrollo de la ciencia médica en la sociedad tracia y en la Antigüedad en general. Uno de los instrumentos hallados se parece muchísimo a la cuchara de Daviel, instrumento que se utiliza en la cirugía ocular para realizar operaciones de cataratas. Este instrumento fue utilizado por primera vez en 1741 por el cirujano francés Jaques Davielle, médico de cabecera de Luis XV. Entre los instrumentos fue encontrada una cureta, parecida a la contemporánea que se utiliza para realizar operaciones de chalazión. El juego antiguo contenía pinzas idénticas a las pinzas que se utilizan en la cirugía moderna".
Según el famoso oftalmólogo búlgaro, es necesario que se realicen investigaciones detalladas sobre el hallazgo de Karánovo. Hasta el momento no han sido encontrados otros instrumentos de cirugía antiguos. El doctor Krasimír Kóev señala que los utensilios pertenecieron a un médico tracio que realizaba operaciones complejas con un equipo de varias personas. Según el doctor búlgaro, los tracios tenían una forma organizada de tratamiento hospitalario.
"La presencia de este complejo de instrumentos pertenecientes al médico antiguo enterrado en una de los 26 túmulos tracios de Karánovo, demuestra un estatus social muy alto, casi igualado al del rey. Esto significa que los tracios apreciaban la ciencia, y la práctica médica tenía un papel muy importante en aquella sociedad", dice el catedrático Kóev.
Existen más testimonios del desarrollo de la medicina en la Antigüedad. En proximidad de la frontera de Bulgaria con Rumanía, en el noreste del país, cerca del pueblo de Durankulák, fueron hallados cráneos humanos que datan de diez mil años atrás. Sobre ellos destacan las huellas de trepanaciones, hechas en círculos muy finos. En ese entorno arqueológico no fueron hallados instrumentos. Los aztecas y los mayas hacían trepanaciones craneanas similares. El afán de promocionar y conservar el patrimonio cultural e histórico de Bulgaria impulsó al doctor Kóev, conjuntamente con un grupo de intelectuales búlgaros, a crear la Asociación "Gran Bolgaria". La presidenta de esta organización no gubernamental es la periodista búlgara Patricia Kírilova y uno de sus fundadores es el profesor Evgenii Sáchev, especialista en patrimonio histórico y seguridad nacional. Durante el verano, en una expedición organizada por la asociación "Gran Bolgaria", el catedrático Kóev se familiarizó con los hallazgos de Karánovo y los instrumentos quirúrgicos de los tracios antiguos, que ahora están expuestos en el Museo Arqueológicos de Nova Zagora.
BNR

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Petroglifo Encontrado en la Cueva de Carlos, San Cristóbal (República Dominicana)

Petroglifo Encontrado en la Cueva de Carlos, San Cristóbal, República Dominicana
Fátima Portorreal

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La orientación Norte-Sur de América dificultó la propagación de la población humana

Nuevas evidencias avalan la hipótesis de que la orientación Norte-Sur de América enlenteció la expansión de la población y la difusión de la tecnología, en comparación con la orientación Este-Oeste que es la que predomina en Eurasia.
La nueva investigación, llevada a cabo por Sohini Ramachandran y Noah Rosenberg, de la Universidad Brown y la Universidad de Stanford, respectivamente, desarrolla esa idea sobre la base de que la orientación continental influyó en los patrones de migración y desempeñó un papel importante en la configuración de la estructura de las variaciones genéticas humanas y la distribución y la difusión de los rasgos culturales.
Valiéndose de la información genética que permite explorar los efectos que los ejes continentales y la gama de climas en cada uno tuvieron sobre la migración humana y la adaptación, Ramachandran y Rosenberg han constatado que hay evidencias de que la difusión tecnológica se aceleró en Eurasia. El motivo, fácil de deducir, y que ha sido verificado por el equipo, es que las poblaciones de la misma latitud compartieron climas similares, mientras que la migración a lo largo de las líneas de longitud implicaba tener que adaptarse a climas muy diferentes. Esto facilitó el tránsito por Eurasia, desplegada mayormente en el eje Este-Oeste, y lo dificultó por América, desplegada mayormente en el eje Norte-Sur.
En Eurasia, por tanto, la adaptación a nuevas ubicaciones fue más fácil para los vegetales de cultivo y para los animales domesticados. Poder valerse, en otras tierras muy distantes, del mismo tipo de ganado y los mismos cultivos agrícolas, facilitó la movilidad de los seres humanos.

Eurasia :: NOAA
La idea, bastante lógica, de que la tecnología se difundió mejor a lo largo de las líneas latitudinales fue propuesta por Jared Diamond en 1997, aunque hacía falta corroborarla con la suficiente solidez.
El estudio comparativo que Ramachandran y Rosenberg han realizado sobre la variación genética a través del eje Norte-Sur y del eje Este-Oeste en cada continente, ha respaldado ahora la validez de esa hipótesis.
CyT

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En el abandono, piezas arqueológicas de la Cultura Olmeca en Texmelucan (México)

Piezas arqueológicas de los periodos Pre Clásico Superior y Proto Clásico, con influencia de la Cultura Olmeca permanecen olvidadas en la presidencia auxiliar de Tepatlaxco, perteneciente a San Martín Texmelucan.

Un total de mil 913 piezas arqueológicas halladas en el cerro Totolquemec, ubicado en la junta auxiliar de San Cristóbal Tepatlaxco, comunidad perteneciente a San Martín Texmelucan, permanecen almacenadas en cajas al interior de una bodega de la presidencia auxiliar, ante la falta de un museo comunitario que a la fecha permanece únicamente en proyecto.Raymundo Pérez Ramírez, presidente auxiliar de esta comunidad, destacó la urgente necesidad de contar con un museo en el que puedan albergarse las piezas arqueológicas que desde hace varios años fueron entregadas a resguardo de la comunidad por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El presidente auxiliar comentó que desde administraciones anteriores se ha contemplado la instalación del museo pero la falta de recursos ha impedido concretar la construcción de un espacio digno para exhibir todas las piezas.
La falta de un espacio, ha obligado a las autoridades a mantener guardadas en cajas las figurillas de barro que de acuerdo con los estudios realizados pertenecen a los periodos Pre Clásico Superior y Proto Clásico, con influencia de la Cultura Olmeca.
Aunque anteriormente las piezas eran expuestas a la comunidad, actualmente sólo se puede observar al interior de la presidencia auxiliar algunas vitrinas cubiertas de polvo.
Cabe resaltar que la zona arqueológica de donde provienen estas piezas se ha explorado apenas en un 10 por ciento y se tienen indicios de que pudiesen existir centenares de artículos arqueológicos de gran valor, los cuales incluso han sido encontrados por habitantes de la comunidad quienes los conservan un sus hogares.
Región Cholula

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Descubren una plataforma ceremonial en el centro arqueológico Cumbe Mayo (Cajamarca, Perú)

Plataforma hallada en el centro arqueológico Cumbe Mayo, en Cajamarca
Trabajos de investigación en el centro arqueológico de Cumbe Mayo, en Cajamarca
Trabajos de conservación en Cumbe Mayo, en Cajamarca. :: ANDINA / Eduard Lozano
Una plataforma ceremonial de unos 3,000 años de antigüedad, que habría sido utilizada para el culto al agua, fue descubierta por arqueólogos que realizan trabajos de conservación y puesta en valor del centro arqueológico Cumbe Mayo, en Cajamarca.
Durante la inspección hecha por el presidente regional Gregorio Santos Guerrero, el arqueólogo residente del proyecto Elder Antezana Condori mostró el hallazgo, a 20 kilómetros de la parte alta de la ciudad de Cajamarca.
La plaza tiene un muro rectangular de roca volcánica, lo que permitirá determinar el uso y función específica del lugar, indicó.
El arqueólogo reveló que entre la piedra volcánica se halló una pieza de madera que será sometida a un análisis de Carbono 14 para saber la fecha en que se edificó lo que sería el centro ceremonial.
Cinco arqueólogos y 10 obreros de la zona participan en el proyecto que consiste en la excavación de 400 metros cuadrados del centro arqueológico, además de la conservación, limpieza y recomposición de 850 metros lineales del canal de agua, en cuyo recorrido se observan petroglifos.
El proyecto de conservación y puesta en valor de Cumbe Mayo, que cuenta con un presupuesto de 2.5 millones de nuevos soles del Plan Copesco y Gobierno Regional de Cajamarca, se inició el 7 de setiembre con los trabajos de investigación arqueológica, que concluirán el 15 de diciembre.
Antezana Condori señaló que el objetivo del proyecto es afinar la filiación cultural del complejo, determinar el tiempo de construcción, uso y abandono del canal y, a partir de ello, proponer la puesta en valor del monumento.
El presidente regional, por su parte, destacó el avance de los trabajos de conservación e investigación. "Nos ha llamado la atención la ubicación de lo que sería el centro ceremonial más importante del culto al agua, basado en las investigaciones de Julio C. Tello", expresó.
"Estamos convencidos de que Cumbe Mayo se convertirá en uno de los centros arqueológicos más concurridos de Cajamarca", sostuvo Santos al precisar que a raíz de los trabajos de intervención se han incrementado las visitas al centro arqueológico.
Informó que gestionará una partida adicional para darle continuidad a lo que se está descubriendo, tras señalar que se protegerá el hallazgo con lonas y parantes para que los visitantes puedan apreciar los trabajos.
"Antes de descubría y se tapaba lo que se encontraba. Hoy vamos a acondicionar el hallazgo para mostrarlo", expresó.
Santos reafirmó que Cumbe Mayo puede "darnos grandes sorpresas, ya que en la parte de la montaña, conocida como Los frailones, habría tallados y petroglifos de un gran valor cultural".
A su turno, el director regional de Cultura, Gary Cáceres Centurión, resaltó la decisión del presidente regional de proteger la zona del hallazgo.
Explicó que sí es posible conservar lo descubierto para ofertarlo al turismo y corresponde a la puesta en valor del monumento mediante un procedimiento adecuado, porque "no todo lo que se descubre es ofertable".
"Se tiene que determinar el tipo de hallazgo y una vez terminado ese proceso de investigación científica se puede pensar en una oferta turística", manifestó.
Para Cáceres, el hallazgo en Cumbe Mayo corresponde a un centro ceremonial, pero la forma de ocupación y rituales que se llevaban a cabo allí solo se podrá conocer una vez que se termine la evaluación arqueológica.
Andina

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27/10/11

Hallan vestigios de un enorme astillero del Imperio Romano

En una excavación internacional en Portus, el antiguo puerto de Roma, se ha descubierto que ciertas ruinas podrían pertenecer a un gran astillero del Imperio Romano.
El hallazgo es importante porque son pocos los astilleros del periodo del Imperio Romano que han sido encontrados hasta la fecha. Además, si la identificación de estas ruinas recién investigadas es correcta, éste sería el mayor astillero de su tipo en Italia o en todo el Mediterráneo.
El equipo, formado por arqueólogos de la Universidad de Southampton en el Reino Unido, la Escuela Británica en Roma, y la Superintendencia Arqueológica italiana de Roma, creyó al principio que el gran edificio rectangular descubierto era utilizado como almacén. Sin embargo, la nueva excavación ha permitido encontrar evidencias de que pudo tener otro uso anterior, conectado con la construcción y el mantenimiento de buques.
Desde hace tiempo, se sabe que Portus fue un nudo importante de rutas de comercio que unió a Roma con la Región Mediterránea durante todo el periodo imperial, y los arqueólogos de este proyecto han estado investigando la importancia del puerto durante varios años. Hasta ahora, no se ha identificado ningún otro astillero romano importante, excepto uno que quizá no sea tal cosa, en el río Tíber, cerca del Monte Testaccio, y uno más pequeño recientemente descubierto en el puerto fluvial vecino en la ciudad de Ostia.
El enorme edificio que el equipo ha descubierto, data del segundo siglo de nuestra era, y tenía alrededor de 145 metros de largo por 60 de ancho. En algunos puntos, su techo alcanzaba hasta 15 metros de altura.

Representación del posible aspecto del astillero cuando estaba en servicio activo :: U. Southampton
Era una gran estructura que con facilidad podría haber almacenado grandes cantidades de madera y otras materias primas y suministros, y, ciertamente, lo bastante grande como para construir dentro de ella navíos o bien servirles de refugio. La escala, la posición y la naturaleza exclusiva del edificio, hace pensar a Simon Keay (director del proyecto Portus y profesor de la Universidad de Southampton) que desempeñó un papel clave en las actividades de construcción naval de su época.

Arqueólogos descubren pruebas de un antiguo gran astillero romano

Astillero y Canal
Arqueólogos de la Universidad de Southampton y la British School at Rome (BSR), que realizan una excavación internacional en Portus, el antiguo puerto de Roma, creen que han descubierto un astillero romano.
El equipo, que trabaja con la Superintendencia Arqueológica de Roma, ha descubierto los restos de un enorme edificio cerca de la cuenca del distintivo hexagonal o "puerto", en el centro del complejo portuario.
El profesor de la Universidad de Southampton y Director del Proyecto Portus, Simon Keay comenta, "Al principio pensamos que este edificio rectangular se utilizó como almacén, pero nuestra última excavación ha descubierto evidencia de que puede haber sido otro el uso anterior del edificio, como construcción y mantenimiento de buques.
"Son pocos los astilleros romanos imperiales que se han descubierto y, si nuestra identificación es correcta, este sería el más grande de su tipo en Italia o el Mediterráneo".
Desde hace tiempo se sabe que Portus fue una puerta de entrada vital del comercio que unía Roma con el Mediterráneo a lo largo de la época imperial y el equipo de Portus Project ha estado investigando la importancia del puerto durante varios años. Hasta ahora, ningún edificio astillero importante de Roma había sido identificado, además de la posibilidad de uno en el Tíber, cerca de Monte Testaccio, y otro más pequeño recientemente reivindicado por el vecino puerto fluvial de Ostia.
Una reciente subvención de £640.000 desde el Arts and Humanities Research Council (AHRC) ha hecho que esta última fase de la excavación sea posible. Estos fondos AHRC, junto con el apoyo financiero de la Superintendencia Arqueológica de Roma, de la Universidad de Southampton y la Escuela Británica en Roma han permitido que se realicen grandes excavaciones en el emplazamiento de este año.
El enorme edificio que el equipo ha descubierto data del siglo segundo aC del que se han mantenido 145 metros de largo y 60 metros de ancho - un área más grande que un campo de fútbol. En algunos lugares, su techo era de hasta 15 metros de altura o más de tres veces la altura de un autobús de dos pisos. Grandes ladrillos de cara de hormigón o pilares, de unos tres metros de ancho siguen siendo visibles en parte, con el apoyo por lo menos ocho bahías paralelas con techos de madera.

Astillero y Canal
"Esta fue una gran estructura que fácilmente podría haber albergado madera, tela y otros materiales y sin duda ha sido lo suficientemente grande como para construir barcos o resguardarlos allí. La naturaleza de la escala y la posición única de la construcción nos llevan a creer que jugó un papel clave en las actividades de construcción naval ", comenta el profesor de Southampton Keay, quien también dirige la actividad arqueológica de la BSR.
Las investigaciones realizadas por su equipo en 2009 se concentraron en los restos de un "palacio imperial" y la construcción en forma de anfiteatro, que se encuentran adyacentes a este edificio. Argumenta que en conjunto estos forman un complejo clave en el que un funcionario imperial coordinaría el movimiento de buques y cargas dentro del puerto. Además cree que el astillero era una parte integral de este.

Astillero y Canal
Faro y entrada al canal de Portus
Una videncia de apoyo adicional viene en la forma de las inscripciones descubiertas en Portus, que se refieren a la existencia de un gremio de los constructores o corpus fabrum navalium portensium en el puerto. Además, un mosaico, que se encuentra ahora en el Museo del Vaticano, pero que una vez adornó el piso de una casa en la antigua Via Labicana (un camino que conduce al sureste de Roma), representa la fachada de un edificio similar al de Portus, que muestra claramente un barco en cada bahía.
"El descubrimiento de este edificio tiene importantes implicaciones para nuestra comprensión de la importancia de la cuenca del hexagonal o puerto de Portus y su papel dentro del esquema general del complejo portuario", dice el profesor Keay.
Y continúa: "Hay que subrayar que no existe evidencia hasta ahora de las rampas que pueden haber sido necesarias para lanzar los barcos de nueva construcción en las aguas de la cuenca del hexagonal. Estas pueden estar por debajo del terraplén de siglo XX, que ahora forma este lado de la cuenca. El descubrimiento de estas probaría la hipótesis más allá de toda duda razonable, a pesar de que ya no existe", dice el profesor Keay.
Geofísicos de los Servicios de prospección arqueológica de Southampton y de la Escuela Británica de Roma han estado haciendo los estudios geofísicos de la zona alrededor del edificio para obtener información adicional acerca de su estructura todavía parcialmente enterrada. Los miembros de Southampton's Archaeological Computing Research Group, dirigidos por el doctor Graeme Earl, también han creado una simulación gráfica por ordenador, para proporcionar valiosos datos visuales en su diseño y construcción, y una impresión de cómo pareció y pudo haber sido utilizado.

Astillero
Astillero :: U. Southampton
El equipo del profesor Keay también está trabajando con Angelo Pellegrino de la Superintendencia Arqueológica de Roma para ampliar excavaciones anteriores por el Proyecto de Portus, y la restauración de las estructuras en pie, en relación con el palacio imperial, para comprender mejor las cuestiones clave sobre el diseño y desarrollo.
El equipo internacional está planeando nuevas investigaciones en el Portus para saber más sobre este sitio fascinante, importante, que tiene una enorme cantidad de información sobre las actividades y el comercio de Roma.
Información general acerca de la construcción
El edificio descubierto por el equipo ha sufrido muchos cambios desde su construcción en el tiempo del emperador Trajano (98-117 d.C.). Excavación en una de las bahías, ha revelado que su uso ha cambiado a lo largo de los siglos - una vez en 90 años de su vida con la construcción de una serie de tabiques internos, y luego otra vez en el siglo quinto, cuando se realizaron cambios para permitir que el almacenamiento de grano. Más temprano, a mediados de siglo sexto, partes del edificio fueron demolidas sistemáticamente, probablemente como una medida defensiva durante las guerras entre bizantinos y ostrogodos (535-553 d.C.).
CyT / Vista al Mar

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Declarado BIC con categoría de Monumento la Iglesia gótica de San Pedro, en el Condado de Treviño (Burgos)

La zona afectada por la declaración abarca el templo, los bienes muebles y un entorno de protección en el que se incluyen las parcelas con fachada al monumento

El Consejo de Gobierno declaró Bien de Interés Cultura con categoría de Monumento la Iglesia parroquial de San Pedro, en El Condado de Treviño, en Burgos. La zona afectada por la declaración abarca el templo, los bienes muebles y un entorno de protección en el que se incluyen las parcelas con fachada al monumento.
La iglesia es un templo gótico del siglo XIII que ha sufrido diversas transformaciones desde su primitiva construcción medieval, de la que se conserva la portada. En su interior atesora importantes bienes muebles, como un retablo churrigueresco fechado en 1720, una pila bautismal del siglo XIII, un cristo gótico y dos cruces procesionales renacentistas. La Consejería de Cultura ha invertido casi 70.000 euros en su restauración durante la pasada legislatura.
 La Iglesia parroquial de San Pedro es un templo gótico con planta de cruz latina. De su primitiva construcción medieval conserva la portada, de estilo románico tardío y de gran interés desde el punto de vista ornamental e iconográfico. Cuenta con una ornamentación abundante que decora arquivoltas, capiteles, jambas e intercolumnios, que representa la indumentaria de diferentes clases sociales de la época y las costumbres de la vida cotidiana campesina.
 Destaca especialmente la decoración de la sexta arquivolta, decorada con signos del zodiaco, alternando con escenas representativas de los meses del año. En el exterior se encuentra la talla en piedra del siglo XIII de la Virgen Blanca, situada en una esquina. La torre de la iglesia fue levantada en el siglo XVIII y el cuerpo de campanas lo construyó, en 1774, José de Ejalde. La cúpula y linterna fueron construidas en 1790 por Juan Agustín de Echeverría.

LN

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